¿te atreves a transformar tus formas de intervención para facilitar procesos de transformación en las organizaciones(II)?

Hoy, en BANPRO, a 6 de noviembre de 2009, es nuestro 2º encuentro (HOBEST y EMOCIÓN+INNOVACIÓN) para continuar explorando los Procesos de Transformación en las Organizaciones.

Introduce la sesión Borja con el cuento de la taza de té y queda clara la enseñanza: para poder aprender algo nuevo, hay que tener espacio mental. Ello supone escuchar y creer que existe algo más allá de uno mismo que merece ser cogido, entendido, percibido, comprendido, asimilado e imaginado.

Maite abre este 2ª reunión abriendo un debate grupal sobre la idea de qué es “una consultoría conceptual”, frente a “una consultoría de herramientas.”=> trabajo grupal

 Para que este debate se enriquezca nos aporta estos materiales:

  • La comunicación se produce entre conceptos y usando palabras.
  • La comunicación se produce cuando entiendo el concepto.

  CONCEPTOS                                                PALABRAS

     ♦                            Ο

                                        C O M U N I C A C I O N 

  •  Trabajar conceptos no es aleccionar.

Y pregunta…

_¿Qué puede haber detrás de esta idea?

__ ¿Qué conceptos habría que trabajar? ¿Genéricos?, ¿Particulares para cada organización?

La pregunta parece tener una respuesta sencilla, casi automática, pero sólo lo parece a tenor de las respuestas. ¿Es que la herramienta no aporta, implícitamente, el concepto? El concepto, algo etéreo, ¿no tiene que materializarse a través de la herramienta? ¿Qué valor tiene en sí mismo el concepto? ¿Qué es el consultor para le empresa?

Si un consultor se posiciona como agente de cambio, el posicionamiento trasciende la consultoría e implica que nuestra forma de acercarnos a la empresa tiene que ser diferente, comenta Alfonso.

Dejado, pues, este punto en suspenso, pasamos a otro apartado. Un juego, sin olvidar que el juego es una cosa muy seria. Se trata de tres supuestos de tres empresas diferentes, a resolver en grupos de tres personas, de modo que uno de ellos sea el consultor y las otras dos personas representen a la empresa. A cada consultor se le ofertan tres posibles papeles a representar: 1º.- el consultor que tiene respuestas para todo. 2º.- el consultor que ejerce de maestro (permite y favorece que su interlocutor encuentre su propia solución) y 3º.- el consultor/vendedor de humo.

Tras la representación se hace el relato que cada grupo ha elegido y es comentado. El ejemplo resulta veraz para destacar aquéllos aspectos satisfactorios o no de cada uno de los modelos. ¿Qué ha pasado?, ¿Cómo se ha sentido la empresa? ¿Qué quería la empresa? ¿Se ha acercado al consultor al problema de la empresa? ¿Ha tenido espacio la empresa de plantear, realmente, su problema?, o por el contrario, ¿ha recibido una respuesta de manual?

 ADIVINA ADIVINANZA…Maite plantea una aporía que en su día nos planteó Alfonso y que reproduzco aquí para conocimiento de los ausentes:

 

“En (casi) todos los debates que se abren últimamente –y que vienen de antiguo- hay una problemática continuamente presente: ¿Por dónde empezamos? ¿Por cambiar la sociedad (sus instituciones/organizaciones)? ¿O por cambiar a las personas?Evidentemente, estamos ante una aporía. Pues la sociedad no es otra cosa que una constitución de las personas que la componen, aunque paulatinamente los focos de poder determinen unos u otros comportamientos. Y las personas vienen instituidas –al menos parcialmente- por la sociedad en la que nacen, se socializan y de desenvuelven.De esta aporía se deriva un doble error:

  • Cambiar las formas estructurales de las instituciones u organizaciones, esperando que esto cambie el futuro. Absurdo, puesto que las personas que las componen siguen asumiendo sus propios roles sin modificarlos sustancialmente, y estos roles son los constituyentes de la sociedad.
  • Cambiar a las personas, dotándolas de cualidades excepcionales para desenvolverse en un mundo cruel. Estúpido, cuando no meramente manipulador, ya que las personas se socializan y desenvuelven en el seno de las instituciones, de sus normas y leyes, de su sabiduría convencional. El ser humano es un ser social, y se desenvuelve en su contexto, con ligeras variantes. Así, teorías U, V, W, X, Y, Z… son puro artificio, cuando no un intento de integración complaciente de la persona en un contexto dado que, precisamente, no es muy acogedor. Las corrientes marginales del psicoanálisis ya hablaron de esto…

Por ninguno de los dos caminos hay resolución de la aporía… ¿Entonces?

 Debate grupal y posicionamientos varios. En ocasiones en torno a las personas, en ocasiones en torno a las organizaciones, en un intento de armonizar personas y sociedad como entes, aparentemente, disjuntos.

Ha sido esta segunda sesión más intensa que la primera y sobre todo más sesuda, si bien han quedado algunos hilos sueltos– y menos mal – en torno a esta última propuesta de la adivinanza y en torno al juego propuesto por Maite. Y como el juego, y me repito, es algo muy serio:

__HAGAN JUEGO SEÑOR@S y más feedback.

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Arbela. Bideak Eginez.