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El reto de conseguir implicación

Hoy hemos vuelto a celebrar una reunión de coordinación los integrantes del grupo de trabajo de las comarcas de Busturialdea, Lea Artibai y Durangaldea, dentro del proyecto “Bizkaia competitiva y territorialmente equilibrada”.

La reunión ha sido en Bermio, en las amplias instalaciones del Behargintza de Bermeo, Mundaka y Sukarrieta.

El objetivo: poner en común y hacer una valoración de las acciones que se van definiendo para acometer los diversos retos estratégicos definidos para estas Comarcas.

El ambiente cordial y muy productivo. Ha sido una mañana intensa con muchas aportaciones. Se nota mucho la implicación y el compromiso de todas las personas en el proyecto. Hay ganas. Nadie se esconde. ¡Da gusto trabajar en entornos así!. Llevamos un año compartiendo ilusiones y todo fluye con mucha naturalidad y generosidad.

Me he animado a escribir estas líneas para señalar una de las cuestiones que ha surgido a lo largo de la mañana relacionada con una cuestión clave: ¿Cómo conseguir una implicación real de personas de distintas organizaciones en proyectos colectivos?.

La reflexión la traían las representantes de Azaro Fundazioa, Ainhoa y Leire.

La cuestión ha surgido cuando se ha planteado el reto de trabajar en la “especialización” de las comarcas en aquellas áreas donde hay potencial cuando se activan las capacidades de cooperación entre empresas e instituciones.

En ese momento ellas nos contaban su experiencia. Llevan tiempo desempeñando un papel muy proactivo en Lea Artibai para identificar espacios de oportunidad. Para ello llevan varios años trabajando codo con codo con empresas tractoras de la comarca, con ayuntamientos y con todas aquellas personas que han mostrado preocupación por el futuro de la Comarca.

Han llegado a definir en torno a la “Salud” y la “Economía Circular” sus apuestas de especialización.

Y sin embargo, en no pocas ocasiones les queda la sensación de que los compromisos se diluyen con el paso del tiempo, las personas cambian y el trasvase de los proyectos siempre es incompleto. Las personas que tiran de los proyectos siempre suelen ser las mismas.

Y eso agota. Aunque como su ilusión es grande siguen tirando del carro, siguen empeñadas por mantener las apuestas aunque los ritmos a veces sean discontinuos.

Además en cuestiones como estas, hace falta tener una visión a largo plazo. Hay que darse cuenta de que detrás de estos proyectos hay muchas cuestiones que son intangibles y que no pueden ser medidas solo con indicadores a corto plazo.

Su desahogo quería ser una advertencia para las demás de tratar de incluir estas cuestiones en el despliegue de los proyectos.

Algunos de los comentarios que salían en torno a estas cuestiones se referían a:

  • La importancia de crear espacios de diálogo y encuentro entre diferentes.
  • El trabajo de facilitación y de alineación de intereses compartidos.
  • La necesidad de repetir y repetir las propuestas hasta que cada quién las vaya interiorizando y haciéndolas suyas.
  • El peligro de ir muy por delante unas personas de otras de forma que la coordinación se deteriora
  • La importancia de que los compromisos formales se evidencien con la aportación distribuida de recursos.

Y es que a veces surge la frustración porque cuando se pensaba que las cosas ya se habían decidido parece que de nuevo se vuelve a la casilla de salida.

Aunque también es verdad que cuando parece que nada ha calado de repente alguien rescata una cuestión previa y la expone como si fuera nueva. Y de repente emerge una especie de segunda oportunidad para retomar con más fuerza un proyecto que parecía languidecer.

En su día leí una frase que me ha marcado bastante, decía que “En la acción, el momento lo es todo”. Esto es, tan importante cómo lo que se hace, es elegir el momento idóneo para plantear un proyecto. Saber identificar brechas propicias para plantear los proyectos.

Darse cuenta de que es esencial que las personas se sientan parte de los proyectos desde el origen, para que los vivan como suyos, para que el compromiso que se solicita sea sincero y esté equilibrado.

Y es que muchas veces desde las instituciones trabajamos para que nuestro entorno social mejore. Pero en general no es posible sino encontramos maneras eficaces de contar con la presencia e implicación de los propios colectivos a los que nos queremos dirigir. Pues en ellos radica el potencial.

Por ello hay que saber identificar hasta donde llega nuestro rol de la facilitación y acompañamiento y cómo dicho rol trabaja a la vez en el empoderamiento de los colectivos.

Creo que tras el debate todas nos hemos llevado con fuerza la idea de que todo aquello que organicemos tiene que contener las condiciones para facilitar la implicación de las personas concernidas .

¡Qué fácil es decirlo!.

¡Ya solo falta poner el cascabel al gato!.

PD: Este post va dedicado a Ainhoa y Leire, al equipo de Azaro y a todas las personas que se dedican a sembrar propuestas de futuro sabiendo que nunca se sabe si el terreno es fértil o la cosecha será abundante. Y sin embargo… siguen apostando. ¡Gracias por vuestro ejemplo!

Construyendo colectivamente una Bizkaia cada vez más competitiva y territorialmente equilibrada

El pasado viernes celebramos un encuentro entre las personas e instituciones que estamos cocreando el proyecto “Bizkaia competitiva y territorialmente equilibrada”.

El motivo es que llevamos un año trabajando en el mismo y nos parecía un buen momento para encontrarnos, compartir los avances y reconocer y agradecer la ilusión y el trabajo que se va desplegando y, ¡como no!, para celebrar.

En esta ocasión el BIC Bizkaia Ezkerraldea nos acogió en su sede social en un edificio con tanta significación histórica como el edificio Illgner.

Mientras Ainara Basurko, gerente de BEAZ, nos saludaba y presentaba la jornada yo viví un flashback particular que me llevó a otra reunión previa a primeros de Junio donde Miren Larrea, de Orkestra, nos presentó una serie de reflexiones en torno a la facilitación de este tipo de procesos. Y sentía que aquella sesión nos ha dado importantes claves para navegar durante este primer año de singladura.

Imanol Pradales, Diputado del Departamento de Desarrollo Económico y Territorial fue el encargado de darnos la bienvenida y de contextualizar el encuentro. De lo que comentó yo destacaría varias ideas:

  • Que para la Diputación Foral de Bizkaia la construcción del equilibrio territorial es un proyecto estratégico y con un propósito a medio y largo plazo.
  • Que dentro de Bizkaia conviven diversas “Bizkaias” que comparten problemáticas comunes aunque también retos particulares que hay que saber tratar de manera específica e integradora.
  • Que un reto de estas características requiere la colaboración e implicación de la diversidad de agentes que operan en el Territorio desde la escucha mutua y la corresponsabilidad.
  • Que en la FOTO que refleja el trabajo de este año se recoge con especial intensidad la importancia de fortalecer los ámbitos de especialización de Bizkaia, remarcando especialmente su ADN industrial, así como la importancia de apostar por la diversificación para poder ir evolucionando en paralelo con la realidad que nos toca vivir.
  • Estas dos tipologías de estrategias, especialización y diversificación, requieren identificar diversas palancas para la competitividad para que el diagnóstico realizado permita una acción eficaz.
  • Reiteró su deseo de que tras la priorización de los retos realizados seamos capaces de trabajar desde la complicidad y el compromiso de todos los agentes inmersos en el proyecto y contando con los recursos necesarios para convertir las propuestas en proyectos de cambio real.

Por último agradeció la generosidad y la entrega de todas las personas e instituciones que durante este año han creído y apostado por ir construyendo una Bizkaia cada vez más competitiva y equilibrada.

A continuación tomó la palabra James Wilson, de Orkestra. En alguna otra entrada ya he recogido alguna de sus aportaciones dentro de este proceso.

Básicamente nos comentó que en el despliegue de las políticas de competitividad cada vez hay más consenso de que “Lo local importa” y mucho.

Frente a otras épocas donde las políticas horizontales adquirían predominancia en la actualidad se ha visto que las condiciones de contexto son críticas para alcanzar el éxito.

Por ello sugirió que en este proyecto lo esencial es pensar en local para luego actuar en local, en global, en lo que corresponda.

A mi esta cuestión me parece clave porque complementa el adagio que sugiere “Pensar en global para actuar luego en lo local”. Y es que es básico que desde el origen de cualquier diseño de proyecto quede claro el compromiso con lo local como motor de acción.

Aconsejó actuar con especial intensidad en los “determinantes de la competitividad” que para él son los comportamientos de las empresas, las políticas cluster de especialización y trabajar en la calidad del entorno empresarial. Todo ello desde una dimensión multinivel y mezclando diversidad de políticas e instrumentos.

Y en ese sentido, dada la heterogeneidad territorial y la diversidad e interdependencia de los actores y las actrices relevantes resulta clave “abrir espacios para la colaboración y el aprendizaje colaborativo”. Espacios que permitan el encuentro y el dialogo y que estén orientados a la acción, con retos específicos para poder transformar en resultados los deseos.

Y es que este proyecto se alimenta de esta lógica. Apostar por valorar y revivir la identidad territorial como activo esencial y como punto de partida.

Por último nos dio su visión de lo que se va consiguiendo, más allá de los resultados concretos, y así destacó:

  • Que se van generando hábitos de pensar colectivamente.
  • Se van compartiendo experiencias y modos de hacer diversos, complementarios.
  • Se va construyendo una visión cada vez más compartida aunque también se recogen las especificidades de cada zona.
  • El avance en la identificación de los retos y las reuniones de trabajo van construyendo capacidad de coordinación y entramado social. Es como si una serie de islas colindantes se descubrieran como archipiélago.

Ciertamente el equipo de Orkestra está teniendo mucho que ver en que este proyecto se vaya desplegando de una manera orquestada.

Posteriormente Eva Armesto, del Departamento y Joseba Mariezkurrena, de BEAZ, presentaron los principales resultados de este primer fecundo año.

No sin antes advertir que detrás de los indicadores que iban a compartir había mucha trastienda, muchas horas de trabajo, muchas cuestiones que a veces no se ven los cuadros de mando pero que son las que ayudan a sembrar confianza, construir relaciones, desenredar malentendidos históricos.

Fueron detallando zonza por zona cada uno de los retos definidos, priorizados y puestos en marcha. La foto muestra algunos proyectos bastante coincidentes junto con otros más específicos y particulares de cada zona.

Y así dibujaron Bizkaia en 4 zonas, con 12 comarcas, donde 29 organizaciones diferentes estamos trabajando en común gracias a la aportación generosa de 51 personas.

Y en este año hemos sido capaces de identificar 65 retos de los qué se han priorizado 16, de los cuales 14 ya han arrancado.

Proyectos diversos que trabajan en los tres ámbitos de competitividad que nos comentaba James, esto es, especialización, calidad del entorno empresarial y capacitación de las organizaciones.

A veces el día a día nos hace perder perspectiva de lo realizado. Por ello es importante de vez en cuando hacer balance de los logros alcanzados, de las cuestiones pendientes, de las lecciones aprendidas, para recargar las pilas y reformular el compromiso.

Por último Mari José Aranguren, directora de Orkestra, moderó una mesa en la que participaron Iñigo Urrutia, del behargintza de Mungialdea, Josu Jona, del behargintza Basauri-Etxebarri, Ainhoa Arrizubieta, de Azaro Fundazioa, Angel Medina del behargintza de Meatzaldea, y los citados Joseba Mariezkurrena, de Beaz y Eva Armesto, del Departamento.

Representaban la fuerza del conjunto de entidades que están apostando por el proyecto.

En general hubo bastante consenso en las respuestas con los lógicos matices en función de la realidad de cada comarca que hace que los cristales de las gafas tengan colores distintos.

Entre las aportaciones que hicieron destacaría las siguientes:

  • Ven su rol principal desde la importancia de saber acompañar a las organizaciones desde la empatia y la capacidad de escucha. Y sobre todo facilitando conexiones que posibiliten los encuentros, la identificación de oportunidades de negocio y los proyectos en colaboración.
  • La importancia de discernir el tipo de trabajo a desarrollar en función de las diferentes necesidades de las organizaciones, según sean tractoras, innovadoras, subcontratistas, etc.
  • Reconocieron el vértigo que sienten en ocasiones, las resistencias iniciales a este tipo de convocatorias, la dificultad para encontrar tiempo en agendas saturadas… y a pesar de ello todos siguen, nadie se ha descolgado, empieza a parecer que hay masa crítica para hacer cosas importantes.
  • Apuntaban también que más allá de resultados concretos, lo importante es el proceso que están viviendo, como en el “viaje a Ítaca”.

Por último, tras dos horas intensas de encuentro Ainara Basurko volvió a tomar la palabra para cerrar la jornada.

Insistió en la importancia dela visión local en el proyecto, interiorizando que las claves principales son la cercanía, la empatia y la corresponsabilidad.

Y la importancia de que la gobernanza del proyecto sea colaborativa, donde convivan en armonía la parte tangible de los proyectos, las tareas, los planes de acción, los repartos de tareas, con la parte más intangible referida a la comunicación, la construcción de confianza y la articulación de una auténtica red para la cooperación.

Mi foto final particular del encuentro sería la del plano cenital de la sesión. Un montón de pequeñas mesas redondas de unas 8 personas, llenando todo el espacio.

Sentir a la vez la fuerza de cada mesa y la energía del conjunto de mesas.

Sentir que si de verdad nos lo creemos y actuamos con coherencia, si estamos disponibles para los demás, los diferentes retos se pueden ir consiguiendo. El futuro está en nuestras manos. Como decíamos en el encuentro de Kooptel “cada quién aportando según su capacidad y cada quién recibiendo según su necesidad”.

En resumen una sesión para hacer balance y para sentirnos parte de un proyecto colectivo que busca una Bizkaia cada vez más competitiva y territorialmente equilibrada.

Trabajando en equipo para una Bizkaia cada vez más equilibrada

El pasado día 3 de Marzo celebramos en Durango, en las instalaciones de Azterlan, una interesante sesión de capacitación dentro del proyecto “Bizkaia competitiva y territorialmente equilibrada”. Sobre este proyecto hemos escrito en este blog en varias ocasiones.

Lo nuclear del mismo es que es un espacio en el que las agencias de desarrollo local de Bizkaia y el Departamento de Desarrollo Económico y Territorial, con la colaboración de Orkestra, estamos trabajando de manera coordinada en la identificación de retos de dimensión comarcal buscando construir Bizkaia como un territorio más cohesionado contando con las capacidades de los distintos agentes locales.

En este caso se había organizado una sesión para conocer en detalle los entresijos de la política de especialización inteligente RIS3 y cómo buscar fórmulas de colaboración mutua en el despliegue de esta política. Para ello contamos con el equipo de Innobasque. En esta ocasión Carlos Peña, Uribarri Goikuria y Alaitz fueron las encargadas de darnos una visión global del despliegue RIS3 dentro del PCTI Euskadi 2010.

Me pareció de especial interés conocer las distintas composiciones de los grupos de pilotaje tanto de las 3 prioridades estratégicas (Fabricación Avanzada, Energía y Biociencias-Salud) como de los 4 territorios de oportunidad (Alimentación, hábitat urbano, ecosistemas e Industrias Culturales y Creativas).

Fue una exposición muy detallada. Para mí lo más destacable fue conocer los esfuerzos por catalogar los recursos de conocimiento que se quieren poner a disposición del tejido empresarial así como la red conectada de activos para que los agentes locales tengan una información más valiosa para enriquecer su quehacer.

Ciertamente nos llevará tiempo rumiar tanta información pero al menos hemos podido ubicar los elementos esenciales de esta política así como poner nombres de las personas que están detrás de las siglas para poder indagar más cuando se puedan canalizar proyectos empresariales hacia esta iniciativa.

A continuación James Wilson nos dio una serie de explicaciones que me resultaron muy inspiradoras (¡Gracias James!). Sobre todo porque nos ayudaron a poner en un sitio muy sano todas estas políticas ligadas al desarrollo territorial.

Comentó como estos enfoques pretenden combinar las políticas horizontales de promoción de la competitividad e innovación con aproximaciones verticales donde tener muy en cuenta la variable territorial. Habló de estrategias de especialización basadas en el territorio y activas sectorial/tecnológicamente.

No se trata tanto de que cada comarca se haga “especialista” en algo como que busque sus elementos de diferenciación y diversificación partiendo de las actividades que ya posea en las que tenga importantes ventajas competitivas.

Para mi esta afirmación fue muy certera porque centra los esfuerzos que estamos realizando y conecta las políticas de RIS3 con los esfuerzos que en cada agencia comarcal se están desarrollando.

Nos presentó diversas recomendaciones en función del tipo de especialización existente en cada territorio.

Así por ejemplo en los territorios especializados en Servicios parece adecuado orientarse hacia los nichos de oportunidad de las TICs y los servicios intensivos en conocimiento.

En territorios industriales parece que la diversificación debiera ser en actividades relacionadas.

Mientras que en territorios sin una clara especialización parecen más adecuado favorecer los factores horizontales, como la conectividad y la formación.

Insistió también en las sinergias entre el enfoque cluster y los temas de especialización inteligente (diversificación), sobre todo en lo que implica fomentar la cooperación entre las empresas y los agentes de conocimiento.

Tras su visión creo que conseguimos ver con mayor integración los roles complementarios que los distintos agentes del sistema podemos desarrollar trabajando de manera colaborativa.

Por último Joseba Mariezkurrena de Beaz nos explicó una herramienta que ha elaborado Orkestra para que las agencias locales de Bizkaia puedan analizar desde un enfoque de cluster la estructura económica de un territorio. En base a las CNAEs de las empresas de un territorio se puede ver su nivel de especialización comparativa con otros territorios.

Se trata de una herramienta de inteligencia para ver las fortalezas de un territorio y para definir potenciales oportunidades vinculando lo que ya tenemos con nuevas posibilidades.

De una manera sencilla se trata de ver a vista de pájaro los bosques diversos que se van perfilando cuando miramos con perspectiva los árboles que crecen a nuestro alrededor.

Sin duda fue una reunión rica en contenidos aunque el principal valor fue sentir el interés con que las personas estuvimos escuchando las exposiciones.

En estos procesos uno de los principales objetivos es ir creando equipo. Ir sintiéndonos parte de algo más grande a través del cual nos sintamos capaces de abordar retos más complejos porque en equipo nos sentimos capaces.

En el cierre Ainara Basurko se/nos felicitó porque vamos creando canales de comunicación más estables y porque lo vamos haciendo desde el respeto y la humildad. Al fin y al cabo nadie tiene todas las respuestas y entre todos y todas cada vez emergen más y mejores respuestas.

¡Todo sea por esa intención sincera de que Bizkaia sea un espacio cada vez más equilibrado y colaborativo!

¿En qué color está tu semáforo?

En el contexto de un reto que estamos trabajando de manera colectiva con diversos organismos de Busturialdea, Lea Artibai y Durangaldea se me ha ocurrido escribir este texto con algunas sensaciones de lo que estamos madurando. Y nada mejor que compartirlo.

¿En qué color está tu semáforo?

La situación que nos toca vivir es la que es.

Puestos a elegir algunos atributos podemos decir que, entre otras cosas, la realidad es compleja, incierta, acelerada… Aunque para ser más precisos bastaría con volver a incidir en que ¡Es lo que es!. Y eso ni es bueno ni es malo. Como siempre todo depende del color del cristal con que se mire.

Y es que desde la mirada de cada quién interpretamos la realidad como algo lleno de problemas, de oportunidades, de amenazas, de posibilidades, 50/50, 80/20, 0/100…

Observamos la situación de las empresas y vemos que conviven realidades muy diversas, incluso antagónicas. Y es que los equipos directivos ante realidades muy parecidas desarrollan reacciones muy diversas. Todas respetables aunque unas más sanas que otras.

En Bizkaia, cómo en otros lugares, el tejido empresarial lo conforman empresas de un tamaño reducido, con unas estructuras de gestión modestas, donde los y las gerentes tienen que hacer de todo, y la mayoría de las veces se sienten en una profunda soledad. A su vez las personas que trabajan en esas organizaciones sienten que pintan poco, que no se aprovechan su potencial, que les falta información y que no entienden del todo el sentido del trabajo que realizan.

Los mensajes que les llegan de las administraciones y de los “expertos” es que tienen que crecer, que innovar, que internacionalizarse, que establecer alianzas, que dar más espacio a sus personas, que diversificarse y desarrollar nuevos productos/servicios …y así una ristra inacabable de “qués”

Mientras ellas sienten que bastante hacen con sobrevivir. Que el día a día les agota, que se pasan la vida apagando fuegos, resolviendo problemas, que el negocio apenas les da para empatar en lo económico, que les cuesta encontrar gente cualificada, que el relevo generacional está ahí y va a ser difícil hacer la transición.

No es de extrañar que en esta situación haya tanto estrés. Y claro la capacidad de sobrellevar este estrés es un buen indicador del grado de salud de las personas y de las organizaciones.

La cuestión es cómo encontrar nuevas respuestas ante las mismas preguntas, cómo descubrir nuevos horizontes en los que las sombras se conviertan en luz, cómo ver el vaso medio lleno aunque este casi vacío (sin engañarse)

Y hete aquí que un grupo de personas que nunca hemos gestionado ninguna organización se nos ocurre diagnosticar que una de las vías para romper estas dinámicas, para deshacer estos nudos gordianos, para convertir círculos viciosos en círculos virtuosos es… (tachaánn) incentivar los procesos de reflexión estratégicos. Qué traducido sería algo así como contribuir a que las personas que dirigen las empresas se replanteen cómo lo están haciendo y… cambien el chip.

En nuestra defensa hay que decir que lo hacemos con humildad, sin querer dar lecciones a nadie, ni dar consejos.

No lo hacemos por ser más listos (¡que no lo somos!). Lo hacemos porque lo hemos visto. Hemos conocido de cerca experiencias de organizaciones que ya lo están haciendo. Que en ese mar embravecido se han dado cuenta de que había que aprender a surfear, a no nadar contracorriente, a aprovechar la fuerza de las olas, a tomarse los problemas con la calma necesaria para ver el curso de acción preciso en cada momento.

Aunque como siempre todo es discutible. Estos ejemplos lo mismo demuestran que ¡la excepción confirma la regla! O también podría ser indicativo de que esas experiencias muestran un camino de esperanza.

De cada quién depende elegir una forma de ver u otra, o cualquier alternativa diferente.

Ya anticipamos que con esta propuesta vamos a hacer una invitación a profundizar en los procesos de reflexión estratégica, a incluir en la agenda cuestiones que tienen que ver con las maneras de gestionarnos para ser más eficaces en la acción.

Por ello, desde ya invitamos a dejar de leer este texto a quienes desconfían, por razones que seguro que son muy respetables, de toda esta jerga de propuestas relacionadas con la gestión, que a veces tanto indigesta.

Lo último que pretendemos es que nadie pierda su preciado tiempo. Y si este tipo de mensajes no parecen oportunos, mejor dejarlo aquí mismo. Por nosotros solo nos quedaría desearos lo mejor en vuestro viaje.

Y es que sobre todo queremos dirigirnos a la gente que porque siente malestar con la organización de su negocio/empresa quiere cambiar sus formas de gestionarse.

Ya lo dijo Einstein que¡ si queremos resultados diferentes habría que desarrollar acciones distintas!. Aunque decirlo es fácil y superar la fuerza de la inercia o identificar y desaprender tantas creencias limitantes es tarea bastante complicada. ¿quién dijo miedo?

Así que antes de seguir algunas preguntas:

  • ¿Cómo estás? ¿Cómo está tu proyecto?
  • ¿Tu semáforo está en verde, en ámbar o en rojo?

Pero más que una repuesta mental, preferimos que os paréis a sentir(os), a (auto)escucharos para que la respuesta sea profunda.

En ese instante detenido nos podemos fijar en cómo está nuestro pulso, nuestra respiración, de qué color vemos el futuro, cuán cerca o lejos estamos de la pasión de los inicios del proyecto empresarial, cómo afrontamos el presente, qué emoción es la que predomina

Estaría bien estar un rato sintiendo esas sensaciones sin prisa, respirándolas profundamente.

Y cuando consideremos que es el momento podríamos preguntarnos hasta cuando queremos/podemos seguir en esta situación y qué cosas básicas son las que habría que cambiar en primer lugar para que la realidad vaya adquiriendo otra tonalidad.

Si te empieza a llegar alguna respuesta o incluso si no te llega ninguna podría ser momento para conversar con otras personas en torno a esta necesidad de cambio para ver cómo enfocar al menos el primer paso de lo que desde ya se intuye como un largo camino.

Si todo esto te resuena te invitamos a ponernos en contacto para explorar posibilidades en torno a cómo activar nuevas posibilidades trabajando esas preguntas clásicas relacionadas con:

  • ¿De dónde venimos? (¿Cuál fue la energía que hizo nacer este proyecto?)
  • ¿A dónde vamos? (¿Qué futuro soñamos con suficiente fuerza poder construirlo?)
  • Y sobre todo ¿quiénes somos? (Especialmente  cuando nos desprendemos de todo lo que nos sobra)

Estamos diseñando procesos/dinámicas para trabajar en estos ámbitos de “gestión”.

Si todo esto te suena cercano, estaría bien encontrarnos para ir construyendo un camino conjunto donde nos acompañemos mutuamente y podamos crecer de una manera sana.

Estaría bien sentir que nuestro semáforo interior está cada vez más tiempo en verde. Eutsi goiari!

Sembrar sueños para recoger realidades… en Durangaldea

Ayer por la tarde, por invitación del Polo de Competitividad de Durangaldea a través de Augusto Uriarte, participé en un encuentro con unas 15 organizaciones de la comarca en las instalaciones de IK4 Azterlan.

La presentación formaba parte del proyecto “Lankidetzan Berritu” que el Departamento de Desarrollo Económico y Territorial de la Diputación Foral de Bizkaia está financiando para impulsar la colaboración entre las agencias de desarrollo local de Durangaldea y Lea Artibai para generar proyectos de innovación en cooperación.

Se trataba de presentar públicamente los resultados de 25 entrevistas realizadas a diferentes organizaciones industriales del Duranguesado en torno a cuales son, en su opinión, las claves más significativas a la hora de impulsar la competitividad, la innovación y la cooperación.

Así que me acerque con las orejas limpias para escuchar con mucha atención todo lo que allí iba a señalarse.

Para ello Anton Gorriño expuso con mucho detalle los resultados de la investigación.

Para enmarcar el proyecto hizo referencia al informe de Orkestra titulado “Bizkaia competitiva y territorialmente equilibrada” donde se señala que para tener resultados hace falta sobre todo trabajar en “los actores y el entorno”. Plantean que para un adecuado desarrollo local es preciso:

  • Generar entornos favorables para la actividad productiva
  • Poner el énfasis en desarrollar relaciones empresariales de colaboración y
  • Activar el trabajo en red entre los diversos agentes.

Entrando en el análisis del estudio Anton nos comentó que, en relación con los factores clave de competitividad, las empresas habían situado en primer lugar los aspectos relacionados con “lo comercial, la fabricación y la capacitación de las personas” y en segundo lugar los temas de “compras e innovación”.

En cuanto al desarrollo de la innovación el 40% de las empresas tienen algún equipo o responsable de los temas de innovación, o dicen tener, y el 20% de las empresas disponen de alguna metodología para la identificación de oportunidades.

En general las empresas desarrollan sobre todo proyectos de innovación incremental.

En este sentido los dos principales factores de impulso de la innovación que se señalaban eran la capacidad de identificar oportunidades y la implicación real de las personas de la organización con este tipo de proyectos.

Por último analizando la cuestión de la cooperación el 60% de las empresas han participado en los dos últimos años en algún proyecto de innovación en cooperación.

Las principales entidades con las que cooperan en estos procesos son los proveedores y los centros tecnológicos.

Entre las claves para el impulso de la cooperación destacaron dos: la existencia de alguna persona, organización, que dinamice este tipo de proyectos y el grado de implicación y confianza entre las organizaciones para la cooperación eficaz.

También se constató la dificultad de materializar este tipo de proyectos por prejuicios, malas experiencias previas, barreras organizativas, etc.

En torno a esta “foto” se abrieron diversos debates en las que cada quién mostró su mayor grado de conformidad o discrepancia. Cada quién aludió a su propia experiencia y fue muy bonito observar como las interpretaciones de la misma realidad son vividas de múltiples maneras según quién sea el observador. De nuevo “el observador modifica lo observado”.

Entre las diversas aportaciones que se produjeron yo resaltaría lo siguiente:

  • Algunas de las organizaciones consideraban que la foto tomada era un fiel reflejo de la realidad. Muchos mercados se han caído y hay que salir a vender como nunca, por ello hace falta estar dotado de medios productivos que les permitan ser “infalibles” para lo cual además de buenas instalaciones hace falta trabajar el tema de la capacitación para dominar los procesos.
  • Para otros observadores en cambio hace falta meter más el zoom para ver en la foto cuestiones que aunque están no aparecen a primera vista. En concreto se aludía a que “a la vez” se está trabajando en el corto plazo, y esa parte si está bien recogida en la investigación, y en el largo plazo, donde las cuestiones relacionadas con la diferenciación, la cercanía a los mercados, la innovación están también presentes pero de una manera más sutil. Sobre todo porque no es fácil dar respuesta a los requerimientos del día a día e ir avanzando en estrategias para dejar ir lo que ya no aporta tanto valor y empezar a avanzar en “lo nuevo”.

En ese sentido se reclamaba apoyo de las empresas tractoras y de las diversas instituciones delas que se reclamaba más agilidad y proactividad.

Para mí al menos, fueron muy relevantes un par de intervenciones. Una que ponía el énfasis en la importancia de la proximidad al mercado para “oler” las oportunidades y ser capaces de transformarlas en nuevos negocios y otra que constataba que muchas veces no se puede competir tanto por procesos, por lo que hace falta plantear acciones rupturistas que reten a la organización para avanzar hacia nuevos modelos de negocio en continua adaptación.

Una experiencia que se comento fue la de Dynamik Technological Alliance. Sobre este proyecto ya hemos escrito en alguna otra ocasión. Fue muy ilustrativo escuchar que este fue un proyecto de colaboración en el sector del automóvil que se fue madurando poco a poco durante mucho tiempo. Se trataba de ganar en tamaño y en capacidades entre varias empresas para subir de escala en la cadena de valor del sector de automoción. Destacaron que el proyecto alcanzó la velocidad de crucero a partir de que una de las personas asumió el liderazgo del proyecto compartido mientras cada una de las organizaciones mantenía su identidad. Aunque para ello nada mejor que ver el vídeo en el que Pedro Mari Olaeta explica esta experiencia.

Interesante también la aportación de Ainhoa Arrizubieta de Azaro Fundazioa cuando comentó el importante papel que juegan ellos en la comarca de Lea Artibai asumiendo un rol muy proactivo, una mezcla de Pepito Grillo y de Celestina, para retar a las empresas de su comarca para que afronten retos que están ahí y falta que alguien los lidere.

Comentarios de todos los gustos y colores, preocupaciones compartidas, diversidad de respuestas ante retos parecidos. ¡Cómo la vida misma!

¿Y ahora qué? Nos preguntaba al final de la sesión Anton Gorriño. ¿Hay voluntad de avanzar en el impulso de la cooperación como estrategia de competitividad?

Silencio.

Pero un silencio de los que algunos llaman silencio fértil desde el que pueden emerger nuevas posibilidades.

Y entonces, Julian Izaga nos contó que “casualmente” la víspera había estado por Azterlan un joven japonés de 78 años, dueño de una gran fundición japonesa que se encuentra en la cuarta generación que todavía sigue hablando de sueños. En este caso se trataba del reto de fabricar piezas de gran tamaño de fundición sin moldear las piezas. A través de la fabricación aditiva. Y para ello necesitaba… cooperar.

Contagiado por ese espíritu Julián hizó el alegato final. Hay mimbres en la comarca para acometer proyectos de envergadura. Para acometer proyectos “diferentes”. Eso sí, hay que mimar el proceso que permita que la complementariedad se despliegue en entornos de confianza donde lo improbable se vuelva posible.

Y antes de dar las gracias a todos por su “presencia y participación” amenazó con que desde Lankidetzan Berritu seguirán trabajando para identificar oportunidades que puedan convertirse en proyectos que generen empleo y riqueza para la comarca. Sin duda un buen reto que compartir.

Me uno al agradecimiento de Julián, especialmente extensible a Izar Garitagoitia, Jesús Irastorza, Alex Ormaechevarria, Jon Kepa Idoiaga, Inaxio Otxandiano, José Ramón Zarate, Ignacio Esnaola, Andoni Lejarraga, Belén Rodríguez, Iñaki Lamarain, Xabier Oarbeascoa, Jon Bizkarra, Juan Carlos Serna, Pello Beistegui, Iñaki Ormaetxea, Jakoba Bernedo, Kepa Jon Arana, Roberto Escolar, Marta Ratón, Salvador Zumarraga, Luis González Landazuri, Angel Garate, Martin Barreña, Ricardo Gómez de Segura y a Juan Facundo Zumarraga.

¡Que los sueños de los y las visionarias de hoy alumbren los nuevos proyectos de mañana!. ¡Y que de forma colectiva contribuyamos a su concreción!

Reflexiones en torno a la facilitación para la construcción de equilibrio territorial

En línea con el nombre que en esta legislatura tiene el Departamento, Desarrollo Económico y Territorial, estamos trabajando para ver cómo articular nuevas iniciativas que favorezcan la competitividad y el equilibrio territorial en Bizkaia.

La propuesta es ir creando espacios de encuentro para escuchar la voz de los distintos organismos territoriales que trabajamos en Bizkaia con propósitos coincidentes.

Se están dando los primeros pasos. Todo es muy incipiente. Más que definir lo que hay que hacer se trata de adoptar una actitud de escucha para estar atento a lo que va a ir emergiendo. Sabiendo que esto del desarrollo territorial es una cuestión compleja donde lo importante es ir enriqueciéndonos mutuamente con una visión lo más integradora posible.

El pasado día 2, diez personas del Departamento y de Beaz tuvimos el privilegio de participar en una sesión de capacitación dinamizada por Miren Larrea, de Instituto Vasco de Competitividad,  Orkestra, en torno a la facilitación de este tipo de procesos.

Con un enfoque muy práctico, Miren nos fue desvelando algunas claves a tener en cuenta ahora que todo está por escribir. Podríamos haber titulado la sesión con algo así como “Todo lo que Vd tiene que tener en cuenta si quiere facilitar un proceso colectivo”.

Por su valor me apetece compartir algunas de las cuestiones que afloraron en dicha sesión porque para mí fueron “canela en rama”.

Entendiendo que la facilitación es construir capacidades colectivas, lo primero que nos advirtió fue del peligro de confundir la facilitación con técnicas de dinamización. Por supuesto, éstas son importantes, pero lo primero, lo básico, lo fundamental es construir el propio contexto de la facilitación. Reflexionar con carácter previo sobre el rol, el posicionamiento con que queremos abordar este proceso. Cómo decía Miren no hay nada más “práctico” que hacer bien esta reflexión previa.

Y es que la cuestión territorial es compleja. Afecta a actores y actrices diferentes con mil interpretaciones sobre cuáles son los retos clave y las posibles propuestas de solución, y donde nadie puede determinar cuál es la solución adecuada.

En este sentido hacía una distinción muy interesante. Un problema se puede definir como complicado cuando es precisa la intervención de una persona “experta” que aporta una visión técnica cualificada. Mientras que los problemas son complejos cuando no tienen una solución que podamos encontrar. En estos casos en vez de la opinión experta, se trata de CONSTRUIR LA SOLUCIÓN, Por ello lo básico es ir viendo como fluyen los acontecimientos, para ver cómo evoluciona el proceso. No es tanto una cuestión técnica como un proceso de construcción social donde es precisa mucha facilitación. Habitualmente cuando el proceso ha concluido, somos capaces de explicarlo en retrospectiva, pero no se puede hacer su planificación previa.

Por ello alertaba del peligro de gestionar problemas complejos como si fueran complicados, tratando de sustituir con criterio experto, lo que requiere fundamentalmente de dialogo y construcción de equilibrios.

Otra de las ideas fuerza en la que insistió Miren fue en la gestión del conflicto. En este sentido hablaba de huir de la idea rosa de la colaboración. De hecho, según ella, la colaboración emerge de una adecuada gestión del conflicto.

Y es que todas las instituciones que vamos a compartir trayecto trabajamos buscando lo mejor para Bizkaia y sus gentes, pero con planteamientos diferentes, lo cual es muy legítimo.

Se trata de saber escuchar las diferencias. Estar dispuesto a que se abran cuestiones espinosas, que en cualquier caso ya estaban, pero ahora encuentran un cauce de expresión. Se trata de llegar a visiones más o menos compartidas, muy diferentes de una visión única. Donde a través del consenso se crean acuerdos suficientes para poder pasar a la acción conjunta.

Y es que para gestionar el conflicto hace falta aflorarlo, explicitarlo. Lo cual requiere mucha escucha de la buena, de la que empleamos cuando queremos escuchar de verdad. Mucha mano izquierda, mucho olfato, la generación también de espacios informales donde pueda hablarse lo que queda excluido en los circuitos convencionales.

Tras esta primera exposición empezamos a identificar algunas cuestiones que van apareciendo en estos primeros pasos que empezamos a dar. Relacionados con temas de desconfianzas mutuas, la importancia de los ritmos del proceso, la heterogeneidad en los puntos de partidas de cada comarca, con expectativas y necesidades diferentes, la propia zonificación realizada, incertidumbres varias, temas de (des)coordinación…

Miren nos animaba a tener una estrategia para este proceso en lugar de un plan estratégico. Porque es algo a co-construir y donde lo importante no es tenerlo todo claro sino estar abiertos y atentos a lo que va ocurriendo.

Citando a Mintzberg planteaba el rol de la facilitación como la intersección entre tres cuestiones:

  • La capacidad de aprendizaje en estos procesos de construcción social. Para lo que recomendaba ciclos cortos de reflexión-acción.
  • La capacidad de negociación en una cuestión donde los juegos de poder son tan habituales y
  • La apuesta por la colaboración desde la conexión con los diferentes posicionamientos ideológicos, los distintas escalas de valores desde las que cada quién nos movemos

Sin duda estamos ante un proceso que es emergente por naturaleza, que requiere de mucha construcción social, donde el vértigo ante determinadas cuestiones espinosas o la incertidumbre ante lo que puede ocurrir van a condicionar el proceso.

Ante estas situaciones solo cabe escuchar con el propósito de dejarnos influir mutuamente. Para lo cual habrá que ajustar expectativas porque tampoco se trata de disponer de cheques en blanco. Como decía Miren “es difícil no entrar en un proceso así y no cambiar”.

La última parte de la jornada incidió en que como facilitadores del proyecto se trata sobre todo de crear las condiciones para que las reflexiones, la toma de decisiones y el paso a la acción sean lo más eficaces posible. Se trata de ir construyendo un relato donde todas nos sintamos parte de un proyecto común, para lo cual hay que aprender a tender puentes.

De hecho en algunas de las experiencias en que Orkestra ha participado en Gipuzkoa Sarean, el acento no ha estado tanto en los contenidos del diálogo como en el propio proceso de diálogo, hasta dónde nos escuchamos. Y es que este proyecto requiere de mucha generosidad. De DAR sabiendo que antes o después también vamos a RECIBIR.

En la parte final entramos en algunas cuestiones de detalle relativas a temas de confianza, visión, agendas compartidas…

Como resumen me quedé con la importancia de VIVIR el proceso desde un lugar de mucha presencia y apertura.

El valor de la facilitación como un reto tan estimulante como complejo, donde lo básico es tomar conciencia de que precisamente en la escucha de los distintos puntos de vista podemos encontrar puntos de conexión para propuestas más incluyentes y equilibradas. Donde el equilibrio territorial encuentre su sitio natural y donde todos y todas vayamos creciendo.

¡Así lo vayamos construyendo!

Eskerrik asko, Miren, por compartir tus experiencias y tu aprendizaje. ¡Mucho reto por delante!

Arbela. Bideak Eginez.