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Eskerrik asko 2009! Ongi etorri 2010

Han pasado muchas cosas en este 2009 que ya nos deja y permite que 2010 llegue para acompañarnos durante otro intenso año.

Año este de 2009 que nos traído en este servicio de todo: dos nacimientos (Martina y Maddi), una prejubilación (Inaz), despedida de personas muy entrañables (Xabier y Justina), incorporación de nuevas personas (Fede y Ane), proyectos ilusionantes (constitución de la comunidad de personas consultoras Baikom, talleres de trabajo sobre nuevas formas de intervención en la consultoría, pruebas piloto de Premieberri, foros desbordantes de participación y propuestas, nacimiento de un área específica dirigida a proyectos de transformación basados en personas, experiencias de generación de conocimiento en diversas empresas…) y por supuesto más de una decepción que supongo que han llegado para enseñarnos cosas aunque a veces nos cueste identificar.

Año en suma de proyectos, de crecimiento, de cuestionamiento, de dudas, de creación de nuevas redes…

2010 toca a la puerta y nos ofrece su hoja en blanco para que la llenemos de nuevos proyectos a condición de que nos atrevamos a seguir experimentando, compartiendo.

Lejos de hacer una lista de buenos propósitos quiero expresar aquí la intención de seguir trabajando con ilusión en aquellos proyectos en los que creemos.

Una petición: encontrar la fuerza necesaria para atrevernos a afrontar con madurez los miedos que muchas veces nos bloquean. Para ello habrá que sembrar y recoger confianza en los demás y en nuestras propias capacidades.

Seguro que entre todos convertimos este nuevo año que hoy se presenta con miles de oportunidades en un año lleno de proyectos llenos de complicidades.

Ongi etorri 2010!

No-carta al Olentzero

Aupa Olentzero:

Imagino que, a pesar de la crisis, estarás estresado. No en vano estas fechas son para ti tu punta de producción.

Este año he decidido que ya soy mayorcito para pedirte nada. Voy a ser yo mismo mi propio Olentzero para que puedas dedicarte a otras personas que reclamen tu atención.

Eso sí, te informo que lo que no te voy a pedir, dado que yo mismo me lo voy a procurar, es lo siguiente:

• Quiero VACIARME de exigencias y obligaciones
• Quiero desaprender mis certezas que me impiden nuevas posibilidades
• Para ello voy a escuchar y escucharME
• Voy a ralentizar mi ritmo vital para saborear más cada instante

Quiero que este 2010 sea para mí, mi año particular de AUTENTICIDAD, dejando caer mis caretas y afrontando mejor mis miedos. Simplemente para descubrirme y permitirme a mi mismo VIVIR mi propia vida.

¡Así sea!

Abriendonos a la generación de nuevo conocimiento

El  viernes 18 asistí a la cuarta sesión de las jornadas que derivaron de 4 experiencias, 4 miradas , en este caso la titulada “Creación de un dream space“, de la mano de Rosana y Adela de la empresa TTI.

Para empezar,  nos pusieron el vídeo la emergente sociedad del conocimiento planteando que la generación de conocimiento es abrirse a otras posibilidades, ser conscientes de los procesos que ocurren mientras perseguimos nuestros objetivos e ir acostumbrando nuestra comprensión a contemplar resultados inesperados.

Nos explicaron el proceso como una visión sistémica. espiral

Comentaron que en las sesiones de dream space se plantean conceptos como: ¿cómo funciona el modelo mental y la mente lineal? ¿Cómo nos negamos a ver lo que está ahí y todavía no vemos? ¿Cuáles son las capacidades creativas y los obstáculos para ponerlas en práctica? ¿Cómo funciona el marco de interpretación de la realidad de los seres humanos?  ¿Cuáles son las etapas del proceso evolutivo del conocimiento? ¿Qué creencias nos dificultan el ir más allá de lo que conocemos? ¿Qué paradojas impiden el diálogo y la apertura de nuevos paradigmas? ¿Cuál es el contenido de mi modelo mental?

El proceso de dream space es vivo y experiencial, provoca una ampliación de la capacidad de visión, se basa en la confianza, se realiza en grupo a la vez que individualmente, potenciando la actitud abierta a reconocer y valorar resultados inesperados y generando una actitud innovadora.

Acabo este post con la lista para el olentzero con la qué Borja cerró la sesión:

  • unas gafas, para ver más allá de la experiencia
  • un audífono, para ser capaces de escuchar
  • un pack de relajación, para serenarnos, para parar, para tener más presencia
  • un pijama, para permitirnos soñar…

zorionak danori / felicidades a tod*s

invierno

Hola a tod*s.  Desde este equipo que tenéis destacado en el DIPE,  os enviamos esta postalita  invernal para que lo paséis muy bien. Así que ZORIONAK DANORI  ETA  URTE BERRI ON

Desde la dipu

Mugalariak cruza una nueva frontera

Para que por fin toda nuestra actividad esté recogida en una sola bitácora, esta tarde vamos a “intentar” migrar todos los post de bfaMugalariak al blog del servicio. Y digo “intentar” porque, aunque me dicen que las pruebas han funcionado, para esto de que la tecnología funcione a la primera, he de confesar que soy bastante escéptica.

Lo que no tenemos tan claro es que a la tarde, el RSS no se vuelva loco y os inundemos de falsos avisos de nuevas entradas.

Por lo que pudiera pasar esta tarde, algún poltergeist momentáneo, como dice Iker, os pedimos disculpas por adelantado.

PROCESO PILOTO PREMIEBERRI_3; Resumen 3ª sesión: INGENET AUTOMATIZACIÓN

Y nos volvemos a juntar por tercera vez (11/12/09) para seguir juntándonos en el futuro.

Para hacer equipo, la mejor de las maneras es preguntar, y Ane pregunta al grupo:

— ¿Qué queréis hacer en este tiempo?

  • Sacar conclusiones
  • Un compromiso
  • Aprender algo más
  • Que me sorprendas con algo nuevo (dirigido a Ane)
  • La estrategia
  • Ane también se compromete con las personas de la organización:

—A sacar alguna conclusión y a concretar la estrategia

 Y como el modelo mental es importante a la hora de entender el entorno que nos rodea, abre un debate entre 1º.- ¿qué es tener un problema? y 2º.- ¿qué es tener un reto?==> Trabajo de grupo

Toda la sesión fue muy dinámica, el grado de participación de la organización, intenso y con mucha ilusión en el repaso de la visión que se hizo en la sesión anterior.

“Cuando quieres realmente algo, todo el universo te ayuda a conseguirlo” (Paulo Coelho).

 Para pasar a la acción. Repaso y priorización de los 17 proyectos que nacieron en la sesión 2ª. Quitar, poner, perfilar, concretar.

Importante y muy importante: ¿Quién lidera este proyecto?, ¿Quién más apoya y participa este proyecto?

  • ¿Qué resultado queremos obtener?
  • ¿Cómo hacer?
  • ¿Qué primeros pasos?
  • ¿Qué nos impulsa?_______¿Qué nos frena?
  • ¿Qué dibujo tiene este proyecto?

**Trabajo grupal sobre conceptos clave para construir equipos.

 Invertir en conversar.

–  Pedir, ofertar.

–   Ser claros.

–    Celebrar.

 Y, en lo que hace al aspecto personal, lo dirigido hacia cada persona: ¿Cuál es tu compromiso? Pase de manera aleatoria de una pelota entre los componentes de la organización; un bonito ejemplo de una red de comunicación para reflexionar: ¿Quién con quién y en qué orden?

 En definitiva, una sesión intensa y comprometida. Hecha con mucha ilusión y mostrando un grupo muy compacto. Un inicio bueno para empezar cualquier proyecto que se decida implantar y con la suficiente agilidad personal y social como para cambiar de proyecto sin perder nada de la energía que el grupo ya posee.

Felicidades a tod*s y… a la consultora:  vamos, ¡como para repetir!

Conversando en la web social para transferir conocimiento

Este título corresponde al primero de los 4 talleres que se van a desarrollar, de cara a “experimentar” las experiencias que se presentaron en la jornada  4 miradas, 4 experiencias.

El primero, conversando en la web social para transferir conocimiento, tuvo lugar ayer, día 10 de diciembre.  En esta sesión estuvimos hablando, de la mano de Julen Iturbe y David Sanchez, artesanos en red, de cómo se puede transferir conocimiento de una forma más fluida haciendo uso de las redes sociales.

En este contexto, nos han hablado de cambios en la web, cambios que ya se están produciendo. En todas las situaciones, decía Julen, el cambio es la única constante.

Plantean una estrategia de cara a trabajar en la Red Social:

    1. Objetivos y planificación–> pensemos antes de empezar qué buscamos en la red social
    2. Escuchar (Listen comes first ), antes de empezar a hacer. ¿Cómo vas a hacer algo en la web social sin saber lo que ya se está hablando de ti? ¿Soy fácil de escuchar? ¿Escucho a los demás? ¿Socializo lo que escucho?
    3. Conversar (Think network not channel), empezar a hacer ruido, liderar una conversación. ¿Qué contenidos de valor tengo para compartir con los usuarios? Si no tengo contenidos ¿cómo los puedo conseguir? Buscar aliados que tengan esos contenidos. ¿Cómo conectar a la gente? ¿Cuándo?
    4. para generar experiencia (Think Tribes not segment). Poner a las personas en movimiento para lograr algo. Para implicarles con nosotros debemos darles información, exponernos. ¿De quien es lo que cocreamos? ¿Cuál es el propósito de mi comunidad?

Nos sugirieron unas palabras clave para liderar una comunidad:

  • propósito
  • herramientas
  • socialización
  • formas de participacióngota de agua
  • incentivos
  • tecnología

Y todo ello nos lleva al concepto transparencia: no se puede conversar en la web social sin transparencia. Comentaba David que la objetividad ahora se denomina transparencia. Hacia el símil de que conversar en la red es como ir a la playa y dejar al aire todas nuestras “vergüenzas”.

En la web social, vivimos en el planeta transparencia.

La foto es de setlord79.

El despertar de Sofía

Este es un cuento que he escrito en el marco de unos talleres de trabajo dirigidos al mundo de la consultoría y que me apetece compartir contigo en la confianza de que es un cuento mágico que puede abrir puertas. Eso sí no te olvides que la puerta más importante se abre desde dentro. Buena lectura.

Introducción en torno a un cuento que se escribió a si mismo

Es este un cuento que nació por casualidad, como tantas cosas en la vida.

Resulta que estábamos preparando unas sesiones dirigidas a personas que trabajan en el mundo de la consultoría y queríamos provocar un espacio de encuentro y reflexión en torno a nuevas maneras de intervenir para facilitar procesos de transformación que pivoten, genuinamente, en torno al protagonismo de las personas.

Y entre las distintas dinámicas que diseñamos yo comenté la posibilidad de incorporar un cuento. Por supuesto, mi intención era que otra persona lo elaborase, ¡bastante había hecho yo con poner la idea!. Pero hete aquí que me devolvieron el guante y me asignaron el encargo. (Desde entonces sólo hago propuestas que si me las asignan estaría dispuesto a asumirlas je je).

Lo primero que quiero reflejar es que ha sido todo un placer idearlo. Me he permitido DISFRUTAR mientras lo soñaba y no me he exigido que cumpliese ningún tipo de estándar determinado. Aunque supuestamente lo estaba escribiendo para otras personas, en el fondo me lo estaba escribiendo, también, para mí.

Seguro que quien me conoce ve huellas autobiográficas. ¡Al fin y al cabo siempre estamos hablando de nosotros mismos cada vez que abrimos la boca!. Lo que sí quiero expresar es que yo cuando releo el texto encuentro muchos guiños a muchas personas con las que me he encontrado en el camino y que me han aportado mucha luz. Así que considero que es un collage de experiencia personal y escucha atenta de otras experiencias que me han tocado por dentro.

Una vez leí un texto que expresaba que “somos el cuento que nos contamos” y me pareció una frase muy sabia. Otro día en cambio leí una exclamación que proponía: “déjate de cuentos” y también me pareció muy sabia.

Así que supuse que ambas expresiones pareciendo opuestas eran sin embargo complementarias. Y desde este enfoque ha surgido este cuento.

No sé si yo lo he escrito o el propio cuento quería ser escrito y me ha utilizado, en cualquiera de las dos posibilidades aquí ha venido expresa y especialmente para ti.

Mi propuesta sería que te dejes envolver por el cuento, que lo sientas por dentro, que te dejes influir y… ¡a ver que aparece!, ¡a ver qué clave descubres que estás precisamente necesitando aquí y ahora!.

Una cosa que te puede sorprender es que siendo tan corto incluya 4 capítulos. Es un guiño a como se gestó. Fue apareciendo en pequeñas dosis. En cuanto el argumento cogía cierto interés, ¡paff! desaparecía como un Guadiana cualquiera. El objetivo perverso era que cada oyente continuase creando su propia historia según las gafas con las que mira su mundo. Por eso precisamente era un cuento que no podía acabar. Tenía que dejar la historia abierta para que tú, si te apetece, la prosigas por aquellos derroteros que te parezcan más adecuados, al menos para tí.

Me atrevo a hacer una petición sin exigencia de cumplimiento. Elige un personaje de la historia, quien te parezca más cercano (o más lejano, tú decides), metete en su piel, observa el cuento desde esa perspectiva y ríndete a lo que te llegue. Lo digo porque sé de primera mano que este cuento tiene magia. Solo hace falta creerlo y de repente…

¡Ah, se me olvidaba! Tres personas muy importantes para mí, ya saben que se lo he dedicado con todo mi cariño.

PD: Este es un cuento con VIDA propia, así que él mismo decidirá cuándo y porque caminos continuar su historia, si es que ese fuera su destino. Seguro que en el momento adecuado lo que tenga que surgir ocurrirá. Estaré atento a las señales.

El despertar de Sofía

Capítulo I

Sofía lo tenía claro. No en vano, ya desde pequeñita sus padres se lo habían vaticinado: “Tú, nena, llegarás a ser algo grande. Tú salvarás el mundo”

Así que desde muy niña se había vuelto muy trabajadora. Se esforzaba por conseguir todo aquello que sus padres le recomendaban. Y por supuesto los estudios ocupaban una parte muy importante de su tiempo.

Por ello no fue de extrañar que a sus 25 años recién cumplidos fuese la alumna más brillante de la facultad y que hubiese cursado varios post grados en las escuelas de negocio más afamadas del entorno. ¡Qué orgullosos de ella estaban sus padres!

Con semejante currículo estaba claro que trabajo no le iba a faltar. Sin embargo ella siempre se exigía lo mejor. Tenía, como fuera, que llegar a ser algo grande.

Por casualidad justo en la época que empezó a buscar empleo le informaron que iba a comenzar un reality en la tele cuyo premio era, precisamente, entrar a trabajar en la empresa de consultoría más prestigiosa del país. No dudó ni un instante. Era el destino quien llamaba a su puerta. Así que allí se presentó con ganas de comerse el mundo.

Las pruebas aunque rebuscadas no supusieron ningún problema para Sofía, ¡tal era su preparación!

Así que no resultó extraño que llegara con relativa facilidad a la final junto con otras dos concursantes.

Sin embargo las nubes negras que aparecieron en el cielo le hicieron presagiar infortunio. ¡Efectivamente!. La última prueba fue distinta. No había que hacer acopio de su capacidad intelectual. Plano en mano tenían que participar en un juego de orientación, para llegar, ni más ni menos que a la sede central de la afamada firma de consultoría.

Mordiéndose la rabia por lo injusto de la prueba, Sofía se propuso vencer nuevamente en esta difícil, por incómoda prueba.

Después de sortear distintas dificultades y perderse en varias ocasiones, las tres concursantes llegaron prácticamente al alimón a la parte final de la prueba. Se trataba de cruzar un caudaloso río para llegar a las puertas de la gloria.

Las otras dos personas enseguida se despojaron de sus ropas y se lanzaron con arrojo al río para cruzar a nado el último obstáculo.

Sofía estaba paralizada: ¡no sabía nadar!. La sensación de fracaso le inundó. La cara de decepción de sus padres le resulto insoportable, así que se puso a moverse desesperadamente a lo largo del río buscando un milagro. Y cuando el agua le llegaba al cuello, ocurrió lo imposible. Encontró una pequeña barca que estaba esperándole para que su destino se cumpliera.

Con gran emoción echó la barca al río y empezó a remar con bríos redoblados. Casi llego al éxtasis cuando adelanto en su barca a las otras dos participantes a mitad del río.

La llegada a su meta infantil fue indescriptible. Se sintió tocando la gloria con sus manos doloridas.

Así que con 25 años llego a su meta y empezó una carrera de éxitos encadenados. Pronto su fama la hizo encumbrarse como la mejor consultora del lugar.

Sin embargo… algo la estaba faltando.

Cuando se permitía algún momento de descanso en su acelerado trabajar oía en su interior un rumor lejano que parecía la quería decir algo. Pero era tan imperceptible que no había forma de escucharlo.

Y así sus éxitos transcurrían paralelo a una decepción tan profunda como inaudible.

Y así transcurrieron otros 25 años de ¿gloría?

Pero el destino, que es caprichoso le estaba esperando tranquilamente en otro recodo del río de la vida.

Así que, de nuevo por casualidad, tuvo conocimiento de que un departamento de la Diputación Foral de Bizkaia organizaba un taller para consultores “diferente”. De hecho se autotitulaba: “Taller de aprendizaje y co-escucha”. Y a modo de tentación preguntaba: ¿Te atreves a transformar tus formas de intervención para facilitar procesos de transformación en las organizaciones?

Cuando recibió la invitación fue como si el tiempo se detuviera. Se quedo literalmente helada. Enseguida la pregunta maldita resonó en su interior: ¿Y si había llegado la hora de cambiar sus maneras agotadoras de hacer consultoría?

Así que no lo dudo. Alguien sin saberlo había preparado aquel taller especialmente para ella.

Cuando llego al lugar lo primero que le sorprendió fue que con su amplia experiencia y sin embargo no conocía a ninguna de las personas que se habían apuntado a aquel extraño taller.

Cuando entabló conversación con la primera persona con la que se encontró, una persona mayor de rostro muy afable, éste le preguntó con curiosidad:

– ¿Para qué has traído esa barca que llevas en la espalda?

Sofía se quedo petrificada. ¿A que se refería aquel anciano con aquella pregunta tan extraña?

Su instinto le hizo galopar hacia el WC en busca de un espejo en el que ver que ocurría en su espalda.

Y al entrar al cuarto de baño contempló con asombro que efectivamente transportaba una barca en su espalda. Pero no una barca cualquiera, era, precisamente, aquella milagrosa barca que apareció en la rivera de un río hacía ya 25 años para ayudarle a cumplir su sueño infantil.

25 años después, aunque no había río que surcar, seguía instalada en su espalda.

De golpe comprendió porque estaba tan cansada, porque le pesaba tanto la vida, porque le costaba tanto encontrar postura en la cama…

¿Cómo podía haber estado tan ciega? ¿Cómo nadie antes la había visto o se lo había dicho?

Aquella barca, salvadora en otra época, se había convertido en una pesada losa

Y allí, delante del espejo se sintió muy triste, agotada, derrotada, vacia… Y Sofía explotó a llorar.

Capítulo II

Pronto sus lágrimas se convirtieron en un río de sentimientos desbordados.

Y conectó con la nostalgia, con su juventud perdida, con sus partes olvidadas, con las exigencias externas, con sus expectativas desmesuradas…

¡Qué paradoja!, la misma barca que supuestamente le había salvado, casí le hunde y ahora reaparecía ¿para sacarla a flote?

Tuvo una intuición. Su cuerpo era su instrumento más fiable para entender qué le estaba ocurriendo, así que decidió recorrerlo con CONCIENCIA.

Cerró los ojos mientras respiraba con tranquilidad y empezó a sentirse por dentro.

Lo primero que le llegó fue el acartonamiento de su cara. Sintió como si siempre hubiese tenido una sonrisa artificial que le había abierto unos surcos falsos en la cara.

Notó una especie de sombra en los costados de los ojos. Cómo si caminará con orejeras, sin poder ver nada de lo que ocurría a sus lados

Al llegar a las sienes sintió que éstas palpitaban. Era como si el corazón palpitara en la cabeza

Sintió la terrible rigidez de su cuello. No era de extrañar si siempre iba de frente y no era capaz de girar su cuello para ver otras perspectivas

Su pecho parecía embutido en una coraza. Coraza con la que se había defendido del mundo, del dolor, de sus miedos. Coraza que le había aislado del mundo, que le había insensibilizado, que se había convertido en su cárcel.

En la espalda notó dolor, peso, los hombros sobrecargados, la zona lumbar dolorida, la parte central aprisionada por aquella barca maldita.

Las piernas, los pies estaban sobre exigidos. Siempre corriendo, siempre soportando sobrecargas.

Se quedó en silencio mientras su rumor interno ganaba en fuerza aunque se mantenía inaudible.

Al abrir los ojos una nueva sorpresa la sobresaltó.

Quien ahora aparecía ante el espejo ya no era la Sofía de 50 años sino una niña asustada de unos 5 años que le miraba entre asustada y suplicante. Esa cara le sonaba vagamente. Era la viva imagen de una niña pérdida, abandonada a su suerte, cansada de gritar sin que la escuchen, ninguneada…

Sintió que era su propia imagen perdida cunado construyó aquel personaje nacido para triunfar.

De nuevo las lágrimas le bañaron el rostro. Pero estas lágrimas no eran de dolor ni de angustia, eran de duelo por ella misma y de fuerza para avanzar.

Estaba sintiéndose y al hacerlo sentía la necesidad de recuperarse a sí misma. Se dio cuenta de que estaba en una encrucijada vital. Era tiempo de actuar, de afrontar sus miedos. No sólo de desprenderse de aquella maldita barca sino de comprender profundamente que es lo que se escondía debajo de aquella barca, para poder soltarla sin temor a coger nuevas mochilas.

Era tiempo de asumir su propio viaje interior para redescubrirse, para reencontrarse, para sentirse…

En aquellos instantes de introspección, el tiempo le pareció eterno. Fue como entrar en otra dimensión del tiempo donde cada instante es una eternidad.

Tras aquella visión de nuevo volvió a aparecer su figura actual. ¿Qué clase de magia estaba ocurriendo? ¿Qué era lo que le impedía ver la realidad? ¿Cuál era la puerta del autoengaño y cual la de la realidad?

De nuevo conectó con su instinto de salvadora del mundo.

¿Qué podía hacer para compartir este descubrimiento con los demás? ¿Qué significado tenía todo aquello?

De repente una idea iluminó su cara

Capítulo III

Se había DADO CUENTA, había ¿comprendido? de donde le venía la carga, el cansancio, el vacío, la falta de ilusión.

Todas aquellas “herramientas” que le habían servido eran precisamente las que, a la vez, le habían robado la vida. ¿Cómo sumar sin restar?

Con su despertar sintió una llamada a compartir su descubrimiento con otras personas. Quería pregonar a los cuatro vientos la buena nueva.

Sí, se convertiría en la apóstol de la verdad.

Empezó a reconstruir los cachos de verdad que había descubierto:

• La conexión con su cuerpo había sido una de las claves. Tenía que integrar su pensar, sentir y actuar
• Su sentimiento de fracaso le había bajado de la nube de éxito hueco en la que vivía
• Su capacidad de escucha le había permitido cuestionarse y cuestionar sus modos de acción
• Pararse, salir de la rutina, había sido fundamental
• Ir al encuentro con otras personas abría nuevas posibilidades, era como ver la realidad con más ojos

A medida que hacía recuento de todos aquellos “descubrimientos” sentía que su puzzle cobraba un nuevo sentido.

De pronto le vino un bajón cuando también se dio cuenta de que haberse dado cuenta de su sombra, de su máscara, de sus mentiras no significaba que ella se hubiese encontrado realmente, que todo estuviese claro, que ahora supiese cómo actuar.

Esto le bajó un poco el ánimo, pero tal y como estaba de excitada no le pareció muy grave esa carencia.

Ahora más que nunca confiaba en sí misma, sabía que dentro tenía todas las herramientas precisas, que su renacida intuición le diría en cada momento que le convenía.

Sí, crearía una nueva escuela, la bautizaría la consultoría conceptual. Sería un proyecto en permanente construcción. Se construiría en red. Apostaría por las estrategias emergentes en lugar de estrategias predeterminadas. Incluiría la impulsión de dinámicas caóticas, profundizaría las contradicciones, integraría los opuestos. Partiría a la vez del malestar y del deseo…

Esta vez, ¡sí!, salvaría el mundo.

De hecho ahora cuando entornaba los ojos era capaz de apreciar hasta el más mínimo detalle. Cuando trataba de escuchar, era capaz de distinguir con claridad sonidos distantes. Lo complejo se volvía simple. En lo simple veía lo complejo. Su intuición se había agigantado.

Ahora la imagen que le devolvía el espejo estaba muy rejuvenecida aunque ya no era una niña. Tenía el brillo de las personas llamadas a cambiar el mundo.

Veía con claridad los conceptos, las claves profundas que explican los fenómenos en los que hay que intervenir. Se percató de la importancia de conectar el deseo profundo de cada persona, de cada organización, de la sociedad para que la energía que se genere permita la transformación de las personas, de los equipos, de las organizaciones, de la sociedad.

Sí, todo encajaba. Juraría que casi podía volar.

Fue corriendo a reunirse con el grupo cuando de repente se dio cuenta que en vez de correr estaba volando literalmente. Y para cuando se dio cuenta no pudo esquivar el dintel de la puerta. Se estrelló con fuerza y cayó fulminada al suelo.

Atontada por el golpe se levanto como pudo. ¿Qué demonios había ocurrido?

Volvió a mirarse al espejo y de nuevo se quedó helada. Vio con horror que donde antes había una barca ahora había crecido una capa roja. Se dio cuenta que vestía una estúpida malla azul y que llevaba las bragas, rojas por supuesto, por encima de la malla.

¡Mierda! ¡Se había convertido en superwoman! ¡Qué fracaso!

Había sustituido un artificio por otro. Aquel disfraz, aquella nueva máscara, aquel pretendido rol salvador… tampoco eran suyos. Había sustituido un vacío por la misma fantasía infantil de salvar el mundo.

Toda la ilusión anterior se transformó en decepción.

En ese momento alguien llamó a la puerta toc toc

Capítulo IV

Volvieron a llamar a la puerta toc toc

Era su pareja llamando a la puerta de la alcoba. Sofía se había quedado dormida tras apagar la alarma del despertador. Todo había sido un extraño sueño.

Se levantó acelerada y fue al baño a mirarse al espejo y…todo normal. No había ni barcas, ni disfraces, ni niñas… simplemente Sofía con sus 50 primaveras y muchas ojeras. Respiró tranquila aunque una sensación de inquietud la embargaba.

Efectivamente tal y como había vivido en el sueño esa misma mañana comenzaba un taller de consultores.

Leyó de prisa el periódico y dos noticias llamaron su atención:

Una que se ilustraba con una fotografía de los remeros de Kaiku trasportando en tierra una trainera y
El anuncio del inminente estreno de una nueva película sobre superman.

Sintió una extraña sensación. No le pasaban las tostadas.

– ¿Te pasa algo, cariño?- le pregunto su pareja
– No, no, es que he tenido un sueño muy raro que me ha dejado inquieta

Se despidió con mirada ausente y se encamino como una autómata al lugar de reunión.

Al llegar le sorprendió no conocer a ninguna de las personas asistentes, “como en el sueño”, pensó.

Tras unas breves presentaciones hicieron una dinámica para conocerse entre los asistentes y a Sofía coincidió con un chico que le contó con pasión dos de sus aficiones: salir en piragua y volar en parapente.

Sofía dio un respingo cuando le escuchó. Tantas casualidades le estaban gritando algo, pero ¿qué?

En esto que oyó su nombre. Le pedían salir a la palestra. Con tantas emociones había olvidado completamente que precisamente a ella, como brillante consultora que era, le habían pedido que diese la primera ponencia para que contara su experiencia y explicase sus modos de intervención.

Se acercó confusa al estrado sin saber muy bien qué contar cuando, de nuevo, tuvo una visión que la dejó helada.

Donde hacía unos instantes veía un colectivo de consultores expertos ahora veía un variopinto colectivo de niñas y niños disfrazados. Unos vestían de superman, otros de futbolistas, algunos de indios, otros de estrellas del rock…

Dos hechos le llamaron la atención.

La mayoría llevaban libros bajo el brazo “Es cómo si hubieran querido aprender a jugar leyendo libros” interpretó.

También las miradas le llamaron la atención sobremanera. A pesar de los atuendos coloristas no había brillo en las miradas, más bien parecían niños y niñas sin permiso para jugar. Ella misma se sintió en la misma necesidad, en la misma emoción, en la misma carencia.

Durante instantes que duraron horas fue repasando uno a uno todos aquellos personajes llenos de mascaras y caretas.

A duras penas recordó que su función aquel día era proponer caminos de avance para que aquellas personas a las que habían secuestrado su capacidad para jugar facilitaran que otras personas y organizaciones jugaran, digo, avanzaran.

En ese momento se percató de una causal alineación, 6 crios seguidos sin libros: un espeleólogo, una bailarina, un buceador, una escaladora, un astronauta y una soñadora con pijama de rayas.

En ese momento algo hizo clic en su interior. De repente el sueño, su vida, su realidad profunda hicieron clic. Tuvo un vislumbre que le ayudó a entender. Por primera vez VIO. Por primera vez las apariencias no ocultaban la realidad.

¡Quiso llorar y gritar a la vez! Pero sabía que esa visión, que ese aprendizaje no era trasladable. Cada uno de aquellos niños y niñas tendrían que hacer su propio descubrimiento, a su ritmo, a su manera, escuchando y escuchándose…

No obstante, se le ocurrió una idea para tratar de ayudarles a que despertaran. Les contaría una adivinanza para que la resolvieran en grupo. Trataría de estimular los restos de su curiosidad infantil embotada.

Y con una voz que le sonó más aflautada que nunca, les dijo:

Preguntas para enfocar los primeros pasos en un viaje sobre sistemas de gestión

Ayer celebramos una sesión con una serie de personas interesadas en revisar y mejorar sus sistema de gestión empresarial de la mano de Premie.

Pocos asistentes pero mucho interés. Mikel de facilitador y Lurdes de Prada contando su experiencia auspiciaban buen menú.

Me tuve que ir antes de la hora para ir a un funeral. Así que hoy a la mañana hablando con Mikel hemos acordado escribir un post con algunas preguntas que puedan, tal vez, invitar a que cada cual se plantee con mayor conciencia para qué se ha embarcado en este viaje.

Cómo decíamos ayer Premie no es ninguna panacea aunque si puede facilitar procesos de reflexión-acción que siembren nuevos modos de hacer.

Premie pone, además de la subvención, otros dos elementos:

• Una persona consultora que tiene los roles de acompañante, testigo, facilitadora, capacidad de hacer preguntas, espejo en el que se pueden observar comportamientos, experta en gestión… ¡Vamos, una joya!
• Y una metodología que sobre todo pone… preguntas. Las respuestas las poneis vosotros

Por eso ahora que una nueva hornada de empresas está empezando a dar sus primeros pasos en este caminar llamado Premie os proponemos algunas cuestiones a considerar desde el minuto cero, a saber:

• ¿Cuál es vuestro reto?
• ¿hasta donde queréis desplegar la participación en este proceso? ¿A gerencia, al equipo directivo, a una parte más proclive de la organización, a todas las personas de la organización?
• ¿Qué esperáis de la persona consultora, y del programa, y de vosotros mismos?
• ¿Qué estáis dispuestos a poner en el asador para que el resultado sea jugoso?
• Imaginaos que ya ha pasado un año, ¿qué es lo que querréis haber conseguido tras vuestro paso por el programa?
• ¿consideráis que además de lo que vais a ir aprendiendo hay maneras de gestionar qué hay que ir también desparendiendo?
• ¿cómo queréis invertir vuestro tiempo: en lo importante, en lo urgente, en conversar con el equipo y con el mercado, en pensar, en actuar, en rellenar formatos, en pensar en futuro, en tratamiento de quejas, en sembrar ilusión…? ¿Para qué tenéis tiempo? ¿Quien es ese señor (o señora) al que llamáis ” el dia a día” y supuestamente os roba el tiempo?

Se hace camino al andar y tampoco se trata de querer saber de antemano qué va a ir ocurriendo, pero si de llenar las alforjas de ilusión para que sea lo que sea lo que traiga el camino tengáis a vuestra mano los recursos necesarios para que el caminar sea enriquecedor.

¡Buen viaje!

Sobre el CsO y algo que me ha sugerido su lectura

Pues es verdad que estoy leyendo a Deleuze y Guattari, pero el texto se me resite y me pregunto: ¿Qué quire decir cuando dice…? Así que avanzo poco a poco y sigo en esta era trillando este grano para separarlo de la paja. Y aún me queda aventarlo, en la espera de que una leve brisa se lleve lo que no pesa y hasta me imagino el mulo dando y dando vueltas en círculo mientras las piedras de sílex cortan las espigas. Bien, basta de bucolismo.
Hoy tengo un día melancólico y conozco la causa, que no tiene ningún interés, y ello me ayuda a pensar y a sentir con calma.
He estado dándole una vueltas al CsO de Deleuze en oposición al concepto de organismo. Entiendo que él define el organismo como el cuerpo de “lo social”, es decir, es un ser ya constituido y que goza (en el sentido del síntoma) de lo que la civilización le permite. Civilización, sociedad, poderes, en definitiva, la costumbre (morus),… la moral. Y es que, ¿de qué puede gozar un organismo que mora en el morus?: ¡pues de la moral!

La moral construye civilización y la civilización necesita de la moral para autorizarse, para convertirse en autoridad (esto me lo sugiere la “Máquina de guerra”). Y ¿cómo se vive dentro de la moral? Pues como ya dijo Gustavo Adolfo: “Hoy como ayer, mañana como hoy y siempre igual”.

En ocasiones, el arte, nos muestra la otra cara del organismo. Estoy pensando en el Gernika de Pablo Picasso. Según yo lo entiendo, las personas y animales ahí representados se encuentran en un punto límite de su existencia. Es tal el terror, que los organismos han perdido su consistencia: el caballo ya no es caballo, ha perdido su ser social, su amo, su diaria dedicación. No controla el pánico a que está sometido, es cabeza por un lado, pezuña por el otro boca que relincha contra el horror de un ejercicio de fuego y ruido. Lo mismo pasa con las personas. Pie zas del cuerpo desperdigadas. Gritos dirigidos a la nada, sin interlocutor, que nacen de bocas dentadas,mujeres que protejen con su cuerpo a los niños, brazos, manos…y una lacónica bombilla que alumbra la escena. ¿El telón de fondo?: Un ensayo militar.
Pero volvamos a lo nuestro y usemos este cuadro para comprender algo del CsO. Un organismo está feliz en su tristeza porque no existe otra cosa que la misma manera de enfocar la realidad. Es lo que creo, es lo correcto, es la civilización, en definitiva es lo que veo y por eso lo creo. De tanto coser el ojal, hemos conseguido cerrarlo del todo y ahora nos sobra un botón ¿para qué  hemos comprado un botón?, ¿y a quién coño se la ha ocurrido hacer un ojal?
Un CsO    #s i e n t e#   en cada poro de su piel y, si es capaz, encuentra cómo sobrevivir, cómo responder a la imposición del “manual de los sentimientos organizados”. Puede, así, ser creativo para consigo mismo y también para los demás. No será entoces caritativo, será generoso. No será listo, tendrá conocimiento. No tendrá líderes, porque sabrá quien es. No…porque sí…
Tampoco necesitará que un tercero (al modo del sádico) dé significado a su cuerpo, y no será un esquizofrénico con la realidad despedazada sin conocer cuál es su sitio en este mundo.  Conocerá, eso sí, las dos caras de la soledad (lo creativo: la belleza y el horror- y lo inefable: lo incomunicable) porque no querrá gozar de la neurosis del síntoma que tanto adormece al organismo.
Creo que este es , tal vez, algún límite que conviene visitar de vez en cuando, para abrevar y apaciguar la sed.
Gracias a tod*s por permitirme contaros alguna cuita y un abrazo.

Arbela. Bideak Eginez.