Bizkaia Orekan: Experiencias para seguir soñando de manera colectiva

El pasado viernes participamos en un encuentro con sabor a celebración en el marco del proyecto Bizkaia Orekan que busca una Bizkaia competitiva y territorialmente equilibrada.

Si el año pasado el encuentro lo celebramos en un lugar tan histórico como el Edificio Illgner, en Barakaldo, esta vez nos tocó trasladarnos a Amorebieta al espectacular atrio del AIC.

Retomando una de las metáforas del final del encuentro podríamos decir que era un “espacio blando”. Su amplitud, el diseño curvo de sus formas y su espectacular cristalera orientada hacia la crestería del Anboto posibilitan un espacio donde el encuentro y el diálogo constructivo se retroalimentan.

Se trataba de compartir entre todas las personas que estamos construyendo este proyecto los avances que se van produciendo así como de agradecer la generosidad y el compromiso con un RETO que va más allá del día a día. Que manifiesta que tan importante es lo QUÉ estamos realizando como CÓMO lo estamos enfocando. Trabajando en equipo enriqueciéndonos con las distintas aportaciones de las organizaciones que conformamos esta red de trabajo.

De nuevo Ainara Basurko, gerente de BEAZ, ejerció de maestra de ceremonias y lo hizo con su habitual maestría. De manera concisa puso en contexto el evento que nacía desde un ambiente donde lo cooperativo es esencial pues se trata de un proyecto colectivo. Se trataba de compartir avances, agradecer el trabajo realizado y tomar impulso para un proyecto de tan largo recorrido.

A continuación Imanol Pradales, diputado del Departamento de Desarrollo Económico y Territorial destacó las ideas principales de este proyecto que nace desde la constatación que una de las claves de la política de desarrollo económico es la  variable territorial. Y es que Bizkaia a pesar de su dimensión es un Territorio heterogéneo donde los intereses de cada comarca requieren mucha flexibilidad de cara a ajustar políticas generales a las especificidades de cada comarca. De tal forma que es preciso hacer un ejercicio permanente de reenfoque de la política de desarrollo económico para dar suficiente espacio a lo territorial.

Y ello solo es posible a través de un proyecto con gobernanza multinivel donde los distintos agentes pueden aportar su perspectiva y, sobre todo, creando canales de comunicación e interacción estables para que el roce haga el cariño. Para ser capaces de construir suficiente confianza en la que se pueda apoyar todo el edificio de este ambicioso proyecto que se llama Bizkaia Orekan.

Sabiendo además que la ambición procede sobre todo del empeño que todas las partes estamos poniendo en la identificación de nuevos retos y en la búsqueda de nuevas respuestas para responder a estas problemáticas.

Hay una dimensión macro que busca alinear este proyecto con otras estrategias como la de la política RIS3 y otra micro donde busca escuchar las demandas más modestas pero cuya implementación se hace necesaria para que lo local también tenga su propio lugar.

Y sobre todo se trata de mezclar y conjugar bien ambas visiones para que el proyecto este pegado a tierra y a su vez pueda tener un amplio horizonte sobre el que proponer nuevos cursos de acción.

Eva Armesto, también del Departamento, facilitó datos adicionales para dimensionar lo hecho en los últimos 12 meses. Entró más en el detalle de los 14 retos que se han ido trabajando entre las más de 60 personas de 34 organizaciones.

Proyectos de todos los colores. Desde la promoción de la colaboración interempresarial y con empresas tractoras, pasando por la capacitación de los equipos directivos de pymes, el diseño de nuevas herramientas de análisis sobre suelo industrial y espacios de oportunidad económica, sesiones de capacitación para los agentes intermedios, diseño de un nuevo Decreto para impulsar las estructuras asociativas de los polígonos industriales….

En resumen diversidad, concreción, a ratos modestia a ratos ambición… proyectos de todos los colores donde lo esencial es que nacen del diagnóstico de las entidades locales.

De nuevo lo esencial es el prefijo Co: el Compromiso, la Confianza, el trabajo Colectivo por lo que una de las constantes de la jornada fue el agradecimiento. Porque más allá de los indicadores cuantitativos hay aspectos cualitativos que son los que ponen la chispa a este proyecto.

A partir de ahí y para visibilizar con más nitidez la realidad de los proyectos Ainara Basurko dinamizó un panel con Ana Sonia Elorriaga, Eduardo Martínez, Leire Arrizabalaga, Iratxe Goikoetxea e Iñaki Orrantia para dar voz a un representante de cada una de las 4 comarcas en que se ha estructurado Bizkaia así como a un representante del Departamento.

Todo ellos expusieron con detalle y mucho cariño una experiencia práctica de distintos proyectos en los que han participado.

Así el primer proyecto hacía referencia a la apuesta por trabajar en la identificación de oportunidades de negocio en la cadena de valor del metal en la zona Norte donde es clave acompañar a las empresas para que vean a los agentes intermedios como socios que les pueden ayudar a buscar sinergias entre empresas con capacidades complementarias.

Desde la zona Oeste se está trabajando en la implicación de las empresas tractoras para que apuesten por proveedores locales para sustituir aprovisionamientos desde una política más cercana al Km 0. Así ya llevan contactadas 24 empresas, identificados 19 retos y empiezan a tener resultados que animan a seguir explorando esta vía de trabajo.

Desde la zona Este se apuesta por impulsar la economía circular como modo de desarrollar nuevos modelos de negocio donde la sostenibilidad sea compatible con la creación de empleo. Para ello ya se han hecho mapeos, se han diagnosticado 8 organizaciones y se encuentran en la fase de implementación de las iniciativas identificadas.

Por su parte en la zona Sur pusieron el énfasis en de qué modos la colaboración interinstitucional se va consolidando lo que está permitiendo conocerse mejor los agentes y trabajar de una manera más coordinada donde los distintos agentes empiezan a verse como posibles aliados en función del carácter de cada proyecto.

Por último se describió el nuevo Decreto para el impulso de los polígonos industriales, donde lo esencial ha sido el cambio de paradigma a la hora de diseñar la normativa. Empezando por el benchmarking y por la conexión con las partes interesadas para potenciar la participación desde el origen de este Decreto. Cómo dice el adagio si quieres llegar lejos mejor trabajar en equipo para incrementar la capacidad de superar los retos a medida se vayan planteando.

Por último James Wilson, de Orkestra, nos regaló algunos conceptos que daban sentido a lo que estábamos escuchando.

Por una parte la idea de que el Territorio es un factor clave a la hora de diseñar las políticas de promoción económica y en línea con ello la cualidad de la flexibilidad para mejorar la capacidad de adaptación a los factores específicos comarcales.

La importancia de la experimentación mediante la creación de espacios de encuentro entre diferentes que articulen mejores relaciones y vayan constituyendo comunidades de aprendizaje.

La llamada a la creación de “espacios blandos” donde se facilite la posibilidad de experimentar para prototipar nuevos proyectos, nuevas políticas, nuevas formas de hacer y estilos de gobernanza para minimizar los riesgos de los proyectos.

Y así poco a poco y en el horario previsto todo fue llegando a su fin. Entre los tópicos que me llevé destacaría los siguientes:

  • Hay sumas que multiplican porque generan ilusión y sentimiento de proyecto compartido
  • Los riesgos se reducen cuando se comparten
  • La base sobre la que se asientan este tipo de iniciativas son la confianza, la generosidad, el compromiso, la constancia y la construcción de mejores relaciones
  • Para desplegar políticas la primera cualidad es la de escuchar mucho antes de empezar a hablar y atreverse a experimentar para aprender de esos prototipos.
  • El equilibrio se encuentra cuando todas las partes implicadas participan en el proceso y se crea el espacio para que la diversidad vaya dando forma al proyecto

De alguna forma el encuentro en el AIC fue una colección de relatos contados en primera persona del plural donde se palpaba ilusión y mucho compromiso.

Fueron sin duda experiencias para seguir soñando que la realidad se puede transformar cuando se asume el reto de manera colectiva.

Así que volveremos a dar otra vuelta a este proyecto sin saber a dónde nos llevará. El destino no está escrito, el devenir de los proyectos nos irá marcando la nueva hoja de ruta.

Y nada mejor que la celebración del pasado viernes para sentir que este es un proyecto muy vivo y con un potencial a la altura de nuestra ilusión y nuestra capacidad de colaboración.

Aurrera bolie!

Discussion Area - Leave a Comment




*

Arbela. Bideak Eginez.