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Cambiar la mirada para desvelar lo ilógico

Tenía pendiente escribir la crónica de la sesión que celebramos el pasado 22 de octubre dentro de un nuevo “taller de aprendizaje y co-escucha”.

26 personas nos reunimos para debatir sobre “cómo impulsar procesos de transformación organizativa basados en personas”. Empezamos compartiendo inquietudes, necesidades, deseos, incertidumbres…

Percibí sobre todo un deseo intenso de encontrar fórmulas, herramientas, claves… para romper este nudo gordiano.

Alberto Etxeandia hizo una primera exposición para situar algunas piezas de este puzzle encima de la mesa. Y empezó con una pregunta: ¿por qué avanzar hacia organizaciones basadas en personas?. Dio cuatro argumentos:

Por el evidente crecimiento de los grados de incertidumbre, que ponen en cuestión la posibilidad de prever el futuro y de “planificar”. (En contraposición a la idea de “plan” explicó que una estrategia más adecuada puede ser instaurar un bucle continuo de acción-reflexión, donde lo importante es buscar caminos más que buscar un camino predefinido. Abogó también por incrementar en las organizaciones la conexión con el entorno a través de más ( y más diversos) canales de comunicación).

Por una cuestión de competitividad. Entender las personas como un coste conllevaría la localización en los países de bajo coste.

Por la profunda insatisfacción que a todos los niveles producen los sistemas de gestión basados en el CONTROL.

Y en cuarto lugar, por los cambios producidos en la concepción del trabajo. Y en este punto se extendió especialmente. Habló de la “emergencia del trabajo del conocimiento” y de la “transición del trabajo abstracto al trabajo cognitivo”. Y para entender lo que hay debajo de estas cuestiones hay que hilar muy fino so pena de perdernos en estos razonamientos.

Conceptuó el conocimiento como la combinación indisociable de lo que pensamos, sentimos y deseamos y hacemos. Desde esta interpretación se ensancha el significado del término conocimiento incluyendo a lo que es el saber, el deseo y la capacidad de poner en práctica lo que sabemos. A mi me recuerda esa trilogía de saber, querer y poder. Y me surge un pregunta y una consideración.

La pregunta ¿para qué sirve acumular saber si o bien no estamos estimulados para desplegarlo o no tenemos capacidad para aterrizarlo en la práctica?

Y la consideración es que esto del conocimiento es un chollo. No se gasta con su uso sino que al revés, mejora y crece con el intercambio.

A continuación formuló una segunda pregunta ¿Cómo transformar los conceptos de organización para permitir un mayor despliegue del conocimiento?

Apuntó cómo muchas veces en el lenguaje se habla de la organización y las personas como algo diferenciado, cuando si algo es la organización es el conjunto de personas que la componen y sus relaciones.

En su argumentación empezó a desvelar la lógica subyacente de los modelos de gestión imperantes y las contradicciones entre lo que dicen pretender y sus modos organizativos.

Históricamente desde la revolución industrial lo predominante ha sido el denominado “trabajo abstracto” basado fundamentalmente en organizarse en base a tareas, donde lo importante es que cada persona siga el plan diseñado por la dirección de la mejor manera posible y para ello se establecía una retribución económica en base a una dedicación horaria. ¿Os suena?

La cuestión se complica cuando con la emergencia del trabajo del conocimiento, la propia naturaleza del trabajo se modifica. En este sentido la expansión del conocimiento tiene más que ver con la forma en que se despliega el trabajo que con su contenido. Como rasgos del trabajo cognitivo incluyó la comprensión global, la orientación a la responsabilidad, la inclusión del deseo y la intensa comunicación. Y eso plantea cómo reto cómo dotar de significado el trabajo que cada uno realizamos.

Y como dice Maite Darceles en su libro Guías para la transformación: “Y esta es la clave de lo que estamos hablando. El modelo de organización que hemos heredado, basado en la forma de trabajo meramente física, está orientado a dirigir y organizar el trabajo repetitivo y controlado. Este modelo, sólo puede aspirar a competir en costes, ya que no está pensado para desplegar el conocimiento de las personas, sino para planificar y organizar su trabajo y ejercer un rígido control”.

Esta transición de la esencia del trabajo, EN LA QUE YA ESTAMOS INMERSOS, requiere revisar la comprensión del trabajo y transformar los contextos organizativos para fomentar el trabajo en equipo, la cooperación, la comunicación, la apertura al exterior, la visión global, etc.

A partir de aquí empezamos a trabajar por pequeños equipos para debatir sobre las propuestas anteriores. Especialmente para identificar aquello en lo que había más consenso y más disenso.

Sobre la puesta en común que estuvo moderada por Alfonso Vázquez me remito al otro post “Desvelando lógicas y resistencias”.

Por añadir una idea diría que hubo un debate interesante sobre si el tránsito hacia nuevas formas organizativas orientadas hacia el fomento de la participación era algo fácil o difícil. Según Alfonos el tránsito no es difícil, lo que pasa es que no se pude hacer sin romper la lógica del modelo imperante. Por ello nos animó a cuestionarnos la ¿lógica? de lo que hacemos y a cambiar la mirada para poder ver nuevas posibilidades.

En este sentido las resistencias, las incertidumbres, los sudores fríos, los vértigos… son buenos hilos para tirar para ver qué es lo que traen.

Y mientras tanto podemos ir experimentando cómo creamos nuevas dinámicas para que lo que deseamos (el aumento de la participación) vaya sucediendo.

Tiempo para dejarnos sentir y estar abierto a lo que llegue.

Desvelando lógicas y resistencias

El pasado viernes, día 22, hemos dado inicio en el Departamento de Promoción Económica un nuevo “taller de aprendizaje y co-escucha” en torno a “cómo impulsar procesos de transformación organizativa basados en personas”.

Si algo destacaría en la sesión ha sido que las personas que han asistido han puesto mucha pasión. Ha habido una intensa participación donde lo intelectual y lo emocional han estado muy presentes: argumentaciones varias, defensa corajuda de posiciones, manifestaciones de malestar y frustración…
Desde mi punto de vista todo emerge del intenso deseo de encontrar caminos de avance en esto de la participación (real) en las organizaciones y de la sensación generalizada de que es un proceso complejo, difícil y lleno de sinsabores.

Por parte del equipo de Hobest, que ha facilitado la sesión, se ha propuesto una tésis: “Son precisamente las lógicas de los sistemas de gestión imperantes las que impiden que se produzcan procesos auténticos de participación, más allá de pequeños avances”.

Si algo pretenden estas sesiones de trabajo es cuestionar la realidad, desvelar las lógicas que subyacen a muchos planteamientos que damos por supuestos sin ser del todo conscientes de las implicaciones que tienen. Animarnos a observar la realidad con más distancia para permitirnos cambiar la mirada y reflexionar sobre nuestros filtros de interpretación de la realidad.

Para mi es esperanzador cuando observo manifestaciones en las que se declara desilusión y frustración ante la posibilidad de favorecer procesos de participación. No es que sea masoquista, es que pienso que solo cuando nos invade una profunda desilusión estamos dispuestos a investigar la causa de nuestro sufrimiento. Es cuando nos abrimos a la posibilidad de poner todo en cuestión, para ver todo aquello que, aunque ha estado permanentemente enfrente nuestro, hasta el momento no hemos sido capaces de ver.

Por ello me quedo de esta sesión con la “provocación” de la tesis planteada y la respuesta tan emocional que ha suscitado.

Creo que lo importante no ha sido lo dicho sino lo que lo dicho ha movido en cada una de las personas asistentes. Por ello mi propuesta de cierre ha sido dejarnos habitar por este cumulo de sensaciones, en principio sin tratar de encontrar ninguna respuesta, y abrirnos a lo que a cada uno nos vaya llegando. Todos tenemos dentro los recursos que necesitamos para encontrar lo que buscamos, solo hace falta estar abiertos con mucha humildad y reconociendo nuestras vulnerabilidades.

Seguro que estos 15 días antes de la próxima sesión resultan fértiles. Por lo menos la semillita ya se ha lanzado.

PD: Post dedicado a Eva Armesto que hoy cumple años. Zorionak!

Predicando con el ejemplo y disfrutando del camino

Ayer, de la mano de Ainhoa del Caso iniciamos en el servicio de innovación la implantación de Premieberri. Queríamos experimentar en carne propia eso que recomendamos que otros hagan. Aunque nuestras agendas están bastante saturadas nos parecía prioritario eso de dar ejemplo. Así que obviando la manida excusa de “no tenemos tiempo” nos hemos puesto a ello.

La verdad es que nos hemos regalado un espacio en el que podemos hablar con naturalidad y confianza de aquellos aspectos que nos pueden ayudan a crecer y coordinarnos.

Puede parecer que en este caso somos alumnos aventajados porque conocemos la metodología Premieberri pero nada de eso, aunque el efecto sorpresa queda reducido. El buen hacer y el tono suave de Ainhoa nos ha hecho fluir en una mañana que se ha hecho muy corta y muy profunda.

A la hora convenida, las 9 de la mañana, nos juntamos todo el equipo del servicio de innovación con los cuadernos de aprendizaje en blanco, listos y dispuestos para e x p e r i m e n t a r.

Empezamos por centrar el objeto de la sesión, convenir en la necesidad de eliminar etiquetas y prejuicios que solo contribuyen a generar resistencias y a pedir disfrute. No en vano reputados estudios neurológicos informan que el mecanismo fisiológico de aprendizaje se facilita cuando hay disfrute, y no era cuestión de desoir a la ciencia.

También desde el minuto cero hablamos de la importancia de “estar muy presentes”. Para ello Ainhoa nos enseñó una técnica de respiración para relajarnos, aquietarnos y abrirnos al momento presente.

En las diversas dinámicas que realizamos, enriquecidas con videos y fábulas, trabajamos en los siguientes temas:

Darnos cuenta de que todos y todas tenemos logros, retos personales y profesionales
Reflexionamos sobre cuales son las características de las personas que aprenden y de las organizaciones que facilitan el aprendizaje (hablamos de libertad, confianza, responsabilidad, mucha comunicación, escucha, sentido, poder distribuido…)
Conversamos sobre los significados del verbo liderar y sobre la idea de que cuantos más lideres mejor
Hablamos de la polaridad víctima-protagonista y sobre la idea de que aunque ir de víctima puede parecer que se relaciona con ser inocente, también lo es con la impotencia; mientras que ser protagonista otorga a partes iguales responsabilidad y poder para cambiar
Hablamos de cómo nos ven los clientes y de cómo nos comportamos habitualmente, viendo las conexiones entre ambas cuestiones
Avanzando en el tiempo indagamos en lo que queremos que digan de nosotros los clientes y a su vez de qué tipo de comportamientos queremos desplegar
Identificamos retos profesionales en los que estamos inmersos o en los que queremos salsear…

Y para cuando nos quisimos dar cuenta habían pasado 5 horas. Prolongamos media hora más la sesión porque quedaban cosas en el tintero, y nos llevamos un montón de tareas para que cada cual vayamos desarrollando.

Será por lo agradable de la compañía, por las buenas artes de Ainhoa, por las bondades de Premieberri, por ese respirar aprendido, por la ilusión de empezar algo nuevo… o por todo a la vez, la cuestión es que ayer dimos un pequeño paso que a mí me supo a gloria.

Nos hemos citado de nuevo el día 3 y la propuesta es muy atrayente porque se trata de sentir la fuerza del equipo y la experiencia de soñar despiertos para traer el futuro al presente (muchos significados para esta mágica palabra).

TECOPLAS: Pulsando teclas para comunicarse mejor

Algunas películas empiezan por el final y luego se van narrando. En este caso os cuento que en la ronda de cierre de la sesión que este lunes 18 celebramos en Tecoplas, en el marco del programa Premieberri, fue muy curioso constatar la diversidad y la diferencia de las sensaciones que se expresaron por el colectivo. Prácticamente la mitad de las personas hablaron de oportunidad, confianza, esperanza… y la otra mitad hablo de incertidumbre, incredulidad, preocupación… ¿habíamos celebrado una sola reunión o se había desglosado en dos planos paralelos?. Aprovechando mi posición de observador en dicha sesión os doy mi versión más desapegada.

Empiezo por resaltar la masiva asistencia, el alto interés con el que se siguió toda la sesión y sobre todo… la SINCERIDAD con la que se expresan todas las cuestiones.

Me sorprende agradablemente la naturalidad con la que hablan y que no evitan ninguna cuestión, van derechitos al meollo. Eso sí, en el lenguaje aprecio expresiones que a ratos asumen responsabilidades a ratos aparece como víctimas inocentes.

Para mi fue una sesión igual de rica que la primera. Hicieron autocrítica de algunas cuestiones que deben mejorarse, apuntaron ideas hacia las que desean dirigir sus esfuerzos, expresaron retos personasles y colectivos en los que desean trabajar…

Si en la primera sesión para mí la palabra más repetida fue la de CONFIANZA, en esta segunda hablaría de COMUNICACION: su importancia y su necesidad de mejorarla.

Una de las propuestas que surgió, con la aportación de Alberto Etxeandia, fue la de reforzar la comunicación entre todas las personas que participan en cada proyecto, de forma que los errores disminuyan y la sensación de trabajar coordinadamente en equipo crezca.

Me sorprendió cuando al final de la sesión afloró esa “división” de sentires y pensé ¿qué es lo que se me ha escapado desde mi puesto de observador?

En algún sitio leí que los sentimientos que tenemos están siempre asociados a necesidades que tenemos. Cuando nuestras necesidades están satisfechas los sentimientos son agradables, cuando las necesidades no están satisfechas los sentimientos son desagradables. Por ello creo que la situación que se generó al final de la sesión es una oportunidad para que exploren cuales son, en cada caso, las necesidades que están surgiendo y cómo se van satisfaciendo (o no).

Creo además que en el espacio de encuentro que van creando tienen la posibilidad de poner en acción iniciativas para ir avanzando. De lo que no me cabe la menor duda es que recursos tienen de sobra.

Se emplazaron para el próximo 8 de noviembre y se llevaron sus cuadernos de aprendizaje con unos cuantos “deberes” que Juan Antonio Muñoz generosamente les regaló.

Confio que en estas tres semanas se produzca un fluido intercambio de conocimientos en el que todos pueden enseñar y todos pueden aprender. ¡Que lo disfruten, incluso con sus momentos de incertidumbre!

¡Que las teclas que vayan pulsando generen notas armónicas!

PRESENTACIÓN EN EL BEHARGINTZA DE ZONA MINERA

DEL PROGRAMA DE GESTIÓN PREMIE

Mejorar los Resultados de las Empresas a Través de la Mejora de la Gestión

El día 21 de septiembre de este año en curso, los abajo señalados, acordamos una colaboración para divulgar y dar a conocer a las empresas del Behargintza Zona Minera (que da servicio a los municipios de: Abanto-Zierbena, Ortuella, Muskiz y Zierbena), las características y los beneficios del Sistema de Gestión Empresarial Premie.

 

Y como en toda colaboración, se requiere un acuerdo de las partes para encontrar qué intereses son los que compartimos, qué tenemos en común respecto de nuestros clientes, cómo aunamos nuestras voluntades,… Nada de esto ha supuesto ninguna dificultad más allá de cuadrar nuestros calendarios.

Lo primero el agradecimiento:

  • Agradecer al MEATZALDEKO BEHARGINTZA, en la persona de Angel Medina y de todas sus colaboradoras el trabajo de convocar a las empresas de la zona a esta jornada, además de cedernos el salón Gorbea para la celebración del evento.
  • Agradecer a Angel Astorkiza, gerente y creador de la empresa SUSTRAIAK SYSTEMS, y a el relevo que viene, Urko Astorkiza y Asier Arranz, que nos hicieron un relato pormenorizado de cómo vivieron la experiencia en la implantación en su empresa del programa Premie: Cuáles fueron las primeras dificultades, cuales las ventajas que aprecian en el programa, qué valores ven en él y cómo sirve el modelo como organizador de conceptos para la gestión de la empresa.
  • Agradecer a DIDnova, en la persona de Jesús Mª Buisán Martín, la coordinación, la dedicación y el conocimiento que ha puesto en juego para en bien de este acontecimiento.
  • Y agradecer el interés de las empresas que acudieron a la presentación.

 La idea de partida fue presentar a las empresa de la comarca el programa de gestión Premie y algo más: Nuestra intención es establecer un contacto directo y duradero con las empresas y con los agentes para que, juntos, mantengamos una comunicación que nos permita mantener un flujo de conversaciones en las que cada uno de nosotros cuente y explique cuáles son las aspiraciones de cada uno y qué estrategias podemos implementar entre todos para armonizar nuestras actuaciones.

Las ventajas de este modo de relación están a la vista:

♦      El Behargintza de cada comarca podrá orientar sobre las necesidades de su entorno.

♦     Recibiremos información de primera mano de las empresas, de su estrategia y de su idea de futuro.

♦      Los consultores del programa Premie, y de otros programas del Dpto, podrán mostrarse más activos en sus sugerencias.

♦      Nos permitirá tomar decisiones más próximas a la realidad y planificar mejor el futuro.

Y también hablamos de Premie y de la capacidad que tiene el programa para mejorar los resultados de las empresas a través de la mejora de la gestión.

 

Uno de los aspectos más importantes de este programa es su capacidad para adaptarse a la necesidad de cada empresa: “Un programa a su medida”; es uno de los eslogan que utilizamos.

 

 Y por eso, en cada ocasión en que presentamos Premie, contamos con la experiencia de una empresa que lo haya implantado. En este caso la empresa fue SUSTRAIAK SYSTEMS, S.L. En el relato que hicieron Urko y Asier, fueron dando cuenta de las herramientas de gestión que el programa propone, del uso que la empresa hizo de ellas y, aunque al principio no se vea su valor, de la importancia que tienen en lo que hace a la gestión.

Que cada empresa cuente su experiencia con el programa y la mejora conseguida, es siempre la mejor enseñanza (y la más difícil) que nos pueden ofrecer.

No entraremos en el detalle de la exposición y con esta reseña daremos la noticia por concluida… hasta la siguiente ocasión en la que volveremos a contar con tod@s.

Redes, sueños y nuevas posibilidades

No quiero que pase más tiempo sin compartir algunos comentarios en torno a la sesión que celebramos el pasado día 7 de octubre. En el ilustrativo post de Saioa tenéis una crónica de lo que allí aconteció.

Yo quiero centrarme en la última de las dinámicas. Tras una sesión en la que hubo mucha presencia y mucha generosidad, nos colocamos en círculo y expresamos en voz alta cual era nuestro deseo y/o nuestra demanda al resto de personas para seguir avanzando en el camino de la “gestión participativa”. Y así entre todos y todas fuimos tejiendo una red de posibles colaboraciones y complicidades.

Sin duda, una imagen vale más que mil palabras, por ello para mí lo mejor de la experiencia fue sentir que estábamos conectados, que había muchos aspectos coincidentes y otros tantos muy diversos. Y que “si queremos, podemos”.

Como recoge Victor en su comentario fue muy enriquecedor compartir experiencias. Dos conclusiones: escuchar otras historias amplia nuestro ámbito de visión, y a su vez, expresa que somos mucho más parecidos de lo que creemos.

Nosotros por nuestra parte expresamos nuestro sueño de promover un movimiento de avance hacia formas de entender el trabajo y las organizaciones más sanas y ecológicas.

Sin duda este movimiento ya está en marcha y es imparable. Lo que ocurre es que hay tanto ruido en el ambiente que cuesta escuchar estas pisadas y estos diálogos.

Por eso nos parece tan importante facilitar espacios para el encuentro y poner altavoz a estas experiencias. Hay que desmontar muchos juicios de imposibilidad y muchas creencias obsoletas. Es importante que nos enfrentemos a aquellas preguntas que tienen el poder de cambiarnos, a nosotros y a la realidad, ¿qué tipo de empresa, de sociedad, de relaciones… queremos alumbrar?

Sin duda en este camino surgirán obstáculos, miedos, incertidumbres… pero reconoceréis que cuando uno emprende el viaje que desea siempre aparecen los recursos necesarios para solventar las dificultades, y sino que se lo pregunten hoy al pueblo chileno.

La crisis social y económica en la que vivimos trae consigo semillas de cambio. De hecho cuando miramos atrás vemos cómo situaciones de dificultad dieron a luz nuevos y mejorados tiempos. Por eso ahora que miramos al futuro vamos a hacerlo desde la convicción de que en nuestras manos está la posibilidad de construirlo de acuerdo con nuestros sueños y deseos.

Y para ello, sin duda, solo queda aplicarnos en el presente. Elegir una actitud desde la que estemos abiertos a aprender, a compartir, a escuchar los mensajes que recibimos a diario para encontrar precisamente eso que estabamos buscando.

Nosotros también nos ponemos a ello, empezando a diseñar los programas que queremos ofertar en 2011, con especial énfasis en las nuevas propuestas de acción y en el impulso de los espacios de encuentro.

¡Que la red siga creciendo!

EQUIPAJE LIGERO PARA NUEVAS AVENTURAS

¡Parece que fue ayer cuando cogí las vacaciones y mira por donde que ya estoy de nuevo de vuelta!. Aunque en esta ocasión ya no estoy en el mismo lugar físico. En el contexto de los cambios que se han realizado en el Departamento se ha definido una nueva distribución física de las personas que me ha afectado.

La primera visión de mi nuevo despacho fue desoladora. Montones de cajas se apilaban en el suelo lo que prácticamente me impedía ver ni la mesa ni la silla. Así que, armándome de mucho valor he hecho estos dos primeros días un ejercicio de “soltar”. Cientos de documentos y carpetas del año la polca esperaban ser revisados por mi para darles nuevo destino. Muchos recuerdos de tiempos pasados. Historias que me han permitido llegar hasta aquí pero que ya no las necesito. Así que agradeciendo internamente la contribución de esas experiencias, he procedido a engordar el almacén de reciclaje de papel. Calculo que no me habré quedado ni con el 20% de la documentación y es como si mi mochila se hubiese aligerado significativamente. Incluso tengo que confesar que estoy de subidón. El hecho de sentir ese “espacio vacio” me permite moverme mejor y estar mejor preparado para que llegue lo nuevo.

Este último cuatrimestre del año promete ser intenso. Entre los proyectos que manejamos destacaría los siguientes:

• Seguramente el más importante es el de construir equipo a través de las distintas actividades que estamos desarrollando. Seguimos en proceso de adaptación del nuevo equipo del servicio de innovación. Las palabras “reto”, “confianza” y “creatividad” parece que nos pueden dar mucho juego.
• Lo que venimos denominando como iniciativa Premieberri tiene que dar su particular “salto” para avanzar de ser una iniciativa piloto a una oferta consolidada. A medida que avanzamos en Premieberri, lo configuramos como una experiencia de aprendizaje organizacional en el que se vayan mejor integrando las personas (y sus deseos) y los proyectos (desde una perspectiva de reto)
• Vista la exitosa experiencia del año pasado con los talleres con consultores queremos diseñar dos nuevos talleres de trabajo dirigidos a empresas para avanzar hacia formas organizativas con mayor participación de las personas
• Queremos mantener líneas de colaboración estrecha con personas consultoras para establecer lazos de complicidad en este empeño de cuestionar y transformar el “rol” de la intervención en las organizaciones
• Queremos reforzar el enfoque orientado a la acción de los distintos foros en los que participamos
• El plan de artesanía que elaboramos a principios de año es preciso darle alguna vuelta para aterrizarlo en la práctica en función de nuestras posibilidades reales de intervención
• …

En fin, mucha actividad. Así que va a venir bien eso de viajar con equipaje ligero. Os iremos informando

Encuentro de experiencias de participación.

Ayer tuvo lugar en el departamento un encuentro entre las organizaciones que están implantando proyectos de transformación basados en las personas, con idea de compartir experiencias entre ellas.

Desde el servicio organizamos este evento con idea de conocernos mutuamente, compartir experiencias, explorar nuevas posibilidades y constituirnos como grupo…

Iniciamos la sesión, precisamente, conociéndonos, empezando a poner los primeros granos para construir relación entre todos.

En las presentaciones, cada uno además del nombre, compartía con los demás algo de las experiencias que estaban desarrollando.  Se expresaron en voz alta ideas cómo:

  • Transparencia.
  • No jerarquía.
  • Desarrollo de capacidades individuales y de equipo.
  • Superar la dificultad de implicar.
  • Valores y confianza.
  • Abrir campo de visión…

Una vez nos “conocíamos todos un poquito mejor“, nos dividimos en tres grupos para hablar de los catalizadores de la transformación, de los frenos y obstáculos y de los éxitos que estaban teniendo y fracasos.

Respecto a los impulsos, a los catalizadores de la transformación, aparecieron aspectos como:

  • Todos emprendedores en la empresa.
  • Ilusión, ganas.
  • Confianza mutua en el cambio generacional.
  • Posibilidad de compartir.
  • Aporte de todas las personas.
  • “Un niño aprende más de lo que ve que de lo que se le dice”–> paralelismo en la empresa.
  • Las cosas se pueden cambiar con la actitud: querer es poder.
  • Visión de hacia donde quieres llegar: faro que te ilumine el camino.
  • Persistencia.
  • Saber ser autocrítico y no desfallecer.
  • Transparencia en la empresa.
  • Metamorfosis.

Hablando de frenos salían:

  • Falta de compromiso.
  • Cuesta delegar.
  • Cesión de poder de cara a la galería.
  • Egoísmos: ver en riesgo el puesto de cada uno.
  • Falta de implicación, de asunción de responsabilidades.
  • Falta de espacios compartidos.
  • Falta de comunicación, fundamental para implicarse.
  • Falta de confianza, que nos lo creamos.
  • Que unos pocos carguen con el peso de todo.

Respecto a los éxitos:

  • si le das libertad a una persona, si puede hacer cosas que le gustan, se le nota.
  • Imagen de un niño con una varita mágica, como la de una persona la primera vez que se siente con “poder” para encargar trabajos al gerente.
  • Placer del logro individual (pescador satisfecho) y del logro colectivo (cesto de peces)
  • Somos vitales en la empresa, el corazón, el músculo que impulsa.
  • Creer que va a pasar algo bueno aunque no lo sepas a ciencia cierta (como una niña que va a romper una piñata con la esperanza de que lo que hay dentro le va a gustar)
  • No somos nadie sin un equipo que nos apoye y empuje, como pasa en la fórmula 1.

Después de esto, mantuvimos una charla sobre lo que cada uno estaba viviendo, las dudas, los miedos, las ilusiones…

Y para cerrar la sesión, estuvimos hablando de la continuidad de las sesiones y de cual sería el objetivo de las mismas, lo que cada uno puede aportar y quiere pedir al grupo. Salían aspectos cómo:

Ahora sólo falta que esto no haya sido ilusión de un día y que realmente seamos capaces de juntarnos y crear un grupo que comparta sueños y esperanzas.

Tecoplas: conversaciones que abren posibilidades

Y por fin llego el 6 de octubre. Tras la presentación inicial de la que os hablé en otro post, llegó la hora de la verdad. Tocaba realizar la primera sesión de Premieberri.

Así que a eso de las 14h30’ nos juntamos en una sala de reuniones 20 personas. 18 de Tecoplas, casi la plantilla al completo, Juan Antonio Muñoz como facilitador y yo mismo como observador.

La hora elegida, lo reducido del espacio y el calor que hacía no auguraban muy buenos presagios. Al principio lo que predominaban eran los brazos cruzados.

Suave suave empezamos hablando de la importancia de escucharse unos a otros, de compartir desde el respeto las opiniones diversas, de hablar de lo que habitualmente no se habla… ¡palabras!, ¿sólo palabras?

La primera invitación fue a describir cómo queríamos que fuesen las reuniones. Nos pilló un poco fríos y costaba arrancar. Aún así fueron brotando las primeras palabras. Se reclamó participación, sinceridad, compromiso, carácter práctico, respeto… (¿sería todo un “queda bien”?).

Las primeras risas surgieron cuando empezamos a compartir retos, logros y aspectos de cada uno desconocidos para los demás. Algo cambió en ese ejercicio. Las defensas empezaron a relajarse y el interés iba creciendo.

Al de poco surgió un acalorado debate que tenía que ver con lo que ocurre en Tecoplas cada vez que surgen los errores. La inercia en buscar culpables, echar balones fuera… Y de una situación de cierta tensión se fue avanzando hacia una constatación de que era mucho más sano poner el foco en tratar de aprender de los errores que en buscar la salvación propia buscando una cabeza de turco.

A partir de ahí hicimos varios ejercicios en los que la palabra más repetida era la de la CONFIANZA. La demanda de que la dirección de Tecoplas incluyese en sus criterios de gestión elementos que favorezcan el crecimiento de la confianza, por una parte y la conveniencia de que las personas de Tecoplas “confiasen” más en sus propios compañeros.

Me llamó la atención el nivel de sinceridad y de profundidad que empezaban a adquirir las conversaciones desde un momento tan temprano de la intervención. En mi opinión ello se debe a que era un tema que necesitaba tratarse y que en cuanto se había dado la posibilidad de abordarlo allí hacía acto de presencia.

Era como si, sin hacer grandes florituras, en cuanto había aparecido un ESPACIO había aflorado lo que estaba esperando ser dicho. En algún momento con tensión y cierto enfado, pero en general con bastante escucha y respeto.

A partir de ahí todo fue fluyendo con bastante naturalidad. A ratos silencios, a ratos conversaciones en paralelo, a ratos risas y sobre todo… mucha carne en el asador.

El nivel de participación hizo que no pudiesemos tratar todos los temas previstos, pero Juan Antonio, con buen criterio, optó por permitir que cada conversación llevase el tiempo necesario. Lo dejamos cuando empezaron a comentar cómo les ven los clientes. Se comprometieron para escribir cada uno en su “cuaderno de aprendizaje” una serie de “tareas” para ir profundizando en aquella cuestiones que les pueden ayudar a seguir avanzando.

Concluimos con una ronda de cierre en la que cada cual describía con una sola palabra la sensación con la que se iba. Entre las “sensaciones” que se expresaron se habló de: ilusión, confianza, mayor conocimiento mutuo, necesidad de compromiso, desahogo, sinceridad, novedad, esperanza, optimismo, expectativa…

Para mi fue una buena ocasión de aprender y disfrutar. Considero que ayer se pusieron unas buenas bases para mejorar las relaciones. El tiempo pondrá el proyecto en su sitio y se verá su grado de utilidad pero en cualquier caso es momento para felicitarles por el valor y la apertura con las que han iniciado este viaje colectivo. Les seguiremos la pista. ¡Suerte! Zorionak!

Casualidades, combinaciones imposibles y creatividad

El otro día, asistidos por una presencia de la que os hablaremos en otro momento, participamos en el Servicio de Innovación en una experiencia que pretendía estimular nuestra creatividad. Se trataba de combinar diferentes ingredientes para crear platos originales, diferentes, atrevidos, que rompieran nuestras concepciones habituales de lo que se puede “mezclar” y lo que no.

Fue una experiencia muy enriquecedora porque al hacerlo en equipo en cuanto había un bloqueo enseguida fluían las propuestas para combinaciones “imposibles”. Y de repente los límites se difuminaban, como en el vídeo “atrévete” en el que los autolímites se caen cuando nos atrevemos a perseguir nuestros sueños y donde al final el miedo resulta ser un fantasma.

Ventana externa

Hago esta introducción porque quiero “combinar” las reflexiones que en estos momentos estamos haciendo a nivel del servicio con otro vídeo que “casualmente” he recibido hoy. El vídeo es un viejo conocido que sin embargo cada vez que lo ves te ilumina por dentro. Es el titulado “Bizkaia dubidubi” de los geniales Jorge Miguel y Olatz.

Ventana externa

Estamos en el Servicio de Innovación reflexionando en torno a la orientación que queremos dar al conjunto de programas que impulsamos. El hilo que queremos trabajar es el que tiene que ver con “ampliar la comprensión de las organizaciones y la competitividad”. Y es que los cambios económicos y sociales en los que estamos inmersos requieren de todos cambios de gran calado. Lo que hasta ayer valía empieza a ser obsoleto. Adaptarse para sobrevivir, que diría Darwin.

En nuestra opinión para que las organizaciones sean sostenibles es preciso avanzar en una triple dirección: hacia procesos de mayor participación en la gestión, hacia organizaciones abiertas que trabajen en red y hacia proyectos en los que la responsabilidad social sea un criterio de decisión.

¿Y cómo se hace esto? ¿cómo integramos esta triple perspectiva?. Pues en eso andamos, así que todas las colaboraciones son bienvenidas.

En cualquier caso, en el matiz en el que me quiero detener hoy es que cuando estamos enfrascados en intensos debates llega un video original, retador, que combina frescura, diversión, sencillez, espontaneidad… y nos estimula, nos carga de energía.

A mi me lleva a conectar este video de Bizkaia dubidubi con las mezclas gastrónomicas ¿imposibles?. Seguramente si nosotros hubiéramos recibido el encargo de un vídeo promocional de Bizkaia, hubiéramos contratado especialistas, hubiéramos hecho un diseño sesudo para que no faltara nada, hubiéramos invertido un importante presupuesto… y hubiera salido un producto de calidad y … previsible.

Así que a ver cómo nos dejamos infectar por esta conjunción de fuerzas: guisos imposibles y bailes dubidubi para que nuestra oferta sea retadora y estimulante. ¡En ello andamos, tratando de volar!

PD: Dedico este post a Jorge Miguel y Olatz, a los que no conozco y a Ixiar y a Miren, a los que sí tengo la suerte de conocer

Arbela. Bideak Eginez.