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Del deseo a la acción

El pasado viernes nos juntamos 26 personas para identificar cuestiones de interés en torno a cómo mejorar la competitividad de las pequeñas empresas.

Previamente desde las agencias comarcales de Busturialdea, Duarangaldea y Ermua se habían hecho visitas a empresas para identificar sus principales áreas de interés. De dichas visitas se extrajeron estas 5 cuestiones clave:

• Cómo diversificar clientes y vender más
• Como gestionar mejor el tiempo y las prioridades
• Como abordar los procesos de relevo generacional
• Cómo cooperar de una manera efectiva
• Cómo salir a mercados internacionales

En la ronda de presentación inicial compartimos quiénes somos (y alguna de nuestras aficiones) así como éxitos conseguidos a nivel de empresa y retos que tenemos entre manos.

Fue muy interesante escuchar las distintas experiencias y opiniones que cada cual mostramos para darnos cuenta de que aunque muchos no nos conocíamos, sin embargo teníamos muchas cosas en común.

Además también queríamos traer a la sesión la sensación de logro. Ya que posteriormente íbamos a hablar de preocupaciones y retos, era interesante llenarnos de la energía de superación por la que ya hemos ido transitando.

Tras ello nos juntamos en pequeñas mesas de 5/7 personas para hablar de los temas antes mencionados. Se trataba de crear microespacios donde todos tuviéramos tiempo para traer nuestra necesidad y compartirla para poder contrastarla.

Hicimos dos rondas para que cada quién al menos pudiera abordar dos de las temáticas identificadas.

Fueron momentos de mucho diálogo y mucha sinceridad. En general el tono fue muy propositivo y constructivo. No se trataba de “llorar” sino de nombrar todo aquello que nos reta y empezar a atisbar posibles soluciones.

Se alternaron momentos de coincidencias y de discrepancias. Los primeros sirvieron para ver que en este camino no estamos solos y los segundos fueron útiles para conocer otros puntos de vista con los que enriquecer cada mirada.

Tras las dos rondas y un reparador cafecito pusimos en común las principales conclusiones de las mesas.

Fue como sacar una foto panorámica a todo el trabajo previo. Sirvió para concretar posibles cursos de acción para abordar estas cuestiones. Ahora toca llevar esos hitos a la realidad. En ello estamos.

Aunque al menos yo quisiera compartir una anécdota que para mí fue muy significativa.

Se produjo cuando la mesa que trató el tema de “gestionar el tiempo” comentó que hay gente cuyo reto es qué hacer con el tiempo ocioso. En este sentido se contaron algunas experiencias en las que a determinadas personas se les había animado a abordar trabajos para los que estaban especialmente capacitados por sus talentos naturales. Y es que a veces encasillamos a las personas según la tarea que desempeñan y no sabemos ver su potencial. En estos casos un problema como el tiempo ocioso había servido para asignar nuevas funciones donde todos ganan: cada persona y la organización.

Todo ello nos llevó a hablar de lo condicionados que estamos por nuestros respectivos sistemas de creencias y la necesidad de quitarnos de vez en cuando las gafas con las que miramos la realidad para descubrir nuevos detalles.

Hace tiempo escribí un cuento titulado “Si no lo creo no lo veo” que se hace eco de esta realidad. Y es que creemos que vemos lo que es, cuando realmente vemos como somos. Por eso nos cuesta tanto salir de nuestra forma de entender la realidad. En este sentido este tipo de encuentros creo que son valiosos para avanzar en esa comprensión.

Al despedirnos la sensación era muy positiva. Se palpaban las ganas de seguir trabajando en las cuestiones planteadas para que esto no sea flor de un día.

Y ya que estamos en primavera, en época de florecer, como dice Irma, ahora se trata de pasar del deseo a la acción.

El 12 del 12: Un acontecimiento con muchos cimientos

Seguimos preparando con mucha ilusión el evento de arbela del 12 del 12.

Simbólicamente en esa fecha además se cumplirá el tercer aniversario desde que Izaro vió nacer una estrella y surgió arbela

En este caso tenemos el aliciente adicional de que estamos trabajando con el equipo de Colaborabora para llenar de propuestas diferentes nuestra pizarra mágica

Además no podemos dejar de conectar el diseño de este evento con 1.000 propuestas que hemos ido narrando en este blog

Permitirnos que nos pongamos un tanto nostálgicos. Para nosotros tiene mucho sentido recordar, justo en este momento, tantos y tantos momentos en los que de la manos de unas y otras personas hemos ido impulsando foros de debate (Urkiola, Ítaca, Saratxaga), foros comarcales (Bilbao, Lea Artibai, Enkarterriak..)

Hemos planteado cuestiones relativas a cómo fomentar procesos de transformación, cómo deconstruir modos de pensamiento, como articular otras formas de hacer consultoría…

Hemos conocido mil y una experiencias diversas, distintas, contradictorias, ilusionantes, fracasadas…

No en vano algunas de las narraciones que hemos hecho llevaban por título:

Y justo viene ahora Ricardo Antón y nos propone mezclar, agitar… hacer un #kooptel con las experiencias, las reflexiones, los deseos, las propuestas improbables… para extraer, esenciar, paladear diversas combinaciones posibles donde la Cooperación (con mayúsculas) sea la forma privilegiada de operar

Por eso lo vivimos precisamente como un acontecimiento con muchos cimientos.

Muchas personas a las que agradecer

Muchos caminos por recorrer

En la obra del filósofo Byung-Chung Han, “Sicopolítica” se dice que “Un acontecimiento deja encontrar en su lugar algo que faltaba en su estado anterior… “

Y añade “No lo estadísticamente probable, sino lo improbable, lo singular, el acontecimiento determinará la historia, el futuro humano”

Ese es nuestro deseo. Que en el acontecimiento que vamos a vivir el 12 del 12 aparezcan claves que resuenen en cada asistente para encontrar aquello que nos está faltando, aunque siempre lo hayamos tenido a nuestro alcance, justo en nuestro punto ciego.

¡Buenos descubrimientos tengamos ese día!. Ciertamente puede ser un gran día! 😉

Propuestas para deconstruir la Administración… para construir una nueva

Seguimos en proceso de reflexión en torno al diseño de un programa de impulso de la cooperación.

El hecho de estar en esa intención hace que procuremos estar muy abiertos a todo lo que acontece a nuestro alrededor para captar aquellas señales que nos muestren caminos a seguir.

Y ¿casualmente? ayer en el marco del Congreso Qepea,  Koldobike Uriarte hizo una interesante presentación en la que enuncia diversas propuestas y desafios a través de los cuales nos anima a “deconstruir” la administración pública para reinventarla, fortaleciendo su capacidad de resolver de modo efectivo las necesidades sociales.

Os recomiendo una lectura muy pausada del documento que presentó. Seguro que cada cual descubrimos alguna pista retadora.

Reconozco que en mi caso, captó el interés desde el primer momento. Y es que eso de “deconstruir” tiene mucha miga. Pues más allá de los proyectos que cada cual queremos construir está el valor de cuestionar aquellos supuestos que conforman la realidad, precisamente para poder transformarla desde nuevas perspectivas.

Y en los interrogantes que abre destaca el reto de cómo replantearnos las maneras de construir lo público, de cómo tejer comunidades para incluir el mayor número posible de sensibilidades, el mayor número posible de capacidades.

Propone apostar por el emprendizaje social, de hacer bien … las buenas cosas (aquellas que sirven para satisfacer las necesidades sociales) y nos invita a que nos abramos a desarrollar conceptos y significados nuevos que construyan enfoques alternativos.

Su propuesta es reinventar lo público fortaleciendo el poder comunitario y proponiendo cambios en las relaciones de poder para que este proceso de transformación sea lo más inclusivo posible.

Y acaba animándonos a asumir riesgos en este caminar y a experimentar sin miedo… pues nada puede sustituir la experiencia.

Sin duda ayer 22 de mayo fue un día con mucha magia. Hoy 23 toca digerir estas propuestas… y pasar a la acción.

Ekin lanari!

Coolab en marcha!

Hoy, ¡por fin!, hemos celebrado la primera reunión de trabajo del proyecto Coolab.

Como hemos explicado en otro post, a través de este proyecto se trata de favorecer el encuentro entre personas de diversas organizaciones que crean en el valor de la cooperación como apuesta de futuro.

Con la facilitación de un equipo experto de Tecnalia, encabezado por Elorri Beloki, se trata de fomentar dinámicas de cooperación para la búsqueda de nuevas oportunidades de negocio basadas en el desarrollo de nuevos productos y/o servicios.

La cocina previa de esta sesión ha sido intensa. Ha costado reunir el plantel de 22 empresas que hoy han participado en esta primera sesión.

Ciertamente esto de impulsar la cooperación es una cuestión tan importante como compleja.

Por una parte nos permite dar un gran salto en nuestras capacidades de acceso a proyectos que serían impensables en solitario. Por otra parte nos pide hacer un ejercicio de confianza en otras personas que muchas veces nos cuesta hacer. ¿Quién confía primero?

En las conversaciones de bienvenida comentábamos las expectativas que cada quién tenía en este proceso, el optimismo y la cautela sobre los resultados que se podían alcanzar.

¡Lo difícil en estos procesos suele ser cómo dejar las ideas previas en la entrada para poder escuchar sin prejuicios!.

Elorri ha recordado los aspectos esenciales del proyecto que nace con la vocación hacer un acompañamiento integral a las empresas hasta la conversión de las ideas en oportunidades de negocio.

Esta primera sesión se ha basado e empezar a buscar las primeras conexiones que puedan dar lugar a proyectos conjuntos.

Nos hemos dividido en tres grupos en base a afinidades con la idea de empezar a conocernos.

Hemos empezado con una pregunta tan directa como potente. ¿Quién soy yo?.

En un papel donde se dibujaba una estrella se trataba de exponer, como organización, qué ofrezco, cual es mi aportación diferencial, a que tipología de clientes me dirijo, qué necesidades satisfago.

Y es que saber quiénes somos, con nuestras fortalezas y debilidades es un ejercicio previo necesario para poder abordar un proceso como este. Ver qué puedo ofertar y que necesito pedir para que ese posible intercambio sea enriquecedor para todas las partes.

En el grupo en el que yo he estado me ha hecho gracia que al principio varias personas sentían que estaban con organizaciones demasiado iguales y con poca complementariedad. Y sin embargo a medida que se explicaban aparecían preocupaciones comunes y posibles sinergias. ¡Qué difícil es apagar nuestra radio interior!

Y tras el momento estrella hemos pasado al momento bombilla (Ese era el dibujo de la segunda hoja que cada persona ha tenido que cumplimentar)

Se trataba de identificar que necesidades claves de mi mercado queremos cubrir con el desarrollo de nuevos productos/servicios. Y en los que sería necesario encontrar socios para poder abordar esas necesidades.

Y ahí han ido apareciendo diversas ideas de que podrían alumbrar el futuro de las organizaciones.

Algunas sonaban a proyectos antiguos que esperan su momento para poder realizarse. Otras en cambio parecían ideas frescas que van surgiendo a medida que las cambiantes necesidades del mercado van aflorando.

En mi grupo han aparecido rápidamente ideas bastante alineadas que parecían facilitar un proceso de convergencia de intereses.

Sin embargo en la puesta en común que hemos hecho posteriormente los tres grupos que hemos estado trabajando en paralelo se ha visto de todo. De hecho uno de los grupos presentaba retos tan particulares que costaba ver la posible conexión de intereses para desarrollar en conjunto ningún proyecto.

Pero esto es cómo el iceberg. Cuando vemos la porción visible, no podemos olvidar que la parte oculta es significativamente más grande.

De hecho éste es ahora el trabajo pendiente que queda antes de la próxima sesión prevista para el 19 de febrero.

Ir tirando de cada hilo para ver qué tipo de proyectos pueden ir emergiendo.

En esta fase inicial del proyecto cuesta ver qué cosas concretas pueden aflorar.

Por ello es básico creer en la bondad de este tipo de proyectos. Como dice el adagio corregido “Si no lo creo no lo veo”.
Por eso es tan importante creer que en los espacios vacíos entre organizaciones se esconden oportunidades a poco que sepamos/queramos activar esas conexiones potenciales.

Coolab está en marcha. En pasos siguientes se irán analizando las capacidades individuales y colectivas de las organizaciones, se identificaran cómo los retos individuales pueden convertirse en retos colectivos, se mapearan las necesidades del mercado, las tendencias tecnológicas… para acabar identificando ideas concretas de nuevos productos y servicios.

Pero vayamos poco a poco madurando este proceso. Hoy hemos empezado a sembrar la propuesta de que entre las que estamos, más alguna organización que se podrá ir sumando más adelante, se puede alumbrar proyectos que brillen en la oscuridad actual.

Para ello disponemos de bombillas y sobre todo de muchas estrellas.

El encuentro de Izaro

Esta entrada recoge el segundo capítulo de un cuento interminable creado en el marco de la plataforma arbela.

Todo empezó en el solsticio de invierno y de momento continúa en el soslsticio de verano.

Para recordar el primer capítulo pinchar aquí edo hemen

Capítulo II

Cada vez que Izaro pensaba en aquella noche en la que había visto nacer una estrella… ¡sentía una gran emoción!.

Sonreía recordando cómo al principio sus amigos se habían reído de ella, cómo habían llovido regalos del cielo estrellado y cómo aquella “arbela” había facilitado un espacio dónde cada quién había sido capaz de expresar sus mejores deseos.

Desde entonces Izaro no se había separado de aquella “arbela” mágica. Desde aquel 16 de diciembre, Izaro siempre había acudido a aquel idílico lugar dónde todo había ocurrido hacía ya 6 meses. A veces en soledad, la mayoría de las veces en buena compañía.

Y es que observar por las noches el brillar de las estrellas le inspiraba multitud de sueños que no se acababan al amanecer sino que seguían viviendo durante el día. ¡Por alguna suerte de sincronicidad todas aquellas visiones nocturnas estaban conectadas con los acontecimientos diurnos!.

Todo aquello que se dibujaba por la noche en la “arbela”, de alguna manera se realizaba durante el día. Como si a través de aquella pizarra la posibilidad de dar vida a los sueños se pudiera materializar.

6 meses llenos de vida. 6 meses llenos de actividad, de conversaciones interminables, de nuevas compañías, de fiestas, de celebraciones, de confesiones entrañables, de complicidad…

Pero algo sutil estaba ocurriendo que a Izaro le producía un cierto malestar. Al principio casi imperceptible y después de forma cada vez más notoria.

Siendo que ella disfrutaba de cada instante que vivía en aquel paraje ¿qué podía ser lo qué estaba ocurriendo que provocaba aquel malestar creciente?

Hasta que un día, cuando dejo de pensar en ello se dio cuenta de lo que pasaba. ¿Cómo no lo había visto antes?

¡Era eso! Las noches inexorablemente desde aquel 16 de Diciembre se estaban…a-cor-tan-do.

Una ola de rabia le invadió por dentro. Como si el destino le jugase una broma pesada y se riera de su ansia por disfrutar, por soñar, por crear…Tanto tiempo alejada de sus sueños y cuando por fin conectaba con ellos resulta que el tiempo se comprimía.

Se sintió profundamente cansada y decepcionada. Y como queriendo huir de aquella desagradable percepción, Izaro, por primera vez en todas aquellas noches,… se quedó dormida. A medida que Morfeo la iba envolviendo en sus brazos notaba cómo las estrellas se iban difuminando hasta que quedó profundamente dormida.

Una voz cantarina le despertó. Alguien se acercaba muy risueña por el camino en aquella dirección. ¿Quién podría ser?

De repente una mujer apareció delante de ella. Izaro se frotó los ojos porque no podía dar crédito a lo que estaba viendo. La otra mujer se quedó igualmente paralizada.

¿Quién podía ser aquella mujer que era exactamente igual que ella excepto porque era rubia en vez de morena?

–         ¿Quién eres tú? balbuceó Izaro con voz temblorosa

–         Yo soy Eguzki ¿y tú, quién eres? ¿qué haces aquí, en mi sitio?

–         Yo soy Izaro y vengo aquí todas las noches a contemplar las estrellas y a dibujar en mi arbela mis sueños

En esto, Izaro se dio cuenta de que a la luz del día su pizarra se había convertido en un espejo. A la vez se dio cuenta de que por primera vez en 6 meses estaba en aquel lugar… a la luz del día

–         ¡Que casualidad! Yo vengo aquí cada mañana desde que un día de invierno paseando por este lugar descubrí que mirando en este espejo era capaz de ver reflejados los sueños de otras personas que me recordaban los mios

Ambas se quedaron mirándose largamente. Renunciando a comprender lo qué allí estaba ocurriendo. Simplemente sintiéndolo, viviéndolo.

Cada una era capaz de verse en la profundidad de los ojos de la otra.

El eco de unas voces les sacó de su ensimismamiento y cuando parecía que aquel rumor venía del más allá… se dieron cuenta de que simplemente era una cuadrilla de gente jóven que recogía madera en el monte para hacer una hoguera.

Sin sorprenderse por aquella curiosa escena que componían dos personas exactamente iguales, excepto por el color del pelo, que se miraban en silencio en mitad de aquel prado, les invitaron a reunirse con ellos en la fiesta que esa misma noche celebrarían alrededor del fuego para festejar la noche más corta del año y a la vez el día más largo del año.

Algo resonó dentro de ellas. ¿Qué estaba pasando? ¿qué tenía que ver todo aquello con ellas? ¿Sería Izaro la sombra de Eguzki? ¿Sería Eguzki la materialización de los sueños de Izaro? ¿sería todo un sueño?

Izaro y Eguzki se miraron y sin decir palabra supieron al instante que en aquella noche mágica tenían pendiente una larga conversación

Así que sin dudarlo se unieron al resto de jóvenes para recoger más madera. Aquella noche tenía que celebrarse una hoguera monumental para que su luz iluminase tantos misterios por desentrañar.

Dedicado a las Izaro y Eguzki que pueblan el planeta y a la parte de Izaro y de Eguzki que cada uno tenemos

Llenando de VIDA las organizaciones

No hay dos sin tres. Así que el pasado viernes nos volvimos a reunir las personas que estamos participando en el taller de transformación organizacional.

En esta ocasión el motivo era compartir los pasos que cada organización está dando para avanzar hacia unas formas organizativas con mayor participación.

Sobre todo compartimos inquietudes y deseos de avance y… muchas dudas y miedos. Y es que hablar de estas cuestiones es muy interesante pero practicarlo resulta muy comprometido y da vértigo.

En general las empresas están iniciando procesos de cambio y una de las cuestiones que aparece es la necesidad de identificar algunos proyectos concretos que les ayuden a “anclar” este proceso y que permitan el despliegue del potencial de las personas.

Iniciar estos procesos es abrir una especie de caja de Pandora. Surgen conflictos, se abren nuevas conversaciones, se liberan (o no) emociones que estaban bloqueadas, aparecen sombras, inconsistencias, se generan nuevas posibilidades…

En general… “pasan cosas”. Y una de las cuestiones es si esas cosas que pasan llegan a la esencia, al núcleo de la organización… o se quedan en una capa superficial.

De ahí el interés de crear este espacio en el que se pueden compartir experiencias, dudas, conceptos…Y es que lo que cada cual comparte resuena en los demás. Incluso ver cómo otras personas van cambiando su mirada nos ayuda a cambiar la nuestra. ¡Si estos cambios convocan inicialmente a alguien es a quien tiene la responsabilidad de tomar la decisión de cambiar!.

Tras un trabajo en pequeños grupos se eligieron algunos temas para debatir en grupo. Las principales notas que yo tome fueron las siguientes.

Sobre el ritmo y la vigencia de estos procesos de cambio.

Para “entender” estos procesos se usó una metáfora y una teoría de apoyo.

Según el conocido “efecto mariposa”, sutiles variaciones en el origen, con condiciones favorables, producen efectos espectaculares. Lo que traducido significa que es fundamental la proximidad, la cercanía en los origenes de estos procesos de cambio para ser capaces de captar esas “débiles señales” que se dan en el comienzo de estos procesos a los que hay que acompañar con favorecedoras condiciones de entorno.

Por otra parte la “Teoría del caos” nos señala que nos movemos entre dos equilibrios. El equilibrio estable que es aquel en el que el “equilibrio” es casi total. No hay movimiento. La energía se está disipando y no encuentra campo para expandirse. (Notemos que la muerte sería el caso extremo de este supuesto). El equilibrio explosivo es aquel donde el sistema estalla. El sistema está en equilibrio pero estallando.

El caos sería la zona fronteriza, fluctuante, entre los dos equilibrios. Es por tanto un movimiento no predecible, cambiante.

De ello se deduce que la habilidad gerencial consiste, precisamente, en saber moverse en esa frontera. A través de una gestión continua, compleja, observar que si el sistema se aproxima hacia un equilibrio estable lo que procede es introducir nuevos RETOS para “desestabilizar la organizaciñon. Y en cambio si la organización se aproxima al equilibrio explosivo, de lo que se trata es de encontrar elementos “ATRACTORES” que creen cuencas de atracción para que el sistema siga vivo.

De acuerdo con esta propuesta ya no se trataría de “elegir” entre orden o no-orden, libertad o jerarquía… No son elementos contradictorios, sino elementos necesarios AMBOS según el momento en que este atravesando el proyecto. En esa frontera del caos es donde la vida florece. Para que haya VIDA se requiere continua desestabilización, por lo que el “conflicto” se convierte en un elemento esencial para que en las organizaciones se impulsen dinámicas de cambio.

Sobre los valores y la cultura

La cultura es un elemento de cohesión organizacional, independientemente de su declaración. Y es que los valores que la soportan se construyen a través de la colisión de diferentes ideas, personas, creencias.

Se alertó sobre el ¿valor? de las declaraciones institucionales sobre los valores. En el entendimiento de que los valores no son una “cosa” ni una declaración de un estado beatífico. Por el contrario se conforman en lucha, en combate con lo que va ocurriendo. Se basa en lo que deseamos conseguir y con los límites éticos que cada cual tenemos.

Otra reflexión de interés fue observar que todos los procesos de cambio cuando se incian suelen ser minoritarios. Un grupo de personas no conformes con la realidad inician un proceso que en la medida que se construye alcanza (o no ) a ser mayoritario. Y es que la convicción no es un instante sino que se construye en la práctica. Es por ello que en muchos fenómenos de cambio, cuando las personas miran hacia atrás, cuesta entender cómo antes funcionaban de aquella manera.

Sobre la comunicación

La comunicación tampoco es una cosa, por lo que no cabe en un “plan de comunicación”. Comunicar es poner en común. Por ello lo nuclear es crear espacios, no artificiales, para que las personas nos podamos comunicar con naturalidad.

La cuestión es que a pesar de las constantes llamadas a la comunicación, las organizaciones están diseñadas para no comunicarse. Podemos discutir esta afirmación. Pero observar la distribución física de las oficinas y de los talleres habla más que mil argumentaciones. Todavía nos pesa el paradigma de Taylor, en el que comunicarse significaba parar la cadena de producción, “perder el tiempo”.

Por ello de nuevo la clave es como liberar la vida en las organizaciones. Como crear los espacios donde la comunicación pueda surgir.

Apareció también el tema de la transparencia y el derecho que las personas tenemos al secreto, a protegernos. Una cosa es que toda la información significativa para la toma de decisiones fluya y otra que se apele a la transparencia total. Como anécdota una observación. La transparencia absoluta implicaría que no nos ven, que no somos “visibles”.

A estas horas de la jornada decidimos que lo mejor era parar para poder hacer la “digestión”. Dejamos para la próxima sesión dos cuestiones tan potentes como el ejercicio del poder en las organizaciones y la apuesta por aumentar la autonomía de las personas y los equipos. Pero eso será el próximo 16 de marzo.

A modo de conclusión

Para mi este tipo de sesiones sirven para ir desvelando los cortinajes tras los que se oculta la realidad. Cuando en la conversación van surgiendo cuestiones tan relevantes como: conflicto, caos, retos, atractores, comunicación, introducir lo nuevo, procesos en construcción… la imagen que me viene es la de la VIDA. Por eso me sumo a esa propuesta que apuesta por llenar de VIDA las organizaciones. Además confío mucho en el conocido efecto mariposa porque creo que lo que hoy son semillas de cambio mañana podrá ser… cosecha fecunda.

Se hace camino al andar… ANDANDO

“Tránsitos hacia unas formas diferentes de ser organización”. Con ese título y bajo el paraguas de arbela se celebró el pasado viernes una sesión en la que tuvimos la oportunidad de conocer de boca de sus protagonistas las experiencias de Agintzari, S. Coop. de iniciativa Social y Servicios de Mesa de Guernica, S.L.

La convocatoria prometía y las expectativas eran muy altas. De hecho nos consta que varias personas habían llegado la víspera desde Helsinki para tomar parte en esta sesión. Y la verdad es que nuestras expectativas quedaron satisfechas.

Alberto Etxeandia, que hizo de facilitador de la jornada, en su introducción nos advertía de que estos procesos son siempre experiencias que se construyen atravesando mil dificultades, en lucha con las circunstancias con las que toca combatir. No son por tanto experiencias idílicas, ni que hayan transcurrido en supuestas balsas de aceite. Se trata de actuar y de ir aprendiendo de la práctica.

Nos animaba también a escuchar dos experiencias tan diferentes y que sin embargo, a su juicio, incluyen una serie de “elementos conceptuales” que son comunes. ¿A qué se refería?

En primer lugar intervinieron Mikel, Ainhoa y Elena que nos abrieron el corazón de Agintzari.

Por poner un origen al relato nos indicaron que coincidiendo con un momento de renovación del consejo rector de la cooperativa se dieron cuenta de que aunque las cosas funcionaban, e incluso había espacios formales de participación, había una insatisfacción difícil de concretar. El modelo directivo que empleaban establecía distancias entre los intereses de la cooperativa y los de las personas. Así que en vez de mirar para otro lado o poner paños calientes a la situación decidieron mirar de frente a la situación e iniciar un proceso de cambio.

La intención no era convencer a nadie de nada sino permitir que todos y todas ampliasen su mirada. Así que eligieron sembrar un proyecto que denominaron ZUHAITZ.

Lo primero fue juntarse todas las personas de la cooperativa para “hablar” de las cuestiones a las que había que dar voz. Los logros, los fracasos, lo prioritario, los malestares…

De ahí surgieron 4 grandes cuestiones para lo que crearon grupos heterogéneos. Siguiendo el símil del árbol eran “hostoak”, “adarrak”, “enborra” y “sustraia” en los que se afrontó el modelo organizativo, la gestión de las personas, el modelo cooperativo y la planificación y distribución del trabajo.

Los pilares del nuevo modelo de gestión tenían que ver con:

• Incrementar la autonomía de las personas
• Acercar la decisión al lugar donde ocurre la acción
• Aceptar la heterogeneidad
• Respetar la diversidad
• Definir nuevos espacios de creación
• Apostar por el liderazgo compartido

En resumen pasar de la estructura jerárquica a dar el protagonismo a las personas. Como decían: “Los listos y las listas están abajo”

Todo ello está concretándose en la creación de 6 equipos de gestión y 40 equipos de proyecto.

Todo su “plan estratégico” se resume en un par de hojas donde se visibiliza un mapa que integra las distintas acciones de Agintzari donde la clave es mantener la tensión para propiciar espacios de participación y creación compartida. Se trabaja a la vez lo diferencial y lo que da coherencia.

La clave es liberar las máximas posibilidades de las personas para que Agintzari crezca. Disponen de una serie de horas cooperativas en las que cada cual puede decidir el uso que les da. Lejos del peligro de la anarquía o el escaqueo lo que se está produciendo es una apuesta decidida por formarse, especializarse para que luego eso se traduzca en mayores cotas de contribución.

Otra de las estrategias es buscar que las personas trasciendan de su propia actividad para encontrar espacios de conexión y diálogo con el resto de áreas de la cooperativa y para que cada cual asuma su propia responsabilidad en este proceso de cambio.

En dos ideas: la apuesta es generar posibilidades de nuevos cruces y a la vez aguantar el ansia de querer tener controlado este proceso, abierto de forma permanente a todo aquello que va aconteciendo.

Tras una pausa muy saludable, gracias, otra vez, a las frutas de Dioni, nos volvimos a juntar para escuchar en esta ocasión a Nerea y Gonzalo.

La empresa Servicios de Mesa de Guernica está atravesando una delicada situación. La tradición cubertera de Gernika se remonta a 1917. Ha sobrevivido pues a muchas guerras. Las marcas Dalia, Cruz de Malta y Meneses han sido y son referencia internacional. Por dar un solo dato. Nos dijeron que en los “años de oro” del sector las ¾ partes de la plata mundial se trabajaba en Gernika. (¡Para que luego hablen de los de Bilbao!)

La cuestión es que tras años muy gloriosos de actividad hubo mucho autocomplacencia y poca capacidad de reacción ante los nuevos tiempos y ello supuso un gran deterioro comercial y económico.

Y por lo que nos contaron esta historia podía haber terminado como tantas otras en un cierre empresarial… pero lejos de resignarse a ese final posible, en 2008 se produjo la fusión de las firmas Dalia, que ya había adquirido Meneses y Cruz de Malta para resurgir de nuevo.

Ciertamente la situación sigue siendo muy delicada. Sin embargo no dan su brazo a torcer. Sin olvidar las amenazas y las debilidades se están centrando en sus fortalezas: es una empresa social con un intenso impulso por parte de los 4 sindicatos que tienen representación, la historia de sus marcas es un aval de reconocido prestigio, tecnológicamente están avanzados y sobre todo… están dispuestos a todo.

Así que, cuando lo más “razonable” hubiera sido hacer un cierre ordenado, han apostado por construir una fabrica nueva donde están todos juntos y tirar para adelante.

Más de la tercera parte de la plantilla está asistiendo con regularidad a reuniones de reflexión y debate sobre su futuro para compartir el diagnóstico y las posibles soluciones.

Han contratado un responsable de exportación, otro de diseño, han hecho mejoras en la planta, han establecido acuerdos comerciales con nuevos clientes…

Se han puesto las gafas de ver… oportunidades. Que empieza por pensar de forma diferente y tomar conciencia de que las oportunidades son para quienes quieren/pueden verlas.

Están apostando por abrir diferentes acuerdos de colaboración con otras entidades con las que tienen sinergias para entender el negocio de la cubertería con mucha mayor creatividad (Han pasado los tiempos de las listas de bodas ja ja)

Las personas están respondiendo con generosidad y responsabilidad ante la situación. Comentaban que el 95% de las personas han aceptado sacrificios financieros basados en el conocimiento de la situación de la empresa. Para ello es importante dar importancia a todas y cada una de las personas, comenzando por la telefonista.

Y sobre todo… se dedican a “imaginar locuras”. Todo es posible. No se descarta nada sin haberlo intentado. De hecho Gonzalo el gerente comentaba con orgullo que había tomado en 2 meses más decisiones que en 3 años en una multinacional en la que también estuvo.

Contrastaba la fuerza con las que Gonzalo y Nerea nos contaban las mil embarcadas en las que están metidos con lo que cada cual podía imaginar de un panorama realmente complicado.

Así que para terminar os dejo la pregunta que nos lanzaba Alberto. ¿Qué claves son las que están interviniendo debajo de dos experiencias tan dispares? Ahí os la dejo.

Desde luego una de ellas es que, como decía Antonio Machado, se hace camino al andar…ANDANDO

Grumal: un proceso en marcha!

El pasado viernes tuvimos, de nuevo, la fortuna de contar con Juan Mari, Koldo, Iñigo y Gotzon, que nos narraron con mucha pasión de qué manera están viviendo el proceso de transformación en el que se haya inmerso Grumal.

Aunque ya tuvimos la suerte de contar con ellos hace más o menos un año, de nuevo fue una inyección de optimismo ante la situación que nos toca vivir. Gracias a los cuatro por vuestro testimonio!

A modo de introducción Alfonso Vázquez situaba la presentación de Grumal dentro de un tema a debate que se ha iniciado en arbela titulado ¿tiempo de crisis, tiempo de autonomía?

Y en ese sentido describía la autonomía, a diferencia de la heteronomia o de la anomia, como la forma de funcionamiento en que el colectivo se da las leyes a si mismo. En su criterio, en el contexto en el que vivimos donde el despliegue del trabajo del conocimiento determina la capacidad de competir de las organizaciones, la autonomía es un requisito básico pues solo nos responsabilizamos realmente de aquello que decidimos.

Para “tocar” esta cuestión la invitación era sentir de que manera se está desarrollando el proceso de transformación en Grumal. Máxime cuando es un proyecto en construcción. Representa la lucha por sacar adelante un proyecto difícil a través de un proceso de gestión complejo, con contradicciones, con paradojas… para que lo que era impensable… ocurra.

Lo que tienen muy claro es que el objetivo que comparten es garantizar la rentabilidad de la empresa y los puestos de trabajo para lo cual tienen que apostar por la exportación, por la flexibilidad, por la orientación hacia el cliente.

Ahora mismo la empresa es propiedad de Fagor Electrodomésticos y están en proceso de convertirse en una cooperativa.

Siguen viviendo con el riesgo de que la empresa pueda cerrar por falta de liquidez y rentabilidad. Pero ellos están empeñados en crearse su propio futuro para lo que están también recibiendo el apoyo del grupo cooperativo para conseguir reubicaciones.

Escuchamos la versión de 4 de sus protagonistas. Seguro que en Grumal conviven más versiones, todas respetables, todas diferentes… Pero como la vez anterior, lo más significativo no fue lo que dijeron, siempre discutible, sino cómo lo dijeron, con que fuerza expresaron su manera de vivir el proceso. Fueron muy genuinos. Sin duda eso fue lo que más impactó a la amplia audiencia que tuvieron que continuamente les cortaba para hacerles preguntas.

A la hora de hacer la síntesis de esta sesión, voy a aprovechar que en su momento ya escribí una crónica, para resaltar en esta ocasión aquellas cuestiones que a mí especialmente me llamaron la atención.

• Da la sensación de que las sesiones de reflexión estratégica celebran periódicamente en Loiola, con un amplio número de personas de Grumal, es la auténtica dirección del proyecto. Muy significativa fue la catarsis que hicieron al inicio del proceso para tratar de “limpiar” aquello que necesitaba ser dicho, incluso para hacerse cenizas… con la intención de renacer de esas cenizas y que las situaciones del pasado no dificulten as nuevas posibilidades de futuro
• Todo este proceso genera ilusión, esperanza… y también mucho vértigo, especialmente a las personas que han tenido más responsabilidad de mando, y es que vivir en esa especie de caos es una situación a la que no estamos acostumbrados
• Es importante que la “dirección” CREA en este tipo de propuestas de transformación, pues si no las inercias y las rutinas de gestión pondrán en cuestión la bondad del proyecto. Es importante el respaldo al proyecto de la alta dirección que en muchos casos se manifestará dejando hacer, confiando en la capacidad de autoorganización de los equipos
• La información es PODER por ello una de las claves que se expresaron es la importancia de que la información fluya sin control de nadie, que la información siempre este disponible para aquellas personas que la necesiten para tomar decisiones para su trabajo
• Los conflictos existen, por tanto es importante que se aborden de frente para que no se pudran la cuestiones. Al contrario bien enfocados pueden permitir sanar los males organizativos.
• El proceso que llevan adelante es colectivo, gradual, continuado… una cosa lleva a la otra y así sucesivamente
• La nueva estructura propuesta para Grumal incluye la creación de unidades de negocio con dimensión humana y con “sentido”. La clave es dotar del máximo de capacidad a cada unidad de negocio, estrategia incluida. Con lo cual se acercan las decisiones al lugar donde surgen las cuestiones para que “mande” la realidad.
• Están impulsando dinámicas sociales para permitir sembrar oportunidades de que cada persona proponga y desarrolle iniciativas que les permita mejorar en rentabilidad, en ergonomía… y sobre todo para imprimir la máxima velocidad al proceso de cambiar la realidad. Y así nos hablaron de su semillero Ereiten donde nos explicaron con detalle los proyectos impulsados por diversas personas de Grumal: Santi, Unsain, Iñaki, José, Mikel, Ruben, Antonio… Mi sensación es que cuando el contexto permite que las personas saquen a pasear sus capacidades… de repente… el potencial emerge.

Como la vez anterior nos brindaron una receta de cocina para dinamizar estos procesos cuyos ingredientes eran: el debate, el cambio, la autonomía, el conflicto, la jerarquía, la complicidad, el conocimiento, la confianza, el caos… donde lo importante es acertar con la dosis de cada ingrediente y con cocinarlo con mucho cariño.

Hablaron de logros, dificultades, medidas de sacrificio adoptadas con consenso, satisfacciones conseguidas…pero lo más provocador de todo era escuchar la capacidad que tenían, ante una situación ciertamente compleja, de apostar por el optimismo y por un toque de humor nada superficial.

Para mi la clave está en que aplican la energía colectiva a lo que quieren conseguir. Ante la visita de la desesperanza apuestan por una visión esperanzada. Tienen un propósito, están llenos de determinación y pasión y dispuestos a superar los retos a los que se enfrentan.

Suerte en ese caminar!

De ( r)evoluciones y metamorfosis

En el marco de arbela, el pasado viernes celebramos la segunda de las sesiones del taller práctico de transformación organizacional. Y digo “celebrar” porque fue un disfrute contar con la presencia de Aitor Egurrola que nos trasladó su amplia experiencia como gestor en proyectos de cambio y transformación. ¡Gracias, Aitor!

Tras la excelente crónica de Maite Darceles y lo que escribió en su día Saioa Leguinagoicoa, ahora hace un par de años, creo que está todo muy bien reflejado. Por ello me voy a permitir en esta ocasión referirme a lo que a mi me resonó por dentro.

Para crear cualquier proyecto, de transformación empresarial o de otra índole, es preciso previamente creer en ello.

A veces nos decimos que formamos nuestros criterios de elección en base a los datos que nos da la realidad. Cuando suele ser al revés. Que en base a las creencias que tenemos, interpretamos la realidad (¿qué creamos?) y acabamos confirmando las creencias que previamente teníamos. Porque la realidad siempre confirma nuestra idea previa. Algo de eso se intuye en el dicho de que ¡todo es del color del cristal con el que se mira!.

Aitor comentaba en la sesión que una condición previa para abordar procesos de transformación organizativa es creer intensamente en las capacidades de las personas. Todos decimos que creemos en las personas, pero con nuestro actuar se desvela si este decir es sincero o sólo cosmético.

Así que, si creamos lo que creemos, a través de lo que hacemos quedan también reflejadas nuestras creencias. ¡Por sus obras los conoceréis!.

Por ello Aitor alertaba que en momentos de crisis suelen aparecer “falsos conversos” y apostaba, desde su experiencia, por cambios profundos y “revolucionarios”, de gran intensidad, matizaba Alfonso.

A mi esta apelación a la ( r)evolución me hizo recordar un escrito genial de Edgar Morín titulado “Elogio de la metamorfosis”. En él Morin plantea una posible alternativa a la ( r)evolución: la metamorfosis, como un proceso en el que se da al mismo tiempo la autodestrucción y la autorreconstrucción.

Plantea la necesidad de deshacernos de las alternativas reductoras a las que nos convoca el pensamiento dominante y propone apostar por aquellas propuestas rupturistas, marginales, innovadoras… que son el vivero del futuro, gracias a su capacidad para la regeneración económica y social.

Plantea también la necesidad no solo de denunciar, sino sobre todo de enunciar nuevas vías que conduzcan a una nueva Vía. Y en este sentido, esta es una de las intenciones declaradas de este taller, facilitar tránsitos hacia nuevas formas de ser empresa.

Estas próximas semanas vamos a ir tratando de aterrizar en cada proyecto posibles maneras de abordar estos procesos de cambio que compartiremos el próximo día 24.

¡Seguiremos narrando!

Algunos puntos sobre algunas íes

Tras la celebración el pasado día 16 de diciembre del lanzamiento de arbela hoy hemos dado inicio a un taller que pinta muy bien.

Se trata de un taller práctico sobre transformación organizacional. En él personas de 11 entidades diferentes nos hemos sentado a dialogar sobre el significado profundo de esta cuestión.

Ha sido una sesión muy interesante en el que hemos ido desvelando algunas claves que tienen que ver con las contradicciones que se manifiestan en las organizaciones. Sobre lógicas e ilógicas, sobre propuestas que incluyen en su interior lo opuesto de lo que plantean, sobre la necesidad de cambiar la mirada para poder ver cosas nuevas o las mismas cosas con significados nuevos…

Con la facilitación de Hobest se han señalado algunas pistas para avanzar hacia formas de organización donde la colaboración, la comunicación, una nueva arquitectura organizativa y nuevas dinámicas de funcionamiento posibiliten que se dé de forma natural la participación.

Como “indicadores” para discernir la eficacia de una forma organizativa se señalaban:

• El protagonismo de (todas) las personas
• La existencia(o no) de una visión global amplia y compartida
• La existencia de amplios y abiertos espacios de comunicación
• La existencia ( o no) de contextos de confianza para el desarrollo personal y profesional
• Las maneras de aflorar y afrontar los conflictos existentes
• El significado que el trabajo tiene para quien lo ejecuta
• …

Se hacía palpable la conexión de las formas organizativas imperantes con la historia de la que provenimos. El drama es que mientras las condiciones del mercado han cambiado, porque ahora el factor clave de competitividad es el conocimiento de las personas, las estructuras organizativas están diseñadas para otra época. Se han quedado obsoletas. Pero nos hemos acostumbrado durante tanto tiempo a ver las cosas de esta manera que ahora cuesta darse cuenta que es precisamente esta forma de interpretar la realidad la que nos impide ver vías de avance.

La llamada que se hacía en el taller es a la ACCION, a explorar nuevas propuestas, a debatir, a tratar de construir un nuevo pacto en las organizaciones en el que todos y todas salgamos ganando.

Este proceso requiere crear espacios en el que se incluyan a todas las personas de la organización, o a un amplio colectivo que represente suficientemente todas las sensibilidades, de forma que el proceso tenga carácter de construcción colectiva.

Se ha hablado de cómo llenar el trabajo de SIGNIFICADO para quien lo realiza, de forma que las personas, los equipos se apropien de lo que desarrollan, de sus decisiones… ¡Muchas horas al día en el trabajo para que éste no tenga suficiente significado!.

Al fondo se dibujan algunas cuestiones:

• ¿cómo construir un concepto de empresa diferente acorde con los actuales requerimientos de despliegue del conocimiento que necesitan las empresas en la actualidad para poder subsistir?
• ¿cómo modificar los sistemas de trabajo para generar dinámicas diferentes?
• ¿cómo se pueden establecer nuevos “pactos” entre las personas de las organizaciones para que todos ganemos?

El taller proseguirá dentro de 15 días. Mientras tanto nos llevamos la intención de observarnos y observar la realidad laboral en la que vivimos cada día para ver si tomamos más conciencia de las contradicciones en las que navegamos.

Arbela. Bideak Eginez.