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Premie y el experiendizaje

Como decíamos en alguna entrada anterior ¡habemus prototipo Premie!. En dicha nueva versión metodológica del programa hemos tratado de incorporar aquellas cuestiones que a lo largo de estos años hemos ido aprendiendo desde la experiencia.

Tras varias sesiones de trabajo con el colectivo de (personas) consultoras Premie estamos en un proceso de reflexión para ver cómo abrimos un proceso de diálogo con ellas y con otras personas para seguir recogiendo nuevas aportaciones.

Tenemos especial interés en dejarnos influir por otras experiencias que nos reten, que nos cuestionen, que nos enriquezcan, que nos saquen los colores…

Incluso diría que más allá de los mecanismos que queremos activar para este proceso de renovación, tenemos la INTENCIÓN de estar alerta a cuántas propuestas puedan ir apareciendo que nos puedan señalar vías de avance diversas.

Y en estas estamos cuando por una suerte de extrañas carambolas he topado con una página de Baketik que lleva por título “La pedagogía del experiendizaje”, como maridaje entre dos conceptos: la experiencia y el aprendizaje.

Y leer ese texto me ha estimulado y por ello quiero compartir aquí algunas de las perlas de dicho texto:

Empiezan reconociendo que la premisa metodológica de esta pedagogía es algo tan básico cómo reconocer que aprendemos desde nuestras experiencias. Plantean, entre otras cuestiones, tres aprendizajes instrumentales:

• Dialogar desde la conciencia de que mis perspectivas son siempre incompletas
• Ser empáticas, no sólo para saber ponernos en el lugar de la otra persona, como, sobre todo, para sentir, en alguna medida, como propio el sufrimiento ajeno para actuar sobre sus causas o consecuencias.
• Adquirir paciencia (aguante y constancia) para afrontar constructivamente retos, dificultades y sufrimientos

¡Casi nada!

Señalan que el “experiendizaje” no enseña nada nuevo, ni nos hace depender de otras personas expertas o de complicadas metodologías. Simplemente desvela y potencia lo que ya está dado en cada persona.

Esta propuesta se fundamenta en la creencia de que una persona sana es un ser con capacidad de mejorar su realidad personal y social, por sí misma, en interrelación y colaboración con su entorno. Lo que es un canto a la autonomía de la persona en su medio social.

Por último nos deja para la reflexión la constatación de que aunque somos seres con capacidad innata para mejorar también lo somos para hacernos trampas en el solitario. Nosotras elegimos… en la medida de que nos demos cuenta de ello, ¡claro está!.

Según esto:

  • ¿cómo discernir en nuestra propuesta aquellos aspectos que potencian la genuina apropiación de las organizaciones de aquello que necesitan, de aquello que saben, aunque a veces esté oculto?
  • ¿cómo intervenir en las organizaciones para que sea la propia experiencia el fiel de la balanza sobre lo que les ayuda (o no) a mejorar, a ser más auténticas?
  • ¿cómo incluir en el programa aspectos relacionados con la calidad de las conversaciones, la opción por la empatía o la apuesta por la paciencia, en tiempos de tanta urgencia?

¡Seguiremos haciéndonos preguntas y captando señales para que a su debido tiempo las respuestas que necesitamos vayan emergiendo!. Mientras tanto buena digestión. On egin!

P:D: Post dedicado a dos personas:

A una persona del equipo que hoy cumple años y que nos enseña en el trabajo con su constancia, empatía y capacidad de escucha. Zorionak!!!!
Y a otra del equipo externo que anda viajando por el mundo que atesora una gran de capacidad de aprender desde la observación de las experiencias ajenas al ser capaz de hacerlo suspendiendo su juicio propio. Mila esker horrela izateagatik!!!

Algunas preguntas que surgen en torno al prototipo Premie

Como comentábamos en un post anterior, habemus prototipo Premie.

El pasado día 14 presentamos esta versión a 25 personas consultoras que han mantenido vínculos con el programa durante este periodo.

En la presentación que hicimos del prototipo surgían una serie de preguntas que nos señalan la dirección para seguir revisando y mejorando el prototipo Premie. Entre otras destacaría las siguientes:

• ¿Cómo mejorar la metodología y mantener la sencillez del programa?
• ¿Cómo conciliar el rigor con la flexibilidad y la capacidad de adaptación a cada realidad?
• ¿Dónde están los límites que perfilan el programa?
• ¿Qué propuestas hay que seguir y cuáles se pueden saltar?
• ¿Cuándo un ejemplo ejempifica y cuando limita la capacidad de crear?
• ¿Cómo conseguir más (resultados) haciendo menos (intervención)?
• ¿Qué es lo esencial en un proceso de acompañamiento?
• …
En fin como primera piedra de toque fue una sesión muy estimulante que señala, entre otras cosas, que hay todavía mucho camino por recorrer. Así que solo nos queda elegir la actitud de disfrutar de este caminar que queremos hacer en compañía… para llegar más lejos.

Seguiremos infomando.

Prototipando Premie

Fue ayer un día especial por muchos motivos.

Por una parte fue un día de reencuentros con el colectivo de personas homologadas de Premie.

Por otro lado estuvimos compartiendo los trabajos que se han venido desarrollando a lo largo de 2.013 para hacer un rediseño del programa.

A lo largo de este año abriremos la 20ª convocatoria de este programa que durante dos décadas ha estado facilitando que los equipos directivos de muchas pequeñas y medianas empresas aborden procesos para la mejora de sus sistemas de gestión.

Algo especial tiene esta propuesta que se va manteniendo a lo largo del tiempo. Hablar de procesos de cambio para la mejora de los sistemas de gestión es tan antiguo como las propias organizaciones. Entonces, ¿cómo explicar la pervivencia de este programa?

Seguro que hay tantas explicaciones como actores (y actrices) ha habido a lo largo de estos años. Nosotros vemos este programa como una oportunidad que se autoregalan las organizaciones para disponer de un tiempo y un espacio para reflexionar sobre cómo están desplegando sus sistemas de gestión, para identificar sus retos, para formular su plan de acción para desarrollar sus estrategias y sobre todo para … pasar a la acción.

Una propuesta metodológica contrastada y el buen hacer en el acompañamiento del plantel de personas consultoras han permitido que se vayan acumulando experiencias de todo tipo

Dicho lo anterior, no conviene ocultar que también el programa Premie está pasando por sus propias dificultades. Especialmente en cuanto a su atractivo de venta en los tiempos que corren.

Por ello el año pasado decidimos iniciar un proceso de reflexión para revisar la metodología del programa a través de un triple movimiento:

• Mantener todas aquellas cuestiones que siguen siendo valiosas
• Eliminar todas aquellas prácticas de gestión que se mantenían por inercia pero que realmente se han quedado obsoletas y que ya no aportan suficiente valor
• Incorporar nuevos modos de hacer, diferentes ritmos, distintas formas de integrar las partes del sistema de gestión entendidas como un todo

Y ayer era el día elegido para presentar a tan experimentada audiencia los primeros rasgos del prototipo que hemos elaborado.

Aprovecho aquí para hacer un acto público de reconocimiento a las valiosas aportaciones que Oihana Jauregui ha hecho a lo largo de este proceso. Básicamente ha sido un trabajo de escucha y traducción: de aportaciones recibidas, de experiencias visitadas y auditadas. El prototipo presentado es la versión beta de un documento nacido para estar en continua revisión.

Diría también que tras el buen hacer de Oihana han estado muy presentes muchas personas, que están y han estado detrás del programa: consultores actuales y pasados (un recuerdo especial para la memoria de Luis Beroiz),  para las organizaciones que se siguen manteniendo en el registro Premie, algunas desde 2.002 tras pasar ya por tres ciclos de auditoría.  y ¡como no!, también para las personas del Servicio de Innovación que seguimos apostando contra viento y marea por esta propuesta.

Volviendo al prototipo Premie decir que se han reforzado diversos puntos para facilitar a las organizaciones que:

• Inviertan tiempo en el ciclo reflexión – acción – aprendizaje
• Conecten la mejora de la gestión con sus retos y estrategias
• Se refuercen los compromisos de acción a corto y medio plazo y
• Consigan resultados tangibles, también a corto plazo

Insistimos en la idea de que es un prototipo. La idea es abrir un proceso de diálogo con toda la personas relacionada con el programa (y algunas externas) para ver de qué maneras vamos transformando el propio programa para adaptarse a los cambiantes requerimientos de la realidad. En ese sentido pretendemos que sea la propia experiencia quién señale los caminos de avance en este proceso.

Por ello ayer resultaba complicado dar respuestas cerradas a las preguntas que se formularon. Las respuestas son provisionales y es que como decía Machado “Caminante, no hay camino, se hace camino al andar”.

¡Buen caminar a la comunidad Premie!

Intentando comprendernos como equipo ¿A qué nos dedicamos?

En un par de ocasiones antes (aquí y aquí) os hemos ido relatando cómo estamos probando nuestra propia medicina y cómo nos va nuestro propio proceso bilgune (antes conocido como Premieberri). Hace un tiempo finalizamos el Taller de Reflexión Inicial y elegimos hasta 6 proyectos para ir desarrollando.

Uno de ellos consiste en conseguir ponernos de acuerdo para definir nuestra misión y visión actuales. Ya veremos si el aire nos llega también para identificar nuestros valores actuales y aquellos que nos gustaría fortalecer o alcanzar.

Como nos recuerda continuamente Ainhoa del Caso se trata de acordar, que no pactar. Llegar a consensos sin ceder a soluciones de compromiso. Aunque, de momento, lo estamos teniendo bastante sencillo en ese sentido.

Nuestras dificultades se concentran en identificar razonablemente bien la naturaleza de nuestro trabajo, el contexto institucional en que se desarrollado y nuestros deseos como equipo. Estamos trabajando en no perder de vista lo que queremos hacer, lo que nos toca hacer y lo que hacemos, dentro de el complejo equilibrio de libertades, oportunidades y corsés que implica una administración pública.

Ya vamos dándole forma. Vamos identificando qué nos mueve y cómo lo queremos conseguir. También estamos reconociendo, no sin dificultad, qué otras tareas forman parte también de nuestro quehacer. Estoy seguro de que este ejercicio nos puede ayudar a despejar el campo y poder concentrar nuestros esfuerzos allí donde están nuestros deseos, atendiendo de forma más equilibrada aquello en lo que no creemos que aportamos mucho valor.

 Nuestro “avance de primer borrador previo y sin depurar de una futura e hipotética” misión habla de poner nuestro grano de arena en crear riqueza social (entiéndase, diversa y distribuida) en Bizkaia, haciendo énfasis en las empresas más pequeñas y sus procesos de cambio y mejora, sin olvidarnos de los proyectos estratégicos y de investigación que nos corresponda gestionar, y habla también tener un espacio donde las personas de nuestro equipo podamos disfrutar.

No hemos terminado aún este proyecto. En sentido estricto jamás lo terminaremos. Pronto le daremos una segunda vuelta. A ver por dónde salimos de esta.

Plas plas plas al proyecto Tecoplas

Por razones que no vienen al caso no pude asistir a la última de las sesiones de la experiencia Premieberri en Tecoplas. A pesar de ello me resisto a no escribir una crónica de cierre de este taller de reflexión.

Tengo que reconocer que no haber participado lo pone un poco dificilillo. Entre las pistas que me han dado Juan Antonio Muñoz y Alberto Etxeandia y mi propia intuición, voy a ver cómo sale una de “inventada” (No sé porque pero creo que de esta misma manera se han escrito muchas crónicas deportivas en este país, je je)

Después de “subir al globo” había que bajar a tierra y eso hicieron en la sesión del pasado día 22. Remangándose todos empezaron a concretar qué proyectos quieren impulsar para que su futuro se acerque a su sueño. Salieron 5 proyectos elegidos.

Por goleada ganó el relativo a “mejorar los cauces de comunicación” en el que se incluyen conceptos que tienen que ver con la escucha, la tolerancia al error, la generación de confianza y compañerismo, la mejor comunicación entre taller y oficina (los de arriba y los de abajo)

En segunda posición apostaron por hacer cambios organizativos para mejorar la coordinación entre las distintas fases de cada proyecto.

Y animados por empezar a concretar fueron dando su nombre para integrar los 5 equipos, hasta 16 personas dieron un paso adelante (creo que son 24, lo cual hablaría de una participación de 2/3)

Viendo Juan Antonio por donde discurría la sesión les propuso construir tres torres empezando a trabajar en equipo, y en un visto y no visto tres torres distintas empezaron a despegarse del suelo. Más allá de la estética y de la estabilidad, demostraron que trabajar en equipo es, cuando se dan las condiciones, en primer lugar una actitud.

¿Qué puedo aportar a este proceso? Pues unos breves comentarios:

Las personas de Tecoplas han demostrado coraje y valentía para decirse lo que piensan dentro de un alto nivel de sinceridad y respeto mutuo
Han identificado unas cuantas áreas en las que la suciedad se acumula. Está por ver si van a tener los “arrestos” para limpiar esa suciedad
Creo que el papel de Esteban e Hilario va a ser fundamental para impulsar este proyecto que está en pañales pero que apunta tan alto como sus torres
Va a ser también critico que las personas que así lo deseen empujen de este carro sin esperar a que todos lo hagan, pues, como es natural, los ritmos de adhesión a este proceso van a llevar velocidades diferentes

En resumen, creo que cierran 2010 con esperanza. En sus manos está que esta esperanza se transforme en acto. En lo que podamos, todos trataremos de contribuir

Eutsi goiari!

¡Vibrando juntos!

Todavía resonando los ecos de la sesión matutina paso a contaros en qué ha consistido la tercera de las sesiones de la experiencia Premieberri en el servicio de innovación.

El objetivo ambicioso: aterrizar todo este proceso en una serie de proyectos con los que nos sintamos retados para avanzar en nuestra particular manera de constituirnos como equipo.

Hemos participado 7 de las 8 personas del servicio de innovación. Mª Eugenia García de Andoin estaba desplazada en Berango atendiendo a Maddi y a Ekain (en su cuarto día de vida) aunque la hemos sentido con nosotros.

De nuevo hemos cogido las maletas y nos hemos desplazado para ver desde ángulos nuevos.

Ainhoa del Caso nos comenta al inicio que en esta sesión se trata de mancharnos las manos de barro para construir nuestra vasija, nuestro proyecto. ¡Así que, a ejercer de alfareros toca!

Volvemos a empezar con técnicas de respiración consciente para aumentar nuestra PRESENCIA. Aunque cómo Ainhoa siempre introduce novedades en este caso nos pide que nos fijemos en la apnea, para interiorizar la importancia del ritmo y de las pausas.

Cómo es generosa nos explica también otra técnica para cuando se nos “sobrecalienta la cabeza”. Es una técnica que utiliza el sonido y la vibración como forma de desbloqueo. Y yo aquí me quedo anclado. Me parece que en ese ejercicio se ha producido una conjunción en las maneras en que cada uno vibramos que nos permite, valga la redundancia, vibrar al unísono.

Y tras ese movimiento vibratorio conjunto nos hemos sumergido en las propuestas de la tercera sesión de Premieberri ( y allí en el eco de fondo resonando las propuestas que Ane Aguirre nos ha hecho en el marco de este programa).

Primero hemos hablado del arte de transformar “problemas” en “RETOS”. Para ello el foco lo ponemos en hacernos cargo del proyecto, en base a lo que me afecta, a lo que me interesa y a que tengo posibilidades de acción respecto a él.

Después para ir caldeando lo que iba a ser el nudo de la sesión nos ha invitado a pasar a la acción inspirados por el futuro que deseamos. Por una parte haciendo uso de una brújula: nuestra capacidad de observación, y por otra desde una propuesta: “La mejor manera de hacer es SER” (Otra vez a mirar dentro a ver que se nos remueve).

Hemos dado un espacio a hablar de los frenos y las palancas que sentimos en el trayecto que estamos emprendiendo. Muy significativo constatar cómo algunas cuestiones juegan en ambos campos. Especialmente lo relativo al sistema de creencias que tenemos. (Y es que mientras algunas creencias nos abren posibilidades, otras nos las cierran).

Y entonces… cuando la fruta estaba madura, nos hemos lanzado a proponer proyectos que nos apetece impulsar para ser, como Servicio de Innovación, quien realmente queremos ser. Y ahí nos hemos desbordado. Hemos dejado volar nuestra imaginación, nuestros deseos y han ido apareciendo una amplia gama de proyectos que pueden colorear nuestra acción con una gama de colores muy amplia, en la que todos cabemos y en la que todo se combina con armonía.

En mi opinión este ejercicio ha reflejado que el ritmo de las tres sesiones ha ido madurando y alineando las propuestas que queremos desarrollar, individual y colectivamente.

Tras las siete rondas explicativas de los proyectos que cada uno proponíamos varias sensaciones: armonía, ambición, consenso, diversidad y… caos.

Así que le hemos mirado a Ainhoa pensando: ¿a ver cómo sales de esta?.

Sin embargo, con mucha tranquilidad ella nos ha dicho que ahora surgía la magia. Simplemente nos ha dado dos pegatinas para votar con 5 y 2 votos las dos propuestas que nos parecieran más significativas para acometer en los próximos meses. (¡Y yo pensando que había que hacer un análisis multifactorial!)

Y con mucho de disfrute hemos ido colocando nuestras opciones. Y resulta que en menos de 10 minutos ya teníamos elegido los 6 proyectos que nos han parecido hoy más relevantes:

Impulsar la vida del servicio (a través de los zerbitxokos, el trueke de conocimientos, el trabajo en equipo, la modificación del espacio físico para impulsar la creatividad y la experimentación, los espacios para la celebración…)
Construir alianzas externas con aquellas personas que están trabajando en proyectos con los que sintonizamos y podemos establecer sinergias
Hacer una declaración de nuestra razón de ser, de los objetivos que queremos alcanzar y del tipo de comportamientos que queremos impulsar
Generar y experimentar nuevos productos y servicios
Cuidar la comunicación interna con el resto de servicios del Departamento para generar mayor cercanía
Diseñar productos propios que ofertar a las organizaciones a las que nos dirigimos

Yo he percibido ilusión en las caras. Creo que nada nos sorprende pero todo se recoloca. Y sobre todo ha nacido del impulso del equipo. Algo nuevo se está gestando, de lo que espero seáis testigos en los próximos meses. (Y no me refiero al próximo alumbramiento de Saioa, de aquí a unos 15 20 días ja ja)

Para acabar hemos hecho tres rondas: ¿qué competencias vemos que tienen nuestros compañeros? ¿a qué nos comprometemos cada uno? Y ¿qué nos llevamos?

Entre la competencias: capacidad de trabajo, intuición, capacidad de adaptación, fina capacidad de análisis, capacidad de comunicación (verbal y gráfica)…

Entre los compromisos destacaría sobre todo la oferta de estar disponibles para el equipo y de asumir en primera persona varios de los proyectos elegidos

Entre los tesoros que nos llevamos: la sensación del trabajo bien hecho, ilusión, sensación de que nuevas posibilidades aparecen y sobre todo una experiencia positiva y un mayor conocimiento de los demás.

Para terminar de completar el proceso nos reuniremos en breve para concretar cómo nos distribuimos los proyectos entre todo el equipo y qué equipos de proyecto conformamos.

En dos palabras: BUENAS VIBRACIONES. ¡Qué “fácil” es hacer bien las cosas cuando fluimos y nos atrevemos a sacar lo mejor de nosotros mismos!

Cómo dice el dicho, “nosotros hemos cambiado, todo ha cambiado”. ¡A seguir vibrando!

El valor de mirar debajo de la alfombra

Estoy asistiendo como “observador a las sesiones Premieberri en Tecoplas. Un privilegio. El pasado lunes día 8 presencié una nueva sesión que para mi tuvo dos partes.

En la primera parte se arrancó con dificultades. Surgieron una serie de cuestiones relativas a la necesidad de organizarse de otras maneras en las que la confianza sea generadora de mayor comunicación.

Me pareció significativo un hecho. Con cierta facilidad se identificaban algunas cuestiones que se esconden debajo de la alfombra. Y a la vez noté bastante reticencia a levantar la alfombra y limpiar lo que aparezca. Efectivamente, es más fácil señalar las carencias que enfrentarlas de manera decidida. Muy significativo el uso de las palabras “arriba” y “abajo” para denotar cómo se vive en la empresa en dos dimensiones diferentes.

En la segunda parte se dedicaron a soñar su futuro. En cuanto se alejaron de lo cotidiano y se pusieron a pensar en nuevas posibilidades creció el ánimo. Empezaron a imaginar nuevos clientes, nuevos productos, mejor comunicación, mejora de las instalaciones productivas, clientes más satisfechos…

En las caras aprecié tanto el deseo de avanzar hacia ese nuevo escenario como la incertidumbre de cómo hacerlo.

En la ronda de cierre se expresó optimismo, esperanza, ganas de poner en marcha lo que están hablando…

Sin duda en la próxima sesión habrá que hacer un esfuerzo por concretar e integrar las distintas propuestas, aunque algunas ya se perfilaban: Trabajar por proyectos integrando las áreas técnica, productiva y comercial, eliminar los cuellos de botella y reforzar los canales de comunicación, compartir los conocimientos de los que disponen…

Confio que en estos días hasta la próxima sesión crezcan las conversaciones en el taller y en las oficinas para que se encienda la chispa que lleve a la acción tantas posibilidades. ¡Así sea!

Predicando con el ejemplo y disfrutando del camino

Ayer, de la mano de Ainhoa del Caso iniciamos en el servicio de innovación la implantación de Premieberri. Queríamos experimentar en carne propia eso que recomendamos que otros hagan. Aunque nuestras agendas están bastante saturadas nos parecía prioritario eso de dar ejemplo. Así que obviando la manida excusa de “no tenemos tiempo” nos hemos puesto a ello.

La verdad es que nos hemos regalado un espacio en el que podemos hablar con naturalidad y confianza de aquellos aspectos que nos pueden ayudan a crecer y coordinarnos.

Puede parecer que en este caso somos alumnos aventajados porque conocemos la metodología Premieberri pero nada de eso, aunque el efecto sorpresa queda reducido. El buen hacer y el tono suave de Ainhoa nos ha hecho fluir en una mañana que se ha hecho muy corta y muy profunda.

A la hora convenida, las 9 de la mañana, nos juntamos todo el equipo del servicio de innovación con los cuadernos de aprendizaje en blanco, listos y dispuestos para e x p e r i m e n t a r.

Empezamos por centrar el objeto de la sesión, convenir en la necesidad de eliminar etiquetas y prejuicios que solo contribuyen a generar resistencias y a pedir disfrute. No en vano reputados estudios neurológicos informan que el mecanismo fisiológico de aprendizaje se facilita cuando hay disfrute, y no era cuestión de desoir a la ciencia.

También desde el minuto cero hablamos de la importancia de “estar muy presentes”. Para ello Ainhoa nos enseñó una técnica de respiración para relajarnos, aquietarnos y abrirnos al momento presente.

En las diversas dinámicas que realizamos, enriquecidas con videos y fábulas, trabajamos en los siguientes temas:

Darnos cuenta de que todos y todas tenemos logros, retos personales y profesionales
Reflexionamos sobre cuales son las características de las personas que aprenden y de las organizaciones que facilitan el aprendizaje (hablamos de libertad, confianza, responsabilidad, mucha comunicación, escucha, sentido, poder distribuido…)
Conversamos sobre los significados del verbo liderar y sobre la idea de que cuantos más lideres mejor
Hablamos de la polaridad víctima-protagonista y sobre la idea de que aunque ir de víctima puede parecer que se relaciona con ser inocente, también lo es con la impotencia; mientras que ser protagonista otorga a partes iguales responsabilidad y poder para cambiar
Hablamos de cómo nos ven los clientes y de cómo nos comportamos habitualmente, viendo las conexiones entre ambas cuestiones
Avanzando en el tiempo indagamos en lo que queremos que digan de nosotros los clientes y a su vez de qué tipo de comportamientos queremos desplegar
Identificamos retos profesionales en los que estamos inmersos o en los que queremos salsear…

Y para cuando nos quisimos dar cuenta habían pasado 5 horas. Prolongamos media hora más la sesión porque quedaban cosas en el tintero, y nos llevamos un montón de tareas para que cada cual vayamos desarrollando.

Será por lo agradable de la compañía, por las buenas artes de Ainhoa, por las bondades de Premieberri, por ese respirar aprendido, por la ilusión de empezar algo nuevo… o por todo a la vez, la cuestión es que ayer dimos un pequeño paso que a mí me supo a gloria.

Nos hemos citado de nuevo el día 3 y la propuesta es muy atrayente porque se trata de sentir la fuerza del equipo y la experiencia de soñar despiertos para traer el futuro al presente (muchos significados para esta mágica palabra).

TECOPLAS: Pulsando teclas para comunicarse mejor

Algunas películas empiezan por el final y luego se van narrando. En este caso os cuento que en la ronda de cierre de la sesión que este lunes 18 celebramos en Tecoplas, en el marco del programa Premieberri, fue muy curioso constatar la diversidad y la diferencia de las sensaciones que se expresaron por el colectivo. Prácticamente la mitad de las personas hablaron de oportunidad, confianza, esperanza… y la otra mitad hablo de incertidumbre, incredulidad, preocupación… ¿habíamos celebrado una sola reunión o se había desglosado en dos planos paralelos?. Aprovechando mi posición de observador en dicha sesión os doy mi versión más desapegada.

Empiezo por resaltar la masiva asistencia, el alto interés con el que se siguió toda la sesión y sobre todo… la SINCERIDAD con la que se expresan todas las cuestiones.

Me sorprende agradablemente la naturalidad con la que hablan y que no evitan ninguna cuestión, van derechitos al meollo. Eso sí, en el lenguaje aprecio expresiones que a ratos asumen responsabilidades a ratos aparece como víctimas inocentes.

Para mi fue una sesión igual de rica que la primera. Hicieron autocrítica de algunas cuestiones que deben mejorarse, apuntaron ideas hacia las que desean dirigir sus esfuerzos, expresaron retos personasles y colectivos en los que desean trabajar…

Si en la primera sesión para mí la palabra más repetida fue la de CONFIANZA, en esta segunda hablaría de COMUNICACION: su importancia y su necesidad de mejorarla.

Una de las propuestas que surgió, con la aportación de Alberto Etxeandia, fue la de reforzar la comunicación entre todas las personas que participan en cada proyecto, de forma que los errores disminuyan y la sensación de trabajar coordinadamente en equipo crezca.

Me sorprendió cuando al final de la sesión afloró esa “división” de sentires y pensé ¿qué es lo que se me ha escapado desde mi puesto de observador?

En algún sitio leí que los sentimientos que tenemos están siempre asociados a necesidades que tenemos. Cuando nuestras necesidades están satisfechas los sentimientos son agradables, cuando las necesidades no están satisfechas los sentimientos son desagradables. Por ello creo que la situación que se generó al final de la sesión es una oportunidad para que exploren cuales son, en cada caso, las necesidades que están surgiendo y cómo se van satisfaciendo (o no).

Creo además que en el espacio de encuentro que van creando tienen la posibilidad de poner en acción iniciativas para ir avanzando. De lo que no me cabe la menor duda es que recursos tienen de sobra.

Se emplazaron para el próximo 8 de noviembre y se llevaron sus cuadernos de aprendizaje con unos cuantos “deberes” que Juan Antonio Muñoz generosamente les regaló.

Confio que en estas tres semanas se produzca un fluido intercambio de conocimientos en el que todos pueden enseñar y todos pueden aprender. ¡Que lo disfruten, incluso con sus momentos de incertidumbre!

¡Que las teclas que vayan pulsando generen notas armónicas!

Tecoplas: conversaciones que abren posibilidades

Y por fin llego el 6 de octubre. Tras la presentación inicial de la que os hablé en otro post, llegó la hora de la verdad. Tocaba realizar la primera sesión de Premieberri.

Así que a eso de las 14h30’ nos juntamos en una sala de reuniones 20 personas. 18 de Tecoplas, casi la plantilla al completo, Juan Antonio Muñoz como facilitador y yo mismo como observador.

La hora elegida, lo reducido del espacio y el calor que hacía no auguraban muy buenos presagios. Al principio lo que predominaban eran los brazos cruzados.

Suave suave empezamos hablando de la importancia de escucharse unos a otros, de compartir desde el respeto las opiniones diversas, de hablar de lo que habitualmente no se habla… ¡palabras!, ¿sólo palabras?

La primera invitación fue a describir cómo queríamos que fuesen las reuniones. Nos pilló un poco fríos y costaba arrancar. Aún así fueron brotando las primeras palabras. Se reclamó participación, sinceridad, compromiso, carácter práctico, respeto… (¿sería todo un “queda bien”?).

Las primeras risas surgieron cuando empezamos a compartir retos, logros y aspectos de cada uno desconocidos para los demás. Algo cambió en ese ejercicio. Las defensas empezaron a relajarse y el interés iba creciendo.

Al de poco surgió un acalorado debate que tenía que ver con lo que ocurre en Tecoplas cada vez que surgen los errores. La inercia en buscar culpables, echar balones fuera… Y de una situación de cierta tensión se fue avanzando hacia una constatación de que era mucho más sano poner el foco en tratar de aprender de los errores que en buscar la salvación propia buscando una cabeza de turco.

A partir de ahí hicimos varios ejercicios en los que la palabra más repetida era la de la CONFIANZA. La demanda de que la dirección de Tecoplas incluyese en sus criterios de gestión elementos que favorezcan el crecimiento de la confianza, por una parte y la conveniencia de que las personas de Tecoplas “confiasen” más en sus propios compañeros.

Me llamó la atención el nivel de sinceridad y de profundidad que empezaban a adquirir las conversaciones desde un momento tan temprano de la intervención. En mi opinión ello se debe a que era un tema que necesitaba tratarse y que en cuanto se había dado la posibilidad de abordarlo allí hacía acto de presencia.

Era como si, sin hacer grandes florituras, en cuanto había aparecido un ESPACIO había aflorado lo que estaba esperando ser dicho. En algún momento con tensión y cierto enfado, pero en general con bastante escucha y respeto.

A partir de ahí todo fue fluyendo con bastante naturalidad. A ratos silencios, a ratos conversaciones en paralelo, a ratos risas y sobre todo… mucha carne en el asador.

El nivel de participación hizo que no pudiesemos tratar todos los temas previstos, pero Juan Antonio, con buen criterio, optó por permitir que cada conversación llevase el tiempo necesario. Lo dejamos cuando empezaron a comentar cómo les ven los clientes. Se comprometieron para escribir cada uno en su “cuaderno de aprendizaje” una serie de “tareas” para ir profundizando en aquella cuestiones que les pueden ayudar a seguir avanzando.

Concluimos con una ronda de cierre en la que cada cual describía con una sola palabra la sensación con la que se iba. Entre las “sensaciones” que se expresaron se habló de: ilusión, confianza, mayor conocimiento mutuo, necesidad de compromiso, desahogo, sinceridad, novedad, esperanza, optimismo, expectativa…

Para mi fue una buena ocasión de aprender y disfrutar. Considero que ayer se pusieron unas buenas bases para mejorar las relaciones. El tiempo pondrá el proyecto en su sitio y se verá su grado de utilidad pero en cualquier caso es momento para felicitarles por el valor y la apertura con las que han iniciado este viaje colectivo. Les seguiremos la pista. ¡Suerte! Zorionak!

Arbela. Bideak Eginez.