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Sembrando nuevas propuestas

El 17 de mayo “celebramos” la segunda de las sesiones de capacitación de bilgune, facilitada por Ane Aguirre con su habitual maestría.

Dado que bilgune se autodenomina como un proceso de aprendizaje colectivo, convertimos la sesión en una dinámica con esa intención.

Me apetece compartir en este post algunas de las “perlas” de la sesión.

El potencial de bilgune tiene que ver con “dar voz” al conjunto de personas que componen las organizaciones para que puedan expresar sus sugerencias, ilusiones y disconformidades, para que se puedan apropiar se sus opiniones.

Así mismo se propusó poner en valor lo intuitivo. (Para profundizar en esta idea os invito a dos posts: uno de la propia Ane Aguirre  y otro de Alfons Cornellá )

Se hablo también mucho de observar la mirada con la que cada cual interpretamos la realidad y de ver lo que cada uno podemos/queremos hacer para dar respuesta a los retos que van a apareciendo en el transcurso de la propuesta bilgune, en la importancia de poner el foco en lo que cada uno SÍ podemos cambiar.

Se señaló que el principal valor de bilgune es lo que cada cual se “lleva puesto” por eso la pregunta de cierre de cada sesión “¿qué te llevas?” lejos de ser una pregunta retórica se convierte en una pregunta que requiere una escucha muy atenta.

Siguiendo con la idea de aprendizaje se resaltó el valor de saber decir “NO LO SE” y de la importancia de facilitar contextos que favorezcan (o al menos no impidan) el aprendizaje en una filosofía donde “menos es más”.

Una de las cosas más significativas de la sesión estuvo en el hecho de comprender que basta un número reducido de preguntas para abrir procesos de creación colectiva. Así de preguntas tan “inocentes” como:

¿Cómo nos ven (y nos gustaría que nos vieran) nuestros clientes? Y
¿cómo nos comportamos (y nos gustaría comportarnos)?

se puede avanzar hacia formulaciones que se acercan a conceptos como Misión, cultura deseada que en otras aproximaciones exigen complicados desarrollos metodológicos.

Hablamos también de cómo la lógica de la planificación y control nos lleva a la estructuración de normas y procedimientos, a tratar de “cerrar” los temas, mientras que la “lógica de la realidad” tiene mucho más que ver con aceptar el caos que emerge continuamente, con tener una reglas de juego que sean vivas, con apreciar que todo está en permanente cambio. Por ello se insistía en la conveniencia de generar dinámicas que nos ayuden a manejarnos en el caos, incluso se citó el segundo título de uno de los libros de Alfonso Vázquez: El caos como liberación.

Se propuso “cambiar el chip para hacer chop”, o sea darse cuenta de las creencias, lógicas, paradigmas, patrones de comportamientos que nos tienen para tratar de salir de las respuestas automáticas para pasar a tomas de decisión más conscientes.

Un momento para mi muy significativo se produjo cuando algunas personas manifestaron sus dudas sobre su propia capacidad profesional para acompañar estos procesos. Comentamos que igual que sugerimos a las organizaciones que confíen en las capacidades del equipo es útil confiar en las capacidades que ya tenemos cuando en vez de querer controlar cada paso que damos nos dejamos llevar por nuestro instinto, y es que, ¡el organismo es mucho más sabio de lo que parece!.

Para mi fue una sesión muy interesante tanto por las propuestas que se hicieron como por las inquietudes que se suscitaron. Creo que ello es un buen indicador de que este proceso de capacitación va haciendo su efecto tanto en la parte de aprendizaje como de desaprendizaje. Vamos sembrando nuevas propuestas que hacen surgir a partes iguales nuevas posibilidades y nuevas incertidumbres.

Seguiremos comentando

Bilgune: Retando creencias, abriendo nuevas posibilidades

Ayer “celebramos” la primera de las sesiones de capacitación de las 10 personas que acaban de ser homologadas en el programa bilgune.

Pretendemos “disfrutar” de 5 jornadas de aprendizaje compartido en las que vayamos viviendo aquello que posteriormente vamos a ofrecer a las empresas.

Empezó la sesión con muy buenas vibraciones para conectar con el resto de personas y de mejores deseos para dejarse sorprender y aprender otras formas de intervenir que abran nuevas posibilidades.

Ane Aguirre hizo, como siempre, de brillante facilitadora. Y con un estilo directo nos fue provocando continuamente para que cuestionemos y retemos nuestras creencias.

Nada de intentar convencer a nadie de ninguna nueva doctrina, nada de discursos morales sobre el bien y el mal. Simplemente invitarnos a indagar si esas creencias que nos tienen nos ayudan o nos limita. ¡Que cada cual decida!.

Entre las perlas que yo entresaqué ayer quiero destacar las siguientes (¡a cual más obvia, a cual más potente!):

La importancia de invitar en las sesiones a que cada cual aterrice en su propio ámbito, todo aquello que se trabaja. De ahí la importancia de hablar en primera persona y de detectar cuando alguien habla en segunda o tercera persona.
Afinar las orejas y observar el tipo de lenguaje que empleamos (que crea realidad) y que es un buen indicador de las maneras de pensar de quien habla. Especialmente para retarle a que cuestione esas formas de pensar, para pedirle que evalúe si esas interpretaciones de la realidad abren o cierran posibilidades
Especial recomendación de poner encima de la mesa si los contextos organizativos permiten, o impiden, la participación genuina de las personas
Invitación a explorar cuál es el rol del consultor en este tipo de intervenciones dónde lo nuclear es acompañar, ayudar a que afloren las potencialidades latentes, tener disposición a trabajar desde lo que emerge, desde dónde realmente se encuentra la organización, sin intención de “enseñar” nada a nadie sino que cada cual descubra sus propias verdades.
Lo anterior habla de mucho respeto, lo cual no significa que la propuesta bilgune sea neutral. Todo lo contrario, proclama su “intención” de facilitar un salto entre modos de organización donde las personas se consideran recursos a otras formas donde el protagonismo auténtico de las personas y equipos sea un buen indicador de que el poder, entendido como capacidad para decidir, está ampliamente desplegado. Porque el poder, así entendido, no decrece cuando se distribuye.
Confiar en que los miedos se disipan cuando se enfrentan mientras crecen cuando se evitan.
Desmitificar conceptos, como el del liderazgo que muchas veces se asocian a lugares de poder formal, para ampliar su significado de modo que pueda estar al alcance de todas las personas

En resumen una invitación a cambiar el observador que somos y a salir de nuestros círculos de imposibilidad desde una actitud de reto.

Pero no creáis que todo fue bonito. A ratos se mascaba el miedo, el caos, la incertidumbre, la duda, el escepticismo… Señal de la sinceridad de quienes así se expresaban.

Habrá que seguir moviendo la cazuela para que el guiso se vaya cocinando a fuego lento.

¡Adivina adivinaza! ¿Qué/Quién es bilgune?

Cómo recoge Mikel en el post anterior: ¡acaba de nacer un programa! (Oficialmente mañana cumple una semana tras un  parto natural en su casa, sita en las instalaciones de la imprenta Foral). ¡Y es que llenos de envidia de la situación de Saioa y de Mª Eugenia, nosotros también queríamos sentir la ternura de poder abrazar un bebé!.

 

Y cómo buenos padres y madres que somos estamos henchidos de satisfacción. Por aquí todo son sonrisas, turnos para cambiar los pañales, canto de nanas, compra de ropa para el bebé, paseos por el parque… ¡Vamos que no nos queda gota de tiempo ni para el aburrimiento ni para la queja!.

 

Es bien sabido que a los niños y a las niñas les encantan los cuentos y las adivinanzas así que nos hemos propuesto una especie de juego a través de este blog: ir escribiendo durante esta temporada una serie de breves notas en las que vayamos desvelando ¿Qué o quién es bilgune?

 

Y empiezo por un primer símil: bilgune es UNA PUERTA que solo se abre por dentro y que conduce a … un espacio vacío… que está esperando a llenarse de conversaciones y proyectos… con tal de que no nos incomode ni el silencio ni enfrentarnos a nuestros miedos ni afrontar nuestros deseos.

 

Y por hoy ya vale que el niño ya se ha dormido schhhhhhhhhhhhhhhhh!

 

Ha nacido un nuevo programa: ha nacido bilgune

 Es así de cierto. Tan cierto como que queremos que participes de este nacimiento. Y para participar necesitamos que leas este texto que te proponemos. Necesitamos de ti, de tu atención y de tu calma.

Lee este escrito línea por línea. Amarra cada significado con el anterior y con el siguiente.

No lo leas en diagonal. Necesitamos de tu consejo para mejorarlo y para que sea útil a todas las organizaciones. Tu experiencia enriquecerá a las demás personas y tú te enriquecerás con las de todas ellas.

Estamos hablando de un programa que tiene que ver con la empresa, con la manera de pensar la estrategia de la empresa, con la organización, con el negocio, con la forma de crear riqueza y cómo puede ser generada, aumentada y compartida con las personas que, contigo, viven el mismo espacio y la misma preocupación.

Creamos un lugar de reunión y eso es lo que significa bilgune.

Un lugar donde se reflexiona, se habla, se planifica. Es un círculo y representa al conjunto de todas las personas.

En ese lugar cada uno tiene su puesto y se representa a sí mismo.

Cada persona es una entre todas; el conjunto de las personas es la organización.        

Desde el Departamento de Promoción Económica, estamos convencidos de que el factor competitivo clave, hoy por hoy, es el conocimiento. Este conocimiento no reside en el seno de la organización, reside en las personas que construyen la organización. Es por eso que las organizaciones necesitan el acuerdo con las personas que las constituyen: Es la forma en que las personas se relacionan, se agrupan, se comunican y el modo en que forman equipos, lo que va a marcar la diferencia entre unas y otras organizaciones.

Un equipo no se constituye por mandato. La obligación es, con seguridad, la peor manera de instituir un equipo y si se hace de ese modo lo más seguro es que fracase. Construir un equipo requiere la aceptación de las personas que lo van a componer, y es así como se pueden armonizar aquéllas tareas que se desarrollarán posteriormente: Los tiempos, las funciones de cada cual, el lugar del liderazgo, si éste ha de ser rotatorio, etc. etc.

Este tránsito hacia la participación de las personas en la vida de las organizaciones se debe hacer bajo una condición. Esta condición es que la organización debe tener la capacidad de crear contextos en los que se favorezca la incorporación de las personas al trabajo de equipo.

Favorecer un entorno en el que las personas puedan asociarse en torno a proyectos estratégicos para la empresa, se puede hacer de maneras diversas.

No se llega a la convicción de abrir la participación solamente por una cuestión de necesidad, o por una cuestión de urgencia ante una crisis de mercado. La necesidad puede ser un inicio para empezar a pensar. Puede ser también un modo de percibir los cambios que se producen en el entorno y, tal vez, el comienzo de un cambio en el modo de pensar la organización.

A la participación se llega enfocando de otra manera la forma de mirar la realidad y entendiendo el cambio como mejora:

Es empezar a dar valor al aprendizaje de las personas.

Es transmitir el conocimiento de cada uno a la organización.

Es empezar a preguntar a cada persona quién es en la organización.

Es empezar por preguntar a cada persona qué es lo que tiene que decir sobre el desempeño de su trabajo.

Es aplicar conceptos novedosos de liderazgo y gestión.

Es escuchar, empatizar, confiar,…

bilgune propone un modo de hacer que favorece la creación de estos contextos. ¿Cómo lo hace?: Lo primero, contando con la voluntad y el compromiso de la gerencia en avanzar en el campo de la participación.

La gerencia explica a las personas de la organización el por qué quiere iniciar este recorrido con su apoyo.

En estas reuniones también participa el Consultor del Programa, que acompañará a la organización durante todo el desarrollo de los proyectos elegidos y la implantación del programa.   

bilgune no es un programa de autoayuda. No es seguir unas pautas indicadas en un libro, no es una copia.

Es un paso a la acción y para llevarla a cabo, el programa aporta el apoyo de una persona consultora homologada. Desde el inicio está con la empresa, en complicidad con la gerencia y con las personas. A través de algunas prácticas, las personas llegan a la propuesta-compartida de proyectos de valor para la organización. El consultor apoya a los equipos en el despliegue de los proyectos.

La cultura de la humanidad no se ha hecho en un día, ni siquiera en unos miles de años. El saber, la ciencia que poseemos, lleva, creo, millones de años de desarrollo. Aprendemos por transmisión de conceptos, por imitación, por la experiencia transmitida de personas que vivieron muchos años antes que nosotros y que nos la han legado. La sociedad ha sido capaz, aunque no en todas las épocas, de resolver problemas vitales para la especie, de inventar y de permitir el despliegue de la creatividad, individual y grupal que, en muchas ocasiones, ha dado lugar a cambios sociales y culturales que han mejorado la vida de las personas y de las sociedades.

Del individuo a la sociedad. Del conocimiento único al conocimiento diverso. De la creencia a la ciencia. La idea es favorecer y permitir la creatividad de cada persona y compartirla en el grupo.

Y este es uno de los “nudos” clave de bilgune: Preserva la individualidad de cada persona, estimula la creatividad propia, los liderazgos compartidos y la toma de decisiones responsables. Desde lo individual se lleva a lo colectivo de la organización, donde las propuestas y los proyectos adquieren sentido, dirección, temporalidad,… Siempre manteniendo este tránsito en continuo fluir entre lo individual çè lo colectivo y viceversa.

El despliegue inicial requiere 3 reuniones de unas 5 horas. Se hace reuniendo a todas las personas de la organización. Participan todas y se le pide a cada una de ellas que diga quién es cada uno en sí mismo y quién es cada uno en la organización.

No es este el lugar de desarrollar detalladamente el proceso que, como puedes imaginar, es siempre diverso según la organización en que se implante. Y este es otro de los valores de este programa: No crea un estándar universal, nace en la particularidad de cada organización.

Ya supondrás que desde este escrito inaugural no se puede desarrollar todo lo que es y será bilgune, pero puedes preguntarnos, y en nuestro blog del servicio encontrarás información sobre él y sobre otras cosas de interés.

Llegamos así a un punto que creemos fundamental en nuestra relación: el momento de los agradecimientos.

El primer agradecimiento a ti que nos has leído y después, agradecérselo en mucho a todas las personas que, desde hace años, han participado en la creación de este programa. Años de debates, propuestas, encuestas, reuniones, de imaginar nuevas situaciones… en fin, de crear bilgune en acto.

En este punto de los agradecimientos, se me ponen delante estas personas con sus nombres y tengo la tentación de escribirlos para que los conozcas. No lo haré… por ahora.

Nos iremos conociendo.

Arbela. Bideak Eginez.