Entries Tagged as ''

Reinventar las organizaciones: el reto que permanece

El pasado día 13 se celebró en el Euskalduna un interesante encuentro en torno a la obra de Frederic Laloux “Reinventar las organizaciones”, algo de lo que desde hace muchos años se viene planteando en el País Vasco.

El evento fue organizado por K2K emocionando y en la mesa de dialogo que se conformó, moderada por Pedro Gorospe, participaron junto con el referido Frederic, Koldo Saratxaga y Ana Moreno.

El aforo estaba completo y se palpaba mucho interés. Entre las caras conocidas muchas personas que ya están recorriendo sus propios caminos en esto de reinventarse como organizaciones para dar espacio a las personas y los equipos en la construcción de su devenir.

Fue esperanzador que la diputada de Administración Pública y Relaciones Institucionales, de la Diputación Foral de Bizkaia, Ibone Bengoetxea hiciese la apertura. Sobre todo porque comentó que precisamente uno de los retos de la Diputación tiene que ver con su modernización y que para ello es clave mejorar los aspectos relacionados con la “gestión de las personas”.

Desde luego el potencial de una organización de 3.000 personas es increíble si se construyen las condiciones para que todo ese potencial pueda desplegarse. Hau dugu erronka potoloa!.

Uno de los principales valores de la obra de Frederic Laloux es que se basa en el análisis en profundidad de doce organizaciones variopintas en el que se han analizado sus estructuras y prácticas organizativas fundamentales. Concluye el autor que las organizaciones basadas en lo que él llama el paradigma evolutivo son más sanas y tienen un futuro más esperanzador.

Según comentó nos encontramos en un momento de transición aunque para ser capaz de verlo hace falta cambiar la metáfora con la que se interpretan las organizaciones. Hace falta pasar de ver las organizaciones como máquinas conformadas por multitud de piezas de un puzzle a una visión de las organizaciones como sistemas vivos.

Las primera de las ideas fuerza que plantea es la de la autogestión. Comenta que dado que la jerarquía no puede lidiar con la complejidad de la realidad hace falta favorecer que emerjan muchas jerarquías naturales. Para ello plantea una distribución del poder para tomar las decisiones de una manera mucho más distribuida. No se trata de que todas las personas tengan el mismo poder sino que cada una de ellas tenga el máximo poder posible. Para ello los mecanismos de coordinación son básicos.

Desde esta mirada las formas de tomar las decisiones, gestionar los conflictos, distribuir el poder, repartir los resultados, organizar los equipos adquiere otras dimensiones que pueden permitir la cacareada reinvención de las organizaciones.

Hizo una crítica severa a lo que denominó los juegos de los egos.Y es que en demasiadas ocasiones las reuniones se convierten en teatrillos donde cada quién desempeña el rol que se espera de él sin que muchas personas se atrevan a contar sus propuestas. Así que abogó por la construcción de espacios seguros dentro de las organizaciones para poder compartir nuestras capacidades, nuestras dudas, nuestros deseos.

También propuso soltar la necesidad de la planificación y el control para sustituirlos por esquemas basados en lo que denominó “percibir y responder”. La apuesta pasa por reforzar los procesos de escucha a lo que va emergiendo y aumentar la capacidad de respuesta ante la realidad, aunque no encaje con nuestras ideas previas. Se trata de activar la capacidad de actuar a medida que la realidad va aconteciendo.

Han creado una wiki en la que van desarrollando los conceptos en los que se basa su propuesta. Si bien advierten que no se trata de “implementar“ las prácticas de gestión propuestas sino, sobre todo, de tener una visión del mundo coherente con estas propuestas. Para ello es fundamental que la alta dirección sea consecuente con esta visión y que la propiedad posibilite de este tipo de propuestas.

Koldo Saratxaga por su parte hizo mención a las prácticas del Nuevo Estilo de Relaciones que proponen que se encuentran en sintonía con las indagaciones del autor belga.

Me tuve que ir antes de que concluyera el acto por otros compromisos por lo que me perdí las conversaciones posteriores a la presentación. ¡Una pena!.

El acto se grabó e imagino que en algún momento se podrá visionar. Mientras tanto he encontrado este vídeo en internet.

En cualquier caso quiero compartir que a medida que se iban produciendo las intervenciones mi lado nostálgico fue viajando a experiencias en las que hemos ido participando desde el Departamento para poner encima de la mesa este tipo de planteamientos. Entre los recuerdos que me llegaban están:

Muchas experiencias que demuestran estas cuestiones llevan mucho tiempo en el candelero y que apostar por ellas es una inversión que merece todos nuestros esfuerzos.

¡El reto permanece, nuestra ilusión también!

Ipar Etxe interiorismo

La Asociación de Carpintería de Bizkaia, lleva un tiempo trabajando, de la mano de Nekane Amondarain, en la dinamización del sector a través del impulso de experiencias para la mejora de los sistemas de gestión de sus organizaciones.

Se trata fundamentalmente de abrir debates internos para identificar proyectos concretos que les permitan ser más competitivas.

Posteriormente se buscará divulgar estas experiencias para compartir los aprendizajes y animar a nuevas carpinterías para que exploren estos caminos de avance y mejora.

En este contexto el pasado día 2 me acerqué a Ipar Etxe interiorismo para presenciar uno de los proyectos que están en marcha.

Alberto Etxeandia va a ser la persona consultora que les acompañe en este proceso.

En la tienda exposición nos esperaban Jon Ander, Carlos y Miguel.

Ipar Etxe es una carpintería que, además del taller, recientemente ha abierto una tienda para exposición, para llegar más y mejor a su clientes finales.

Esta apuesta ha tenido que ver con su deseo de visibilizar lo que hacen. Entienden que necesitan ofrecer sus servicios de la manera más global posible pues es lo que demandan sus clientes. Por ello hace algo más de un año dieron el paso de abrir la tienda.

Para iniciar el proceso Alberto les ha planteado una primera cuestión: ¿De qué cosas se sienten especial mente satisfechos en este proceso?.

Una invitación a explorar en los avances producidos, a verbalizarlos y a conectarse con esta emoción de logro.

Así fueron desgranando diversas cuestiones de las que se sentían orgullosos. Ha sido un año de mucho esfuerzo, con altibajos pero que ha demostrado que la apuesta merece la pena.

Al hablar constataron que la tienda se puede convertir en un lugar común con diversos colaboradores para ir construyendo un servicio más amplio que la propia carpintería.

Tienen claro que uno de sus elementos diferenciales debe ser la atención personalizada al cliente.

En otro momento Alberto les cuestionaba sobre cómo actuar para favorecer “que pasen cosas”, con cómo cultivar y activar el mundo de las relaciones para que su propuesta de valor sea cada vez más atrayente.

Porque una de las cosas que iba quedando manifiesta es que en la cabeza tenían muchas ideas, pero que hace falta poner foco. Hace falta elegir del amplio abanico de posibilidades que se les presentan aquellas que puedan ser las más interesantes a corto plazo.

Y es que reconocían que les cuesta organizarse, que a veces no saben decir que NO y que por momentos no dan abasto.

Ante ello Alberto les invitaba a identificar las 2 o 3 cosas que iban a aponer en marcha a corto plazo para mejorar, sobre todo para pasar del decir al hacer.

Otra propuesta fue trabajar también las fuentes de insatisfacción para poner encima de la mesa los proyectos que no han fluido al objeto de aprender de dichas experiencias.

En este sentido me llamó la atención la madurez con la que reconocieron sus errores en un proyecto determinado.

Lejos de quejarse expresaron que en sus relaciones con otros gremios hacía falta trabajar mejor los temas relacionados con el compromiso y la responsabilidad para no confundir la confianza con la falta de seguimiento.
Al final de la sesión hicieron una síntesis con los temas que habían ido apareciendo a lo largo de la reunión. Yo anoté los siguientes:

  • Hay que dedicar tiempo a lo que deja margen
  • Hay que poner foco en lo importante para no estar continuamente arreglando rotos y descosidos
  • La importancia de planificar bien la carga de trabajo para establecer prioridades
  • A veces en la vorágine del día a día tienden a hacer lo que les gusta en vez de lo que les corresponde y esta es una cuestión a trabajarse
  • La realidad es inevitablemente imprevisible, pero hay que aprender a llevar bien las riendas para evitar la sensación de ir a remolque, para ello conviene fomentar la capacidad de autoorganización.
  • Cuando se quieren conseguir grandes objetivos, es mejor fraccionarlos en pequeños pasos

Al final de la sesión la sensación con la que yo me quedé es que se habían empezado a poner las bases para avanzar. Mucha sinceridad y realismo.

Nos convocamos para dentro de dos semanas para pensar el tipo de organización en el que se quieren convertir en los próximos años. Seguro que el abordaje de sus sueños les permite que vayan tomando forma.

Arbela. Bideak Eginez.