Sobre esquizofrenias organizacionales

Mantenía ayer una conversación informal con Mikel, Justina y Xabier cuando salio a colación las incoherencias y las contradicciones que a veces sentimos cuando se habla en las organizaciones y en las instituciones sobre el protagonismo de las personas.

Debió ser esa conversación la que me hizo recordar que algo de eso había leido en el libro que Fredy Kofman escribió: Metamanagement.

Así que al llegar a casa lo retomé y encontré, efectivamente un capítulo titulado: “Esquizofrenia organizacional”.

Así que he decidido escribir este post en homenaje a mis compañeros. Entre las ideas que Kofman recoge en dicho capítulo extracto las siguientes.

Es habitual encontrar en las organizaciones códigos de conducta contradictorios, paradójicos e incongruentes:

  •  Exprese sus ideas con autonomia pero no contradiga a sus superiores
  • Asuma riesgos pero no vaya a equivocarse
  • Diga la verdad pero no traiga malas noticias
  • Triunfe sobre los demás pero haga que parezca que nadie ha perdido
  • Trabaje en equipo pero recuerde que lo que cuenta en realidad es su desempeño individual
  • Sea creativo pero no altere los procedimientos tradicionales
  • Prometa sólo lo que pueda cumplir pero nunca diga “no” a sus superiores
  • Haga preguntas pero nunca admita ignorancia
  • Piense en el resultado global pero preocupese solo de los resultados de su área
  • Piense en el largo plazo pero preocupese solo por la obtención de resultados inmediatos
  • Mantenga a los demás informados pero oculte los errores
  • Actúe como si ninguna de estas reglas existiera

 ¿Os suenan?

Dice Kofman que una gran mayoría de las organizaciones parecen operar en base al ocultamiento y con la pretensión de que lo que está pasando no es en realidad lo que está pasando.

Habla de la discrepancia en los directivos entre lo que dicen y lo que hacen y alude a que ello no implica necesariamente hipocresía, sino que la persona en cuestión puede ser inconsciente de esas contradicciones.

Cita a Gregory Bateson para explicar que la esquizofrenia es activada cuando la víctima de un mensaje contradictorio es incapaz de metacomunicarse, es decir no puede hablar sobre la forma de comunicarse.

En su artículo Kofmann refiere una serie de síntomas de la esquizofrenia organizacional:

  •  Cultura de la víctima: la gente busca (y encuentra) defectos en la organización, sin aceptar ninguna responsabilidad para encarar su corrección
  • Negatividad. La gente acentúa lo negativo y le quita todo relieve a lo positivo
  • Triunfalismo hipócrita: la gente declara valores y objetivos que sabe son imposibles de poner en práctica

Todo ello genera una serie de rutinas defensivas que generan a su vez una seudo-comunidad

La vida organizacional está plagada de inconsistencias, ambigüedades, dilemas y contradicciones. Sugiere Kofman que el activador fundamental de esta situación es la incapacidad de comunicar eso que está ocurriendo. Él propone para afrontar estas  situaciones que se expongan y que se conviertan en tema central de la comunicación.

Aplaudo esta propuesta de hacer aflorar los malestares para afrontarlos, aunque esto me recuerda aquel cuento que terminaba con una pregunta “¿Quién le pone el cascabel al gato?”

3 Responses to “Sobre esquizofrenias organizacionales”

  1. Añado un comentario. En los grupos, en las personas, en las sociedades… cuando se viven situaciones como la descrita, la respuesta individual de cada persona es casi siempre la misma: la inhibición

  2. Pues yo diría que nos conviene manejar la paradoja. Bienvenidas las contradicciones. Si no, ¡qué aburrimiento!

  3. Muy “ilustrativo”, Borja, muchas gracias.
    Julen, la esquizofrenia y la paradoja no tienen nada que ver, más bien se excluyen…

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Arbela. Bideak Eginez.