2ª sesión taller “nuevas formas de consultoria”

El pasado viernes tuvo lugar la segunda sesión del taller que comenzamos entorno al cambio en las formas de intervención para facilitar procesos de trasformación en las organizaciones.

Con este objetivo, Maite Darceles comenzó la sesión aclarando lo que para ella quieren decir los conceptos “intervenir –> transformación organizacional“:

  • transformación organizacional: llegar a cambiar las dinámicas de trabajo.
  • intervenir: influir sobre el comportamiento de otras personas

Formas de intervención según Maite:

 cuadro Maite

 Este planteamiento generó un debate donde surgieron aspectos como:

  • existe un miedo a cambiar nuestras formas de intervención
  • evolución a psicolog=s de empresas
  • ¿la consultoria mueve o son las personas carismáticas de una organización?
  • Los dos modelos son válidos ¿pueden ir en paralelo o son alternativas?
  • autoorganización vs. nueva dependencia
  • ¿punto de partida para iniciar el proceso?
  • éxito económico vs. resultado.

¿En que tipo de intervención estoy yo ahora? ¿Cuantos momentos tengo de intervención al uso y cuantos de avanzada? ¿Hacia donde quiero ir? ¿Qué tengo que hacer diferente para ir allí? ¿qué cosas tendría que dejar de hacer para posibilitar este tránsito?

A continuación Alfonso Vázquez nos planteó una aporía:

En (casi) todos los debates que se abren últimamente –y que vienen de antiguo- hay una problemática continuamente presente: ¿Por dónde empezamos? ¿Por cambiar la sociedad (sus instituciones/organizaciones)? ¿O por cambiar a las personas?

Evidentemente, estamos ante una aporía. Pues la sociedad no es otra cosa que una constitución de las personas que la componen, aunque paulatinamente los focos de poder determinen unos u otros comportamientos. Y las personas vienen instituidas –al menos parcialmente- por la sociedad en la que nacen, se socializan y de desenvuelven.

De esta aporía se deriva un doble error:

  • Cambiar las formas estructurales de las instituciones u organizaciones, esperando que esto cambie el futuro. Absurdo, puesto que las personas que las componen siguen asumiendo sus propios roles sin modificarlos sustancialmente, y estos roles son los constituyentes de la sociedad.
  • Cambiar a las personas, dotándolas de cualidades excepcionales para desenvolverse en un mundo cruel. Estúpido, cuando no meramente manipulador, ya que las personas se socializan y desenvuelven en el seno de las instituciones, de sus normas y leyes, de su sabiduría convencional. El ser humano es un ser social, y se desenvuelve en su contexto, con ligeras variantes. Así, teorías U, V, W, X, Y, Z… son puro artificio, cuando no un intento de integración complaciente de la persona en un contexto dado que, precisamente, no es muy acogedor. Las corrientes marginales del psicoanálisis ya hablaron de esto…

Por ninguno de los dos caminos hay resolución de la aporía… ¿Entonces?

 De esta reflexión surgieron varias ideas:

  • ¿es el contexto el que determina a las personas o son las personas las que determinan el contexto?
  • persona u organización vs. persona y organización
  • posibilidad de espiral: personas-organización-personas
  • conciliar objetivos personas-organización ¿cómo?
  • ¿Por donde empezar?
  • es imposible alinear deseos de las personas con los de la organización (que no tiene deseos)
  • empleado satisfecho vs. empleado libre.

Y finalizamos la sesión con un nuevo capitulo del cuento de Borja.

Bueno, mirando lo escrito veo que me ha quedado de lo más largo sin contar casi nada de lo que allí pasó!!!

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