Construyendo colectivamente una Bizkaia cada vez más competitiva y territorialmente equilibrada

El pasado viernes celebramos un encuentro entre las personas e instituciones que estamos cocreando el proyecto “Bizkaia competitiva y territorialmente equilibrada”.

El motivo es que llevamos un año trabajando en el mismo y nos parecía un buen momento para encontrarnos, compartir los avances y reconocer y agradecer la ilusión y el trabajo que se va desplegando y, ¡como no!, para celebrar.

En esta ocasión el BIC Bizkaia Ezkerraldea nos acogió en su sede social en un edificio con tanta significación histórica como el edificio Illgner.

Mientras Ainara Basurko, gerente de BEAZ, nos saludaba y presentaba la jornada yo viví un flashback particular que me llevó a otra reunión previa a primeros de Junio donde Miren Larrea, de Orkestra, nos presentó una serie de reflexiones en torno a la facilitación de este tipo de procesos. Y sentía que aquella sesión nos ha dado importantes claves para navegar durante este primer año de singladura.

Imanol Pradales, Diputado del Departamento de Desarrollo Económico y Territorial fue el encargado de darnos la bienvenida y de contextualizar el encuentro. De lo que comentó yo destacaría varias ideas:

  • Que para la Diputación Foral de Bizkaia la construcción del equilibrio territorial es un proyecto estratégico y con un propósito a medio y largo plazo.
  • Que dentro de Bizkaia conviven diversas “Bizkaias” que comparten problemáticas comunes aunque también retos particulares que hay que saber tratar de manera específica e integradora.
  • Que un reto de estas características requiere la colaboración e implicación de la diversidad de agentes que operan en el Territorio desde la escucha mutua y la corresponsabilidad.
  • Que en la FOTO que refleja el trabajo de este año se recoge con especial intensidad la importancia de fortalecer los ámbitos de especialización de Bizkaia, remarcando especialmente su ADN industrial, así como la importancia de apostar por la diversificación para poder ir evolucionando en paralelo con la realidad que nos toca vivir.
  • Estas dos tipologías de estrategias, especialización y diversificación, requieren identificar diversas palancas para la competitividad para que el diagnóstico realizado permita una acción eficaz.
  • Reiteró su deseo de que tras la priorización de los retos realizados seamos capaces de trabajar desde la complicidad y el compromiso de todos los agentes inmersos en el proyecto y contando con los recursos necesarios para convertir las propuestas en proyectos de cambio real.

Por último agradeció la generosidad y la entrega de todas las personas e instituciones que durante este año han creído y apostado por ir construyendo una Bizkaia cada vez más competitiva y equilibrada.

A continuación tomó la palabra James Wilson, de Orkestra. En alguna otra entrada ya he recogido alguna de sus aportaciones dentro de este proceso.

Básicamente nos comentó que en el despliegue de las políticas de competitividad cada vez hay más consenso de que “Lo local importa” y mucho.

Frente a otras épocas donde las políticas horizontales adquirían predominancia en la actualidad se ha visto que las condiciones de contexto son críticas para alcanzar el éxito.

Por ello sugirió que en este proyecto lo esencial es pensar en local para luego actuar en local, en global, en lo que corresponda.

A mi esta cuestión me parece clave porque complementa el adagio que sugiere “Pensar en global para actuar luego en lo local”. Y es que es básico que desde el origen de cualquier diseño de proyecto quede claro el compromiso con lo local como motor de acción.

Aconsejó actuar con especial intensidad en los “determinantes de la competitividad” que para él son los comportamientos de las empresas, las políticas cluster de especialización y trabajar en la calidad del entorno empresarial. Todo ello desde una dimensión multinivel y mezclando diversidad de políticas e instrumentos.

Y en ese sentido, dada la heterogeneidad territorial y la diversidad e interdependencia de los actores y las actrices relevantes resulta clave “abrir espacios para la colaboración y el aprendizaje colaborativo”. Espacios que permitan el encuentro y el dialogo y que estén orientados a la acción, con retos específicos para poder transformar en resultados los deseos.

Y es que este proyecto se alimenta de esta lógica. Apostar por valorar y revivir la identidad territorial como activo esencial y como punto de partida.

Por último nos dio su visión de lo que se va consiguiendo, más allá de los resultados concretos, y así destacó:

  • Que se van generando hábitos de pensar colectivamente.
  • Se van compartiendo experiencias y modos de hacer diversos, complementarios.
  • Se va construyendo una visión cada vez más compartida aunque también se recogen las especificidades de cada zona.
  • El avance en la identificación de los retos y las reuniones de trabajo van construyendo capacidad de coordinación y entramado social. Es como si una serie de islas colindantes se descubrieran como archipiélago.

Ciertamente el equipo de Orkestra está teniendo mucho que ver en que este proyecto se vaya desplegando de una manera orquestada.

Posteriormente Eva Armesto, del Departamento y Joseba Mariezkurrena, de BEAZ, presentaron los principales resultados de este primer fecundo año.

No sin antes advertir que detrás de los indicadores que iban a compartir había mucha trastienda, muchas horas de trabajo, muchas cuestiones que a veces no se ven los cuadros de mando pero que son las que ayudan a sembrar confianza, construir relaciones, desenredar malentendidos históricos.

Fueron detallando zonza por zona cada uno de los retos definidos, priorizados y puestos en marcha. La foto muestra algunos proyectos bastante coincidentes junto con otros más específicos y particulares de cada zona.

Y así dibujaron Bizkaia en 4 zonas, con 12 comarcas, donde 29 organizaciones diferentes estamos trabajando en común gracias a la aportación generosa de 51 personas.

Y en este año hemos sido capaces de identificar 65 retos de los qué se han priorizado 16, de los cuales 14 ya han arrancado.

Proyectos diversos que trabajan en los tres ámbitos de competitividad que nos comentaba James, esto es, especialización, calidad del entorno empresarial y capacitación de las organizaciones.

A veces el día a día nos hace perder perspectiva de lo realizado. Por ello es importante de vez en cuando hacer balance de los logros alcanzados, de las cuestiones pendientes, de las lecciones aprendidas, para recargar las pilas y reformular el compromiso.

Por último Mari José Aranguren, directora de Orkestra, moderó una mesa en la que participaron Iñigo Urrutia, del behargintza de Mungialdea, Josu Jona, del behargintza Basauri-Etxebarri, Ainhoa Arrizubieta, de Azaro Fundazioa, Angel Medina del behargintza de Meatzaldea, y los citados Joseba Mariezkurrena, de Beaz y Eva Armesto, del Departamento.

Representaban la fuerza del conjunto de entidades que están apostando por el proyecto.

En general hubo bastante consenso en las respuestas con los lógicos matices en función de la realidad de cada comarca que hace que los cristales de las gafas tengan colores distintos.

Entre las aportaciones que hicieron destacaría las siguientes:

  • Ven su rol principal desde la importancia de saber acompañar a las organizaciones desde la empatia y la capacidad de escucha. Y sobre todo facilitando conexiones que posibiliten los encuentros, la identificación de oportunidades de negocio y los proyectos en colaboración.
  • La importancia de discernir el tipo de trabajo a desarrollar en función de las diferentes necesidades de las organizaciones, según sean tractoras, innovadoras, subcontratistas, etc.
  • Reconocieron el vértigo que sienten en ocasiones, las resistencias iniciales a este tipo de convocatorias, la dificultad para encontrar tiempo en agendas saturadas… y a pesar de ello todos siguen, nadie se ha descolgado, empieza a parecer que hay masa crítica para hacer cosas importantes.
  • Apuntaban también que más allá de resultados concretos, lo importante es el proceso que están viviendo, como en el “viaje a Ítaca”.

Por último, tras dos horas intensas de encuentro Ainara Basurko volvió a tomar la palabra para cerrar la jornada.

Insistió en la importancia dela visión local en el proyecto, interiorizando que las claves principales son la cercanía, la empatia y la corresponsabilidad.

Y la importancia de que la gobernanza del proyecto sea colaborativa, donde convivan en armonía la parte tangible de los proyectos, las tareas, los planes de acción, los repartos de tareas, con la parte más intangible referida a la comunicación, la construcción de confianza y la articulación de una auténtica red para la cooperación.

Mi foto final particular del encuentro sería la del plano cenital de la sesión. Un montón de pequeñas mesas redondas de unas 8 personas, llenando todo el espacio.

Sentir a la vez la fuerza de cada mesa y la energía del conjunto de mesas.

Sentir que si de verdad nos lo creemos y actuamos con coherencia, si estamos disponibles para los demás, los diferentes retos se pueden ir consiguiendo. El futuro está en nuestras manos. Como decíamos en el encuentro de Kooptel “cada quién aportando según su capacidad y cada quién recibiendo según su necesidad”.

En resumen una sesión para hacer balance y para sentirnos parte de un proyecto colectivo que busca una Bizkaia cada vez más competitiva y territorialmente equilibrada.

Discussion Area - Leave a Comment




*

Arbela. Bideak Eginez.