ESKERRIK ASKO!

Sonó el despertador a las 7 de la mañana, aunque prácticamente había pasado la noche en vela.

No era de extrañar porque aquel era, ni más ni menos, que su último día laboral, después de 38 años.

Por una parte una gran ilusión que le desbordaba por todas las posibilidades que se abrían ante él.

Y por otra parte, también emoción, mucha emoción por cerrar esta etapa vital, que a pesar de algunos sinsabores, en general había estado llena de experiencias positivas.

Era consciente de que al echar la vista atrás, mucho más que los proyectos, quedaban las personas que habían sido significativas, las conversaciones que le habían ayudado a entender(se), las anécdotas que le habían vivificado.

También aparecían momentos de tensión e impotencia, aunque en general había sido capaz de suavizarlos para que tuvieran un impacto manejable.

En el haber, el recuerdo de las personas que habían sentido que el trabajo realizado había contribuido, de alguna manera significativa, a su crecimiento.

En el debe sobre todo proyectos e ilusiones sin completar. En no pocas veces en lo instituido había faltado espacio para abrir nuevas posibilidades instituyentes.

Pero todo eso a partir de ese día iba a ser pasado.

Hoy tocaba hacer la despedida con la mayor conciencia posible.

Para ello procuraría hacer algún ritual sencillo de agradecimiento por lo recibido y para dejar allí todo lo que era de la institución y ya no era necesario para su camino.

De forma que al cerrar bien aquella puerta, se abriera de par en par el nuevo ciclo del que ya empezaba a escuchar sus notas musicales llenas de nuevos ritmos.

Porque ante todo, a partir de ese día, la vida iba a continuar.

Así que mientras se duchaba sintió como su cuerpo casi bailaba.

Desayunar le tomo más tiempo que el de costumbre porque masticaba con más calma que nunca.

Decidió ir a la oficina pasando antes por los lugares en los que había trabajado para ir sintiendo toda esa energía, y cuando llego a oficina, de repente, las emociones se transmutaron en una intensa felicidad.

No tenía nada que ver con ninguna sensación de deber cumplido, sino la constatación de que ese mismo día más que cerrarse nada, se abrían mil caminos para ser explorados con su curiosidad de niño y su madura experiencia.

Y eso le conecto con una única palabra que le llenaba por dentro: ¡GRACIAS! ESKERRIK ASKO!

2 Responses to “ESKERRIK ASKO!”

  1. Aprovecho la oportunidad que me ofrece este blog para decirlo «públicamente», ESKERRIK ASKO ZURI Borja.!

    Ha sido un largo camino juntos y muchas tus aportaciones a lo largo de todos estos años a esta tarea común de la Promoción Económica de Bizkaia, Estoy segura de que, de ahora en adelante, seguirás aportando valor a Bizkaia por nuevos caminos.

    GERO ARTE

  2. ❤️

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Arbela. Bideak Eginez.