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Aprendizajes en la niebla

Tenía pendiente escribir la crónica de la sesión que hace un mes, el 15 de Diciembre, celebramos en Zamudio de la mano de Manahmana dentro del proyecto Kosortzen.

Básicamente hicimos un repaso de las sesiones anteriores tratando de sacar los aprendizajes de cada cual de esta experiencia. Para ello hicimos una evaluación “Motorola” que básicamente consistía en responder a cuatro preguntas:

  • ¿Qué ha ido bien?
  • ¿Qué ha ido menos bien?
  • ¿Qué hemos aprendido?
  • ¿Qué acciones vamos a poner en marcha?

En cuanto a la primera de las  preguntas las principales respuestas tuvieron que ver con el clima generado que había propiciado un buen contexto para conocer mejor a otras personas de forma que pudieran surgir posibilidades de cooperación en proyectos de consultoría colaborativa.

Aspectos claramente mejorables han sido la falta de continuidad, en ocasiones la falta de concreción de las propuestas para articular proyectos de colaboración y no haber experimentado en la práctica.

Entre los aprendizajes se dijo que la cooperación sin acción no tiene sentido, que es fundamental que exista necesidad de interdependencia para que se déla colaboración. Queel buen ambiente es necesario pero no suficiente, hace falta que la complementariedad sea una condición necesaria para el desarrollo de los proyectos.

Y en cuanto a acciones a impulsar se comentó que es mejor primero actuar y luego aprender dela experiencia. Laimportancia de definir bien los proyectos. De ofrecernos más como una posibilidad y persistir para que las oportunidades de colaboración se produzcan.

En general está ha sido una experiencia que ha contribuido a aumentar el conocimiento mutuo de personas y a crear las condiciones para que se puedan dar ocasiones de colaboración.

No ha habido tiempo material, o no hemos sabido hacerlo, para que proyectos concretos se hayan desplegado.

Sin embargo se apuntan algunas luces como algún proyecto presentado al programa Compite por 5 personas de Kosortzen, algun ofrecimiento personal para buscar espacios de creación conjunta…

Habrá que estar atentos para ver posibles frutos que vayan madurando de estas jornadas que han pretendido sembrar un espíritu colaborativo entre personas del mundo de la consultoría.

En cualquier caso, aunque sea entre la niebla hemos aprendido cosas que, seguro, nos permiten colaborar

nos reunimos en TECNALIA 700 para La Jornada de Reciclaje de Personas Consultoras PREMIE

Este día 14 de noviembre nos juntamos las personas consultoras de Premie y el Equipo del Servicio de Innovación del Departamento de Promoción Económica de la Diputación Foral de Bizkaia.

Nos reunimos 38 consultores (♀ + ♂), 15 justificaron su ausencia y 10 no dieron respuesta. El objeto es hablar de lo que llevamos en común entre el Servicio y las personas consultoras, y también para intercambiar opiniones, pareceres y experiencias. Lo primero fue la información de cómo nos ha ido en este tiempo en que cada uno se ha dedicado a su tarea.

En lo que hace al programa Premie, y a pesar de que la crisis aprieta con fuerza, hemos logrado mejorar la cifra de empresas que han elegido Premie para mejorar la gestión de su empresa y sus resultados. Ello se debe fundamentalmente al trabajo de todas las personas consultoras que en definitiva sois los que mejor conocéis el tejido de la pequeña empresa de Bizkaia. Así que entre Implantación y Consolidación tenemos 80 nuevas empresas, más la Auditorias por hacer. La media de personas empleadas/empresa en el conjunto de las empresas que concurren a Premie en este año 2.011 es de 14,98. Anoto este dato por cuantificar el cuadro, pero no es mi intención convertir este post en un informe económico; eso tiene otro lugar.


Más allá de los datos, creo que esta crisis tan omnipresente nos obliga a afilar el intelecto, a buscar formas de mejorar nuestras intervenciones y tratar de mejorar los modelos que presentamos.

¿Cuál es el lugar de Premie en la situación actual? ¿Qué sitio ocupa? Son preguntas sobre las que hay que reflexionar. Este hay que, en la situación actual, no es una elección, se ha transformado en un imperativo que no podemos aplazar; toda sugerencia será de ayuda.

Y aprovechamos nuestra reunión para contaros más cosas. Oihana Jauregui, de Tecnalia, nos dio datos sobre las Auditorias realizadas. Hablamos de bilgune, de cómo se gestó y de cómo queremos extenderlo y la importancia de abordar esta experiencia teniendo un sistema de gestión que permita construir proyectos estratégicos para las organizaciones.

Mostramos el video bilgune, tan sugerente en sus interpretaciones, junto con las acciones que hemos puesto en marcha y en los que esperamos vuestra presencia: Co-talleres, Proyecto Ko-sortzen, Foros en los que vuestra participación nos enriquece y la noticia del nacimiento de ARBELA.

Hicimos más. Nice Lazpita (Consultor y Coach Organizacional Sistémico; NORGARA), presentó una ponencia sobre “El Arte de Conectar” haciendo referencia sobre cuál es el lugar del consultor en la relación con la empresa, sobre saber definir cuál es el grado de madurez la empresa, sobre el momento histórico actual (incertidumbre, complejidad, gestión de personas, diversidad), Liderazgo Sistémico y, sobre todo: ¿Se dan en la empresa las condiciones para el cambio?

La ponencia fue de gran interés y un buen material de uso para siguientes reflexiones.

Esto fue parte de lo que pasó, lo importante es aquello que ha suscitado y las consecuencias que tendrá. De esto último, seguiremos hablando.

Un abrazo,

BERRIKUNTZA ZERBITZUKO TALDEA —- EL EQUIPO DEL SERVICIO DE INNOVACION

Y de nuevo ko-sortzen

Por fin me pongo a contaros que hicimos en el taller del 21 de junio. Ha pasado demasiado tiempo, pero bueno, aún está fresco como para poder contároslo. Sé que hay quien estaba expectante por saber que paso, pero hemos andado tan a tope que ha sido casi imposible sacar tiempo para rellenar estas líneas. En fin, que basta de excusas y al lío.

Tras conocernos entre todos en el primer taller, esta vez nos tocaba conocernos en un contexto diferente, pasándonoslo bien y jugando para crear entre todos de una manera informal.

Así que nos sacaron a la calle con papel, celo, cinta aislante roja, y platos de plástico, con la misión de hacer entre todos un coche en el que pudiésemos ir todos. Como un coche nos parecía poca cosa (somos o no somos de Bilbao?), pues hicimos un autobús!!!

Cuando estábamos todos contentos con el resultado, nos mandaron, valiéndonos solo del material usado, crear dos barcos. Y ahí que nos pusimos manos a la obra a hacer un velerito y una trainera.

Y cuando ya estábamos satisfechos, van y nos retan a hacer, con el material usado, una ciudad por parejas. Allí salieron el ayuntamiento, un parque, una pista de atletismo, un deposito de agua, una casa, un salón de té y un edificio de oficinas.

Lo llamativo de esto es cómo pasamos de trabajar todos juntos a trabajar en dos grupos y luego por parejas. No hemos planificado, pero cada uno de una forma natural ha ido poniendo sus cualidades en el grupo, respetándose la distinta contribución, ofreciéndonos unos a otros. Nos hemos dado permiso para experimentar y eso ha permitido que la autoorganización funcionase.

Es posible que el contexto de colaboración creado hubiese sido distinto si en vez de haber empezado en grupo hubiésemos empezado de dos en dos. Quien sabe…

Después de la parte mas “lúdica” pasamos a “trabajar”. Nos dividimos en grupos para trabajar entorno a las preguntas que surgieron en la sesión anterior. Cada grupo elegía una pregunta para trabajar. Estas son las que salieron:

  • ¿qué puedo hacer yo para poner en cuestión los esquemas de poder para transformar los esquemas de relaciones?
  • ¿qué puedo hacer yo para ver las ventajas que supone una gestión participativa y basada en las personas?
  • ¿qué puedo hacer yo para buscar/encontrar las empresas/clientes complementarias?
  • ¿qué puedo hacer yo para ayudar a identificar/explicitar lo esencial, lo que mueve y lo que frena/paraliza realmente a la organización en estos momentos de incertidumbre y despiste?

Para sintetizar las preguntas hemos hecho un brain moving: una especie de brain storming en movimiento, es decir, durante 10 minutos podíamos dar ideas en una mesa, aceptando todas las ideas que saliesen como válidas, y al cabo de 10 minutos cambiábamos de mesa para aportar en otra pregunta.

Después hemos empezado a “prototipar”: llevar a lo tangible las ideas que han surgido en nuestra mesa. Para ello nos han dado legos, plastilina, tijeras…han salido cosas curiosas e ideas importantes:

  • poder expandido - poder limitado
  • poder monolítico – poder flexible
  • peso del poder rígido
  • el poder como algo plástico
  • empresa abierta
  • espacio para el aprendizaje
  • humor dentro de la empresa
  • espacio de conciliación
  • curiosidad de niño
  • buscar complementariedad entre nosotros
  • el peso del pasado
  • proyectar lo esencial de una empresa hacia el futuro

Y con estas reflexiones acabamos la jornada. No podemos negar que lo pasamos muy bien.

Ahora llega lo duro, el siguiente paso es implementar. Antes del próximo taller los grupos tenemos que presentar el proyecto a un posible cliente para recibir su feedback, para testear el proyecto. A ver que sale…

Non gogoa, han zangoa

El pasado viernes tuvimos el primer taller, de cuatro previstos, de Ko-Sortzen. El objetivo de estos talleres es el fomentar espacios de colaboración: crear un mercado de conocimiento entre las personas consultoras y establecer un conocimiento mutuo para que se dé la química necesaria para abordar proyectos compartidos.

La batuta de la sesión la llevaron Bego Maite y Asier de Manahmana quienes nos pusieron en antecedentes: el primer contacto en este sentido se tuvo a finales de enero, la crónica de aquella sesión la podeis encontrar en flirteando con la cooperación.

En aquella ocasión se definió lo que entendíamos por cooperar:

Confianza Objetivos Ofrecer Proyectos Entusiasmo Recibir Apertura Resultado

¿Quién coopera?… las PERSONAS, ¿Para qué se coopera?… para obtener unos resultados que individualmente no se lograrían, por ello de la importancia de la COMPLEMENTARIEDAD.

El proceso de Ko-Sortzen consiste en preguntar, indagar, ir más allá de lo obvio, crear equipo, definir el proyecto compartido, establecer un plan de acción,  obtener unos resultados, y finalmente, reflexionar y aprender de los errores.

Rellenamos una ficha donde reflejamos en que tipo de proyectos estamos trabajando, cuales son nuestros clientes, el % del trabajo que realizamos individualmente y % del trabajo que lo realizamos en conjunto con otras persona, tres capacidades estrella y tres incapacidades estrella.

Para la definición de nuestras capacidades e incapacidades tuvimos el comodín de la llamada, es decir, tuvimos que llamar a una persona que nos conociese bien y preguntarle sobres cuales eran nuestras  tres virtudes estrella y cuales eran nuestras tres debilidades estrella.

Esta dinámica logró romper el hielo y darle un toque de humor muy favorecedor para acercarnos y poder entablar relaciones.

Con la ficha rellena, nos fuimos presentando uno a uno, no sólo con el fin de conocernos, sino con el objetivo de ir un poco más allá y ver, con quien podemos tener afinidades e ir visualizando con quien nos podríamos complementar para abordar algún proyecto a futuro.
A continuación, nos mostraron como se trabaja la dinámica del “Design Thinking” (Amalio Rey e Ideo) 

¿Qué te hace un mejor pensador de diseño? La CURIOSIDAD, la OBSERVACIÓN, el ESPIRITU CRÍTICO, la VOCACIÓN POR EXPERIMENTAR… todo ello regado con una buena dosis de optimismo y empatía ya que como nos dijeron: “lo imposible sólo tarda un poco más”

Con estas pinceladas, una vez más, nos pusimos manos a la obra y empezamos a trabajar la Necesidad en su contexto: hicimos tres grupos para formular las preguntas que se nos viniesen a la cabeza entorno a lo que observábamos en nuestro entorno, de cómo estaba el mercado, qué sensaciones percibimos, qué es lo que les falta…

Finalmente, todas esas preguntas que listamos, las reformulamos en forma de pregunta de oportunidad: ¿Qué haría yo para…? Para darle más emoción, al equipo que más preguntas reformulase se le concedió un premio. ¡On egin ganadores y ganadoras!

Tras la puesta en común, nos dejaron unos minutos para que hiciéramos nuestra propia reflexión interna sobre qué es lo que me llevo…

Como podéis ver fue una sesión intensa pero que me supo a poco, en el sentido de que me quedé con ganas de más, de seguir estableciendo conexiones, de poner cara a personas con las mismas inquietudes…

Estoy expectante para ver con que nos sorprenden las chicas y chicos de Manahmana en la proxima sesión el 21 de junio;)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Bilgune: Retando creencias, abriendo nuevas posibilidades

Ayer “celebramos” la primera de las sesiones de capacitación de las 10 personas que acaban de ser homologadas en el programa bilgune.

Pretendemos “disfrutar” de 5 jornadas de aprendizaje compartido en las que vayamos viviendo aquello que posteriormente vamos a ofrecer a las empresas.

Empezó la sesión con muy buenas vibraciones para conectar con el resto de personas y de mejores deseos para dejarse sorprender y aprender otras formas de intervenir que abran nuevas posibilidades.

Ane Aguirre hizo, como siempre, de brillante facilitadora. Y con un estilo directo nos fue provocando continuamente para que cuestionemos y retemos nuestras creencias.

Nada de intentar convencer a nadie de ninguna nueva doctrina, nada de discursos morales sobre el bien y el mal. Simplemente invitarnos a indagar si esas creencias que nos tienen nos ayudan o nos limita. ¡Que cada cual decida!.

Entre las perlas que yo entresaqué ayer quiero destacar las siguientes (¡a cual más obvia, a cual más potente!):

La importancia de invitar en las sesiones a que cada cual aterrice en su propio ámbito, todo aquello que se trabaja. De ahí la importancia de hablar en primera persona y de detectar cuando alguien habla en segunda o tercera persona.
Afinar las orejas y observar el tipo de lenguaje que empleamos (que crea realidad) y que es un buen indicador de las maneras de pensar de quien habla. Especialmente para retarle a que cuestione esas formas de pensar, para pedirle que evalúe si esas interpretaciones de la realidad abren o cierran posibilidades
Especial recomendación de poner encima de la mesa si los contextos organizativos permiten, o impiden, la participación genuina de las personas
Invitación a explorar cuál es el rol del consultor en este tipo de intervenciones dónde lo nuclear es acompañar, ayudar a que afloren las potencialidades latentes, tener disposición a trabajar desde lo que emerge, desde dónde realmente se encuentra la organización, sin intención de “enseñar” nada a nadie sino que cada cual descubra sus propias verdades.
Lo anterior habla de mucho respeto, lo cual no significa que la propuesta bilgune sea neutral. Todo lo contrario, proclama su “intención” de facilitar un salto entre modos de organización donde las personas se consideran recursos a otras formas donde el protagonismo auténtico de las personas y equipos sea un buen indicador de que el poder, entendido como capacidad para decidir, está ampliamente desplegado. Porque el poder, así entendido, no decrece cuando se distribuye.
Confiar en que los miedos se disipan cuando se enfrentan mientras crecen cuando se evitan.
Desmitificar conceptos, como el del liderazgo que muchas veces se asocian a lugares de poder formal, para ampliar su significado de modo que pueda estar al alcance de todas las personas

En resumen una invitación a cambiar el observador que somos y a salir de nuestros círculos de imposibilidad desde una actitud de reto.

Pero no creáis que todo fue bonito. A ratos se mascaba el miedo, el caos, la incertidumbre, la duda, el escepticismo… Señal de la sinceridad de quienes así se expresaban.

Habrá que seguir moviendo la cazuela para que el guiso se vaya cocinando a fuego lento.

“Savia nueva” e ilusiones renovadas en Premie

Esta mañana hemos disfrutado de una sesión de capacitación Premie con 10 personas que se incorporan al programa. (Celebraremos otra similar el próximo 6 de mayo con otros 15 refuerzos).

Ha sido una sesión muy fresca y sobre todo con muy buena energía.

Javier, Arantxa, Iñaki, Victor, Silvia, Jose, Javier, Mercedes, Inés y Miguel Angel que supuestamente venían a formarse nos han regalado una buena dosis de ilusión para seguir impulsando Premie.

Cuando en el título hablo de savia nueva no sé si escribirlo con v o con b, porque han demostrado a lo largo de la sesión una interesante mezcla de ilusión y sabiduría.

La sesión, magistralmente llevada por Oihana Jáuregui, ha puesto el foco en la “filosofía Premie”. Sin desmerecer los temas de detalle hemos estado hablando de los “conceptos”, de las “lógicas” en las que se basa el programa Premie para permitir que las organizaciones hagan un viaje para ir descubriendo sus propias respuestas a las preguntas que plantea el programa.

Hemos convenido en reflejar que Premie es una propuesta que trata de indagar en el nivel de madurez de gestión de cada organización para invitarle a que se cuestionen sus formas de gestionar y abracen aquellas que les ayuden mejor a progresar con la participación del mayor número de personas.

Mikel Jaureguibeitia, sembrado como siempre, caricaturizaba la metodología Premie como un método flexible, que como un tren correo se detiene en cada estación con tiempos diferentes según las necesidades de cada proyecto.

Y así hemos ido hablando de temas que tenían que ver con la importancia del compromiso y ejemplo de la gerencia, de profundizar en el conocimiento de las necesidades de los clientes, de optimizar los procesos clave, de integrar todos los aspectos de gestión de una organización, de tomar en cada momento las mejores decisiones posibles…

Pero sobre todo lo que destacaría es el hecho de que en las distintas dinámicas de trabajo en equipo que nos ha propuesto Oihana, ha sido la sintonía del deseo de estas personas en su forma de hacer consultoría con la “filosofía” del programa.

Creo que esta mañana se han sembrado buenas semillas para que este año florezca una buena cosecha.

Rescato también una frase de Arantxa Quintana en la ronda de cierre en la que expresaba como encajaba esta propuesta con su manera de hacer consultoría basada en el “acompañamiento” al equipo directivo para que encuentre su propio camino.

Luego nos hemos ido a comer juntos al Antzoki para seguir conversando en un tono animado y colaborativo.

Enhorabuena a todos ellos. Nosotros no podemos menos que felicitarles por su elección, je je

Seguro que el día 6 resuenan otras vibraciones para que el programa se recargue de energía. ¡Así sea!

Otro cuento: Reencuentros

Dedicado a las personas que se buscan a sí mismas
que se escuchan y escuchan
que se atreven a ser ellas mismas asumiendo las consecuencias
que sufren en silencio y no se atreven, de momento, a afrontar sus miedos
A ti, seas quien seas

ERASE UNA VEZ…

que una mañana de Enero, en los aledaños de Bilbao se celebraba un taller de trabajo sobre nuevas formas de consultoría. Lo rimbombante de su nombre atrajo a una generosa audiencia.

A medida que llegaban las personas se producían los saludos de rigor y en esto que coincidieron cuatro viejos amigos que no se veían desde los tiempos del colegio. La vida les había separado y, ¡hete aquí!, que de repente les había vuelto a reunir. Enseguida quedaron para comer en cuanto concluyera aquella sesión.

Empezaron las dinámicas y hubo una de ellas que trataba de ahondar en las causas de satisfacción y malestar de las experiencias de cada uno ellos.

Hubo un momento, cuando se hablaba de malestares, que casualmente los cuatro cruzaron sus miradas. Miradas que hablaban mucho más que las palabras. Algo se quedó congelado en aquel punto. Aunque la sesión prosiguió el resto de mensajes quedaron diluidos. ¿Qué estaba ocurriendo?.

Terminada la primera sesión fueron a comer juntos a un restaurante cercano y pidieron un reservado para poder hablar con toda confianza de sus mil historias.

Sin embargo… algo había ocurrido en aquella sesión que aún flotaba en el ambiente.

- ¿Qué os pasa?- preguntó Jon, tratando de animar a sus compañeros que estaban un tanto pensativos.
- Veréis, dijo Miren. Resulta que cuando hemos hecho el ejercicio sobre las causas de nuestros malestares me he dado cuenta de que mi trabajo ha discurrido totalmente ajeno a los sueños con los que inicié mi profesión.

Los demás continuaron con su silencio.

Jon quiso quitar intensidad a aquella situación y comentó:

- ¡No seáis membrillos!, que todos hemos progresado en la vida y tenemos éxito ¿De qué os quejáis?

Nuevamente silencio… Esta vez ni Jon se atrevió a interrumpirlo.
Al de un rato Miren empezó a contar una historia:

- El mes pasado trabajé como consultora en una gran empresa dinamizando un equipo para mejorar el servicio de atención al cliente. Para mí aquel proyecto era pan comido. ¡cuantos habré hecho similares!.

- Hablé con el gerente sobre cual era la política de la empresa, sus objetivos, el plazo y los recursos para hacer el trabajo…

- El gerente me propuso la presencia de cuatro personas muy cualificadas. Yo sugerí incluir también en aquel equipo a la persona que esa misma mañana había visto tan risueña y con tanta vitalidad en la recepción. El gerente puso cara de extrañeza porque una persona de tan baja categoría participase, pero en un gesto de confianza hacia mi, dio su visto bueno.

- Empezamos a trabajar y Lucía, así se llamaba la recepcionista, resultó ser una joya, llena de iniciativa, de buen humor, de imaginación. En cuanto le brindaban una oportunidad, estaba dispuesta a aprovecharla.

- Cuando concluimos el trabajo y en reconocimiento a la aportación de Lucía, decidimos que fuese ella quien expusiese las propuestas y las conclusiones.

- Inicié yo la sesión de presentación de resultados y al de poco le di la palabra a Lucía. El gesto de incredulidad del gerente no paso desapercibido para nadie.

- Lucía no se amilanó e hizo una exposición muy digna.

- Al concluir todas las miradas se dirigieron al gerente que empezó a cuestionar directamente a Lucía sobre la viabilidad de aquellas propuestas. Por el tono agresivo que se desprendía de sus preguntas se apreciaba que allí había algo personal. Era como si lo más relevante de aquella presentación fuese que una humilde recepcionista se hubiera atrevido a plantear propuestas de cambio que cuestionaban las maneras de tratar al cliente que el propio gerente había instituido hacía ya muchos años.

- Después de varias preguntas que más parecían descalificaciones, el gerente comentó que aquellas propuestas no estaban alineadas con la política de la empresa y me echó una mirada de desaprobación por no haberme dado cuenta antes.

- Los cinco integrantes del equipo se quedaron helados y la cara de Lucía era un poema.

- Y yo no dije nada… es más, convine con el gerente que había que revisar las propuestas.

- Dos semanas más tarde volví para otro encargo de dinamización de otro equipo. Al entrar no le ví a Lucía. Al salir con un poco de culpabilidad pregunté por ella. Me dijeron que estaba de baja por estrés.

Levantando Miren la mirada por primera vez desde que había empezado a contar el relato les preguntó a sus compañeros:

- ¿Os acordáis cuando en el colegio hicimos los alumnos aquella propuesta para flexibilizar los horarios de la biblioteca, que bronca nos hecho el director?

De nuevo silencio

Capítulo II

El silencio se podía cortar.

En esto que se oyen unos pasos y aparece la camarera. Una chica joven y de aspecto desenfadado.

– Vaya ¡qué silencio! ¡Parece esto un funeral! ¡Anímense un poquito que la vida es corta! ¡Viéndoles tan elegantes cualquiera diría que están Vdes. debanándose los sesos para solucionar la crisis esa de los tallos verdes!. Soy Lucía para servirles a Vdes.

Con semejante presentación nuestros amigos empezaron a sonreir. Además ¡qué casualidad! Ella también se llamaba Lucía.

Empezaron a pedir la comida, aunque cada vez que escogían un plato Lucía, con su verbo dicharachero, les reconvenía diciendo:

- Pero hombre, no pidan los platos típicos. Atrevanse a probar las propuestas más exóticas! ¿No ven que si siempre comen lo mismo se van a volver muy aburridos?

Lejos de sentirse molestos, les hacía gracia la espontaneidad de Lucía para decirles abiertamente lo que pensaba.

Cuando se fue para la cocina quedaron con una sonrisa de oreja a oreja. En este nuevo ambienet Maitane comentó:

- Pues yo os quiero comentar un trabajo que me ha salido bordado.
- Me llamaron hace unos meses de una forja del Txorierri para que les hiciera una prospección de mercados a nivel europeo porque las cifras de ventas estaban cayendo escandalosamente.
- Total que tras hablar largo y tendido con gerencia sobre sus necesidades tiré de unos contactos que tenía de trabajos similares que había hecho y coincidió que acababa de cerrar una forja en Chequia y había unos clientes italianos buscando una forja con alta capacidad tecnológica. Salió todo a pedir de boca en un tiempo record.
- Cuando presente los estudios de viabilidad de la operación, incluyendo una serie de pedidos que garantizaban la carga de trabajo de la forja para 6 meses, todo fueron felicitaciones y parabienes.
- Estoy segura que si concediesen un premio a la consultora más eficaz, este año me lo llevaba de calle.

Los compañeros empezaron a felicitarle a Maitane por su buen hacer. Bueno, todos menos Iñaki.

- ¿Qué te pasa Iñaki, no te parece brillante la intervención de Maitane?
- Pufffff, resopló Iñaki.
- Vereis, resulta que a mi también me ha pasado hace poco algo parecido pero con un final bien distinto.

Iñaki volvio a resoplar antes de continuar.

- Yo también acabo de hacer un trabajo para una forja del Duranguesado. La situación calcada. La angustia por pillar nuevos clientes ante la brusca caida de la demanda. Hice una serie de gestiones que concluyeron también con una serie de pedidos de una empresa italiana. Igualmente me felicitaron por mis brillantes gestiones.
- Fui a celebrarlo a un restaurante. Me gusta ir solo para paladear despacio mis exitos. Mientras tomaba en un bar un aperitivo, antes de entrar a comer escucho una conversación de este tenor:
- “¡Vaya putada! Resulta que el capullo de mi gerente nos acaba de despedir a los dos comerciales de la empresa. Resulta que han contratado a un “experto” consultor que no tenía ni repajolera idea del sector. Y claro enseguida ha localizado unos clientes italianos que todos sabemos que son unos marrulleros a la hora de pagar.
- Pero claro el listo del consultor no ha hablado con el equipo comercial. ¿Para qué? Si ya había hablado con el gerente, que de temas comerciales tampoco tiene ni idea.
- He intentado hablar con el gerente para advertirle del riesgo de la operación y me ha puesto a bajar de un burro. Me ha dicho que con mi historial de fracasos a donde voy yo a recomendar a nadie que hacer o cómo me atrevo a cuestionar el trabajo de un experto. Con mucho retintín me ha dicho que él manda y a mi solo me toca obedecer.

- ¡Que impotencia! ¡Vaya combinación un gerente autoritario y un consultor sabelotodo! ¿Pero que le costará a la gente preguntar a quienes estamos más cerca de la realidad?

- Total, que han aprovechado el tema para justificar nuestra incompetencia y para despedirnos. Me lo han comunicado esta mañana justo cuando iba a advertirle al jefe que tengo un amigo que trabaja en contabilidad en la forja del Txorierri que me acaba de comentar que tienen problemas de morosidad con su rimbombante cliente italiano. ¡Que se jodan!

- ¡Como comprendereis me quedé helado! ¿Cómo había podido ser tan ciego?¿Cómo no había contrastado mis investigaciones con el equipo comercial? ¿Cómo me había dejado convencer por el gerente de que el equipo comercial era tan indolente? Y lo peor no fue eso. Lo peor fue que me di cuenta por primera vez que nunca escucho a los equipos, que una vez que fijo un plan voy tras él como un autómata. Siempre me baso en la información de gerencia y en mis propias investigaciones ¿por qué seré tan vanidoso?

Iñaki termino su relato con una pregunta:

- ¿os acordáis cuando vino aquel tipo bajito con bigote a decirnos que había acordado con el directo del colegio cómo teníamos que usar el material deportivo, qué ocurrió?
- Sí, respondió Maitane con un hilillo de voz, que no volvimos a usar el material en todo el año por lo complicado del procedimiento.

Maitane se quedó con la mirada fija en el suelo.

De nuevo silencio.

En esto que se escucharon unas pisadas que anunciaban el retorno de Lucía

CAPITULO III

En esta ocasión Lucía vino apurada, tanto que ni se dio cuenta de que nuevamente en el ambiente reinaba un ambiente de silencio y tristeza.
- ¡Ay ay ay, no me van a creer, lo que nos ha pasado!. Resulta que al cocinero le ha dado un mareo y ha dicho que no puede cocinar, así que de lo pedido nada de nada. Pero me ha dicho el jefe que les diga que no se preocupen que en un pis pas les preparamos algunas viandas. Que Vdes no se van de aquí sin bien comer. Eso sí, va a ser “comida sorpresa”. Fijense que me han dicho que ni les pregunte que quieren porque todo va a ser sobre la marcha, así que no se me impacienten que en unos minutos vuelvo con comida rica rica que diría el Argiñaño. Mientras tanto sigan Vdes parloteando que se oye el murmullo desde la cocina… aunque les advierto que estamos divididos con sus historias algunos lloran y otros nos reimos un rato. ¡Es que es muy divertido oir la “importancia” con que se toman la vida!. Así que por nosotros no se corten que son mejores que la telenovela.
Y antes de que nadie pudiera reaccionar o responder, Lucía ya se había ido. Se miraron los amigos no sabiendo si ofenderse, si reirse, si marcharse… o simplemente seguir las recomendaciones de Lucía y seguir charlando.
Algo había en el tono de Lucía que les hacía aceptar sus comentarios con naturalidad. Era como si su espontaneidad perdida fuese pidiendo “clemencia” para alguien tan descarada como entrañable.
Así que tras unos momentos de confusión y de miradas perplejas fue Jon quien tomo de nuevo la palabra:

- Pues yo también os quiero contar una historia reciente que tiene que ver con mi práctica profesional. De hecho si no me hubiera ocurrido, me hubiera casi reído de vuestras historias, porque hubiera dicho que no me extraña que con esa forma de trabajar tan “clásica” os estéis estrellando. Pero lo mío, y perdonar la inmodestia, es mucho más grave.
- Sabeis que siempre he sido una persona inquieta, he hecho todo tipo de formaciones para estar a la última y que tengo una clara vocación hacia fomentar el desarrollo de las personas y el trabajo de los equipos. De hecho hice poner en mi página web y en mi tarjeta de presentación esta frase: “Especialista en intervenciones avanzadas para la transformación de las organizaciones basándose en las personas”. Algunos me acusaron de petulante, pero yo confiaba plenamente en mi capacidad para despertar la pasión y generar “participasión”. Bueno la verdad es que me acabo de caer de mi guindo y ya no sé muy bien donde estoy, por eso me he apuntado a este taller de consultores
- Os cuento. Tengo un cliente de toda la vida que ya hasta es amigo por todo el tiempo que hemos pasado juntos. Había hecho con él muchos proyectos. Un buen día este gerente me dijo que venía del médico por unas arritmias y que el galeno le había dicho muy serio que o bajaba el ritmo de trabajo o que se iba a llevar un disgusto cualquier día. Total que aproveche su momento de bajón para proponerle apostar por dinámicas de trabajo en las que las personas y los equipos tuvieran más margen de maniobra y para mi alegría me dijo que SÍ. Por fin tenía la oportunidad real de aplicar en una organización de manera global mis maravillosas ideas para transitar hacia organizaciones basadas en personas.
- Dicho y hecho, antes de que se replantease la decisión le di un abrazo para sellar nuestro acuerdo y le dije que confiara, que cuando él se recuperase de su crisis cardiaca ni iba a reconocer aquella empresa
- Como quien dice tome el mando. Reuní al resto del equipo directivo y les dije que Don Manuel, así se llamaba el gerente, me había dado en su ausencia plenos poderes para poner patas arriba el modelo organizativo. Pusieron todos cara de incredulidad pues nunca antes le habían escuchado a Don Manuel hablar con aquellos palabros, aunque por otra parte sabiendo de lo delicado de su estado de salud y de la amistad que nos unía tampoco nadie se atrevió a poner ninguna objeción.

- Por un momento me sentí como Dios, con poder para crear algo a mi imagen y semejanza y claro, ahora veo que se me fue la pinza.

- Lo primero que hice fue parar la empresa un día y reunir a todas las personas para explicarles cual era el proyecto de transformación que ibamos a abordar con plena autorización de Don Manuel. Solo me falto decirles que cuando él volviera le ibamos a recibir con una tarta adornada con velas y tras cantarle una entrañable canción de bienvenida le ibamos a sorprender con una empresa que no iba a poder ni reconocer.

- Las miradas de las personas denotaban mucha incredulidad, cosa con la que ya contaba. A mi también me parecía increíble esa posibilidad, pero confiaba ciegamente en mi capacidad para pilotar aquel apasionante proyecto. Por otra parte nadie expresó tampoco ninguna objeción, así que “¡adelante con los faroles!”.

- Tocado por la mano de Dios, lo primero que les propuse fue que empezaran a hablar en pequeños grupos sobre aquellas cuestiones que consideraban que eran mejorables, aquellas que tal vez debieran ser suprimidas o aquellas que debieran incorporarse para facilitar un mayor espacio donde las personas y los equipos tuvieran mayor capacidad de decisión.

- Cuando empezó la dinámica por pequeños grupos observé que había poco murmullo y bastante incredulidad. Pero yo no estaba dispuesto a perder aquel tren, ¡era mi oportunidad!.

- Así que aunque la puesta en común fue bastante pobre y muy previsible en los comentarios. Cambie la estrategia. Les pedí que “teatralizaran” algunas escenas típicas del día a día para poder reirnos de muchos de los tabúes que subsistían en aquella organización.

- En esta ocasión la emoción subió muchos enteros. Las representaciones fueron tronchantes: Don Manuel repartiendo broncas a diestro y siniestro. Clientes pidiendo plazos imposibles. Conversaciones entre sordos. Consultores poniendo en informes preciosos las mismas palabras que habían recogido en la empresa y cobrando pastizales…

- La gente se empezó a reir. Había muchas emociones retenidas que empezaban a liberarse. Bien me dije: “¡Jon, sos el mejor!”

- En este nuevo ambiente repetimos el ejercicio anterior y ahora si se sentía fluidez en las conversaciones:

En la exposición salió de todo: simplificar procesos, coordinar las distintas áreas de la empresa, mayor contacto con los clientes, apostar por la transparencia, dar más capacidad de decidir a las personas y los equipos, diversificar los mercados, incorporar nuevas tecnologías, …
- Hasta yo me quede sorprendido de la madurez y la creatividad de las propuestas. Sentido común en estado puro. Propuestas que iban al grano, sin sofisticaciones. Todas planteadas en tono positivo… Joder definitivamente tendría que patentar mi “método”.

- Para celebrar esta sesión, sin duda la más productiva de toda la historia de la empresa, nos fuimos a comer. Con una advertencia previa. A la vuelta se trataba de soñar en el futuro por lo que incluso nos permitiriamos 10’ de siesta.

- La comida fue muy animada y sabiendo lo de la siesta el vino corrió con más alegría que otros días.

- A la vuelta y tras la pequeña siesta prometida empezamos, otra vez por grupos a soñar que ya estábamos en 2015.

De nuevo la realidad desbordó la mejor de las previsiones. Visualizaban que habían llegado hasta allí habiendo recorrido los siguientes pasos:

- Acuerdos de colaboración con otras organizaciones para completar gamas de producto y poder acceder a nuevos mercados
- Procesos de capacitación basados en formación entre las propias personas de la empresa
- Equipos autogestionados con un equipo de coordinación general
- Espacios específicos para conversaciones de posibilidades y para soñar
- Proyecto de empresa con espacio para los diferentes proyectos personales
- Don Manuel llevaba ya cuatro años jubilado y se dedicaba a jugar al golf
- …
Tras estos sueños premonitorios empezo la sesión de aterrizaje, o sea “cómo ponerle el cascabel al gato”

- En una tercera y última dinámica primero jugamos al “aterriza como puedas” y después a identificar proyectos para embarcarnos en aquel viaje futurista. Se propusieron varios equipos:

- Uno para diseñar un sistema de comunicación fluido
- Otro para vivir más al cliente dentro de la organización y
- Otro más para empezar a deshacer/rehacer la organización para permitir que lo nuevo tuviera sitio

De forma espontánea surgió un aplauso que unos y otros nos dábamos mutuamente.

Sin duda aquel perfectamente podía haber sido un 14 de febrero, pues todo estaba teñido de mucha emoción y sentimiento.

Ni os cuento que esa noche no pude dormir.

Nos pusimos manos a la obra de inmediato en una nueva fase que bautizamos como “la sorpresa de Don Manuel”. Calculábamos que en 15 días volvería al trabajo y queríamos madurar aquellas propuestas.

En un suspiro de frenética actividad llegó el día de la vuelta de Don Manuel. Se le veía vigoroso. Sin duda, el reposo había sido balsámico.

Nos juntamos todos, ¡a petición de él!. Lo primero que hizo fue agradecernos a todos el trabajo hecho en aquella quincena. Ya estaba informado de la buena marcha económica de la empresa en ese breve periodo.

A continuación nos informó que con unas pastillas ya le habían regularizado su ritmo cardiaco por lo que podía volver a su anterior ritmo de trabajo.

Y por último, la puntilla:

Nos comentó que mientras estaba en la cama había parido un plan para relanzar la empresa:

- Más certificaciones de calidad
- Contratación de varios expertos para superar las dificultades comerciales y tecnológicas por las que atravesaba la empresa y
- Un nuevo plan de incentivos para motivar a la plantilla por resultados
- …
Les dijo que no se preocupasen que él ya había vuelto, que se encontraba otra vez en forma y con muchas ganas de seguir en la brecha.

En ese preciso un ruidoso crac! Cortó la perorata de Don Manuel. Todos le miraron a Julen que con la cara roja de ira acababa de partir el palo de golf con el que el equipo pensaba obsequiar a Don Manuel por la supuesta generosidad con la que había permitido que aquel ilusionante proyecto hubiera nacido, digo fenecido

Todas las miradas se depositaron en mi, mientras Don Manuel concluía justo agradeciéndome mi buen hacer, por haber mantenido la ilusión en aquellos momentos delicados para él.

Cómo veis yo creyéndome el adalid de nuevas formas de hacer empresa y resulta que solo he sabido sembrar frustración y desilusión

Maitane comentó: ¿Os acordáis cuando vino aquella joven profesora de prácticas que nos puso a todos las pilas, qué paso cuando luego volvió Don Látigo?

Sí, respondió Iñaki, que hasta los más dóciles se amargaron.

De nuevo silencio.

En aquel momento un atronador ruido que venía de la cocina les sacó de su ensimismamiento. Pareciera que toda la vajilla del restaurante se hubiera hecho pedazos

Tras unos gritos de histería, escucharon los pasos apresurados de Lucía que según llegó les dijo medio jadeando:

Capítulo IV y último

¡My day. my day, desastre integral, se ha roto toda la vajilla del restaurante!

Cuando el ayudante del cocinero os ha escuchado la historia de Don Manuel se ha cabreado, ha empezado a cagarse en su padre, ha empujado con fuerza un carro que a su vez ha golpeado con el armario en que se guardaba la vajilla y aquello ha sido la hecatombe.

Pero que no cunda el pánico, el comité de crisis hemos decidido en un santiamén que vamos a pedir unas pizzas a Telepizza, platos incluidos, y mientras llegan me han pedido que os entretenga contándoos alguna historia, que bastante nos habéis entretenido ya vosotros.

Sin dar opción a que nadie abriera la boca, Lucía prosiguió:

No sé ni por dónde empezar, así que cualquier comienzo será bueno. Trabajo en este restaurante desde hace un par de meses. No tengo experiencia previa en este mundillo, pero soy una culo inquieto y me gusta ir saltando de trabajo en trabajo. ¡Aprendo mucho observando, escuchando, charlando…!

Mi principal objetivo es divertirme con lo que hago y sentir que la vida corre por mis venas.

Pero claro, esto no siempre ha sido así. Hace tiempo me pasaba la vida corriendo detrás de mis ideales. Hasta que un día descubrí la inutilidad de correr en el desierto para alcanzar los oasis imaginarios. ¡Era muy fatigoso y no valía pa ná! ¿Os suena?

Estaba como en un bucle continuo: objetivo que veía a lo lejos, carrera que me pegaba, brrrrr! decepción por lo ilusorio de la meta y cansancio padre. Pero yo, erre que erre, sin poder espabilar.

Hasta que un día…

me reencontré con mi prima Sofia. Ella de siempre había sido mi modelo de referencia. Mayor que yo, mis padres siempre me la ponían de modelo por lo responsable y trabajadora que era.

Me impactó lo relajada que la vi porque mi recuerdo de ella era también el de una persona que vivía en el agotamiento continuo.

No necesitamos palabras. Según vio la cara con la que le miraba, todo estaba dicho. Ella comprendió que le estaba pidiendo que me explicara que suerte de lección había aprendido para que la compartiera conmigo.

Me empezó a contar su historia aunque al principio no le entendí ni papa. Algo me dijo de que tuvo una experiencia que le permitió DESPERTAR de su letargo. Que consiguió integrar lo que le estaba ocurriendo y entenderse a sí misma: sus miedos, sus obsesiones, sus fantasmas, sus sueños… Y que en ese instante mágico COMPRENDIÓ y al hacerlo le surgió un profundo sentido del humor al descubrir lo limitados y defectuosos que eran sus anteriores pretensiones, danzando de un lado para otro cual mona enjaulada. Y desde ese preciso instante dejo de buscar. Ya tenía en sí todo lo que necesitaba.

Me contó que seguía trabajando como consultora pero desde otro lugar. Se le había caído la venda al darse cuenta de que todo el mundo tiene su propia sabiduría y que cuando se deja hablar a alguien, se permite que emerja esa sabiduría.

Y esto me lo volvió a repetir muy d e s p a c i o:

todo el mundo tiene su propia sabiduría y cuando se deja hablar a alguien, se permite que emerja esa sabiduría

Me dijo que la forma de ayudar a las personas a que se ayuden a sí mismas era ayudarlas a que descubran su propia verdad.

Había abandonado la agotadora tarea de imponer sus creencias y se estaba orientando a posibilitar que cada cual encuentre, dentro de sí, aquello que está buscando.

Para ello me dijo que es fundamental no creerse superior a la otra persona y crear un clima de profunda confianza para dar permiso a cada persona para que hable de lo que realmente desea hablar, para que exprese sus pensamientos, sus emociones, sus temores, sus anhelos…

sin interrumpir,
sin discutir,
sin restar importancia a lo que está diciendo.

Solo escuchar y recibir en silencio. Como me dijo nadie quiere que la rescaten con las creencias de otro.

Me dijo que escuchar de verdad es abandonarte absolutamente a lo que te está ocurriendo. Es soltar toda la información, todas las ideas, todos los conceptos, todos los prejuicios que nos inundan la cabeza y que te impiden conectarte con el otro.

Y por último me dijo mientras me miraba directamente a los ojos que no puedes hacer nada para inspirar a otra persona si antes no te has inspirado a ti misma.

Pero no fue lo QUÉ me dijo, fue CÓMO me lo dijo: el tono, la serenidad, la convicción… Algo se transformó en mi en aquel contacto.

Y desde entonces me estoy dejando de usar mascaras. O por lo menos cuando las uso, lo hago de manera consciente y disfruto disfrazándome, para sacar a pasear algún lado mio con ganas de darse una vuelta por ahí.

Soy yo. Disfruto con lo que hago y comparto con los demás

Por ejemplo hace poco estuve con mi amiga Lucía.Me conto una historia triste a cuenta de que su jefe le había echado la bronca padre. Yo, primero, la acompañé en silencio. Al de un rato le devolví su historia contándosela de una manera cómica.

Se partió la caja. Y entre risas me dijo que iba a cogerse una baja a cuenta del amargado de su jefe

Cuando os vi enseguida me pareció que me ibais a dar mucho juego con tanta seriedad fingida. He disfrutado mucho vacilándome de vosotros, haciéndoos esperar y rompiendo la vajilla para contaros esta historia que sé que os ha llegado muy dentro.

Les miró uno a uno en silencio.

Justo en ese momento llego una motorista con unas pizzas…

Nerea apoyo en la mesa el libro que estaba leyendo.

Se titulaba “Cuentos para aprender a VER. Para personas que buscan nuevas miradas para comprender(se)”

Estaba leyendo aquellos cuentos como parte de un trabajo de preparación para un curso de consultoría que empezaba la semana siguiente.

Abrió la ventana, necesitaba respirar aire fresco. Observó por la ventana a unos niños jugando en el parque con gran griterío. Justo en ese momento escucho una voz que gritaba: “Nerea, ven a jugar con nosotros que lo estamos pasando bomba”

Contactó con su necesidad de escucharse, de descansar, de disfrutar, de aceptarse tal y como era…

Tuvo un impulso. Descolgó el teléfono y se dispuso a llamar a sus dos mejores amigas que “casualmente” se llamaban Sofía y Lucía. Les iba proponer ir esa misma tarde juntas a un spa. Tenía muchas cosas que contarles…

PD: Dado que hoy, 8 de marzo, se celebra el día internacional de la mujer, aprovecho para dedicar este cuento a las mujeres, protagonistas principales de este cuento, y a la parte femenina que todas las personas, hombres y mujeres, contenemos.

3ª sesión taller “nuevas formas de consultoría”

El viernes contamos con la presencia de Aitor Egurrola que nos habló sobre su experiencia como director general en  modelos de transformación y gestión participativa.100_0726

Aitor señaló seis componentes en el paso a un modelo de gestión participativa:

1.- La decisión: alguien con el suficiente poder ha de tomar la decisión. Según Aitor, la persona con poder en la empresa es la que tiene voluntad de ejercerlo.

2.- La elección: elección del camino transformador participativo.  La necesidad suele ser la que te lleva al camino.

3.- Las condiciones: para abordar este proceso se necesita gente que crea en las personas.

4.- Liderazgo: hace falta un líder que haga suya la idea del cambio.

5.- Los roles: los modos de actuación anteriores no valen.

  • el accionista debe aceptar un nuevo sistema de reparto
  • los sindicatos deben ser apoyo y garante del proceso, la parte reivindicativa pierde fuerza.
  • las personas directivas han de formar un equipo que crea, deben ser facilitadores del proceso
  • las personas trabajadoras deben de aprender ha creer en el proyecto
  • las personas consultoras van a ser necesarias, pero como un asesor personal, un amigo, alguien que acompañe, que te recuerde el camino. Un poco, el confesor de la organización, alguien en quien todos puedan confiar.

6.- Responsabilidad: se va a remover la organización hasta los cimientos. Hemos de tener claro a que estamos jugando, si no montaremos un desastre casi irrecuperable. Hay que tener en cuenta que lo que está en juego es el proyecto vital de las personas de la organización.

Tras esta exposición, surgió un debate entorno a cuales son los elementos calve para desplegar, por tanto, un proyecto de transformación y hasta que punto la actividad de consultoría que cada uno realiza tiene que ver o no con desplegar estas claves.

Surgieron diferentes ideas sobre las claves, pero me quedo con unas que rebautizaron como Vitamina C:

  • Creer en el proyecto
  • Confianza
  • Claridad de los objetivos
  • Contagio
  • Comunicación
  • Compartir
  • Corazón

Sobre la actividad de consultoria:

  • cobran por dar soluciones y tomar decisiones, por acompañar, hacer preguntas, ser su espejo
  • sembrar semilla de la importancia de las personas
  • creer en el cliente y en el proyecto que plantea
  • honestidad, credibilidad
  • conectar

Terminó la sesión con un nuevo capitulo del cuento de Borja…

El PDCA a debate

Acabo de “provocar” un debate en la Comunidad de Consultores del DIPE sobre el uso del PDCA. Por su interés lo incluyo también en este blog con la pretensión de animar a suscitar un debate lo más amplio posible.

Cada vez que hablamos de mejora continua una de las cuestiones que suele aparecer es el uso del PDCA (Plan, Do, Check, Act) como propuesta de intervención.

De hecho, me consta, que para determinados tipos de intervención de consultoría esta es una de las piedras angulares.

Pero este aparente y general consenso, empieza a ponerse en cuestión.

Y para muestra este post de Julen Iturbe-Ormaetxe en el que señala los peligros de llegar a la parálisis por el análisis al regodearnos en la P (que en vez de significar Planificación podría querer decir Precipicio) y anima a transitar a la D (al hacer, pues es donde está la Diversión).

Maite Darceles, también abunda en esta crítica en su obra Guias para la Transformación, sobre la que ya escribimos un comentario.

Rescato una reflexión que nos ha hecho en el proceso de revisión del programa Premie, (incluido en el Plan Integral de Innovación Empresarial,  que me parece muy relevante:

“Cuando funcionamos con lo que llamamos PDCA, definimos una serie de hitos con los que esperamos obtener unos resultados determinados. Al evaluar los resultados los referimos a aquellos objetivos que habíamos fijado y no vemos más allá. Es la forma en que actúa el PDCA. Así, nos reforzarnos en la idea de que el planteamiento inicial es óptimo y sólo hace falta que se siga al pie de la letra (por decirlo de alguna manera…) para alcanzar los objetivos deseados.

Entonces, en esta evaluación lo que más destacamos es la desviación: aquello que en la aplicación no se ha ajustado a lo que se pretendía; y dejamos, en cambio, de fijarnos en otros focos de análisis que pueden ser muy potentes, por ejemplo, estos dos:

1) aquello que ha dejado de manifiesto que el planteamiento que se hace no es óptimo y que nos debería llevar a pensar “esto que pretendemos no lo vamos a conseguir así, tenemos que cambiar algo, tenemos que cambiar esto o aquello…

2) aquellas aplicaciones que han ido en algún aspecto más allá de lo que se esperaba o se requería. Esto me parece que también es un importante foco de atención.

Si tuviéramos en cuenta estos dos focos a la hora de hacer la evaluación, creo que nos permitiría aprender mucho más, en lugar de cerrarnos en una circularidad donde los problemas no tienen solución…”

Dicho lo anterior y como no se trata de alcanzar certezas sino de abrir debates, os invito a iniciar una conversación sobre las bondades y lo perverso de emplear el método PDCA, como base de vuestras intervenciones.

Seguro que el debate que surge es interesante.

Arbela. Bideak Eginez.