Gestionando proyectos de innovación
Ayer volvimos a reunir ¡por séptima vez! a las empresas del Registro PREMIE que están implantando el nuevo módulo de innovación PREMIE. En estos meses, distintas personas colaboradoras les han ido explicando las etapas que se plantean en el módulo: desde la constitución del equipo de trabajo, la importancia de la reflexión, la creatividad y generación de ideas,… Ayer cerramos el ciclo explicando cómo se gestiona un proyecto de innovación. Y el encargado de hacerlo fue Gabriel García Monzón, consultor homologado PREMIE.
En la sesión anterior, dedicada a la creatividad, el equipo obtuvo más de 100 ideas relacionado con un tema concreto propuesto por uno de los participantes, aplicando una herramienta divergente. Pero, ¿qué se hace con tanta idea?, ¿por dónde empezamos? Respondiendo a esta pregunta arrancamos la sesión…
Gabriel propone hacerse las siguientes preguntas para cada idea, con el objetivo de realizar una selección inicial (“primer filtro”):
- ¿Ofrece una novedad (= diferenciación positiva) o mejora significativa que genere valor (= satisfacción de las necesidades del cliente)?
- ¿Está alineada con la estrategia de innovación?, ¿Con el DAFO de la empresa? (ayuda a minimizar debilidades, maximizar fortalezas, eludir amenazas, aprovechar oportunidades)
- ¿Se trata de innovación de Producto-Servicio, Proceso, Organización, Mercado? (alineación con el perfil de innovación de la empresa) – hay que tener en cuenta que ninguna innovación es sólo de un tipo
El tema de las necesidades del cliente lo asocia a la Pirámide de Maslow, haciendo su propia “adaptación empresarial”: la idea… ¿es útil?, ¿da seguridad?, ¿proporciona placer?, ¿facilita la vida?, ¿la hace más cómoda? Alguna respuesta tiene que ser afirmativa… si además, subo al escalón siguiente de la pirámide en el que la sociedad “me lo reconoce y valora”, es más probable que la idea tenga éxito.
Tras un primer filtrado de las más de 100 ideas iniciales, el equipo de trabajo se queda con aquellas que a priori, parece que responden afirmativamente a lo anterior, es decir, parecen viables. Con ellas, se practican dos herramientas de creatividad convergentes: diagrama de afinidad y multivotación. En esta última, comenta Gabriel que no hay espacio para el debate, todas las personas del equipo están en la misma posición. Se trata de un proceso democrático, para priorizar las ideas.
A continuación se profundiza en cómo se gestiona un proyecto de innovación: definición concreta del proyecto antes de su planificación, y muy importante, el presupuesto que se le asigna; ejecución; seguimiento y control del proyecto; explotación de los resultados obtenidos (tanto si son buenos como si no lo son). También hay que “aprender a perder”. Y a volver a empezar…
Gabriel plantea el siguiente ejercicio: ¿Cuáles son los problemas que creéis que tenéis que superar en vuestras empresas para poder ser innovadores? Estas son las respuestas que se recogen: conocimiento limitado del mercado, insuficiente anticipación en la toma de decisiones, dificultad para poder competir con los demás en por el tema del precio, falta de liderazgo de la dirección, desconocimiento en cómo motivar al personal, el pretender abarcar muchos temas, las personas del equipo, limitación de recursos económicos, falta de tiempo, poca visión a futuro por culpa del día a día, poca motivación e implicación del personal, dificultad para presentar el proyecto al equipo de trabajo, ….
Y alguien pregunta ¿qué hacemos ahora para solucionarlos? Desde este blog se deja un espacio abierto para la reflexión, y para toda aquella persona que quiera hacer un comentario o dar respuesta a las dificultades que se plantean.
La foto es de Emiliag
CREATIVIDAD: ¿Qué? ¿Por qué? ¿Para qué?
Dentro de la formación del modulo de innovación Premie, las personas de las empresas del registro, han dinamizado una sesión de creatividad de la mano de Juan Ayesta.
Lo primero que nos ha dejado claro es que la fuente de creatividad es la persona. Todos somos creativos, de críos es innata pero conforme vamos creciendo, los procedimientos y rutinas sociales nos “domestican”. ¿Eso significa que dejamos de ser creativos? Tranquilos no, la creatividad también se hace, ¿volver a ir a la ikastola? reeducación para recuperar el hábito creativo. Consiste en reaprender a jugar…divertirse…pasarlo bien… ¡Y eso es lo que hicimos!
La creatividad es una actitud mental, se debe fomentar la curiosidad dentro de nuestras organizaciones. ¡Apelar a la motivación de las personas! El hacerse continuamente preguntas, nos da la llave de la creatividad.
Paradójicamente, el objetivo es dotar a las organizaciones de una creatividad sistemática, generar cultura, rutinas para que las personas estén atentas a su entorno, lo cuestionen y se anticipen a los acontecimientos. Obtener la VISION DE CONJUNTO, reclama Juan.
Tras ponernos en antecedentes nos ha dado las pautas a seguir para organizar una sesión de creatividad, y poderle sacar el mayor rendimiento posible.
Previo a su convocatoria, hay que tener claro el objetivo por el cual la organizamos. Se debe resumir en una frase con el verbo en infinitivo. El objetivo puede ser concreto, léase resolver un problema determinado, o puede ser genérico, como por ejemplo buscar nuevas ideas para un producto.
Posteriormente, se invita a los componentes del Equipo de creatividad. Lo ideal es que sean 6-8 personas, multidisciplinar, personal interno y colaboradores externos, con aptitudes y conocimientos del tema. Se deben evitar las jerarquías, todos deben estar en igualdad de condiciones.
Para la elección de la sala de creatividad hay que elegir un lugar agradable, versátil, luminoso, con los medios adecuados que posibilite estímulos sensoriales, visuales… sin interferencias, a ser posible fuera de nuestra organización.
Finalmente, se elige la tecnica de creatividad y se fija la duración de la sesión, aproximadamente 3 horas.
Tras todos los preparativos…¡LLEGA EL DÍA! El dinamizador de la sesión expone el objetivo y realiza una breve descripción de la organización para situarnos en el contexto (entorno y estrategia de la organización). Rompiendo el hielo, se van presentando todos los miembros del equipo por su nombre de pila y su perfil de “expertise” en relacion a la sesión.
Seguidamente, pasa a describir el desarrollo de la sesión, la cual consta de dos fases:
Primeramente está la fase de generación de ideas - conceptos donde el objetivo es sacar el mayor número de ideas innovadoras alineadas con la estrategia. LISTADO DE IDEAS.
La segunda consiste en realizar un filtrado y preselección de ideas, estas serán las ideas potenciales que responden mejor a la estrategia de la empresa y/o resolución del problema. BANCO DE IDEAS.
Durante todo el proceso, explica Juan, hay unas reglas y consejos que todos los miembros deben tener presentes: toda idea es buena, no se puede criticar, trata de desafiar el sentido común, mezclar ideas para mejorar las aportaciones de los demás, espontaneidad…
Entre la primera y la segunda fase se realiza una pausa-relax para tomar un aperitivo y recobrar fuerzas. Lo realizamos al pie de la letra.
Una vez aclarado el proceso, se pasa a describir la técnica creativa que se va a emplear en la sesión. En nuestro caso utilizamos la técnica 6.3.5.
Y finalmente, pusimos en la practica los conocimientos adquiridos, uno de los participantes propuso el tema, nos expuso el contexto y comenzamos a pasarnos los post it, escribiendo una idea en cada uno, y nos las fuimos rotando a la voz de ya de Juan. Estar en tensión es clave para que surjan las ideas, comentaba.
Conseguimos sacar más de 100 ideas, INCREIBLE, algunas muy ocurrentes…
Será la pócima de la Eterna juventud…
La foto se la debemos a seretuaccidente



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