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Y de nuevo ko-sortzen

Por fin me pongo a contaros que hicimos en el taller del 21 de junio. Ha pasado demasiado tiempo, pero bueno, aún está fresco como para poder contároslo. Sé que hay quien estaba expectante por saber que paso, pero hemos andado tan a tope que ha sido casi imposible sacar tiempo para rellenar estas líneas. En fin, que basta de excusas y al lío.

Tras conocernos entre todos en el primer taller, esta vez nos tocaba conocernos en un contexto diferente, pasándonoslo bien y jugando para crear entre todos de una manera informal.

Así que nos sacaron a la calle con papel, celo, cinta aislante roja, y platos de plástico, con la misión de hacer entre todos un coche en el que pudiésemos ir todos. Como un coche nos parecía poca cosa (somos o no somos de Bilbao?), pues hicimos un autobús!!!

Cuando estábamos todos contentos con el resultado, nos mandaron, valiéndonos solo del material usado, crear dos barcos. Y ahí que nos pusimos manos a la obra a hacer un velerito y una trainera.

Y cuando ya estábamos satisfechos, van y nos retan a hacer, con el material usado, una ciudad por parejas. Allí salieron el ayuntamiento, un parque, una pista de atletismo, un deposito de agua, una casa, un salón de té y un edificio de oficinas.

Lo llamativo de esto es cómo pasamos de trabajar todos juntos a trabajar en dos grupos y luego por parejas. No hemos planificado, pero cada uno de una forma natural ha ido poniendo sus cualidades en el grupo, respetándose la distinta contribución, ofreciéndonos unos a otros. Nos hemos dado permiso para experimentar y eso ha permitido que la autoorganización funcionase.

Es posible que el contexto de colaboración creado hubiese sido distinto si en vez de haber empezado en grupo hubiésemos empezado de dos en dos. Quien sabe…

Después de la parte mas “lúdica” pasamos a “trabajar”. Nos dividimos en grupos para trabajar entorno a las preguntas que surgieron en la sesión anterior. Cada grupo elegía una pregunta para trabajar. Estas son las que salieron:

  • ¿qué puedo hacer yo para poner en cuestión los esquemas de poder para transformar los esquemas de relaciones?
  • ¿qué puedo hacer yo para ver las ventajas que supone una gestión participativa y basada en las personas?
  • ¿qué puedo hacer yo para buscar/encontrar las empresas/clientes complementarias?
  • ¿qué puedo hacer yo para ayudar a identificar/explicitar lo esencial, lo que mueve y lo que frena/paraliza realmente a la organización en estos momentos de incertidumbre y despiste?

Para sintetizar las preguntas hemos hecho un brain moving: una especie de brain storming en movimiento, es decir, durante 10 minutos podíamos dar ideas en una mesa, aceptando todas las ideas que saliesen como válidas, y al cabo de 10 minutos cambiábamos de mesa para aportar en otra pregunta.

Después hemos empezado a “prototipar”: llevar a lo tangible las ideas que han surgido en nuestra mesa. Para ello nos han dado legos, plastilina, tijeras…han salido cosas curiosas e ideas importantes:

  • poder expandido - poder limitado
  • poder monolítico – poder flexible
  • peso del poder rígido
  • el poder como algo plástico
  • empresa abierta
  • espacio para el aprendizaje
  • humor dentro de la empresa
  • espacio de conciliación
  • curiosidad de niño
  • buscar complementariedad entre nosotros
  • el peso del pasado
  • proyectar lo esencial de una empresa hacia el futuro

Y con estas reflexiones acabamos la jornada. No podemos negar que lo pasamos muy bien.

Ahora llega lo duro, el siguiente paso es implementar. Antes del próximo taller los grupos tenemos que presentar el proyecto a un posible cliente para recibir su feedback, para testear el proyecto. A ver que sale…

Hanna Instruments, ¡construyendo su propio camino!

Hoy os quiero contar una experiencia que tuve el placer de conocer el pasado día 30 de Junio en los locales del Behargintza de Güeñes.

Miren Elexpuru y Miren Bengoetxea nos narraron en una hora lo que está siendo la historia de los últimos años de una empresa que persigue el cambio: Hanna Instruments, S.L., una empresa eibarresa cuya propiedad se reparten una empresa familiar y una multinacional.

Hace 5 años se plantearon el reto de hacer una metamorfosis. En aquel momento la dirección de la empresa era muy personalista, apenas tenían fuerza de ventas, no había orgullo de marca… No obstante las cosas iban bien.

Aprovechando un momento de relevo generacional, Miren Elexpuru se plantea la oportunidad de dar un giro a la manera de gestionar la empresa dado que en su criterio son las personas de Hanna las que hacen el servicio posible.

Para ello con la colaboración del Alfonso Vázquez de Hobest, se plantean, en 2006, un proceso para crear una cultura de empresa dirigida al mercado potenciando la curiosidad. La idea es favorecer el despliegue del potencial de las personas dándoles espacio y oportunidades, poniendo el foco en aquellas personas que están más predispuestas a participar en esta nueva manera de hacer.

Para ello se crea un equipo tractor donde se incluyen todas las personas que coordinan los distintos departamentos que a su vez se convierten en unidades de negocio por mercados.

Identifican que la clave para diferenciarse de la competencia es apostar por el SERVICIO.

Para enfocar el proyecto empiezan por algo básico: preguntar a los clientes que opinan de ellos y cuáles consideran que son sus fortalezas para seguir reforzándolas. Y así de una manera natural pasan de vender productos a vender servicios, a ofrecer valor de acuerdo con las necesidades e intereses de los clientes.

Identifican también como clave mimar los aspectos relativos a la COMUNICACIÓN con los clientes lo que les permite tener mayores y mejores relaciones.

Se plantean también la necesidad de trabajar de nuevas maneras. Querían romper el trabajar porque siempre se ha hecho así.

Para ello impulsan la creación de proyectos con participación de personas de diferentes departamentos para resolver problemas prácticos y en los que se potencie la intensidad de las relaciones.

Una idea que les ha funcionado muy bien es, durante 24 horas, ponerse en el lugar del otro para ENTENDER con mayúsculas desde que prisma ve la realidad la otra persona y poder mejorar así las relaciones.

Han impulsado proyectos pequeñitos que sin embargo están dando grandes resultados.

Cada mes crean espacios para compartir los conocimientos. Buscan un tema de interés general y quien tiene mayor conocimiento de ese tema se convierte en quien forma

Van abandonando los indicadores muy cuantitativos para pasar a otros que “midan” el grado de mejora de cada persona en su puesto, donde las cuestiones actitudinales y la capacidad de trabajar en equipo son especialmente valoradas

Y por último CELEBRAR lo positivo porque son logros de todos y todas.

Como en otras ocasiones más que lo qué dijeron fue cómo lo hicieron, con qué ilusión, con que energía, con que pasión… ¡se les iba el alma contándolo!

Recalcaron la importancia de DAR VOZ a las personas. En ese sentido nos recordaba Alberto Etxeandia que en toda la exposición no había habido ningún “cántico” a las personas sino que la intervención había girado sobre todas aquellas iniciativas que habían desplegado teniendo en cuenta que son las personas quienes las ejecutan.

En el turno de preguntas que hicieron los representantes de las empresas de Enkarterriak se desvelaron algunas nuevas perlas como:

Que la comunicación consiste en que la información fluya, que haya transparencia y en tratar a todos por igual, tratando de que haya más y mejores conexiones

Que el día a día se trasciende creando nuevos espacios para que surjan nuevas iniciativas

Que a la gerencia le pagan por obtener resultados y para ello debe sacar más rendimiento del potencial de las personas y para ello debe escuchar, retar, crear contextos nuevos…

Que compartir ideas que tienen que ver más con lo que se quiere que con lo que se hace permite abrir el proyecto a todo el equipo

Que en vez de megaproyectos se pueden dar pequeños pasos que van construyendo el camino

En fin un placer de mañana en la que aprendimos cómo la modificación de las dinámicas de trabajo y las formas de comunicación eran garantía de mayor competitividad y sobre todo de crecimiento personal y organizativo.

Gracias a las dos Miren y a todo el equipo de Hanna Instruments por enseñarnos con su ejemplo que otras formas de hacer empresa son posibles y además son muy gratificantes.

Non gogoa, han zangoa

El pasado viernes tuvimos el primer taller, de cuatro previstos, de Ko-Sortzen. El objetivo de estos talleres es el fomentar espacios de colaboración: crear un mercado de conocimiento entre las personas consultoras y establecer un conocimiento mutuo para que se dé la química necesaria para abordar proyectos compartidos.

La batuta de la sesión la llevaron Bego Maite y Asier de Manahmana quienes nos pusieron en antecedentes: el primer contacto en este sentido se tuvo a finales de enero, la crónica de aquella sesión la podeis encontrar en flirteando con la cooperación.

En aquella ocasión se definió lo que entendíamos por cooperar:

Confianza Objetivos Ofrecer Proyectos Entusiasmo Recibir Apertura Resultado

¿Quién coopera?… las PERSONAS, ¿Para qué se coopera?… para obtener unos resultados que individualmente no se lograrían, por ello de la importancia de la COMPLEMENTARIEDAD.

El proceso de Ko-Sortzen consiste en preguntar, indagar, ir más allá de lo obvio, crear equipo, definir el proyecto compartido, establecer un plan de acción,  obtener unos resultados, y finalmente, reflexionar y aprender de los errores.

Rellenamos una ficha donde reflejamos en que tipo de proyectos estamos trabajando, cuales son nuestros clientes, el % del trabajo que realizamos individualmente y % del trabajo que lo realizamos en conjunto con otras persona, tres capacidades estrella y tres incapacidades estrella.

Para la definición de nuestras capacidades e incapacidades tuvimos el comodín de la llamada, es decir, tuvimos que llamar a una persona que nos conociese bien y preguntarle sobres cuales eran nuestras  tres virtudes estrella y cuales eran nuestras tres debilidades estrella.

Esta dinámica logró romper el hielo y darle un toque de humor muy favorecedor para acercarnos y poder entablar relaciones.

Con la ficha rellena, nos fuimos presentando uno a uno, no sólo con el fin de conocernos, sino con el objetivo de ir un poco más allá y ver, con quien podemos tener afinidades e ir visualizando con quien nos podríamos complementar para abordar algún proyecto a futuro.
A continuación, nos mostraron como se trabaja la dinámica del “Design Thinking” (Amalio Rey e Ideo) 

¿Qué te hace un mejor pensador de diseño? La CURIOSIDAD, la OBSERVACIÓN, el ESPIRITU CRÍTICO, la VOCACIÓN POR EXPERIMENTAR… todo ello regado con una buena dosis de optimismo y empatía ya que como nos dijeron: “lo imposible sólo tarda un poco más”

Con estas pinceladas, una vez más, nos pusimos manos a la obra y empezamos a trabajar la Necesidad en su contexto: hicimos tres grupos para formular las preguntas que se nos viniesen a la cabeza entorno a lo que observábamos en nuestro entorno, de cómo estaba el mercado, qué sensaciones percibimos, qué es lo que les falta…

Finalmente, todas esas preguntas que listamos, las reformulamos en forma de pregunta de oportunidad: ¿Qué haría yo para…? Para darle más emoción, al equipo que más preguntas reformulase se le concedió un premio. ¡On egin ganadores y ganadoras!

Tras la puesta en común, nos dejaron unos minutos para que hiciéramos nuestra propia reflexión interna sobre qué es lo que me llevo…

Como podéis ver fue una sesión intensa pero que me supo a poco, en el sentido de que me quedé con ganas de más, de seguir estableciendo conexiones, de poner cara a personas con las mismas inquietudes…

Estoy expectante para ver con que nos sorprenden las chicas y chicos de Manahmana en la proxima sesión el 21 de junio;)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Los artesanos y artesanas en Bizkaia se ponen manos a la obra

Intenso y fructífero el encuentro que mantuvimos ayer más de 30 personas en la Alhondiga para abordar la problemática de la artesanía en Bizkaia.

En breve los eficaces Oscar Garro y Ane Aguirre nos enviaran un documento completo con todas las ideas que allí se expresaron, que confiamos puedan servir para ir poniendo en marcha diferentes proyectos para potenciar el sector de la artesanía y, muy especialmente, las relaciones entre las diferentes personas que hacen del oficio artesano un loable modo de vida.

En mi particular resumen de lo que ayer ocurrió quiero empezar por lo que a mí me pareció lo más relevante. Prácticamente al final de la sesión, cuando estábamos en la ronda de cierre Txema San Juan manifestó su emoción porque había sentido que a lo largo de la mañana el leit motiv había sido la importancia de dignificar el sector, de apostar por la calidad y por valorizar la artesanía. No sé si será porque justo estaba yo sentado a su lado, pero a mí su emoción me llego muy dentro. Algo en su interior se estaba derritiendo y de ese calor seguro que surgen nuevas posibilidades.

En la sesión hubo de todo: ausencias, reproches, quejas, dudas, … pero sobre todo mucha conversación, muchas propuestas y muchas ganas de afrontar la realidad para construir de manera colectiva un futuro más esperanzador. Especialmente reseñable la fuerza de muchas personas jóvenes que sin el lastre del pasado están dispuestas a tirar para adelante, sintiéndose protagonistas de su futuro.

La sesión discurrió con mucha fluidez. Facilitada de una manera muy dinámica, nadie la monopolizó, nadie ocupaba ningún lugar de predominio, las opiniones de todos contaban. La propuesta de sustituir el “pero” por el “y” fue un acierto porque nos enfocamos a sumar más que a confrontar. (Incluso los esporádicos momentos de confrontación fueron muy interesantes porque evidencian que persisten conflictos que habrá que ir afrontando, aún a sabiendas que nunca llueve a gusto de todos).

Entre las ideas que ayer se expresaron me quedo fundamentalmente con dos:

Con la importancia de establecer fluidos cauces de comunicación en el sector de la artesanía que faciliten la cantidad y calidad de las relaciones entre las artesanas y artesanos y entre éstos y la Administración y

Con la intención manifestada de buscar fórmulas para dignificar el sector, para darle el sitio que se merece, para rescatar todo su valor, porque cómo nos sugirió Sole Santisteban, aunque a veces lo que se ve desde fuera es un sector atomizado, descoordinado, con disputas… lo que se esconde dentro es una preciosa orquídea que solo necesita que se quiten los velos que la cubren para que toda su belleza quede a la vista de todos.

Del cierre, aparte de lo expresado al principio, me quedo a su vez con otros dos “detalles”:

Los deseos de que en breve podamos estar CELEBRANDO, que entre todos y todas, aquellos proyectos, que a modo de semillas, ayer se depositaron en la sesión vayan dando frutos y

Con la foto de “familia” que nos sacamos antes de despedirnos, no sin antes desear que este encuentro tenga continuidad y que las relaciones que ayer se tejieron sigan generando nuevas conversaciones y complicidades.

Y ahora la pelota sigue estando en el mismo sitio que al principio. En el tejado de todos aquellos que desean remar a favor de impulsar el noble oficio de la artesanía de manera que esta manera de vivir sea viable económicamente y enriquecedora personal y socialmente.

El cuento que Ilia Mitxelena trajo a la sesión, del libro de Eduardo Galeano, “Las palabras andantes” fue también un bonito símil de cómo el relevo generacional integra el saber hacer de las generaciones anteriores con las ilusiones y la savia nueva de las nuevas generaciones. Y creo que algo de eso también hubo ayer.

Cuando la sala quedó vacía y estábamos a punto de irnos nos percatamos que en una esquina de la sala había quedado ¿abandonado? un trozo de madera envuelto en un papel que contenía el siguiente mensaje:

“Partiendo de esto

Lo que queda por hacer

Está en nuestras manos

Hemendik abiatuz

Egiteko falta dena

Gure eskuetan dago”

Pues eso, es tiempo de esperanza, de oportunidades, de construcción colectiva.

Compartiendo experiencias con las antenas bien abiertas

Hoy a la mañana hemos celebrado la cuarta de las sesiones de este taller de coescucha para personas directivas que, en mi opinión ha resultado todo un éxito.

Muchos factores han confluido para que esto haya sido así pero yo destacaría especialmente uno que me sorprende una y otra vez: el espacio vacío (fértil).

Basta con habilitar un espacio para que las cosas empiecen a emerger. En este caso, como tantas otras veces, se han juntado el hambre con las ganas de comer. O sea, la necesidad de compartir experiencias e inquietudes, de salir del aislamiento y la soledad de “mis problemas” con la apertura y la generosidad.

Empezaré la crónica por el final, o sea por un comentario en la barra del bar tras finalizar la sesión. Comentaba Marijo Izuzkiza que en estas sesiones había “sentido” un sinfín de señales que había recibido para cuestionarse y mejorar su quehacer cotidiano. Y al hilo de este comentario hablábamos de la importancia de estar abiertos a lo que nos ocurre cómo forma de aprender. Pasa que muchas veces nos enrocamos en querer tener razón y no queremos escuchar nada que nos haga dudar de las creencias que nos tienen.

La propuesta de hoy tenía que ver con compartir distintas experiencias de algunas de las organizaciones presentes. Y aunque el tiempo nos ha jugado alguna mala pasada en forma de retraso la sesión ha sido muy nutritiva.

Han empezado Ana Mallabiabarrena y Marijo Izuzkiza contándonos el caso de Akerlei, centro de formación, S.L. Decían que estaban nerviosas, sin embargo parecían que llevaban presentando al alimón el Teleberri toda la vida. Con mucho ritmo y mucha pasión han ido comentando su evolución como proyecto empresarial y ellas como personas.

Se han definidas como unas “románticas” de la formación que se resisten a perder esa seña identidad pues es la que les impulsa a hacer con pasión el trabajo que desarrollan.

Mil anécdotas que rescatar (así que me temo que este post va a salir pelín largo, aunque creo que merece la pena)

De su génesis me quedo con dos anotaciones. Crearon la empresa porque la situación en el año 95 era complicada y no encontraban trabajo (¡Bendita dificultad!) y que una “casualidad” fue la que les abrió las puertas para empezar a tener clientes más allá de sus paredes.

Su reto es conciliar los intereses de las distintas tipologías de profesores que combinan en función de su nivel de dedicación y vinculación al proyecto Akerlei.

Su proceso de desarrollo más que responder a una estrategia bien planificada fue la consecuencia de ir dando respuesta a las distintas situaciones que se iban produciendo. Tal cómo lo han explicado ha sido su propia evolución personal la que ha ido modificando la forma de entender el negocio. Lo que más me ha gustado es que en ningún momento han echado balones fuera. Cada vez que se enfrentan a una dificultad miran dentro de sí que es lo que les puede estar faltando o sobrando.

Para ellas un hito muy importante fue en 2009 hacer la agenda de la innovación porque les permitió “poner nombre” a lo que les ocurría y llegaron a una conclusión tan importante como obvia: “el principal valor de Akerlei son sus personas”, en este caso, el profesorado.

Desde entonces están incluyendo diversas dinámicas para escuchar más, para tener conversaciones de mayor calidad, aunque reconocen que en algunos momentos han estado tan cegadas por guiar a otros que no les han escuchado. Por eso ahora su esfuerzo se dirige a crear el ambiente para que la gente hable de lo que quiera, de lo que le preocupe, de lo que le ilusione.

Dos temas que añadiría es que se dan cuenta que a ratos “han metido la pata por querer imitar otros modelos de gestión preexistentes” y que han pasado de decir NO a determinados retos (especialmente en el área de marketing) a preguntarse ¿cómo lo vamos a hacer? y tirar hacia delante.

En pocas palabras: mucha apertura, gusto por lo que hacen, capacidad de aguantar las frustraciones y de aprovechar las oportunidades… y que creo ambas se complementan y se apoyan mucho.

Jarraian Leire Solozabal, Artez Euskara Zerbitzua Kooperatibako kudeatzaileak hartu du hitza. Bere iribarre galdu barik azaldu digu azken hiru urte hauetan egindako ibilbidea. Txalogarria benetan!

20 urte daramate merkatuan. Errotazio handia zuten.Dirudienez, neurri handi batean zuzendaritza estiloarekin zerikusi handia zuen: oso estilo kontrolatzaile.

Egoera horri aurre egiteko aholkulari bat ekarri zuten kudeaketa plan bat garatzeko. Pertsona honek gauza pare bat egin zuen:

Alde batetik erakutsi, ispilu moduan, zegoen egoera eta
Beste alde batetik beste eszenatoki bat posible zela proposatu.

Egoera hau nahiko eztabaidagarri izan zen: zalantzak, tirabirak, ez adostasunak… eta azkenean ikusi zuten proiekto bera goitik behera aldatu beharra zegoela.

Zegoen zuzendaria aldatu zuten eta Leire zuzendari izendatu zuten. Baina Leirek kargoa onartu baino lehenago azaldu zen berak lidergoan oinarritutako zuzendaritza aurrera atera nahi zuela eta guztion laguntza eskatu zuen.

Hiru urte hauek oso emankorrak izan dira: guztion artean definitu dute proiektoa, komunikazioa areago dute, talde lana nagusitu da, autonomia eta garapen profesionala sustatu dute… eta orokorrean eredu parte hartzaileagoa bultzatu dute.

Oso pozik egindako prozesoarekin baina itzal batzuk: Lantalde guztietan ez da garapen berdina lortu, inplikazio ezberdinak, sistema mantentzeko kriston enerjia eta lana eskatzen da.

Eztabaidan Leire planteatu dizkigu bere kezka nagusiak: inplikazio gutxiago duten pertsonekin nola aritu, nola areagotu komunikazio esparruak eta nola mantendu guzti hau enerjia xahutu barik.

Erantzunen artean nik apuntatu ditut: lana bera komunikazio kontexto batean izan behar dela, taldeak aberazteko dibersidadez osatu behar direla, onartu behar dela beti abiadura ezberdinak egongo direla eta ideia da talde bakoitzean esannahiak izan behar du haien partaidentzat.

Y para cerrar el ciclo de presentaciones Amaia Porres del Centro de acogida Lagun Artean nos ha contado con mucha emoción sus desvelos en los dos últimos años al frente de una asociación cuyos fines sociales son tan grandes como el corazón de quienes desempeñan el trabajo en esa organización.

Tras contarnos la trayectoria histórica de Lagun Artean en su historia, ya son 27 años al servicio de la gente más necesitada, nos ha explicado que con su llegada a la dirección de Lagun Artean está empeñada en ir trabajando por consolidar un equipo más coordinado y cohesionado.

En el periodo que lleva ha ido experimentando las inercias organizacionales, la presión que la inmediatez de su quehacer supone para plantear mejoras que se van a ir viendo a medio y largo plazo.

Entre las cuestiones que ha impulsado ha hablado de un equipo de coordinación que representa las distintas secciones de Lagun Artean, la creación de un comité ético para resolver los casos conflictivos, los esfuerzos por compaginar el trabajo de los profesionales con el voluntariado, acaban de empezar PREMIE y han conseguido juntar a todas las personas en torno a una mesa…

Pasa que hay un desequilibrio difícil de gestionar entre la cantidad de trabajo y el personal disponible.

Más allá de lo dicho me quedo con la emoción con la que ha expresado en varios momentos la importancia social del trabajo que desarrollan y los vértigos e inercias que existen al plantear los cambios que quieren impulsar.

Para cuando nos hemos dado cuenta habían pasado casi 4 horas y había que ir recogiendo. Hemos expresado dos últimas ideas: la gratitud por lo que hemos recibido unos de otros y por el clima de complicidad generado y la oportunidad de continuar estas dinámicas de compartir experiencias.

Como no queríamos despedirnos hemos seguido charlando en el bar de mil temas y creo que nos hemos ido con la sensación de que esto, como las películas que van por entregas “continuará…”

En mi caso, lo bueno de todo esto es que disfrutó un montón, aprendo mucho y encima me pagan. Seguro que lo de hoy es un punto y seguido que traerá nuevas entregas. ¡Así sea!

Agitación creativa: sacando lo que llevamos dentro

Llevamos un tiempo en el servicio con un proyecto casi secreto. Schhhhhh!

Y ya va siendo hora de sacar del armario esta actividad. Se trata de “agitar nuestro potencial creativo”, dicho en una sola palabra de “engorilarnos”.

Por una serie de casualidades, que por supuesto estaban escritas, coincidió en el tiempo que cuando nos estábamos reconstruyendo como equipo, con muchas dificultades todo sea dicho, se cruzó en nuestro camino una hada madrina que nos ha estado provocando para que “volemos” individual y colectivamente, para atrevernos a ser quien queramos ser.

De la mano de Ixiar Garcia, con la colaboración de Miren y Olatz, hemos ido dando rienda suelta a nuestros sueños, algunos muy dormidos, a facetas escondidas que pugnaban por salir a la superficie a la primera grieta.

Hemos visto lo que nos nutre, lo que nos atemoriza, en qué momentos nos permitimos volar y en cuales nos inhibimos, cuando estamos para el grupo y cuando coartamos al grupo.

Ha sido un viaje. A ratos éramos espeleólogos que explorábamos en las simas de nuestros miedos y deseos; a ratos escaladores que trepábamos por paredes de difícil acceso; a ratos navegantes de río que nos dejábamos llevar por la corriente.

Y de repente, mirar la realidad con otros ojos, los de la posibilidad, los de niños y niñas que miran con sorpresa, sabiendo que cada situación es una oportunidad para disfrutar y crear.

Han sido muy variadas las experiencias que hemos vivido: desde hacernos regalos sorpresa, cocinar guisos variados para que otros los degusten, composiciones artísticas, diseño de interiores…

Hemos trabajado con dos dinámicas. En una Ixi estaba con cada persona para provocarnos, para animarnos, para sacar de cada quien aquello que estaba clamando por salir. Y para ello sus armas han sido: la escucha, la aceptación, la mirada confiada, la provocación, la sonrisa, la intuición… Y en este ambiente cada uno hemos ido experimentando nuevas formas de hacer.

La otra dinámica ha sido grupal. En este caso me voy a remitir a la última sesión que celebramos el viernes pasado en los recientemente inaugurados locales de Eutokia.

Nos descalzamos y entramos en un “aula de inmersión”. La propuesta de Ixiar en este caso era que nos regalásemos un momento de pausa para sentir al equipo. Con la valiosa colaboración de Olatz fuimos atravesando diversas dinámicas: confiar a ciegas en otra persona que nos guía sin agarrarnos; movernos y pararnos al unísono estando muy pendientes del resto del equipo alternando momentos de pausa y movimiento; dejarse caer para sentir como el equipo nos recoge e impulsa…

Todo ello en silencio. No era cuestión ni de explicaciones ni de racionalizaciones, solo sentir y permitirnos llegar a aquello que necesitamos.

Al concluir una profunda sensación de calma y de confianza en nuestras posibilidades y las del equipo.

Así cómo en otros proyectos estamos en la actividad, en éste hemos trabajado más cómo relacionarnos, cómo cuestionar nuestras rutinas y avanzar hacia propuestas más creativas.

Hemos sentido lo que Fernando llama el “efecto pink”. Por supuesto que ahí están las inercias, las limitaciones organizativas, los miedos, las vergüenzas… y también la alegría por “disfrutrabajar” para convertir nuestro espacio laboral en un espacio de mayor realización. De hecho una de las propuestas que tenemos encima de la mesa es cómo convertir nuestro espacio físico en un espacio más creativo. ¡En ello andamos!

Por último insistir en la aportación de Ixi, cuya principal enseñanza, para mí al menos, es que se muestra tal cómo es, su pasión es vivir, también cuando “trabaja”

Mila esker Ixi, gure kreatibitatea ateratzea posible dela erakusteagatik! Orain nire aldamenean mantra moduan esaldi bat zintzilikatuta dago “egunerokotasunarekin jolastea eta sorpresa berriekin topo egitea esperientzia berriak izateko”. Hala izan dadila!

PD: Dado que en la foto de las personas del servicio falta Mª Eugenia Garcia de Andoin hemos incorporado a modo de “representante” a Maddi

Puertas abiertas, y mente abierta, en Sarein

El pasado día 25 Sarein nos abrió las puertas para compartir lo que está significando su experiencia de transformación en este último año. Ismael, Aitor e Iñaki hicieron de anfitriones y desde luego nos hicieron sentir como en casa.

Tras participar Ismael y Aitor en una jornada en la que Ingemat expuso la experiencia de cambio organizativo que estaban impulsando sintieron en las tripas que aquello, o algo muy parecido, era lo que ellos necesitaban, así que dicho y hecho, se pusieron a trabajar en esa dirección.

De la mano de Koldo Saratxaga y su equipo de colaboradores han ido avanzando desde una primera asamblea que celebraron allá por setiembre de 2009. A partir de entonces mucha conversación, apuesta por trabajar en equipo y cambios en la distribución física para visibilizar la importancia de la comunicación y la transparencia.

Destacaron como claves en este proceso:

El enfoque al cliente
La visión de futuro
Los cambios organizativos
La comunicación y la coordinación
El consenso en las decisiones

(Desde luego buena base para soportar cualquier proyecto)

Hablaron mucho de la confianza y de perder el miedo al cambio. Así mismo incidieron en la importancia del tema del compromiso de los equipos.

No obviaron que todo este proceso originó al principio mucho trastorno para adaptarse a la nueva manera de funcionar y que incluso ha habido muchas personas que han optado por irse (Según ellos facilitado por un mercado donde la facilidad de rotación es muy alta)

Entre los asistentes estaba un viejo conocido, José Luís Femia de Lancor, cuyo proceso de cambio ya es de 4 años por lo que añadió algunas cuestiones que permitían dar mayor perspectiva al proceso.

¡Como siempre imposible sintetizar en estas líneas la energía con la que expusieron y compartieron su proceso!

Para corresponder a tanta generosidad y tratar de devolver algo a las personas de Sarein hicimos una ronda en la que cada uno expusimos por una parte que apreciábamos como elemento más importante en el proceso escuchado y qué dificultades observábamos en el proceso.

Entre los elementos esenciales coincidimos en señalar:

Sembrar confianza en las personas y en el proyecto
El compromiso del momento inicial y sus sucesivas renovaciones de este compromiso
Crear el ambiente para que el poder de las personas surja
La tenacidad y la perseverancia

Por su parte entre las sombras se citó:

El miedo al cambio y el grado de profundidad de este tipo de procesos
El reto de mantener la coherencia de forma constante
El victimismo que a veces nos invade
La dificultad de conciliación de los intereses personales y colectivos

La verdad es que para cuando nos dimos cuenta habían pasado más de tres horas y nos llevabamos el zurrón bien lleno. Con gratitud hacia los organizadores y con el estomago de las creencias un tanto revuelto nos fuimos a rumiar lo allí vivenciado

Lo dicho un placer. Gracias a todos los que allí estuvistéis!

Plas plas plas al proyecto Tecoplas

Por razones que no vienen al caso no pude asistir a la última de las sesiones de la experiencia Premieberri en Tecoplas. A pesar de ello me resisto a no escribir una crónica de cierre de este taller de reflexión.

Tengo que reconocer que no haber participado lo pone un poco dificilillo. Entre las pistas que me han dado Juan Antonio Muñoz y Alberto Etxeandia y mi propia intuición, voy a ver cómo sale una de “inventada” (No sé porque pero creo que de esta misma manera se han escrito muchas crónicas deportivas en este país, je je)

Después de “subir al globo” había que bajar a tierra y eso hicieron en la sesión del pasado día 22. Remangándose todos empezaron a concretar qué proyectos quieren impulsar para que su futuro se acerque a su sueño. Salieron 5 proyectos elegidos.

Por goleada ganó el relativo a “mejorar los cauces de comunicación” en el que se incluyen conceptos que tienen que ver con la escucha, la tolerancia al error, la generación de confianza y compañerismo, la mejor comunicación entre taller y oficina (los de arriba y los de abajo)

En segunda posición apostaron por hacer cambios organizativos para mejorar la coordinación entre las distintas fases de cada proyecto.

Y animados por empezar a concretar fueron dando su nombre para integrar los 5 equipos, hasta 16 personas dieron un paso adelante (creo que son 24, lo cual hablaría de una participación de 2/3)

Viendo Juan Antonio por donde discurría la sesión les propuso construir tres torres empezando a trabajar en equipo, y en un visto y no visto tres torres distintas empezaron a despegarse del suelo. Más allá de la estética y de la estabilidad, demostraron que trabajar en equipo es, cuando se dan las condiciones, en primer lugar una actitud.

¿Qué puedo aportar a este proceso? Pues unos breves comentarios:

Las personas de Tecoplas han demostrado coraje y valentía para decirse lo que piensan dentro de un alto nivel de sinceridad y respeto mutuo
Han identificado unas cuantas áreas en las que la suciedad se acumula. Está por ver si van a tener los “arrestos” para limpiar esa suciedad
Creo que el papel de Esteban e Hilario va a ser fundamental para impulsar este proyecto que está en pañales pero que apunta tan alto como sus torres
Va a ser también critico que las personas que así lo deseen empujen de este carro sin esperar a que todos lo hagan, pues, como es natural, los ritmos de adhesión a este proceso van a llevar velocidades diferentes

En resumen, creo que cierran 2010 con esperanza. En sus manos está que esta esperanza se transforme en acto. En lo que podamos, todos trataremos de contribuir

Eutsi goiari!

Buscando claves para trabajar en equipo

El pasado día 23 nos volvimos a juntar para celebrar una sesión de trabajo de los miembros del foro Bilbao.

En esta ocasión tomaron la manija Araceli, de Asem Indafisa Gestión Empresarial y Alfredo Sanz de Iparbit. Ambos nos mostraron algunas ideas relacionadas con cómo trabajar en equipo.

En el caso de Araceli fue explorando algunas claves que en su opinión contribuyen a que el trabajo en equipo “sea de 10”. Así habló de confianza, comunicación, escucha, compromiso, consenso en los objetivos, liderazgo…

Salió a relucir la importancia de parar, de salir del día a día y observar lo que ocurre para darnos cuenta de que cuestiones nos están limitando e impidiendo ser más eficaces. Hablamos de la necesidad de sacar tiempo para estas cuestiones y de la dificultad de encontrar tiempo (¿o será cuestión de prioridades?)

Con el tema del liderazgo hablamos de la necesidad (o no) de tener uno o muchos líderes y de la necesidad de desarrollar los equipos

Tras un interesante debate Alfredo nos contó la experiencia de Iparbit de una serie de reuniones que hicieron para consensuar la estrategia de la empresa en la que la clave fue parar para pensar entre todos desde la emoción, desde lo que deseaban construir de forma colectiva.

De cómo ello suscitó una gran energía que sin embargo cuesta integrar en el día a día. Expresaron la sensación de que son los mismos los que empujan y qué les cuesta Dios y ayuda desplegar entre todos las responsabilidades. Según comentan los equipos no terminan de coger el testigo y se preguntan cómo insuflar vida a estos equipos.

Se habló de cómo dotar de auténtico poder a los equipos para que puedan autorganizarse y tomar la iniciativa, de favorecer que los equipos interioricen como propios los objetivos, cómo favorecer la complementariedad y la diversidad entre los miembros de los equipos.

Se habló de la importancia de generar nuevas dinámicas y gestionarlas adecuadamente leyendo lo que va aconteciendo en cada momento.

Comentamos sobre la necesidad de que los cambios organizativos que se produzcan estén cercanos a lo cotidiano, a la extensión del protagonismo entre las personas, el fomento de libertad y responsabilidad.

Se dijo que hablamos de aspectos que tienen que ver con el cambio cultural por lo que hablamos de proyectos que necesitan mucha cocción y mucha paciencia, por lo que se propuso relajar la ansiedad en la obtención de los resultados a corto plazo.

Hubo quien aportó que trabajar en equipo no significa que todo funciona siempre bien, por lo que habría que tener cuidado con las expectativas y los ideales y centrarse más en lo que mejor funciona para tratar que eso contagie el resto de la organización

Algunos gerentes se empezaron a cuestionar en voz alta si en vez de mirar a los demás debieran mirarse a sí mismos para encontrar lo que no funciona.

La verdad es que en esta sesión hubo mucha energía pululando por el ambiente. Creo que supuso un buen rearme moral para cada uno de los que allí estuvimos y para el propio foro, así que en ese estado de casi excitación nos convocamos para juntarnos a finales de Enero para debatir sobre el siguiente tema: “Con la que está cayendo, ¿Cuál es el “modelo” de gestión más idóneo en la situación actual”.

Decidimos darle un formato ameno, asi que Manu Rodilla defenderá la tesis de que lo mejor es un liderazgo claro que diga a cada cual que es lo que debe hacer, y entre Nekane Arostegui y Maite Darceles defenderán la tesis de que la clave está en apostar por sembrar las condiciones para que el despliegue del conocimiento se produzca. Jorge Berezo hará de moderador, según dijo él mismo al estilo de los debates ingleses. La próxima sesión promete emoción, diversión y aprendizaje. Seguiremos compartiendo.

¡Vibrando juntos!

Todavía resonando los ecos de la sesión matutina paso a contaros en qué ha consistido la tercera de las sesiones de la experiencia Premieberri en el servicio de innovación.

El objetivo ambicioso: aterrizar todo este proceso en una serie de proyectos con los que nos sintamos retados para avanzar en nuestra particular manera de constituirnos como equipo.

Hemos participado 7 de las 8 personas del servicio de innovación. Mª Eugenia García de Andoin estaba desplazada en Berango atendiendo a Maddi y a Ekain (en su cuarto día de vida) aunque la hemos sentido con nosotros.

De nuevo hemos cogido las maletas y nos hemos desplazado para ver desde ángulos nuevos.

Ainhoa del Caso nos comenta al inicio que en esta sesión se trata de mancharnos las manos de barro para construir nuestra vasija, nuestro proyecto. ¡Así que, a ejercer de alfareros toca!

Volvemos a empezar con técnicas de respiración consciente para aumentar nuestra PRESENCIA. Aunque cómo Ainhoa siempre introduce novedades en este caso nos pide que nos fijemos en la apnea, para interiorizar la importancia del ritmo y de las pausas.

Cómo es generosa nos explica también otra técnica para cuando se nos “sobrecalienta la cabeza”. Es una técnica que utiliza el sonido y la vibración como forma de desbloqueo. Y yo aquí me quedo anclado. Me parece que en ese ejercicio se ha producido una conjunción en las maneras en que cada uno vibramos que nos permite, valga la redundancia, vibrar al unísono.

Y tras ese movimiento vibratorio conjunto nos hemos sumergido en las propuestas de la tercera sesión de Premieberri ( y allí en el eco de fondo resonando las propuestas que Ane Aguirre nos ha hecho en el marco de este programa).

Primero hemos hablado del arte de transformar “problemas” en “RETOS”. Para ello el foco lo ponemos en hacernos cargo del proyecto, en base a lo que me afecta, a lo que me interesa y a que tengo posibilidades de acción respecto a él.

Después para ir caldeando lo que iba a ser el nudo de la sesión nos ha invitado a pasar a la acción inspirados por el futuro que deseamos. Por una parte haciendo uso de una brújula: nuestra capacidad de observación, y por otra desde una propuesta: “La mejor manera de hacer es SER” (Otra vez a mirar dentro a ver que se nos remueve).

Hemos dado un espacio a hablar de los frenos y las palancas que sentimos en el trayecto que estamos emprendiendo. Muy significativo constatar cómo algunas cuestiones juegan en ambos campos. Especialmente lo relativo al sistema de creencias que tenemos. (Y es que mientras algunas creencias nos abren posibilidades, otras nos las cierran).

Y entonces… cuando la fruta estaba madura, nos hemos lanzado a proponer proyectos que nos apetece impulsar para ser, como Servicio de Innovación, quien realmente queremos ser. Y ahí nos hemos desbordado. Hemos dejado volar nuestra imaginación, nuestros deseos y han ido apareciendo una amplia gama de proyectos que pueden colorear nuestra acción con una gama de colores muy amplia, en la que todos cabemos y en la que todo se combina con armonía.

En mi opinión este ejercicio ha reflejado que el ritmo de las tres sesiones ha ido madurando y alineando las propuestas que queremos desarrollar, individual y colectivamente.

Tras las siete rondas explicativas de los proyectos que cada uno proponíamos varias sensaciones: armonía, ambición, consenso, diversidad y… caos.

Así que le hemos mirado a Ainhoa pensando: ¿a ver cómo sales de esta?.

Sin embargo, con mucha tranquilidad ella nos ha dicho que ahora surgía la magia. Simplemente nos ha dado dos pegatinas para votar con 5 y 2 votos las dos propuestas que nos parecieran más significativas para acometer en los próximos meses. (¡Y yo pensando que había que hacer un análisis multifactorial!)

Y con mucho de disfrute hemos ido colocando nuestras opciones. Y resulta que en menos de 10 minutos ya teníamos elegido los 6 proyectos que nos han parecido hoy más relevantes:

Impulsar la vida del servicio (a través de los zerbitxokos, el trueke de conocimientos, el trabajo en equipo, la modificación del espacio físico para impulsar la creatividad y la experimentación, los espacios para la celebración…)
Construir alianzas externas con aquellas personas que están trabajando en proyectos con los que sintonizamos y podemos establecer sinergias
Hacer una declaración de nuestra razón de ser, de los objetivos que queremos alcanzar y del tipo de comportamientos que queremos impulsar
Generar y experimentar nuevos productos y servicios
Cuidar la comunicación interna con el resto de servicios del Departamento para generar mayor cercanía
Diseñar productos propios que ofertar a las organizaciones a las que nos dirigimos

Yo he percibido ilusión en las caras. Creo que nada nos sorprende pero todo se recoloca. Y sobre todo ha nacido del impulso del equipo. Algo nuevo se está gestando, de lo que espero seáis testigos en los próximos meses. (Y no me refiero al próximo alumbramiento de Saioa, de aquí a unos 15 20 días ja ja)

Para acabar hemos hecho tres rondas: ¿qué competencias vemos que tienen nuestros compañeros? ¿a qué nos comprometemos cada uno? Y ¿qué nos llevamos?

Entre la competencias: capacidad de trabajo, intuición, capacidad de adaptación, fina capacidad de análisis, capacidad de comunicación (verbal y gráfica)…

Entre los compromisos destacaría sobre todo la oferta de estar disponibles para el equipo y de asumir en primera persona varios de los proyectos elegidos

Entre los tesoros que nos llevamos: la sensación del trabajo bien hecho, ilusión, sensación de que nuevas posibilidades aparecen y sobre todo una experiencia positiva y un mayor conocimiento de los demás.

Para terminar de completar el proceso nos reuniremos en breve para concretar cómo nos distribuimos los proyectos entre todo el equipo y qué equipos de proyecto conformamos.

En dos palabras: BUENAS VIBRACIONES. ¡Qué “fácil” es hacer bien las cosas cuando fluimos y nos atrevemos a sacar lo mejor de nosotros mismos!

Cómo dice el dicho, “nosotros hemos cambiado, todo ha cambiado”. ¡A seguir vibrando!

Arbela. Bideak Eginez.