Entries Tagged as 'experiencias'

Se hace camino al andar… ANDANDO

“Tránsitos hacia unas formas diferentes de ser organización”. Con ese título y bajo el paraguas de arbela se celebró el pasado viernes una sesión en la que tuvimos la oportunidad de conocer de boca de sus protagonistas las experiencias de Agintzari, S. Coop. de iniciativa Social y Servicios de Mesa de Guernica, S.L.

La convocatoria prometía y las expectativas eran muy altas. De hecho nos consta que varias personas habían llegado la víspera desde Helsinki para tomar parte en esta sesión. Y la verdad es que nuestras expectativas quedaron satisfechas.

Alberto Etxeandia, que hizo de facilitador de la jornada, en su introducción nos advertía de que estos procesos son siempre experiencias que se construyen atravesando mil dificultades, en lucha con las circunstancias con las que toca combatir. No son por tanto experiencias idílicas, ni que hayan transcurrido en supuestas balsas de aceite. Se trata de actuar y de ir aprendiendo de la práctica.

Nos animaba también a escuchar dos experiencias tan diferentes y que sin embargo, a su juicio, incluyen una serie de “elementos conceptuales” que son comunes. ¿A qué se refería?

En primer lugar intervinieron Mikel, Ainhoa y Elena que nos abrieron el corazón de Agintzari.

Por poner un origen al relato nos indicaron que coincidiendo con un momento de renovación del consejo rector de la cooperativa se dieron cuenta de que aunque las cosas funcionaban, e incluso había espacios formales de participación, había una insatisfacción difícil de concretar. El modelo directivo que empleaban establecía distancias entre los intereses de la cooperativa y los de las personas. Así que en vez de mirar para otro lado o poner paños calientes a la situación decidieron mirar de frente a la situación e iniciar un proceso de cambio.

La intención no era convencer a nadie de nada sino permitir que todos y todas ampliasen su mirada. Así que eligieron sembrar un proyecto que denominaron ZUHAITZ.

Lo primero fue juntarse todas las personas de la cooperativa para “hablar” de las cuestiones a las que había que dar voz. Los logros, los fracasos, lo prioritario, los malestares…

De ahí surgieron 4 grandes cuestiones para lo que crearon grupos heterogéneos. Siguiendo el símil del árbol eran “hostoak”, “adarrak”, “enborra” y “sustraia” en los que se afrontó el modelo organizativo, la gestión de las personas, el modelo cooperativo y la planificación y distribución del trabajo.

Los pilares del nuevo modelo de gestión tenían que ver con:

• Incrementar la autonomía de las personas
• Acercar la decisión al lugar donde ocurre la acción
• Aceptar la heterogeneidad
• Respetar la diversidad
• Definir nuevos espacios de creación
• Apostar por el liderazgo compartido

En resumen pasar de la estructura jerárquica a dar el protagonismo a las personas. Como decían: “Los listos y las listas están abajo”

Todo ello está concretándose en la creación de 6 equipos de gestión y 40 equipos de proyecto.

Todo su “plan estratégico” se resume en un par de hojas donde se visibiliza un mapa que integra las distintas acciones de Agintzari donde la clave es mantener la tensión para propiciar espacios de participación y creación compartida. Se trabaja a la vez lo diferencial y lo que da coherencia.

La clave es liberar las máximas posibilidades de las personas para que Agintzari crezca. Disponen de una serie de horas cooperativas en las que cada cual puede decidir el uso que les da. Lejos del peligro de la anarquía o el escaqueo lo que se está produciendo es una apuesta decidida por formarse, especializarse para que luego eso se traduzca en mayores cotas de contribución.

Otra de las estrategias es buscar que las personas trasciendan de su propia actividad para encontrar espacios de conexión y diálogo con el resto de áreas de la cooperativa y para que cada cual asuma su propia responsabilidad en este proceso de cambio.

En dos ideas: la apuesta es generar posibilidades de nuevos cruces y a la vez aguantar el ansia de querer tener controlado este proceso, abierto de forma permanente a todo aquello que va aconteciendo.

Tras una pausa muy saludable, gracias, otra vez, a las frutas de Dioni, nos volvimos a juntar para escuchar en esta ocasión a Nerea y Gonzalo.

La empresa Servicios de Mesa de Guernica está atravesando una delicada situación. La tradición cubertera de Gernika se remonta a 1917. Ha sobrevivido pues a muchas guerras. Las marcas Dalia, Cruz de Malta y Meneses han sido y son referencia internacional. Por dar un solo dato. Nos dijeron que en los “años de oro” del sector las ¾ partes de la plata mundial se trabajaba en Gernika. (¡Para que luego hablen de los de Bilbao!)

La cuestión es que tras años muy gloriosos de actividad hubo mucho autocomplacencia y poca capacidad de reacción ante los nuevos tiempos y ello supuso un gran deterioro comercial y económico.

Y por lo que nos contaron esta historia podía haber terminado como tantas otras en un cierre empresarial… pero lejos de resignarse a ese final posible, en 2008 se produjo la fusión de las firmas Dalia, que ya había adquirido Meneses y Cruz de Malta para resurgir de nuevo.

Ciertamente la situación sigue siendo muy delicada. Sin embargo no dan su brazo a torcer. Sin olvidar las amenazas y las debilidades se están centrando en sus fortalezas: es una empresa social con un intenso impulso por parte de los 4 sindicatos que tienen representación, la historia de sus marcas es un aval de reconocido prestigio, tecnológicamente están avanzados y sobre todo… están dispuestos a todo.

Así que, cuando lo más “razonable” hubiera sido hacer un cierre ordenado, han apostado por construir una fabrica nueva donde están todos juntos y tirar para adelante.

Más de la tercera parte de la plantilla está asistiendo con regularidad a reuniones de reflexión y debate sobre su futuro para compartir el diagnóstico y las posibles soluciones.

Han contratado un responsable de exportación, otro de diseño, han hecho mejoras en la planta, han establecido acuerdos comerciales con nuevos clientes…

Se han puesto las gafas de ver… oportunidades. Que empieza por pensar de forma diferente y tomar conciencia de que las oportunidades son para quienes quieren/pueden verlas.

Están apostando por abrir diferentes acuerdos de colaboración con otras entidades con las que tienen sinergias para entender el negocio de la cubertería con mucha mayor creatividad (Han pasado los tiempos de las listas de bodas ja ja)

Las personas están respondiendo con generosidad y responsabilidad ante la situación. Comentaban que el 95% de las personas han aceptado sacrificios financieros basados en el conocimiento de la situación de la empresa. Para ello es importante dar importancia a todas y cada una de las personas, comenzando por la telefonista.

Y sobre todo… se dedican a “imaginar locuras”. Todo es posible. No se descarta nada sin haberlo intentado. De hecho Gonzalo el gerente comentaba con orgullo que había tomado en 2 meses más decisiones que en 3 años en una multinacional en la que también estuvo.

Contrastaba la fuerza con las que Gonzalo y Nerea nos contaban las mil embarcadas en las que están metidos con lo que cada cual podía imaginar de un panorama realmente complicado.

Así que para terminar os dejo la pregunta que nos lanzaba Alberto. ¿Qué claves son las que están interviniendo debajo de dos experiencias tan dispares? Ahí os la dejo.

Desde luego una de ellas es que, como decía Antonio Machado, se hace camino al andar…ANDANDO

Grumal: un proceso en marcha!

El pasado viernes tuvimos, de nuevo, la fortuna de contar con Juan Mari, Koldo, Iñigo y Gotzon, que nos narraron con mucha pasión de qué manera están viviendo el proceso de transformación en el que se haya inmerso Grumal.

Aunque ya tuvimos la suerte de contar con ellos hace más o menos un año, de nuevo fue una inyección de optimismo ante la situación que nos toca vivir. Gracias a los cuatro por vuestro testimonio!

A modo de introducción Alfonso Vázquez situaba la presentación de Grumal dentro de un tema a debate que se ha iniciado en arbela titulado ¿tiempo de crisis, tiempo de autonomía?

Y en ese sentido describía la autonomía, a diferencia de la heteronomia o de la anomia, como la forma de funcionamiento en que el colectivo se da las leyes a si mismo. En su criterio, en el contexto en el que vivimos donde el despliegue del trabajo del conocimiento determina la capacidad de competir de las organizaciones, la autonomía es un requisito básico pues solo nos responsabilizamos realmente de aquello que decidimos.

Para “tocar” esta cuestión la invitación era sentir de que manera se está desarrollando el proceso de transformación en Grumal. Máxime cuando es un proyecto en construcción. Representa la lucha por sacar adelante un proyecto difícil a través de un proceso de gestión complejo, con contradicciones, con paradojas… para que lo que era impensable… ocurra.

Lo que tienen muy claro es que el objetivo que comparten es garantizar la rentabilidad de la empresa y los puestos de trabajo para lo cual tienen que apostar por la exportación, por la flexibilidad, por la orientación hacia el cliente.

Ahora mismo la empresa es propiedad de Fagor Electrodomésticos y están en proceso de convertirse en una cooperativa.

Siguen viviendo con el riesgo de que la empresa pueda cerrar por falta de liquidez y rentabilidad. Pero ellos están empeñados en crearse su propio futuro para lo que están también recibiendo el apoyo del grupo cooperativo para conseguir reubicaciones.

Escuchamos la versión de 4 de sus protagonistas. Seguro que en Grumal conviven más versiones, todas respetables, todas diferentes… Pero como la vez anterior, lo más significativo no fue lo que dijeron, siempre discutible, sino cómo lo dijeron, con que fuerza expresaron su manera de vivir el proceso. Fueron muy genuinos. Sin duda eso fue lo que más impactó a la amplia audiencia que tuvieron que continuamente les cortaba para hacerles preguntas.

A la hora de hacer la síntesis de esta sesión, voy a aprovechar que en su momento ya escribí una crónica, para resaltar en esta ocasión aquellas cuestiones que a mí especialmente me llamaron la atención.

• Da la sensación de que las sesiones de reflexión estratégica celebran periódicamente en Loiola, con un amplio número de personas de Grumal, es la auténtica dirección del proyecto. Muy significativa fue la catarsis que hicieron al inicio del proceso para tratar de “limpiar” aquello que necesitaba ser dicho, incluso para hacerse cenizas… con la intención de renacer de esas cenizas y que las situaciones del pasado no dificulten as nuevas posibilidades de futuro
• Todo este proceso genera ilusión, esperanza… y también mucho vértigo, especialmente a las personas que han tenido más responsabilidad de mando, y es que vivir en esa especie de caos es una situación a la que no estamos acostumbrados
• Es importante que la “dirección” CREA en este tipo de propuestas de transformación, pues si no las inercias y las rutinas de gestión pondrán en cuestión la bondad del proyecto. Es importante el respaldo al proyecto de la alta dirección que en muchos casos se manifestará dejando hacer, confiando en la capacidad de autoorganización de los equipos
• La información es PODER por ello una de las claves que se expresaron es la importancia de que la información fluya sin control de nadie, que la información siempre este disponible para aquellas personas que la necesiten para tomar decisiones para su trabajo
• Los conflictos existen, por tanto es importante que se aborden de frente para que no se pudran la cuestiones. Al contrario bien enfocados pueden permitir sanar los males organizativos.
• El proceso que llevan adelante es colectivo, gradual, continuado… una cosa lleva a la otra y así sucesivamente
• La nueva estructura propuesta para Grumal incluye la creación de unidades de negocio con dimensión humana y con “sentido”. La clave es dotar del máximo de capacidad a cada unidad de negocio, estrategia incluida. Con lo cual se acercan las decisiones al lugar donde surgen las cuestiones para que “mande” la realidad.
• Están impulsando dinámicas sociales para permitir sembrar oportunidades de que cada persona proponga y desarrolle iniciativas que les permita mejorar en rentabilidad, en ergonomía… y sobre todo para imprimir la máxima velocidad al proceso de cambiar la realidad. Y así nos hablaron de su semillero Ereiten donde nos explicaron con detalle los proyectos impulsados por diversas personas de Grumal: Santi, Unsain, Iñaki, José, Mikel, Ruben, Antonio… Mi sensación es que cuando el contexto permite que las personas saquen a pasear sus capacidades… de repente… el potencial emerge.

Como la vez anterior nos brindaron una receta de cocina para dinamizar estos procesos cuyos ingredientes eran: el debate, el cambio, la autonomía, el conflicto, la jerarquía, la complicidad, el conocimiento, la confianza, el caos… donde lo importante es acertar con la dosis de cada ingrediente y con cocinarlo con mucho cariño.

Hablaron de logros, dificultades, medidas de sacrificio adoptadas con consenso, satisfacciones conseguidas…pero lo más provocador de todo era escuchar la capacidad que tenían, ante una situación ciertamente compleja, de apostar por el optimismo y por un toque de humor nada superficial.

Para mi la clave está en que aplican la energía colectiva a lo que quieren conseguir. Ante la visita de la desesperanza apuestan por una visión esperanzada. Tienen un propósito, están llenos de determinación y pasión y dispuestos a superar los retos a los que se enfrentan.

Suerte en ese caminar!

De ( r)evoluciones y metamorfosis

En el marco de arbela, el pasado viernes celebramos la segunda de las sesiones del taller práctico de transformación organizacional. Y digo “celebrar” porque fue un disfrute contar con la presencia de Aitor Egurrola que nos trasladó su amplia experiencia como gestor en proyectos de cambio y transformación. ¡Gracias, Aitor!

Tras la excelente crónica de Maite Darceles y lo que escribió en su día Saioa Leguinagoicoa, ahora hace un par de años, creo que está todo muy bien reflejado. Por ello me voy a permitir en esta ocasión referirme a lo que a mi me resonó por dentro.

Para crear cualquier proyecto, de transformación empresarial o de otra índole, es preciso previamente creer en ello.

A veces nos decimos que formamos nuestros criterios de elección en base a los datos que nos da la realidad. Cuando suele ser al revés. Que en base a las creencias que tenemos, interpretamos la realidad (¿qué creamos?) y acabamos confirmando las creencias que previamente teníamos. Porque la realidad siempre confirma nuestra idea previa. Algo de eso se intuye en el dicho de que ¡todo es del color del cristal con el que se mira!.

Aitor comentaba en la sesión que una condición previa para abordar procesos de transformación organizativa es creer intensamente en las capacidades de las personas. Todos decimos que creemos en las personas, pero con nuestro actuar se desvela si este decir es sincero o sólo cosmético.

Así que, si creamos lo que creemos, a través de lo que hacemos quedan también reflejadas nuestras creencias. ¡Por sus obras los conoceréis!.

Por ello Aitor alertaba que en momentos de crisis suelen aparecer “falsos conversos” y apostaba, desde su experiencia, por cambios profundos y “revolucionarios”, de gran intensidad, matizaba Alfonso.

A mi esta apelación a la ( r)evolución me hizo recordar un escrito genial de Edgar Morín titulado “Elogio de la metamorfosis”. En él Morin plantea una posible alternativa a la ( r)evolución: la metamorfosis, como un proceso en el que se da al mismo tiempo la autodestrucción y la autorreconstrucción.

Plantea la necesidad de deshacernos de las alternativas reductoras a las que nos convoca el pensamiento dominante y propone apostar por aquellas propuestas rupturistas, marginales, innovadoras… que son el vivero del futuro, gracias a su capacidad para la regeneración económica y social.

Plantea también la necesidad no solo de denunciar, sino sobre todo de enunciar nuevas vías que conduzcan a una nueva Vía. Y en este sentido, esta es una de las intenciones declaradas de este taller, facilitar tránsitos hacia nuevas formas de ser empresa.

Estas próximas semanas vamos a ir tratando de aterrizar en cada proyecto posibles maneras de abordar estos procesos de cambio que compartiremos el próximo día 24.

¡Seguiremos narrando!

Aprendizajes en la niebla

Tenía pendiente escribir la crónica de la sesión que hace un mes, el 15 de Diciembre, celebramos en Zamudio de la mano de Manahmana dentro del proyecto Kosortzen.

Básicamente hicimos un repaso de las sesiones anteriores tratando de sacar los aprendizajes de cada cual de esta experiencia. Para ello hicimos una evaluación “Motorola” que básicamente consistía en responder a cuatro preguntas:

  • ¿Qué ha ido bien?
  • ¿Qué ha ido menos bien?
  • ¿Qué hemos aprendido?
  • ¿Qué acciones vamos a poner en marcha?

En cuanto a la primera de las  preguntas las principales respuestas tuvieron que ver con el clima generado que había propiciado un buen contexto para conocer mejor a otras personas de forma que pudieran surgir posibilidades de cooperación en proyectos de consultoría colaborativa.

Aspectos claramente mejorables han sido la falta de continuidad, en ocasiones la falta de concreción de las propuestas para articular proyectos de colaboración y no haber experimentado en la práctica.

Entre los aprendizajes se dijo que la cooperación sin acción no tiene sentido, que es fundamental que exista necesidad de interdependencia para que se déla colaboración. Queel buen ambiente es necesario pero no suficiente, hace falta que la complementariedad sea una condición necesaria para el desarrollo de los proyectos.

Y en cuanto a acciones a impulsar se comentó que es mejor primero actuar y luego aprender dela experiencia. Laimportancia de definir bien los proyectos. De ofrecernos más como una posibilidad y persistir para que las oportunidades de colaboración se produzcan.

En general está ha sido una experiencia que ha contribuido a aumentar el conocimiento mutuo de personas y a crear las condiciones para que se puedan dar ocasiones de colaboración.

No ha habido tiempo material, o no hemos sabido hacerlo, para que proyectos concretos se hayan desplegado.

Sin embargo se apuntan algunas luces como algún proyecto presentado al programa Compite por 5 personas de Kosortzen, algun ofrecimiento personal para buscar espacios de creación conjunta…

Habrá que estar atentos para ver posibles frutos que vayan madurando de estas jornadas que han pretendido sembrar un espíritu colaborativo entre personas del mundo de la consultoría.

En cualquier caso, aunque sea entre la niebla hemos aprendido cosas que, seguro, nos permiten colaborar

bilgune: se hace camino al andar

Me pide Mikel que escriba este post. Seguro que él lo haría mucho mejor. Ya lo siento pero os tendréis que conformar en esta ocasión con mi crónica.

Hoy hemos celebrado la cuarta sesión de una serie de encuentros que han intentado acercar la oferta del programa bilgune a diversas personas interesadas en avanzar hacia formas de gestión más participativas.

Para ello hemos tenido la suerte de contar con el testimonio de representantes de dos de las organizaciones que han vivido la experiencia bilgune: Aikox y Coindata. (Gracias a Sandra, Oscar, Amalia y  Juan Ramón por compartir sus impresiones)

De una manera muy directa nos han trasladado que a través de las sesiones bilgune han ido aflorando las distintas cuestiones pendientes en cada organización y los retos que les pueden acercar a su visión de futuro.

Ni fórmulas mágicas, ni panaceas, simplemente el valor para mirar de frente a lo que acontece en la organización para darle nombre, para darle un carril de avance en sus respectivos proyectos de mejora y para escuchar la voz de las distintas personas que conforman cada organización, ¡casi nada!

Se ha hablado de los miedos y las resistencias que aparecen cuando se plantean estas cuestiones, de las distintas respuestas que damos las personas ante las mismas propuestas, de cual es el papel de la gerencia para impulsar estas dinámicas…

Se ha abierto un encendido turno de debate entre todas las personas que hemos participado en la sesión para tratar de “entender” lo que subyace a la propuesta bilgune.

Cada cual desde su creencia, desde su dificultad, desde su anhelo iba planteando distintas cuestiones para validar o cuestionar el valor de la propuesta bilgune.

Entre las ideas que yo me he llevado destaco las siguientes:

  • Bilgune proporciona un espacio de encuentro entre todas las personas de una organización del que pueden brotar iniciativas para incorporar los distintos puntos de vista que conviven en cualquier organización.
  • Así mismo impulsa el que se trabajen de manera colectiva aquellos retos que se han considerado más relevantes para el devenir de la organización en el momento en cuestión
  • Apuesta porque se incremente el protagonismo de las personas en la asunción de sus responsabilidades dentro de la organización
  • Anima a la gerencia a que ejerza su poder de una manera diferente: posibilitando que las personas tengan cada vez más poder
  • Permite que afloren tensiones y miedos enterrados y consigue que al menos algunos de ellos se diluyan al abordarlos
  • Permite que el proyecto se desarrolle a un doble nivel: al de cada persona que a través de su cuaderno de aprendizaje va dándose cuenta de sus áreas de mejora y al nivel organizativo donde se produce una mayor cohesión.

También han surgido diversos interrogantes que tenían que ver con:

  • Las condiciones previas necesarias para que la iniciativa se implante con ciertas garantías en una organización
  • La dificultad de vencer las resistencias de personas que son escépticas con este tipo de proyectos
  • El miedo de la gerencia a perder el control, a saber adaptarse a estas formas diferentes de gestionar
  • La dificultad de que este tipo de proyectos tengan continuidad en el tiempo y no se reduzcan a un momento de efervescencia pasajera

Como veis muchas cuestiones, mucha conversación y sobre todo constatar que todas las personas están “buscando” completar lo que les falta para poder seguir en el mercado de una manera más sana y duradera.

Yo soy optimista. Aunque los tiempos que vivimos son complicados aprecio una decidida voluntad de salir reforzados de esta coyuntura. Nadie dice que sea fácil aunque en compañía el camino siempre se hace más llevadero.

¡Suerte en el caminar!

REALIZADA LA 2ª SESIÓN DEL PANEL DE EMPRESAS PREMIE→bilgune: ¡GANA EN INTERÉS!

A modo de recuerdo, evoco la primera sesión de bilgune. En ella se trabajó sobre conceptos que pertenecen a la persona: “mi reto personal”, “identidad desde la visión del cliente”, “identidad desde la visión de la propia organización”,… Esta segunda sesión de bilgune se inicia trabajando la “visión de futuro”, no desde lo personal de cada uno, sino desde la idea de que somos una organización constituida en empresa, lo que ya supone un cambio sustancial en lo que hace al punto de vista de cómo observamos la realidad.

Y es desde aquí, desde la organización, que hacemos la visión de futuro de la empresa. Para que la visión pertenezca a todas las personas, es obligado que éstas pongan en marcha algunas habilidades: conversar y escuchar, confiar y, sobre todo, “estar para el equipo”.

Ainhoa del Caso, comenzó la sesión preguntando por el cuaderno de aprendizaje y recuerdo que en mi primer post dije que habaría sobre él.

El cuaderno de aprendizaje tiene una doble valencia. Por un lado es personal y en él, cada persona anota sus reflexiones y sus ideas. Y además, esto que cada uno escribe en el cuaderno, tiene un destinatario que es el grupo, es decir, la organización. Cuando la organización recibe la reflexión de cada persona, establece un feed-back con cada persona y, a la vez, con todas las personas de la empresa y, así, lo que se transmite es conocimiento, subjetividad compartida, resolución de problemas y un largo etc.

De este modo, el cuaderno ocupa un espacio intermedio entre lo individual y lo colectivo. Pertenece a cada uno pero es para todos y, de esos todos, se enriquece cada uno. Esto, en definitiva, no es otra cosa que hacer cultura y sociedad; ¿cómo hemos podido olvidarnos de esto con lo importante que es?; hemos de reflexionar.

Por esto se habla en esta sesión de “la escucha”, cosa bien difícil. ¿Es la escucha un concepto? Yo digo que no. Podríamos llenar grandes tratados sobre la escucha sin llegar a atrapar lo que queremos decir. Yo prefiero decir que la escucha es un acto, más aún, es una predisposición a actuar de una manera que podemos llamar receptiva, y es por eso que escuchar produce cambios en las personas. Y añado, es la mejor base para crear la confianza.

Volvamos sobre la visión hacia 2.015. Ya sabéis que para localizar un objeto en un plano hacen falta tres puntos. Me imagino que para saber dónde queremos ir, también necesitaremos tres puntos. Aunque ya os imaginaréis que no hablo de tres puntos en un mapa, hablo del contexto que permite ir allí donde queremos estar, desde donde estamos.

Las personas participantes en esta sesión imaginaron el futuro de su empresa así:

  • Llegar a una facturación de 1 millón de €.
  • Mejorar la calidad de vida de las personas de la organización.
  • Nuevo sistema de de relaciones personales, personas contentas
  • Oficina sin paredes.
  • Estar bien posicionado en el mercado.
  • Líneas nuevas de negocio.
  • Dificultad para soñar por causa de la realidad económica.

Muy cierto este último comentario y muy realista. En lo que a mi hace, el término “soñar” no me gusta. Soñar es una manifestación de deseo, un acto psíquico que nos habla de la propia preocupación y cuya función es disminuirla. A mi me gusta más el término “imaginar”. Creo que imaginar contiene en sí el germen del malestar que se pretende resolver y cuando uno imagina cómo resolverlo, traza un plan que se enfoca a la resolución.

Me vais a permitir que cuente una parte de la vida de algunos grupos sociales que aún sobreviven en Africa. Añadir que ellos quieren seguir viviendo así, ellos aman su cultura.

Son grupos tribales de número reducido que viven en zonas desérticas y en riesgo de extinción. Su nivel cultural es bajo en lo que hace a la organización social. En cuanto a sus conocimientos, conocen el fuego, algo de agricultura, poco de metalurgia, casi nada de ganadería y son preferentemente cazadores y recolectores; el agua es un bien escaso y muy preciado.

Su vida cotidiana está muy ligada a la necesidad. Su mayor necesidad es la alimentación y, dentro de ésta, la necesidad de comer proteínas animales. Sin ellas, la vida del grupo peligra gravemente. Obtener proteína animal supone un esfuerzo enorme para toda la tribu. Antes de que la partida de caza se prepare para partir, durante una semana, las mujeres y los niños distribuyen en largas jornadas agua para sus cazadores. Para ello usan huevos de avestruz agujereado que llenan de agua y tapados con un botón de arcilla. Los entierran (en lugares acordados) para que los animales no los consuman y los cazadores sí.

Por fin sale la partida de caza, ¿cobrarán alguna pieza?

Ellos conocen su extenso territorio, conocen su escasez, conocen a los animales, cubren su necesidad de beber, distribuyen sus etapas,…En definitiva, organizan su estrategia, proveen sus necesidades y lo ponen todo de su parte para obtener el éxito: saben lo que quieren y, así, también saben quienes son.

Ya podéis perdonar el chapazo. Bien se que yo no soy el más indicado par enseñar lo que vosotros sabéis de sobra.

La participación de las personas que acuden a este panel fue excelente y siempre salimos de estas reuniones sabiendo más cosas que cuando entramos. Por eso, muchas gracias.

Saludos a todas y a todos

BERRIKUNTZA ZERBITZUKO TALDEA____EL EQUIPO DEL SERVICIO DE INNOVACION

A Boroa en furgoneta

Ayer nos montamos casi todas las personas del servicio en una furgoneta y nos marchamos a ver el AIC en Amorebieta – Boroa…

 

…que ¿qué es eso del AIC? Pues dicen que significa “Automotive Intelligence Center” pero lo importante es qué hacen y quiénes lo hacen.

 

AIC es un centro de innovación colaborativa para el sector de la automoción. Pretende poner en bandeja la colaboración entre empresas de este sector. Para hacerlo posible tiene instalaciones en las que acoge las unidades de I+D de muchas empresas, tiene espacios y equipos para proyectos desarrollados en común, tiene el respaldo de las propias empresas del sector y de su Cluster (ACICAE)… pero sobre todo tiene un equipo de personas que se “rompe los cuernos” por darle vida y sentido a todo eso.

 

Aitor, Teresa e Inés no sólo nos enseñaron el edificio como estupendos cicerone. También nos mostraron la enorme importancia que tiene la automoción para Euskadi (17% del PIB, 35.000 empleos directos) y nos hicieron conscientes del dinamismo pero también de la crueldad del sector. Hay que moverse rápido, cada vez más rápido, en una especie de esquizofrenia colectiva por innovar y abaratar costes. Para quien se queda atrás no hay coche escoba.

 

En AIC las empresas pueden desarrollar sus propios proyectos de I+D pero lo que le hace realmente único son las oportunidades de hacer proyectos en colaboración. La colaboración es clave para moverse rápido, muy rápido, y en Euskadi tenemos la suerte de que el sector de automoción es grande, diverso y con empresas punteras, que reúne todos los ingredientes para que la colaboración se dé intensamente.

 

Inés, Aitor, Teresa y todo el equipo del AIC trabajan por y para buscar oportunidades, detectar movimientos en el mercado, conocer la evolución tecnológica y las tendencias de los usuarios… todo para proponer proyectos a las empresas en conjunto, atraer proyectos a Euskadi, hacer de Celestina entre empresas que pueden cooperar… Y lo están consiguiendo. El AIC está completamente ocupado y ha tenido que ser ampliado y cada vez hay más proyectos en marcha. Su pasión por el proyecto AIC es la clave.

 

¿Y qué pintamos nosotros en esto? No fuimos de turismo. Resulta que en el Servicio de Innovación también gestionamos proyectos de este tipo. De hecho es lo que se lleva el grueso de nuestro presupuesto. Las instituciones hacen “apuestas estratégicas” (por ejemplo, San Mamés Barria, Zorrozaurre o el propio AIC) y después a los humildes funcionarios nos le suele tocar ponerle ruedas, estemos más o menos de acuerdo con el proyecto que nos ha tocado en suerte. A nosotros nos ha tocado AIC y ponemos un poquito de conocimiento y un muchito de esfuerzo para financiar estos proyectos y que las cosas vayan fluidas.

 

Tengo que reconocer que me cuesta convencerme de que estos proyectos merecen la pena. Ya son unos cuantos años de ver muchos proyectos y ver que no todos merecen, en mi opinión, que invirtamos en ellos el dinero de nuestros impuestos. El tiempo le vuelve a uno escéptico. Pero con AIC estoy siguiendo el camino contrario. Cuanto más conozco el proyecto, sus resultados y, sobre todo, las personas que están detrás, más me acerco a creer que está mereciendo la pena.

 

Mucho ánimo para la gente de AIC. El sector de automoción es duro, casi inhumano. Y ellos/as le ponen un punto de humanidad que nos hace recordar que al final, siempre, están las personas.

Y de nuevo ko-sortzen

Por fin me pongo a contaros que hicimos en el taller del 21 de junio. Ha pasado demasiado tiempo, pero bueno, aún está fresco como para poder contároslo. Sé que hay quien estaba expectante por saber que paso, pero hemos andado tan a tope que ha sido casi imposible sacar tiempo para rellenar estas líneas. En fin, que basta de excusas y al lío.

Tras conocernos entre todos en el primer taller, esta vez nos tocaba conocernos en un contexto diferente, pasándonoslo bien y jugando para crear entre todos de una manera informal.

Así que nos sacaron a la calle con papel, celo, cinta aislante roja, y platos de plástico, con la misión de hacer entre todos un coche en el que pudiésemos ir todos. Como un coche nos parecía poca cosa (somos o no somos de Bilbao?), pues hicimos un autobús!!!

Cuando estábamos todos contentos con el resultado, nos mandaron, valiéndonos solo del material usado, crear dos barcos. Y ahí que nos pusimos manos a la obra a hacer un velerito y una trainera.

Y cuando ya estábamos satisfechos, van y nos retan a hacer, con el material usado, una ciudad por parejas. Allí salieron el ayuntamiento, un parque, una pista de atletismo, un deposito de agua, una casa, un salón de té y un edificio de oficinas.

Lo llamativo de esto es cómo pasamos de trabajar todos juntos a trabajar en dos grupos y luego por parejas. No hemos planificado, pero cada uno de una forma natural ha ido poniendo sus cualidades en el grupo, respetándose la distinta contribución, ofreciéndonos unos a otros. Nos hemos dado permiso para experimentar y eso ha permitido que la autoorganización funcionase.

Es posible que el contexto de colaboración creado hubiese sido distinto si en vez de haber empezado en grupo hubiésemos empezado de dos en dos. Quien sabe…

Después de la parte mas “lúdica” pasamos a “trabajar”. Nos dividimos en grupos para trabajar entorno a las preguntas que surgieron en la sesión anterior. Cada grupo elegía una pregunta para trabajar. Estas son las que salieron:

  • ¿qué puedo hacer yo para poner en cuestión los esquemas de poder para transformar los esquemas de relaciones?
  • ¿qué puedo hacer yo para ver las ventajas que supone una gestión participativa y basada en las personas?
  • ¿qué puedo hacer yo para buscar/encontrar las empresas/clientes complementarias?
  • ¿qué puedo hacer yo para ayudar a identificar/explicitar lo esencial, lo que mueve y lo que frena/paraliza realmente a la organización en estos momentos de incertidumbre y despiste?

Para sintetizar las preguntas hemos hecho un brain moving: una especie de brain storming en movimiento, es decir, durante 10 minutos podíamos dar ideas en una mesa, aceptando todas las ideas que saliesen como válidas, y al cabo de 10 minutos cambiábamos de mesa para aportar en otra pregunta.

Después hemos empezado a “prototipar”: llevar a lo tangible las ideas que han surgido en nuestra mesa. Para ello nos han dado legos, plastilina, tijeras…han salido cosas curiosas e ideas importantes:

  • poder expandido - poder limitado
  • poder monolítico – poder flexible
  • peso del poder rígido
  • el poder como algo plástico
  • empresa abierta
  • espacio para el aprendizaje
  • humor dentro de la empresa
  • espacio de conciliación
  • curiosidad de niño
  • buscar complementariedad entre nosotros
  • el peso del pasado
  • proyectar lo esencial de una empresa hacia el futuro

Y con estas reflexiones acabamos la jornada. No podemos negar que lo pasamos muy bien.

Ahora llega lo duro, el siguiente paso es implementar. Antes del próximo taller los grupos tenemos que presentar el proyecto a un posible cliente para recibir su feedback, para testear el proyecto. A ver que sale…

Hanna Instruments, ¡construyendo su propio camino!

Hoy os quiero contar una experiencia que tuve el placer de conocer el pasado día 30 de Junio en los locales del Behargintza de Güeñes.

Miren Elexpuru y Miren Bengoetxea nos narraron en una hora lo que está siendo la historia de los últimos años de una empresa que persigue el cambio: Hanna Instruments, S.L., una empresa eibarresa cuya propiedad se reparten una empresa familiar y una multinacional.

Hace 5 años se plantearon el reto de hacer una metamorfosis. En aquel momento la dirección de la empresa era muy personalista, apenas tenían fuerza de ventas, no había orgullo de marca… No obstante las cosas iban bien.

Aprovechando un momento de relevo generacional, Miren Elexpuru se plantea la oportunidad de dar un giro a la manera de gestionar la empresa dado que en su criterio son las personas de Hanna las que hacen el servicio posible.

Para ello con la colaboración del Alfonso Vázquez de Hobest, se plantean, en 2006, un proceso para crear una cultura de empresa dirigida al mercado potenciando la curiosidad. La idea es favorecer el despliegue del potencial de las personas dándoles espacio y oportunidades, poniendo el foco en aquellas personas que están más predispuestas a participar en esta nueva manera de hacer.

Para ello se crea un equipo tractor donde se incluyen todas las personas que coordinan los distintos departamentos que a su vez se convierten en unidades de negocio por mercados.

Identifican que la clave para diferenciarse de la competencia es apostar por el SERVICIO.

Para enfocar el proyecto empiezan por algo básico: preguntar a los clientes que opinan de ellos y cuáles consideran que son sus fortalezas para seguir reforzándolas. Y así de una manera natural pasan de vender productos a vender servicios, a ofrecer valor de acuerdo con las necesidades e intereses de los clientes.

Identifican también como clave mimar los aspectos relativos a la COMUNICACIÓN con los clientes lo que les permite tener mayores y mejores relaciones.

Se plantean también la necesidad de trabajar de nuevas maneras. Querían romper el trabajar porque siempre se ha hecho así.

Para ello impulsan la creación de proyectos con participación de personas de diferentes departamentos para resolver problemas prácticos y en los que se potencie la intensidad de las relaciones.

Una idea que les ha funcionado muy bien es, durante 24 horas, ponerse en el lugar del otro para ENTENDER con mayúsculas desde que prisma ve la realidad la otra persona y poder mejorar así las relaciones.

Han impulsado proyectos pequeñitos que sin embargo están dando grandes resultados.

Cada mes crean espacios para compartir los conocimientos. Buscan un tema de interés general y quien tiene mayor conocimiento de ese tema se convierte en quien forma

Van abandonando los indicadores muy cuantitativos para pasar a otros que “midan” el grado de mejora de cada persona en su puesto, donde las cuestiones actitudinales y la capacidad de trabajar en equipo son especialmente valoradas

Y por último CELEBRAR lo positivo porque son logros de todos y todas.

Como en otras ocasiones más que lo qué dijeron fue cómo lo hicieron, con qué ilusión, con que energía, con que pasión… ¡se les iba el alma contándolo!

Recalcaron la importancia de DAR VOZ a las personas. En ese sentido nos recordaba Alberto Etxeandia que en toda la exposición no había habido ningún “cántico” a las personas sino que la intervención había girado sobre todas aquellas iniciativas que habían desplegado teniendo en cuenta que son las personas quienes las ejecutan.

En el turno de preguntas que hicieron los representantes de las empresas de Enkarterriak se desvelaron algunas nuevas perlas como:

Que la comunicación consiste en que la información fluya, que haya transparencia y en tratar a todos por igual, tratando de que haya más y mejores conexiones

Que el día a día se trasciende creando nuevos espacios para que surjan nuevas iniciativas

Que a la gerencia le pagan por obtener resultados y para ello debe sacar más rendimiento del potencial de las personas y para ello debe escuchar, retar, crear contextos nuevos…

Que compartir ideas que tienen que ver más con lo que se quiere que con lo que se hace permite abrir el proyecto a todo el equipo

Que en vez de megaproyectos se pueden dar pequeños pasos que van construyendo el camino

En fin un placer de mañana en la que aprendimos cómo la modificación de las dinámicas de trabajo y las formas de comunicación eran garantía de mayor competitividad y sobre todo de crecimiento personal y organizativo.

Gracias a las dos Miren y a todo el equipo de Hanna Instruments por enseñarnos con su ejemplo que otras formas de hacer empresa son posibles y además son muy gratificantes.

Non gogoa, han zangoa

El pasado viernes tuvimos el primer taller, de cuatro previstos, de Ko-Sortzen. El objetivo de estos talleres es el fomentar espacios de colaboración: crear un mercado de conocimiento entre las personas consultoras y establecer un conocimiento mutuo para que se dé la química necesaria para abordar proyectos compartidos.

La batuta de la sesión la llevaron Bego Maite y Asier de Manahmana quienes nos pusieron en antecedentes: el primer contacto en este sentido se tuvo a finales de enero, la crónica de aquella sesión la podeis encontrar en flirteando con la cooperación.

En aquella ocasión se definió lo que entendíamos por cooperar:

Confianza Objetivos Ofrecer Proyectos Entusiasmo Recibir Apertura Resultado

¿Quién coopera?… las PERSONAS, ¿Para qué se coopera?… para obtener unos resultados que individualmente no se lograrían, por ello de la importancia de la COMPLEMENTARIEDAD.

El proceso de Ko-Sortzen consiste en preguntar, indagar, ir más allá de lo obvio, crear equipo, definir el proyecto compartido, establecer un plan de acción,  obtener unos resultados, y finalmente, reflexionar y aprender de los errores.

Rellenamos una ficha donde reflejamos en que tipo de proyectos estamos trabajando, cuales son nuestros clientes, el % del trabajo que realizamos individualmente y % del trabajo que lo realizamos en conjunto con otras persona, tres capacidades estrella y tres incapacidades estrella.

Para la definición de nuestras capacidades e incapacidades tuvimos el comodín de la llamada, es decir, tuvimos que llamar a una persona que nos conociese bien y preguntarle sobres cuales eran nuestras  tres virtudes estrella y cuales eran nuestras tres debilidades estrella.

Esta dinámica logró romper el hielo y darle un toque de humor muy favorecedor para acercarnos y poder entablar relaciones.

Con la ficha rellena, nos fuimos presentando uno a uno, no sólo con el fin de conocernos, sino con el objetivo de ir un poco más allá y ver, con quien podemos tener afinidades e ir visualizando con quien nos podríamos complementar para abordar algún proyecto a futuro.
A continuación, nos mostraron como se trabaja la dinámica del “Design Thinking” (Amalio Rey e Ideo) 

¿Qué te hace un mejor pensador de diseño? La CURIOSIDAD, la OBSERVACIÓN, el ESPIRITU CRÍTICO, la VOCACIÓN POR EXPERIMENTAR… todo ello regado con una buena dosis de optimismo y empatía ya que como nos dijeron: “lo imposible sólo tarda un poco más”

Con estas pinceladas, una vez más, nos pusimos manos a la obra y empezamos a trabajar la Necesidad en su contexto: hicimos tres grupos para formular las preguntas que se nos viniesen a la cabeza entorno a lo que observábamos en nuestro entorno, de cómo estaba el mercado, qué sensaciones percibimos, qué es lo que les falta…

Finalmente, todas esas preguntas que listamos, las reformulamos en forma de pregunta de oportunidad: ¿Qué haría yo para…? Para darle más emoción, al equipo que más preguntas reformulase se le concedió un premio. ¡On egin ganadores y ganadoras!

Tras la puesta en común, nos dejaron unos minutos para que hiciéramos nuestra propia reflexión interna sobre qué es lo que me llevo…

Como podéis ver fue una sesión intensa pero que me supo a poco, en el sentido de que me quedé con ganas de más, de seguir estableciendo conexiones, de poner cara a personas con las mismas inquietudes…

Estoy expectante para ver con que nos sorprenden las chicas y chicos de Manahmana en la proxima sesión el 21 de junio;)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Arbela. Bideak Eginez.