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Goazen Bizkaia… elkarlanean!

¡Por fin hoy se ha publicado en el Boletín Oficial de Bizkaia la normativa que regula para 2017 el programa Elkarlanean!

Ha sido un parto más largo que de costumbre toda vez que este año se ha sometido el Decreto a los trámites de consulta pública y audiencia previa. Cuestión ésta que nos hará empezar otros años antes para que el Decreto se publique con mucha más antelación.

En la normativa del programa Elkarlanean de este año se introducen varias novedades.

La primera y más importante es que este año el programa establece dos líneas de intervención complementarias:

  1. La relativa a la cooperación interempresarial y
  2. Otra para la cooperación entre organismos intermedios.

Vamos por partes.

En el apartado relativo a los proyectos de cooperación interempresarial se subvencionarán tanto el desarrollo de proyectos de innovación colaborativa como proyectos de viabilidad de oportunidades de negocio innovadoras. En estos proyectos al menos participarán 2 empresas.

Anteriormente el primer tipo de proyectos se canalizaba a través del programa de impulso de la innovación y el segundo vía Elkarlanean. Este año la puerta es única para los dos tipos de proyectos.

El programa se resolverá en régimen de concurrencia competitiva y junto con el análisis de la documentación presentada se celebrará una entrevista con las personas responsables de los proyectos para ponderar adecuadamente los criterios de valoración del Decreto. Es fundamental que a estas entrevistas acudan representantes de todas las empresas participantes para poder calibrar los diferentes intereses que entran en el proyecto.

En el apartado de documentación queremos señalar especialmente la importancia del documento donde se recogen los acuerdos de colaboración y de intenciones entre las empresas consorciadas. Su nivel de detalle y concreción facilitará la comprensión de la “calidad” del acuerdo de colaboración de cara a la asignación de los puntos correspondientes a este apartado.

El apartado relativo a la colaboración entre Organismos Intermedios constituye la principal novedad en 2017.

Esta era una petición que veníamos recibiendo y que este año ha podido ser atendida.

Somos conscientes de las muchas dificultades que todavía subsisten para que cuajen proyectos de innovación en colaboración. Desde una cultura más orientada al individualismo, muchos temores y desconfianzas, unos que se verbalizan y otros que se omiten…

Y en este sentido nos parece fundamental la labor que desarrollan infinidad de Organismos Intermedios para tender puentes, crear espacios de encuentro, retar a las organizaciones para que se alíen para poder acometer proyectos más ambiciosos.

Así que este año se crea esta línea para que este tipo de Organismos presenten proyectos que incluyan actuaciones dirigidas a aumentar la eficacia de las actividades de promoción de la innovación en cooperación.

Cada proyecto presentado deberá ser realizado de manera colaborativa entre dos o más Organismos Intermedios y se corresponderá con actuaciones novedosas que no se viniesen desarrollando previamente y para cuya financiación requieran de fondos adicionales.

Igualmente la resolución se hará en régimen de concurrencia competitiva y se mantendrán entrevistas para indagar en el alcance de cada uno de los proyectos recibidos.

Nuestra intención es resolver durante el mes de Julio si bien ello va a depender de que tanto el proceso de recepción de la documentación completa como de la concertación de las visitas sea fluido. Así que confiamos en contar con la colaboración de todos y todas para poder cumplir plazos.

La presentación de solicitudes será a través de la oficina virtual, desde el 8 de mayo hasta las 13h30’ del 26 de mayo. Dado lo ajustado de los plazos, agradeceríamos especialmente que las solicitudes no se dejen para los últimos días.

Toda la información está disponible en la web.

Por último comentar que este es un programa muy especial para nosotras. No en vano cada vez se oye hablar con más asiduidad sobre la importancia de la cooperación como forma de favorecer proyectos de innovación más potentes. Y es que en una realidad cada vez más globalizada hace falta aunar capacidades para poder optar a proyectos de mayor calado.

En ese sentido la cooperación muestra su cara más amable y atractiva. Aunque por otra parte es justo reconocer que la realidad refleja que, todavía, el número de proyectos de innovación que se desarrollan de manera cooperativa compartiendo riesgos son escasos. Hay mucha precaución, incertidumbre, desconfianzas…

En este sentido a través del programa Elkarlanean la Diputación Foral de Bizkaia queremos contribuir con nuestro granito de arena para que cada vez haya más y mejores proyectos de innovación en colaboración.

Go Bizkaia!

Hobeto esanda, Goazen Bizkaia… elkarlanean!

La sosteVIDAbilidad una cuestión de muchos cuidados

He tenido hoy la suerte de participar en las II Jornadas de Emprendimiento y sosteVIDAbilidad organizadas por el Departamento de Empleo, inclusión social e igualdad de la Diputación Foral de Bizkaia y por la sociedad pública DEMA con la activa colaboración del equipo en pleno de Colaborabora.

El planteamiento de las jornadas me atrapó desde el primer momento empezando por el título. Así que me he autoregalado esta “escapada” de mi rutina para buscar inspiración para los programas en los que últimamente estamos enredados.

Es curioso como a veces hay que retorcer los nombres para visibilizar lo importante, lo esencial, lo que a veces queda en el olvido, que en este caso es la necesaria centralidad de la VIDA (con mayúsculas) en cualquier proyecto que pretenda ser sostenible.

He disfrutado mucho de las presentaciones y de las dinámicas realizadas. Tanto que me siento en deuda y que menos que escribir estas líneas en señal de profundo agradecimiento por lo vivido en esta jornada.

Seguro que en breve aparecerán reseñas del acto muy completas. Yo solo quiero recoger algunas de las cuestiones que me han tocado por dentro así que repaso los apuntes que he ido tomando y rescato algunas de las ideas anotadas.

La primera tiene que ver con la necesidad de cambiar las miradas para identificar oportunidades nuevas donde las personas estemos en el centro de los proyectos.

Y es que si queremos que el mundo sea auténticamente sostenible es preciso construirlo desde valores más incluyentes. Es preciso cuestionar las lógicas económicas imperantes y avanzar hacia otros enfoques donde lo productivo y lo reproductivo se concilien y donde se visibilicen y valoricen los planteamientos ligados a la ética de los cuidados.

Y en ese sentido nos interpelaban para reflexionar sobre si haciendo lo que hacemos, de la manera que lo hacemos:“¿Me cuido?, ¿te cuidas? ¿Nos cuidamos?”

No sé con exactitud qué ha pasado a continuación porque yo me he quedado un tiempo impreciso rumiando estas preguntas, que a su vez me han conectado con sus antagónicas : ¿Me descuido? ¿Te descuidas? ¿Nos descuidamos?

Y ante ellas se ha hecho el silencio. Pausa para respirarlas, para dejar que me atraviesen y para poner el foco en cómo cuidar todo aquello que es esencial. ¿Cómo hacer que realmente me importe lo importante?.

Porque esencialmente, al menos para mí, de eso se trata cuando hablamos de poner la VIDA en el centro, de aprender a cuidarnos.

Otra cuestión muy importante ha sido la relativa a la necesidad de crear espacios de encuentro para compartir experiencias, inquietudes, retos, abordar mejor los momentos de soledad y vulnerabilidad, gestionar mejor los miedos. Cómo acumular fuerzas creando redes de colaboración y complicidad para hacer más llevaderos y sostenibles los retos de cada día.

Y es que los emprendimientos aunque muchas veces sean individuales se sostienen en un tejido colectivo.

Otro momento cumbre para mí ha sido la invitación a quitarnos todas aquellas etiquetas que nos ponemos ( o nos ponen) y que nos impiden llegar a lo que queremos ser. Y es que estas etiquetas nos pesan en demasía, nos condicionan nuestro comportamiento y además no nos definen. Así que cómo nos decía May Serrano, “Fuera las etiquetas” y así en cada momento actuaremos como quiera que en ese momento elijamos. ¡Que liberación!

A lo largo de la mañana concebida como un proceso de escucha para la inspiración hemos conocido distintas propuestas y experiencias.

Lo más relevante ha sido la autenticidad de todos los testimonios, su diversidad, sus aportaciones… Sobre todo ha sido un canto al empoderamiento, a pasar a la acción. A perseguir nuestras ilusiones más genuinas y a reivindicar nuestros derechos de una manera personal y colectiva.

En ese sentido la energía que corría por la sala era muy potente. Se notaba que la gran mayoría de las personas asistentes estaban curtidas por distintas circunstancias de vida. No estaban en la queja sino en la construcción de sus condiciones de vida. Y sabían que semejante reto necesita ser compartido para ser sostenible.

A la tarde la propuesta tenía otra estructura. Como decía el programa era “compartir y dialogar”. Para ello el equipo de Colaborabora nos ha propuesto un conversatorio para diseñar propuestas para avanzar en torno al emprendimiento y la sosteVIDAbilidad.

Y así tras una serie de conversaciones encadenadas hemos llegado a presentar en las diferentes mesas de trabajo varias propuestas creativas con sugerentes títulos como:

  • El confesionario del emprendimiento
  • El intercambiador (El colaboratorio)
  • La hipnosis del emprendimiento
  • SOS Personas emprendedoras
  • Sistemas de etiquetado que pongan el valor el trabajo que hay detrás de los productos/servicios
  • Un par de performances: “El casting de la vida” o “Amadrina una autónoma”

¡Creatividad a borbotones!

Pasa que eran ya las 6 de la tarde y hay que conciliar la vida así que tocaba despedirnos compartiendo en una palabra la sensación que nos llevábamos.

Para mí la palabra ha sido inspiracción y la sensación es que ha sido una sesión llena de vida.

Participar ha sido un lujo. Ahora toca aprovechar la energía de este subidón para concretar en el día a día que cosas nuevas o que cosas habituales hechas de formas nuevas nos pueden facilitar una vida más sosteniVIDAble.

Y tener muy muy presente que esto de la sosteVIDAbilidad es una cuestión de muchos cuidados.

¡Gracias a las organizadoras por la propuesta y a las ponentes y asistentes por la generosidad y la energía con la que han compartido sus vivencias!.

Sembrar sueños para recoger realidades… en Durangaldea

Ayer por la tarde, por invitación del Polo de Competitividad de Durangaldea a través de Augusto Uriarte, participé en un encuentro con unas 15 organizaciones de la comarca en las instalaciones de IK4 Azterlan.

La presentación formaba parte del proyecto “Lankidetzan Berritu” que el Departamento de Desarrollo Económico y Territorial de la Diputación Foral de Bizkaia está financiando para impulsar la colaboración entre las agencias de desarrollo local de Durangaldea y Lea Artibai para generar proyectos de innovación en cooperación.

Se trataba de presentar públicamente los resultados de 25 entrevistas realizadas a diferentes organizaciones industriales del Duranguesado en torno a cuales son, en su opinión, las claves más significativas a la hora de impulsar la competitividad, la innovación y la cooperación.

Así que me acerque con las orejas limpias para escuchar con mucha atención todo lo que allí iba a señalarse.

Para ello Anton Gorriño expuso con mucho detalle los resultados de la investigación.

Para enmarcar el proyecto hizo referencia al informe de Orkestra titulado “Bizkaia competitiva y territorialmente equilibrada” donde se señala que para tener resultados hace falta sobre todo trabajar en “los actores y el entorno”. Plantean que para un adecuado desarrollo local es preciso:

  • Generar entornos favorables para la actividad productiva
  • Poner el énfasis en desarrollar relaciones empresariales de colaboración y
  • Activar el trabajo en red entre los diversos agentes.

Entrando en el análisis del estudio Anton nos comentó que, en relación con los factores clave de competitividad, las empresas habían situado en primer lugar los aspectos relacionados con “lo comercial, la fabricación y la capacitación de las personas” y en segundo lugar los temas de “compras e innovación”.

En cuanto al desarrollo de la innovación el 40% de las empresas tienen algún equipo o responsable de los temas de innovación, o dicen tener, y el 20% de las empresas disponen de alguna metodología para la identificación de oportunidades.

En general las empresas desarrollan sobre todo proyectos de innovación incremental.

En este sentido los dos principales factores de impulso de la innovación que se señalaban eran la capacidad de identificar oportunidades y la implicación real de las personas de la organización con este tipo de proyectos.

Por último analizando la cuestión de la cooperación el 60% de las empresas han participado en los dos últimos años en algún proyecto de innovación en cooperación.

Las principales entidades con las que cooperan en estos procesos son los proveedores y los centros tecnológicos.

Entre las claves para el impulso de la cooperación destacaron dos: la existencia de alguna persona, organización, que dinamice este tipo de proyectos y el grado de implicación y confianza entre las organizaciones para la cooperación eficaz.

También se constató la dificultad de materializar este tipo de proyectos por prejuicios, malas experiencias previas, barreras organizativas, etc.

En torno a esta “foto” se abrieron diversos debates en las que cada quién mostró su mayor grado de conformidad o discrepancia. Cada quién aludió a su propia experiencia y fue muy bonito observar como las interpretaciones de la misma realidad son vividas de múltiples maneras según quién sea el observador. De nuevo “el observador modifica lo observado”.

Entre las diversas aportaciones que se produjeron yo resaltaría lo siguiente:

  • Algunas de las organizaciones consideraban que la foto tomada era un fiel reflejo de la realidad. Muchos mercados se han caído y hay que salir a vender como nunca, por ello hace falta estar dotado de medios productivos que les permitan ser “infalibles” para lo cual además de buenas instalaciones hace falta trabajar el tema de la capacitación para dominar los procesos.
  • Para otros observadores en cambio hace falta meter más el zoom para ver en la foto cuestiones que aunque están no aparecen a primera vista. En concreto se aludía a que “a la vez” se está trabajando en el corto plazo, y esa parte si está bien recogida en la investigación, y en el largo plazo, donde las cuestiones relacionadas con la diferenciación, la cercanía a los mercados, la innovación están también presentes pero de una manera más sutil. Sobre todo porque no es fácil dar respuesta a los requerimientos del día a día e ir avanzando en estrategias para dejar ir lo que ya no aporta tanto valor y empezar a avanzar en “lo nuevo”.

En ese sentido se reclamaba apoyo de las empresas tractoras y de las diversas instituciones delas que se reclamaba más agilidad y proactividad.

Para mí al menos, fueron muy relevantes un par de intervenciones. Una que ponía el énfasis en la importancia de la proximidad al mercado para “oler” las oportunidades y ser capaces de transformarlas en nuevos negocios y otra que constataba que muchas veces no se puede competir tanto por procesos, por lo que hace falta plantear acciones rupturistas que reten a la organización para avanzar hacia nuevos modelos de negocio en continua adaptación.

Una experiencia que se comento fue la de Dynamik Technological Alliance. Sobre este proyecto ya hemos escrito en alguna otra ocasión. Fue muy ilustrativo escuchar que este fue un proyecto de colaboración en el sector del automóvil que se fue madurando poco a poco durante mucho tiempo. Se trataba de ganar en tamaño y en capacidades entre varias empresas para subir de escala en la cadena de valor del sector de automoción. Destacaron que el proyecto alcanzó la velocidad de crucero a partir de que una de las personas asumió el liderazgo del proyecto compartido mientras cada una de las organizaciones mantenía su identidad. Aunque para ello nada mejor que ver el vídeo en el que Pedro Mari Olaeta explica esta experiencia.

Interesante también la aportación de Ainhoa Arrizubieta de Azaro Fundazioa cuando comentó el importante papel que juegan ellos en la comarca de Lea Artibai asumiendo un rol muy proactivo, una mezcla de Pepito Grillo y de Celestina, para retar a las empresas de su comarca para que afronten retos que están ahí y falta que alguien los lidere.

Comentarios de todos los gustos y colores, preocupaciones compartidas, diversidad de respuestas ante retos parecidos. ¡Cómo la vida misma!

¿Y ahora qué? Nos preguntaba al final de la sesión Anton Gorriño. ¿Hay voluntad de avanzar en el impulso de la cooperación como estrategia de competitividad?

Silencio.

Pero un silencio de los que algunos llaman silencio fértil desde el que pueden emerger nuevas posibilidades.

Y entonces, Julian Izaga nos contó que “casualmente” la víspera había estado por Azterlan un joven japonés de 78 años, dueño de una gran fundición japonesa que se encuentra en la cuarta generación que todavía sigue hablando de sueños. En este caso se trataba del reto de fabricar piezas de gran tamaño de fundición sin moldear las piezas. A través de la fabricación aditiva. Y para ello necesitaba… cooperar.

Contagiado por ese espíritu Julián hizó el alegato final. Hay mimbres en la comarca para acometer proyectos de envergadura. Para acometer proyectos “diferentes”. Eso sí, hay que mimar el proceso que permita que la complementariedad se despliegue en entornos de confianza donde lo improbable se vuelva posible.

Y antes de dar las gracias a todos por su “presencia y participación” amenazó con que desde Lankidetzan Berritu seguirán trabajando para identificar oportunidades que puedan convertirse en proyectos que generen empleo y riqueza para la comarca. Sin duda un buen reto que compartir.

Me uno al agradecimiento de Julián, especialmente extensible a Izar Garitagoitia, Jesús Irastorza, Alex Ormaechevarria, Jon Kepa Idoiaga, Inaxio Otxandiano, José Ramón Zarate, Ignacio Esnaola, Andoni Lejarraga, Belén Rodríguez, Iñaki Lamarain, Xabier Oarbeascoa, Jon Bizkarra, Juan Carlos Serna, Pello Beistegui, Iñaki Ormaetxea, Jakoba Bernedo, Kepa Jon Arana, Roberto Escolar, Marta Ratón, Salvador Zumarraga, Luis González Landazuri, Angel Garate, Martin Barreña, Ricardo Gómez de Segura y a Juan Facundo Zumarraga.

¡Que los sueños de los y las visionarias de hoy alumbren los nuevos proyectos de mañana!. ¡Y que de forma colectiva contribuyamos a su concreción!

Para recoger hay que sembrar

Tenía pendiente escribir una crónica sobre la sesión que celebramos el pasado viernes dentro de la Red Elkarlanean (en breve os anunciaremos su nombre oficial).

Tenía ganas de hacerlo porque me pareció muy productiva pero tras la resaca electoral he preferido una breve pausa para que el tono del escrito fuera el adecuado.

Nos juntamos en Innobasque 14 personas para poner en común los avances que los distintos equipos hemos ido realizando y para debatir sobre algunas cuestiones de interés general.

El equipo de aprendizaje compartido nos presentó un flujograma y una plataforma digital para subir todas aquellas propuestas de colaboración identificadas por cualquier agente de cara a detectar intereses comunes e ir creando consorcios para echar a andar esos proyectos potenciales.

Es un sistema sencillo que nos va a permitir a todos conocer los proyectos que van surgiendo, sabiendo que el liderazgo de cada proyecto lo llevará quién identifique la idea y que las puertas están abiertas para quienes deseen participar en los mismos.

En alguna reunión anterior ya identificamos 17 proyectos que podían dar juego para nuestra cooperación interna. Se trata ahora de explorar si esa posibilidad la aterrizamos en la práctica. ¡Seguro que sí!

De igual forma se planteó emplear dicha plataforma para compartir acciones de vigilancia en tres ámbitos de interés común: “Fabricación avanzada”, “Economía circular” y “Producto inteligente”. Se persigue que el conocimiento fluya entere todos y todas y valorizar aquella información que nos pueda orientar en la búsqueda de nuevos proyectos.

Se trata de sumar recursos y ver capacidades complementarias para generar cooperaciones efectivas.

Una de las ideas que también se puso encima de la mesa fue la importancia de ser capaces de analizar lo que vaya aconteciendo para poder ir aprendiendo de la propia experiencia.

Nuestra compañera Mª Eugenia Garcia de Andoin presentó un documento que recoge de forma agregada la propuesta de valor y las actividades clave de los diferentes agentes que conformamos esta red. Entre ellas destacaría la capacidad de:

  • Dinamizar procesos de colaboración
  • Acompañamiento en procesos de innovación, internacionalización y emprendimiento
  • Vigilancia sectorial y de tecnologías específicas
  • Conocimiento profundo de las comarcas y las cadenas de valor de los agentes implicados

Se trata de dar un salto de lo individual a lo colectivo. Cada agente seguirá con sus dinámicas de trabajo habituales… y además queremos identificar nuevos espacios que pueden surgir de este trabajo conjunto. Por ello es importante identificar bien cuál es la propuesta de valor de la propia red, porque ello será lo que nos pueda dar un posicionamiento diferencial que dé sentido a lo que estamos proponiendo.

No se trata de replicar lo existente sino de buscar espacios nuevos para generar nuevas oportunidades en colaboración.

Hablamos también de la identidad corporativa. De la importancia de que sea ligera y orientada a la acción. De incidir en transmitir nuestra apuesta por la innovación en cooperación. De hacer esta función de una manera singular, diferenciada, aportando valor. Desde la diversidad de esta Red podemos facilitar una mirada más amplia, más inclusiva.

En general consideramos que existen muchos agentes que desarrollan su función de una manera eficaz. Pero adolecemos de mayor conectividad que favorezca el conocimiento mutuo, la identificación de oportunidades y la creación de consorcios cooperativos y creemos que en ese espacio tenemos mucho que aportar.

En este sentido se produjo una conversación muy interesante en torno al ritmo de trabajo que llevamos, a la necesidad de tangibilizar los resultados de esta Red… Hay quién piensa que hay que pisar el acelerador y hay quién piensa que el ritmo es el adecuado en esta etapa de creación para poner una base sólida de relación para luego poder avanzar de forma más eficaz y cómplice.

Me pareció muy oportuno poner encima de la mesa está cuestión, pues a veces lo que no se explicita puede ser un freno para el avance del proyecto.

Como soy un ferviente creyente de las sincronías, justo el día siguiente de la reunión, Manel Muntada publicaba en su blog un interesante artículo titulado “La organicidad del cambio”. Lo traigo a colación porque presenta un análisis donde señala la importancia de enfocar los procesos de cambio profundo, cómo lo es la apuesta por el trabajo colaborativo en culturas individualistas y competitivas, como un proceso a cultivar.

En ese sentido afirma que “La concepción lineal lleva inevitablemente a un diseño del proceso de cambio basado en la construcción y ahí está la causa principal de su falta de efectividad y de la frustración que genera, ya que, cuando se trata de personas, el cambio no es lineal ni se construye, el cambio es orgánico y se cultiva”.

Por ello plantea que “El cambio se ha de cultivar, es decir, su diseño y arquitectura han de estar enfocadas a proveer del sustrato y crear las condiciones necesarias para que emerja de las propias personas. Cultivar es eso: preparar el terreno, sembrar, proveer de nutrientes y prestar mucha atención a aquellas variables que favorecen o, por el contrario, pueden entorpecen el proceso natural de desarrollo.”

Al menos yo así estoy viviendo este proceso, una siembra que a su debido momento dará sus frutos. Para ello hace falta desarrollar las cualidades de las personas que siembran: paciencia, constancia, conocimiento aplicado y sobre todo mucho cariño por lo que se hace. ¡Gracias Manel por inspirarnos con tu enfoque!

Por último hablamos de establecer un sencillo sistema de indicadores micro y macro sobre la evolución de la cooperación en Bizkaia para ir viendo que nuevas acciones conviene ir tomando en función de la evolución de la realidad.

Hicimos al final de la sesión un recopilatorio de todos los documentos que hemos ido generando y nos dimos cuenta de todo el camino recorrido. Poco a poco hemos ido debatiendo en profundidad sobre nuestro marco de actuación en común que promueva la libertad, que ponga en valor las capacidades propias y todo ello hacerlo de la manera más autogestionada posible.

El proyecto está en un momento muy interesante. Tras mucho diálogo el terreno está bien regado y abonado. Tenemos voluntad, recursos y herramientas disponibles para que los frutos vayan emergiendo. ¡Para recoger hay que sembrar. ¡Hecha la siembra los frutos irán llegando!

Pedro Mª Olaeta: Un testimonio que muestra caminos de esperanza en la colaboración

Últimamente estoy teniendo la fortuna de coincidir con cierta asiduidad con Pedro Mª Olaeta. Le conocí en una charla que nos dio a mediados de 2013 en el marco de los encuentros arbela, sobre el proyecto de cooperación Dynamik.

La última de las veces ha sido ayer mismo mientras contaba a cámara su testimonio sobre la experiencia de Dynamik Technological Alliance, en la que ya llegan embarcados 6 años. ¡En breve dispondremos del video!

Habla de la colaboración con mucha convicción. Su práctica le avala lo cual hace que su discurso este cargado de vitalidad.

Desde el Departamento la apuesta por crear espacios y oportunidades para la innovación en colaboración es una de nuestras prioridades. Ocurre que la siembra que vamos haciendo requiere de paciencia y de saber que es una apuesta a largo plazo en la que no hay que desfallecer. Por eso escucharle nos confirma en nuestra intención y nos refuerza en este caminar.

Explica el itinerario de Dynamik como un proceso conversacional donde la clave está siendo ir granando puntos de confianza. Suele referirse a sus encuentros iniciales como ejercicios de desnudez donde quedan al aire tanto virtudes como defectos.

Según cuenta la clave de bóveda de estos procesos es cómo transitar de una manera ágil de ser un grupo a ser un equipo. No existen manuales que puedan metodizar este proceso. Es un recorrido con infinidad de interacciones donde nada está bajo control. Y es que esto de la colaboración va de relaciones entre personas.

Si acaso suele proponer algunas claves a tener en cuenta para no perderse en este empeño. Él, entre otras, propone las siguientes:

Dejar muy claro desde el comienzo cual es la perspectiva con la que se afronta el proyecto. Cuál es el para qué profundo del proyecto colaborativo. En este sentido aboga por huir del “mercantilismo”. Desde su mirada en la coyuntura actual existen muchas amenazas de carácter estratégico para el devenir de las organizaciones. Por ello la cooperación debe ser una respuesta estratégica. Por supuesto, sostenible económicamente. Esa condición es necesaria… pero no suficiente. Hablamos de futuro, de proyectos que aportan valor, de confluencia de capacidades, conocimientos, sueños, de saltar a nuevos lugares donde el quehacer individual no alcanza.

También comenta que es básico emplear herramientas que ayuden afrontar las debilidades y encarar los conflictos. Según su experiencia es fundamental apostar por estrategias de inclusión. Para generar en el equipo un imaginario colectivo que de espacio al nosotros como un elemento superador del yo individual. Hacen falta propuestas organizativas y sociales imaginativas, innovadoras. Ellos eligieron que cada socio participará con la misma cuota. Que cada entidad mantuviese su propia identidad… y además el nosotros, el proyecto en común en una suerte de modelo amalgama.

El diferencial es que con el proyecto conjunto, con Dynamik, buscan proyectos donde todos están un peldaño más alto en la cadena de valor. Desarrollan ingeniería para entregar subconjuntos ya ensamblados. Cambian el interlocutor del cliente. Ya no hablan con el Departamento de Compras ahora lo hacen con Ingeniería
En los nuevos proyectos ya no se trata solo de trabajar la eficiencia de cada planta se trata de ingeniería de producto-proceso, de nuevos desarrollos.

En estos procesos es esencial que haya un liderazgo natural para favorecer que el proyecto tenga un buen motor. Para avanzar en las adversidades sin perder ninguno de los vagones. No solo eso, favoreciendo que cada vagón se sienta orgulloso de pertenecer a ese tren. Pilotar el proceso para aterrizar la euforia, para salvar las adversidades. Para ir gestionando los compromisos. Para establecer las reglas de convivencia comunes que puedan servir de pegamento en las distintas vicisitudes. Todo ello, para hacer ese tránsito necesario de grupo a equipo.

Todo tiene su tempus. Invertir en la fase inicial de conocimiento mutuo y de construcción de confianzas es básico para que la base para la colaboración sea sólida. Hace falta conjugar la paciencia con los resultados, con los nuevos proyectos, con los nuevos negocios.

Ante quienes se cuestionan que tipo de futuro nos espera, su respuesta es que hay salidas. Sobre todo las que nos ayuden a generar un imaginario colectivo donde en la colaboración está la potencia, está el potencial.

Visto el ejemplo, escuchando el mensaje no cabe sino redoblar el ánimo para dinamizar alianzas de cooperación que sean capaces de superar muchos de los límites autoimpuestos en los que quedamos encorsetados.

¡Gracias Pedro Mª por la ilusión contagiosa que pones en tu quehacer profesional, y por tu generosidad compartiendo tus experiencias!.

¡Tu testimonio nos muestra el camino!. ¡Nuestra mirada se dirige al horizonte de esperanza que señala!.

Reflexiones en torno a la facilitación para la construcción de equilibrio territorial

En línea con el nombre que en esta legislatura tiene el Departamento, Desarrollo Económico y Territorial, estamos trabajando para ver cómo articular nuevas iniciativas que favorezcan la competitividad y el equilibrio territorial en Bizkaia.

La propuesta es ir creando espacios de encuentro para escuchar la voz de los distintos organismos territoriales que trabajamos en Bizkaia con propósitos coincidentes.

Se están dando los primeros pasos. Todo es muy incipiente. Más que definir lo que hay que hacer se trata de adoptar una actitud de escucha para estar atento a lo que va a ir emergiendo. Sabiendo que esto del desarrollo territorial es una cuestión compleja donde lo importante es ir enriqueciéndonos mutuamente con una visión lo más integradora posible.

El pasado día 2, diez personas del Departamento y de Beaz tuvimos el privilegio de participar en una sesión de capacitación dinamizada por Miren Larrea, de Instituto Vasco de Competitividad,  Orkestra, en torno a la facilitación de este tipo de procesos.

Con un enfoque muy práctico, Miren nos fue desvelando algunas claves a tener en cuenta ahora que todo está por escribir. Podríamos haber titulado la sesión con algo así como “Todo lo que Vd tiene que tener en cuenta si quiere facilitar un proceso colectivo”.

Por su valor me apetece compartir algunas de las cuestiones que afloraron en dicha sesión porque para mí fueron “canela en rama”.

Entendiendo que la facilitación es construir capacidades colectivas, lo primero que nos advirtió fue del peligro de confundir la facilitación con técnicas de dinamización. Por supuesto, éstas son importantes, pero lo primero, lo básico, lo fundamental es construir el propio contexto de la facilitación. Reflexionar con carácter previo sobre el rol, el posicionamiento con que queremos abordar este proceso. Cómo decía Miren no hay nada más “práctico” que hacer bien esta reflexión previa.

Y es que la cuestión territorial es compleja. Afecta a actores y actrices diferentes con mil interpretaciones sobre cuáles son los retos clave y las posibles propuestas de solución, y donde nadie puede determinar cuál es la solución adecuada.

En este sentido hacía una distinción muy interesante. Un problema se puede definir como complicado cuando es precisa la intervención de una persona “experta” que aporta una visión técnica cualificada. Mientras que los problemas son complejos cuando no tienen una solución que podamos encontrar. En estos casos en vez de la opinión experta, se trata de CONSTRUIR LA SOLUCIÓN, Por ello lo básico es ir viendo como fluyen los acontecimientos, para ver cómo evoluciona el proceso. No es tanto una cuestión técnica como un proceso de construcción social donde es precisa mucha facilitación. Habitualmente cuando el proceso ha concluido, somos capaces de explicarlo en retrospectiva, pero no se puede hacer su planificación previa.

Por ello alertaba del peligro de gestionar problemas complejos como si fueran complicados, tratando de sustituir con criterio experto, lo que requiere fundamentalmente de dialogo y construcción de equilibrios.

Otra de las ideas fuerza en la que insistió Miren fue en la gestión del conflicto. En este sentido hablaba de huir de la idea rosa de la colaboración. De hecho, según ella, la colaboración emerge de una adecuada gestión del conflicto.

Y es que todas las instituciones que vamos a compartir trayecto trabajamos buscando lo mejor para Bizkaia y sus gentes, pero con planteamientos diferentes, lo cual es muy legítimo.

Se trata de saber escuchar las diferencias. Estar dispuesto a que se abran cuestiones espinosas, que en cualquier caso ya estaban, pero ahora encuentran un cauce de expresión. Se trata de llegar a visiones más o menos compartidas, muy diferentes de una visión única. Donde a través del consenso se crean acuerdos suficientes para poder pasar a la acción conjunta.

Y es que para gestionar el conflicto hace falta aflorarlo, explicitarlo. Lo cual requiere mucha escucha de la buena, de la que empleamos cuando queremos escuchar de verdad. Mucha mano izquierda, mucho olfato, la generación también de espacios informales donde pueda hablarse lo que queda excluido en los circuitos convencionales.

Tras esta primera exposición empezamos a identificar algunas cuestiones que van apareciendo en estos primeros pasos que empezamos a dar. Relacionados con temas de desconfianzas mutuas, la importancia de los ritmos del proceso, la heterogeneidad en los puntos de partidas de cada comarca, con expectativas y necesidades diferentes, la propia zonificación realizada, incertidumbres varias, temas de (des)coordinación…

Miren nos animaba a tener una estrategia para este proceso en lugar de un plan estratégico. Porque es algo a co-construir y donde lo importante no es tenerlo todo claro sino estar abiertos y atentos a lo que va ocurriendo.

Citando a Mintzberg planteaba el rol de la facilitación como la intersección entre tres cuestiones:

  • La capacidad de aprendizaje en estos procesos de construcción social. Para lo que recomendaba ciclos cortos de reflexión-acción.
  • La capacidad de negociación en una cuestión donde los juegos de poder son tan habituales y
  • La apuesta por la colaboración desde la conexión con los diferentes posicionamientos ideológicos, los distintas escalas de valores desde las que cada quién nos movemos

Sin duda estamos ante un proceso que es emergente por naturaleza, que requiere de mucha construcción social, donde el vértigo ante determinadas cuestiones espinosas o la incertidumbre ante lo que puede ocurrir van a condicionar el proceso.

Ante estas situaciones solo cabe escuchar con el propósito de dejarnos influir mutuamente. Para lo cual habrá que ajustar expectativas porque tampoco se trata de disponer de cheques en blanco. Como decía Miren “es difícil no entrar en un proceso así y no cambiar”.

La última parte de la jornada incidió en que como facilitadores del proyecto se trata sobre todo de crear las condiciones para que las reflexiones, la toma de decisiones y el paso a la acción sean lo más eficaces posible. Se trata de ir construyendo un relato donde todas nos sintamos parte de un proyecto común, para lo cual hay que aprender a tender puentes.

De hecho en algunas de las experiencias en que Orkestra ha participado en Gipuzkoa Sarean, el acento no ha estado tanto en los contenidos del diálogo como en el propio proceso de diálogo, hasta dónde nos escuchamos. Y es que este proyecto requiere de mucha generosidad. De DAR sabiendo que antes o después también vamos a RECIBIR.

En la parte final entramos en algunas cuestiones de detalle relativas a temas de confianza, visión, agendas compartidas…

Como resumen me quedé con la importancia de VIVIR el proceso desde un lugar de mucha presencia y apertura.

El valor de la facilitación como un reto tan estimulante como complejo, donde lo básico es tomar conciencia de que precisamente en la escucha de los distintos puntos de vista podemos encontrar puntos de conexión para propuestas más incluyentes y equilibradas. Donde el equilibrio territorial encuentre su sitio natural y donde todos y todas vayamos creciendo.

¡Así lo vayamos construyendo!

Eskerrik asko, Miren, por compartir tus experiencias y tu aprendizaje. ¡Mucho reto por delante!

A LA INNOVACION POR LA COOPERACIÓN: ELKARLANEAN

Me piden que escriba unas líneas en torno a Elkarlanean con motivo de que hoy mismo se ha aprobado la normativa reguladora para 2016. De este programa-experiencia ya venimos hablando en este blog, a medida que se van sucediendo los eventos. Pero me parece la de hoy una buena ocasión para volver a referirnos a Elkarlanean. ¡Va por él! o mejor ¡Va por nosotros y nosotras!

En el contexto actual la mayoría de los grandes retos para innovar requieren activar la cooperación. Se trata de sumar para multiplicar. ¡Ciertamente parece una inversión muy rentable! ¡Y sin embargo nos cuesta tanto! Así que algo diferente tendremos que hacer ¿no?

Elkarlanean nos invita a darnos cuenta de que cuando solos no podemos, siempre es posible encontrar compañeros de viaje para complementarnos, para establecer sinergias que nos permitan construir consorcios ganadores.

Y es que no se trata sólo de hacer cosas diferentes sino que también es preciso cambiar las formas de pensar y actuar. Por ejemplo:

  • Ver a los demás también como una oportunidad.
  • Practicar la generosidad para atraerla
  • Atreverse a cuestionar las formas de hacer de las que venimos funcionando. Practicar nuevas formas de hacer, más cooperativas, para afrontar los nuevos retos en toda su dimensión. Como decía Einstein “No podemos resolver problemas pensando de la misma manera que cuando los creamos”

Aunque también hay que reconocer que esto de la cooperación suscita miedos, recelos y requiere prudencia. ¡Por supuesto!. Pero ante los obstáculos para la cooperación existen recursos que nos pueden ayudar a activar esos procesos. Podemos:

  • Aprender de las experiencias de éxito (y de fracaso) en proyectos de cooperación
  • Emplear metodologías yherramientas para facilitar estos procesos
  • Apoyarnos en organizaciones que tienen en su propósito el impulso de la cooperación: clusters, asociaciones empresariales, agencias de desarrollo, administraciones públicas…
  • Y, desde el año pasado, también podemos contar con el apoyo de la iniciativa Elkarlanean.

Nace con el propósito de “Aumentar la cooperación y la conexión del tejido empresarial de Bizkaia. Se trata de impulsar procesos reales de cooperación y no meros procesos de subcontratación o de repartos de tareas”.

Elkarlanean parte de la constatación de que son notorias las dificultades reales que tienen las organizaciones tanto para construir relaciones basadas en la confianza como para identificar oportunidades de negocio conjuntas. Y en vez de mirar para otro lado fija su atención en esa dificultad.

Para ello se ha diseñado un programa de ayudas específicamente dirigido a esas etapas iniciales, inciertas, donde varias organizaciones comparten la intuición de que existe una oportunidad de negocio a la que tal vez sea posible dar respuesta de manera colectiva, pero… las dudas y la incertidumbre inhiben el intento.

Por ello Elkarlanean subvenciona precisamente en ese momento embrionario los trabajos para definir la viabilidad técnica, económica y social de ese posible proyecto de innovación en cooperación. Estas actividades se relacionan fundamentalmente con:

  • Los estudios tecnológicos y de mercado previos sobre la viabilidad de la idea
  • El asesoramiento jurídico para la elaboración del acuerdo de colaboración
  • Los trabajos relativos a la determinación del modelo de negocio y de explotación futura del proyecto
  • La profundización y contraste de la oportunidad de negocio inicial
  • La propia conformación y dinamización del consorcio

Consideramos que este proceso es vital para despejar dudas, aterrizar el proyecto y para ir creando equipo en torno al proyecto.

A la conclusión del proyecto se podrá evaluar en mejores condiciones si la idea era viable y en qué terminos, qué aspectos hay que reforzar y/o descartar, cuáles deben ser los siguientes pasos para proseguir con el proyecto.

Incluso diríamos que más allá del propio proyecto en sí, los principales valores de estas experiencias son las propias relaciones que se establecen, lo que se aprende en el camino y lo que se crece cuando nos abrimos a trabajar con otros en régimen de igualdad.

El año pasado hicimos una convocatoria apresurada en la segunda quincena de octubre. Poco tiempo para la maduración de las propuestas. Pero cuando el tiempo disponible es pequeño es mejor mirar lo positivo. Tener un test de realidad sobre el tipo de proyectos y organizaciones que se presentan. Aprender de la experiencia y mejorar de cara a futuro. Además a medida que los 12 proyectos apoyados en 2015 vayan concluyendo podrán servir de espejo para que otras organizaciones que aún no miran esto de la cooperación con buenos ojos se puedan replantear su forma de mirar. Y es que como se suele decir “Las palabras conmueven y el ejemplo arrastra”.

En este propósito seguimos enredandonos con otros organismos con los que queremos compartir esta apuesta por la cooperación. Además hacerlo en colaboración nos hará estar más cerca de la realidad y entender mejor la complejidad de estos procesos tan necesarios.

¡Nos jugamos tanto que merece la pena hacer este viaje en compañía!.

Relatando un proceso de enREDamiento

El pasado día 25 celebramos una reunión dentro del programa Elkarlanean.

Era una reunión que de alguna forma había empezado la víspera cuando otro equipo había estado trabajando sobre como fomentar el aprendizaje compartido. En este caso se trataba de identificar líneas de acción para dar un marco general a la red Elkarlanean y determinar el Plan de Acción.

El objetivo último: fomentar la emergencia de proyectos de innovación en cooperación.

Guillermo Irigoras y Silvia, que habían estado también la víspera, hacían de enlace de ambas sesiones. Podían apreciar los puntos de concurrencia/divergencia entre ambas sesiones para ver cómo ir construyendo una propuesta coherente.

Además de ellos, estábamos Jose Ramón Ipiñazar, Ana Villate, Jaime Fernández, Jorge Petralanda, Josu Bilbao, Alberto Bokos y yo mismo.

Nos juntamos en los locales de la Federación Vizcaina de Empresas del Metal.

El objetivo era trabajar los contenidos a debatir en la sesión plenaria de la red Elkarlanean el próximo 16 de Diciembre.

Empezamos por lo subjetivo. Por identificar aquellas expectativas que teníamos cada quién en torno a este proyecto. Así mismo quisimos dejar un espacio a aquellas cuestiones previas, aquellas premisas, que queremos tener en cuenta para que el proyecto discurra de la manera más fluida.

En esta parte de la sesión se fueron desgranando diversos deseos entre los que destacaría la apuesta por generar espacios de confianza para intercambiar experiencias de cooperación (buenas prácticas y no tan buenas), maneras diversas de impulsar y acompañar este tipo de iniciativas, claves a tener en cuenta para poder identificar oportunidades en torno a las cuales crear consorcios entre diferentes (complementarios).

Entre las cuestiones que fueron apareciendo yo elijo las siguientes:

  • La importancia de definir esas expectativas junto con la necesidad de mantenernos abiertos para poder ver todo aquello que vaya surgiendo, cuestiones que seguramente ahora ni siquiera imaginamos.
  • La importancia del conocimiento mutuo entre los distintos agentes que queremos impulsar estos proyectos. De igual forma que a nivel individual se nos anima al “Conócete a ti mismo/a”, aquí se trata de cambiar el yo por el nosotros. Desde un mejor conocimiento mutuo pueden aparecer con mayor probabilidad proyectos de cooperación, hoy impensables porque las conexiones entre las distintas capacidades/necesidades no están activadas.
  • Otro tema que quiero remarcar fue la llamada a construir lenguajes/mensajes que señalen de una manera eficaz en la dirección del impulso de la cooperación. No como una necesidad, no como una obligación, no como un nuevo mantra. Simplemente como una OPORTUNIDAD que nos puede abrir nuevas puertas desde otras lógicas. En este caso la lógica de la cooperación, la capacidad de ver en los demás las posibilidades que a cada quién nos faltan para completarnos en equipo.
  • La llamada a poner FOCO en lo que hagamos para actuar de una manera práctica y operativa.

Interesante también todo lo que tuvo que ver con la identificación de las premisas en las que nos queremos apoyar para que todo esto tenga vida. Se habló de ser flexibles, estar abiertos/as a quienes se vayan incorporando a este movimiento, compartir los roles para que la participación sea activa y corresponsable, abrazar la diversidad para permitir diversos modos y grados de participación, establecer acuerdos que señalen horizontes sin encorsetarnos, ser transparentes, generosos, vulnerables…

Se comentó la importancia de creer en el proyecto para ser capaces de crear resultados.

Aunque sin duda la palabra más repetida fue la “CONFIANZA”. Fiarnos, confiarnos, entregarnos al buen hacer y la generosidad del resto de personas del equipo.

En una segunda parte de la reunión convertimos estas expectativas y premisas en objetivos y acciones. Fue como releer lo dicho inicialmente para ir operativizándolo.

A veces era gracioso observar si una idea era más bien un objetivo, o la acción de un objetivo superior. Ver la concatenación del ciclo de objetivos/acciones.

Diría que el valor de la reflexión compartida, más allá de su acierto, lo es por su concierto, por lo que nos ayuda a orientarnos en una dirección más o menos consensuada.

Al final de las dos horas de reunión, muy bien coordinadas por Guillermo, aparecieron 3 objetivos principales:

  1. Contribuir a identificar oportunidades de cooperación para la innovación, poniendo en común los recursos y capacidades existentes
  2. Generar espacios de confianza para… sembrar las condiciones donde broten los proyectos cooperativos
  3. Divulgar/impulsar el “mensaje” del valor de la cooperación cuando se activan lógicas cooperativas

Y todo esto se quiere construir de manera autoorganizada, con unos modos de trabajo coherentes con el fondo de la cuestión, la co-operación.

Va a ser importante que participar en este proyecto nos ilusione para que aquello que queremos proponer despierte ilusión.

Como siempre hubo también preguntas que se quedaron, de momento, sin respuesta:

  • ¿hasta dónde conviene hacer labores de acompañamiento a este tipo de procesos?
  • ¿Cuáles deben ser las políticas de impulso de estas iniciativas para adaptarnos a la realidad?
  • ¿Cómo integrar las distintas realidades comarcales, sectoriales, empresariales, personales, y poder avanzar a varias velocidades?
  • ¿Cómo poner las bases para que la CULTURA de la cooperación sea creciente, sea real y no una nueva moda?

Preguntas sin respuesta, preguntas con respuestas múltiples… habrá que dar tiempo al tiempo para ir encontrando buenas respuestas y sobre todo nuevas preguntas.

Para ello nada mejor que seguir enREDándonos para practicar aquello que proponemos. :-)

PD. Siempre que alumbramos algo, coincide con algún nacimiento, así que hoy toca dar la bienvenida a Katalin, la preciosa hija de nuestra compañera Ane Albizu

Elkarlanean, ongi etorria!

¡Hoy estamos de enhorabuena!. Los proyectos colaborativos tienen una nueva referencia. Queremos hacernos eco de la aprobación del Decreto Elkarlanean. ¡Sea bienvenido en la esperanza de que facilitará la emergencia de nuevos proyectos en cooperación!.

Nada es flor de un día. Lentamente se han ido tejiendo una serie de conversaciones, encuentros, debates, estudios, aportaciones… que han permitido este feliz “alumbramiento”. Por ello nos sentimos deudores de muchas personas que han ido influyendo para que hoy nos encontremos aquí. Mila esker!

Este programa nace desde el convencimiento de que necesitamos encontrarnos para ser capaces de afrontar nuevos retos… en común. Por ello Elkarlanean pretende crear las condiciones para favorecer que haya un número creciente de proyectos de innovación en colaboración. Queremos fomentar los acuerdos entre empresas para que compartiendo conocimientos, capacidades, recursos, riesgos…, puedan desarrollar nuevas y mejores oportunidades de negocio en común.

Somos conscientes de las dificultades que entrañan estas propuestas. En demasiadas ocasiones la competitividad de las organizaciones ha estado reñida con la colaboración. Malas experiencias previas, muchas creencias contrarias a la factibilidad de este tipo de proyectos, reticencias… Y sin embargo, ¡tantas oportunidades pueden emerger si se traspasa ese umbral!. Merece la pena apostar por estas vías, tanto tanto que queremos redoblar los esfuerzos, los recursos y la energía para avanzar hacia formas de ser y de hacer mucho más cooperativas.

En este caminar, también queremos reconocer el meritorio trabajo de muchos organismos intermedios que alientan este tipo de propuestas. ¡Nos sentimos acompañados y acompañadas!

Nos encontramos ante la primera versión de un programa que viene con vocación de continuidad. Confiamos que a lo largo de estos próximos cuatro años iremos renovando el compromiso con esta propuesta que hoy ve la luz y empieza a balbucear.

En esta primera edición estaremos muy atentos para escuchar lo que vaya aconteciendo. Seguro que hay aspectos que se han quedado fuera, que son mejorables, que se les puede dar otros enfoques, ¡cómo no!. Queremos ir aprendiendo a medida que el programa se vaya desarrollando. Queremos poner la atención en todo aquello que pueda hacer que esta propuesta vaya mejorando con el tiempo y la experiencia.

¡Hoy es un gran día! ¡Elegimos que así sea y nos comprometemos para ir accionando para que el camino que hoy iniciamos sea fértil… elkarlanean!

En Común

Teníamos pendiente escribir una entrada relativa a la interesante sesión que celebramos el pasado día 8 de Julio. Así que nos ponemos a ello para dar visibilidad a lo acontecido.

En un post anterior ya os contamos un relato sobre los previos que han ido sucediéndose en este proyecto que persigue el impulso de la cooperación para la innovación.

Ya antes del día 8 de Julio había habido mucha cocina previa. Muchas conversaciones con diversos agentes intermedios a los que planteábamos básicamente tres preguntas:

  • ¿Y si nos ponemos a cooperar para fomentar la emergencia de proyectos de innovación cooperativa?
  • ¿Tiene sentido crear una red de agentes para este impulso?
  • ¿Cómo generamos oportunidades para todos y todas?

Básicamente conversaciones para conocer qué actividades ya venía desarrollando cada entidad, qué factores consideran que frenan este tipo de proyectos y cuales, en cambio, los fomentan.

En resumen se trataba de compartir las distintas visiones de la realidad para identificar de manera colaborativa una serie de claves sobre las que trabajar de forma conjunta.

Las personas que nos reunimos fuimos: Ainhoa Arrizubieta, de Azaro Fundazioa, Ana Villate, de Hegan, Joseba Sainz de Baranda, de FVEM, Txema Ipiña, de Eraikune, Augusto Uriarte, de la Mancomunidad de Durango, Josu Bilbao, de BEAZ, Alberto Bokos, Mariana Ruiz, Idoia Bidaurrazaga y Guillermo Irigoras de Innobasque y Silvia Rodriguez de ESLE (Eunate Ramirez, acababa de ser amatxu de Aitor 3 días antes, Zorionak Eunate!). Por cierto confieso que cuando un nacimiento coincide con eventos que llevamos gestando tiempo, siempre me parece una buena señal 😉
Por parte del Departamento estábamos Mª Eugenia García de Andoin, José Ramón Ipiñazar, Emilio Arranz y yo mismo.

Significativas fueron algunas de las manifestaciones iniciales relativas a que era “un día especial”, “una oportunidad para compartir y para aprender”, “un camino para identificar sinergias y para abrir nuevas vías de colaboración”… Y como no también muy importantes las llamadas que se hicieron a que este proyecto “aporte valor realmente” y “se construya desde la confianza”.

Tras ello, con la eficaz dinamización de Mariana Ruiz, con la valiosa colaboración de nuestra compañera Mª Eugenia García de Andoin, se fueron desarrollando los distintos puntos del orden del día.

Así validamos una primera versión de un mapa mental con las cuestiones más relevantes en esto del impulso (o no) de los proyectos en cooperación. Muy gráfico contemplar todo el conjunto de factores que interaccionan en este tipo de procesos. Cuáles son los principales detonantes de los procesos, cómo se desarrollan este tipo de proyectos y qué cuestiones son básicas para gestionarlos/dejarlos fluir, barreras y frenos a superar, el tema de la construcción de la confianza, la coordinación, los compromisos y roles a desempeñar…

A la vista de este mapa, que sigue sin ser el territorio 😉 , trabajamos en dos mesas para identificar oportunidades que pueden surgir desde la cooperación y el trabajo en red. Así que nos pusimos las gafas de leer entre líneas, digo entre mapas, para convertir problemas en retos y gaps en oportunidades.

Muchas ideas, algunas muy potentes, otras más modestas. Algunas muy parecidas, otras muy complementarias. Así que para poner más foco en nuestra intención decidimos transformar estas oportunidades en retos distinguiendo aquellos que son inmediatos (con plazo de ejecución previsto inferior al año) y otros que requieren más maduración y son, digamos de medio, largo plazo.

El siguiente ejercicio consistió en priorizar esos retos (para ello cada cual pudimos votar aquellos que nos parecían más significativos).

Un siguiente nivel de avance fue posicionar espacialmente estos retos seleccionados en un gráfico cuyas variables eran el modelo de colaboración requerido (Más individualista o más en red) y el nivel de esfuerzos/recursos requerido.

Este ejercicio fue una de las claves de la mañana. Dado que en función de donde ubicásemos los retos íbamos a visibilizar si la construcción de la red era pertinente o no. Y en este sentido hubo consenso al reconocer lo que ya dice el adagio “Si queremos ir lejos, mejor ir en compañía”.

Puede parecer esta una cuestión que estaba cantada, pero no para nosotros. Es verdad que muchas veces se alaba el valor de la cooperación, pero ¡cuantas veces, cuando nos ponemos a la obra, preferimos hacerlo solos que en compañía!. No somos ingenuos sabemos que queda mucho camino por andar y está por ver hasta donde somos capaces de apostar por proyectos en cooperación. Pero al menos en la posición de partida parece que sí somos conscientes de la necesidad de activar conexiones y de generar dinámicas concretas para la colaborac(c)ión.

Nos dio tiempo también para hacer una primera caracterización de los dos espacios identificados. Así para los retos a abordar a corto plazo hablamos de:

  • Compartir lo que hacemos
  • Compartir las oportunidades de negocio
  • Aprovechar el capital relacional
  • Establecer compromisos, reglas conjuntas de funcionamiento para trabajar en red
  • Compartir y/o desarrollar nuevas herramientas, metodologías y sobre todo criterios de acción
  • Divulgar aquellas buenas prácticas que contribuyan adifundir la cultura de la cooperación

En el espacio 2, relacionado con acciones a más plazo comentamos:

  • Co-construir un mapa de agentes y sinergias para aprovechar primero lo que ya existe
  • Crear espacios estables de encuentro
  • Impulsar procesos de capacitación reciproca
  • Trabajar en estructurar sistemas de vigilancia y de conexión entre organizaciones para impulsar consorcios de cooperación
  • Consolidar y estructurar la red desde la diversidad y la complementariedad
  • Establecer los compromisos de cada entidad, los roles a desempeñar y las formas de resolución de conflictos
  • Crear plataformas digitales para favorecer estos procesos

Por último Mariana nos exhortó a que expresásemos cuales son los compromisos que queremos asumir en este proyecto, cuáles pueden ser nuestras contribuciones al proyecto. Se trataba de ver las potencialidades que atesoramos si nos ponemos en modo cooperativo.

Tras el cierre de la sesión Guillermo Irigoras, nos ha enviado una síntesis de lo tratado y nos plantea una hoja de ruta para trabajar los próximos meses.

De ello trabajaremos en setiembre y os seguiremos contando 😉

Para mí en este proyecto lo que subyace es el reto de dar ejemplo y trabajar EN COMÚN. Y es que, además de la importancia de los QUÉs, va a ser crucial también la cuestión de los CÓMOs.

No se trata de alimentar una cooperación forzada ni impostada.

Todo lo contrario, trabajar EN COMÚN requiere que la participación sea real, ya que el proyecto extraerá su fuerza del compromiso práctico que nos vincule a todas las personas. Y para ello es fundamental que construyamos confianza y que nos vayamos dotando de aquellas reglas con las que nos sintamos corresponsables.

Arbela. Bideak Eginez.