Batura mobile y Sport studio: dos experiencias en construcción

El pasado viernes celebramos una reunión en la que dimos VOZ a dos experiencias de sendas empresas que, a su manera, han participado en los programas Premie, Xertatu y bilgune.

Estas tres propuestas son ofertas que hacemos desde el Departamento de Promoción Económica de la Diputación Foral de Bizkaia para posibilitar que las organizaciones hagan un alto en su caminar y se (re)planteen de qué maneras pueden “mejorar” su sistema de gestión.

Bien a través de recoger de una manera integrada las distintas prácticas de gestión, en el caso de Premie, bien incluyendo criterios de responsabilidad social, en el caso de Xertatu, bien creando espacios dónde las opiniones de todos y todas cuentan y se pueden identificar proyectos que a todos y todas importan y donde su desarrollo se puede hacer en equipo, en el caso del programa bilgune.

Ninguna de las tres propuestas es ninguna panacea… si bien todas ellas abren caminos de avance de una manera más equilibrada e inclusiva.

La intención de la sesión, como siempre, era crear un ambiente en el que las distintas propuestas pudieran “impactar” en las personas que acudieron para obtener información, al objeto de “remover por dentro” para que cada cual se llevase sus propias conclusiones sobre las cosas distintas que puede empezar a hacer si quiere resultados diferentes.

Jon Villamil nos contó como él ha vivido el paso de la empresa Batura Mobile por el programa Premie.

Esta es una empresa que se creó en 2006 y que se dedica al desarrollo de aplicaciones informáticas para movilidad.

Comentó que su necesidad era dedicar el tiempo suficiente a los temas de gestión. Pasar de una gestión que se podía caracterizar como de “apagafuegos” a una más “profesional”.

Empezaron por una serie de tareas referidas a conocer mejor la opinión de sus clientes y de las personas del equipo, a mirar con mayor perspectiva sus catálogos de clientes, de servicios, sus relaciones con los proveedores…

Empezaron a disponer de algunos indicadores que en tiempo real les daban información sobre “desviaciones” para poder tomar decisiones que mejoraban sus resultados.

Las cuestiones relativas a visibilizar la empresa como un conjunto de procesos relacionados les han generado mayores dificultades.

Aunque lo que yo entendí es que, más que las propias tareas en sí, lo “complicado” es vencer tantas inercias que les condicionaban sus maneras de hacer.

Lo difícil era terminar de comprender los conceptos clave que se “esconden” tras cada uno de los formatos (excusa) que plantea el programa.

Y ello señalaba algunos de los obstáculos con los que han lidiado:

  • eliminar barreras mentales e inercias construidas en el tiempo,
  • adaptar a su realidad las propuestas metodológicas del programa para hacerlas suyas,
  • ser capaces de dedicar el tiempo (intenso) suficiente peleándose con el día a día,
  • superar la frustración que se da cuando los datos constatan fallos y desviaciones
  • comprender que la mejora continua depende de TODO el equipo, etc

En su camino, con luces y sombras, destacaría que ahora son más conscientes de su propia realidad, disponen de más recursos que les permiten tomar más y mejores decisiones en tiempo real… y además están mejorando su productividad.

Posteriormente Ignacio Herbá, uno de los socios de Sport Studio una empresa de servicios deportivos y gestión de instalaciones deportivas nos expuso su experiencia en los programas Xertatu y bilgune.

Esta empresa fue creada en 1996 y su equipo humano consta de una gerencia colegiada de 2 personas, un equipo de 11 coordinadores, una administrativa y más de 180 monitores y monitoras deportivos.

Era una empresa que él calificó como “dispersa” en el sentido de que había poco contacto entre trabajadores y coordinadores. Era como una colección de reinos de Taifas donde los dos gerentes sentían el peso de la soledad en la toma de decisiones y el estrés por la exigente coordinación del día.

Ello no obstaba para que el estilo dela empresa tuviese un cierto “carácter olímpico”. De hecho nos comentó que a nivel interno han elegido una especie de juramento olímpico que guía su manera de hacer las cosas.

Por ello los objetivos que se plantearon inicialmente fueron los de:

  • Potenciar la unión y el sentimiento de pertenencia de las personas
  • Reforzar el trabajo en equipo y superar esa falta de comunicación entre equipos
  • Impulsar sistemas para que la toma de decisiones fuese más compartida, acercándola a las personas más cercanas a cada problemática y
  • Visibilizar y darle una forma más integrada a sus actuaciones en el campo de la responsabilidad social

Más que el cómo lo han hecho ( a su manera con el acompañamiento de una persona consultora) nos habló del vértigo que sintieron los dos gerentes por la “aparente” pérdida de poder en algunos momentos, las trabas y reticencias que surgieron ante las propuestas de cambio, incluso las dificultades para encontrar horarios comunes para poder encontrarse y hablar de las cosas que les importan.

Con bastante chispa nos contó Ignacio anécdotas “sorprendentes” sobre las respuestas de las personas, su grado de implicación en aquellos proyectos que habían vivido como suyos.

Nos habló de la importancia del reconocimiento a las personas (cuando es sincero), de la importancia de confiar en la responsabilidad y la capacidad de las personas para encontrar soluciones originales a las situaciones.

Su paso por Xertatu y bilgune no les ha dado reconocimientos externos, ni de momento se puede decir que realmente la empresa tenga mejores resultados económicos… Y sin embargo hay mejor ambiente, se trabaja más a gusto y los dos gerentes están más descargados de las incidencias del día a día

Según nos contó Ignacio en su experiencia hay un algo de “filosófico” que está permitiendo que al anterior “juramento olímpico” se añada la siembra de mayores oportunidades para que las personas puedan aportar y sentirse más incluidas.

Dos experiencias que no son transplantables, dos casos con sus avances y sus obstáculos…

Una manifestación más de que cuando creemos que otra forma de hacer empresa es posible y creamos,con coherencia, las condiciones para que dicha semilla germine, es posible alcanzar otros resultados.

¡Mucho ánimo para seguir alimentando este fuego! y que vuestro ejemplo contribuya a que más personas apuesten por estos estilos y maneras de hacer y de ser!

Eskerrik asko por compartir vuestra experiencia!.

One Response to “Batura mobile y Sport studio: dos experiencias en construcción”

  1. […] pasado 17 de Septiembre, desde el Servicio de Innovación 2.0 del Departamento de Promoción Económica de la Diputación Foral de Bizkaia, convocaron a nuestro […]

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