Y de nuevo ko-sortzen

Por fin me pongo a contaros que hicimos en el taller del 21 de junio. Ha pasado demasiado tiempo, pero bueno, aún está fresco como para poder contároslo. Sé que hay quien estaba expectante por saber que paso, pero hemos andado tan a tope que ha sido casi imposible sacar tiempo para rellenar estas líneas. En fin, que basta de excusas y al lío.

Tras conocernos entre todos en el primer taller, esta vez nos tocaba conocernos en un contexto diferente, pasándonoslo bien y jugando para crear entre todos de una manera informal.

Así que nos sacaron a la calle con papel, celo, cinta aislante roja, y platos de plástico, con la misión de hacer entre todos un coche en el que pudiésemos ir todos. Como un coche nos parecía poca cosa (somos o no somos de Bilbao?), pues hicimos un autobús!!!

Cuando estábamos todos contentos con el resultado, nos mandaron, valiéndonos solo del material usado, crear dos barcos. Y ahí que nos pusimos manos a la obra a hacer un velerito y una trainera.

Y cuando ya estábamos satisfechos, van y nos retan a hacer, con el material usado, una ciudad por parejas. Allí salieron el ayuntamiento, un parque, una pista de atletismo, un deposito de agua, una casa, un salón de té y un edificio de oficinas.

Lo llamativo de esto es cómo pasamos de trabajar todos juntos a trabajar en dos grupos y luego por parejas. No hemos planificado, pero cada uno de una forma natural ha ido poniendo sus cualidades en el grupo, respetándose la distinta contribución, ofreciéndonos unos a otros. Nos hemos dado permiso para experimentar y eso ha permitido que la autoorganización funcionase.

Es posible que el contexto de colaboración creado hubiese sido distinto si en vez de haber empezado en grupo hubiésemos empezado de dos en dos. Quien sabe…

Después de la parte mas “lúdica” pasamos a “trabajar”. Nos dividimos en grupos para trabajar entorno a las preguntas que surgieron en la sesión anterior. Cada grupo elegía una pregunta para trabajar. Estas son las que salieron:

  • ¿qué puedo hacer yo para poner en cuestión los esquemas de poder para transformar los esquemas de relaciones?
  • ¿qué puedo hacer yo para ver las ventajas que supone una gestión participativa y basada en las personas?
  • ¿qué puedo hacer yo para buscar/encontrar las empresas/clientes complementarias?
  • ¿qué puedo hacer yo para ayudar a identificar/explicitar lo esencial, lo que mueve y lo que frena/paraliza realmente a la organización en estos momentos de incertidumbre y despiste?

Para sintetizar las preguntas hemos hecho un brain moving: una especie de brain storming en movimiento, es decir, durante 10 minutos podíamos dar ideas en una mesa, aceptando todas las ideas que saliesen como válidas, y al cabo de 10 minutos cambiábamos de mesa para aportar en otra pregunta.

Después hemos empezado a “prototipar”: llevar a lo tangible las ideas que han surgido en nuestra mesa. Para ello nos han dado legos, plastilina, tijeras…han salido cosas curiosas e ideas importantes:

  • poder expandido – poder limitado
  • poder monolítico – poder flexible
  • peso del poder rígido
  • el poder como algo plástico
  • empresa abierta
  • espacio para el aprendizaje
  • humor dentro de la empresa
  • espacio de conciliación
  • curiosidad de niño
  • buscar complementariedad entre nosotros
  • el peso del pasado
  • proyectar lo esencial de una empresa hacia el futuro

Y con estas reflexiones acabamos la jornada. No podemos negar que lo pasamos muy bien.

Ahora llega lo duro, el siguiente paso es implementar. Antes del próximo taller los grupos tenemos que presentar el proyecto a un posible cliente para recibir su feedback, para testear el proyecto. A ver que sale…

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Arbela. Bideak Eginez.