Zorte on María Eugenia!

¡Me cuesta escribir esta entrada!. Nuestra compañera Mª Eugenia Garcia de Andoin deja el Departamento tras 10 años con nosotros. Se va a Función Pública a ocupar una jefatura.

Nos alegramos por ella ya que se trata de un merecido ascenso, aunque por otra parte vamos a echarla mucho de menos, en lo personal y en el día a día profesional.

Megan es parca en palabras pero muy larga en hechos. Una auténtica hormiguita con una mente privilegiada.

Responsable, detallista, con criterio propio, muy exigente consigo misma, siempre disponible…

Durante esta década ha ido desarrollando múltiples tareas dentro del Servicio de Innovación: desde el proyecto Hobera con el que comenzó, siguiendo por programas de impulso a la innovación, foros de arbela, programas de artesanía, de apoyo a personas autónomas, al comercio, afipyme, 3I y más recientemente Elkarlanean.

Programas diversos en los que siempre ha dejado su huella. Siempre tiene muy presentes a las personas a quienes nos dirigimos para procurar dar el mejor servicio más allá de lo esperable. ¡Es su abogada defensora!

Muchas son las áreas en las que ha destacado:

• El amor propio y la responsabilidad para hacer las cosas lo mejor posible
• La capacidad de trabajo para diseñar programas que hicieran más llevadera la carga administrativa
• Su paciencia para explicar a todas las personas del equipo las dudas las veces que hicieran falta
• Su disponibilidad para participar con otros agentes en el impulso de nuevas iniciativas
• Su carácter para defender sus ideas en aras de que nuestra acción sea más coherente
• Su cuestionamiento de las formas de hacer tradicionales
• …

Megan es de esas personas que no quiere protagonismos. No alardea de lo que hace. Su trabajo es silencioso, en la sombra. Y sin embargo, sus hechos hablan (gritan) por ella. ¡Es mucha la luz que nos ha dado todo este tiempo!

Un auténtico lujo haber compartido con ella estos años de trabajo.

Ahora le toca enfrentarse a otros retos con otro equipo. Le han regalado un libro en blanco y le invitan a crear, le retan a que haga fácil lo difícil. Sin duda no va a ser tarea sencilla, pero en esos terrenos Megan se crece. Así que le auguramos una nueva etapa muy productiva.

Solo nos queda desearte lo mejor y agradecerte profundamente la entrega con que nos has regalado todo este tiempo.

¡Que te vaya bonito superMegan!

Mila esker zaren moduan izateagatik eta eman diguzun guztiagatik!

Zorte on erronka berrietan!

Trabajando en equipo para una Bizkaia cada vez más equilibrada

El pasado día 3 de Marzo celebramos en Durango, en las instalaciones de Azterlan, una interesante sesión de capacitación dentro del proyecto “Bizkaia competitiva y territorialmente equilibrada”. Sobre este proyecto hemos escrito en este blog en varias ocasiones.

Lo nuclear del mismo es que es un espacio en el que las agencias de desarrollo local de Bizkaia y el Departamento de Desarrollo Económico y Territorial, con la colaboración de Orkestra, estamos trabajando de manera coordinada en la identificación de retos de dimensión comarcal buscando construir Bizkaia como un territorio más cohesionado contando con las capacidades de los distintos agentes locales.

En este caso se había organizado una sesión para conocer en detalle los entresijos de la política de especialización inteligente RIS3 y cómo buscar fórmulas de colaboración mutua en el despliegue de esta política. Para ello contamos con el equipo de Innobasque. En esta ocasión Carlos Peña, Uribarri Goikuria y Alaitz fueron las encargadas de darnos una visión global del despliegue RIS3 dentro del PCTI Euskadi 2010.

Me pareció de especial interés conocer las distintas composiciones de los grupos de pilotaje tanto de las 3 prioridades estratégicas (Fabricación Avanzada, Energía y Biociencias-Salud) como de los 4 territorios de oportunidad (Alimentación, hábitat urbano, ecosistemas e Industrias Culturales y Creativas).

Fue una exposición muy detallada. Para mí lo más destacable fue conocer los esfuerzos por catalogar los recursos de conocimiento que se quieren poner a disposición del tejido empresarial así como la red conectada de activos para que los agentes locales tengan una información más valiosa para enriquecer su quehacer.

Ciertamente nos llevará tiempo rumiar tanta información pero al menos hemos podido ubicar los elementos esenciales de esta política así como poner nombres de las personas que están detrás de las siglas para poder indagar más cuando se puedan canalizar proyectos empresariales hacia esta iniciativa.

A continuación James Wilson nos dio una serie de explicaciones que me resultaron muy inspiradoras (¡Gracias James!). Sobre todo porque nos ayudaron a poner en un sitio muy sano todas estas políticas ligadas al desarrollo territorial.

Comentó como estos enfoques pretenden combinar las políticas horizontales de promoción de la competitividad e innovación con aproximaciones verticales donde tener muy en cuenta la variable territorial. Habló de estrategias de especialización basadas en el territorio y activas sectorial/tecnológicamente.

No se trata tanto de que cada comarca se haga “especialista” en algo como que busque sus elementos de diferenciación y diversificación partiendo de las actividades que ya posea en las que tenga importantes ventajas competitivas.

Para mi esta afirmación fue muy certera porque centra los esfuerzos que estamos realizando y conecta las políticas de RIS3 con los esfuerzos que en cada agencia comarcal se están desarrollando.

Nos presentó diversas recomendaciones en función del tipo de especialización existente en cada territorio.

Así por ejemplo en los territorios especializados en Servicios parece adecuado orientarse hacia los nichos de oportunidad de las TICs y los servicios intensivos en conocimiento.

En territorios industriales parece que la diversificación debiera ser en actividades relacionadas.

Mientras que en territorios sin una clara especialización parecen más adecuado favorecer los factores horizontales, como la conectividad y la formación.

Insistió también en las sinergias entre el enfoque cluster y los temas de especialización inteligente (diversificación), sobre todo en lo que implica fomentar la cooperación entre las empresas y los agentes de conocimiento.

Tras su visión creo que conseguimos ver con mayor integración los roles complementarios que los distintos agentes del sistema podemos desarrollar trabajando de manera colaborativa.

Por último Joseba Mariezkurrena de Beaz nos explicó una herramienta que ha elaborado Orkestra para que las agencias locales de Bizkaia puedan analizar desde un enfoque de cluster la estructura económica de un territorio. En base a las CNAEs de las empresas de un territorio se puede ver su nivel de especialización comparativa con otros territorios.

Se trata de una herramienta de inteligencia para ver las fortalezas de un territorio y para definir potenciales oportunidades vinculando lo que ya tenemos con nuevas posibilidades.

De una manera sencilla se trata de ver a vista de pájaro los bosques diversos que se van perfilando cuando miramos con perspectiva los árboles que crecen a nuestro alrededor.

Sin duda fue una reunión rica en contenidos aunque el principal valor fue sentir el interés con que las personas estuvimos escuchando las exposiciones.

En estos procesos uno de los principales objetivos es ir creando equipo. Ir sintiéndonos parte de algo más grande a través del cual nos sintamos capaces de abordar retos más complejos porque en equipo nos sentimos capaces.

En el cierre Ainara Basurko se/nos felicitó porque vamos creando canales de comunicación más estables y porque lo vamos haciendo desde el respeto y la humildad. Al fin y al cabo nadie tiene todas las respuestas y entre todos y todas cada vez emergen más y mejores respuestas.

¡Todo sea por esa intención sincera de que Bizkaia sea un espacio cada vez más equilibrado y colaborativo!

La sosteVIDAbilidad una cuestión de muchos cuidados

He tenido hoy la suerte de participar en las II Jornadas de Emprendimiento y sosteVIDAbilidad organizadas por el Departamento de Empleo, inclusión social e igualdad de la Diputación Foral de Bizkaia y por la sociedad pública DEMA con la activa colaboración del equipo en pleno de Colaborabora.

El planteamiento de las jornadas me atrapó desde el primer momento empezando por el título. Así que me he autoregalado esta “escapada” de mi rutina para buscar inspiración para los programas en los que últimamente estamos enredados.

Es curioso como a veces hay que retorcer los nombres para visibilizar lo importante, lo esencial, lo que a veces queda en el olvido, que en este caso es la necesaria centralidad de la VIDA (con mayúsculas) en cualquier proyecto que pretenda ser sostenible.

He disfrutado mucho de las presentaciones y de las dinámicas realizadas. Tanto que me siento en deuda y que menos que escribir estas líneas en señal de profundo agradecimiento por lo vivido en esta jornada.

Seguro que en breve aparecerán reseñas del acto muy completas. Yo solo quiero recoger algunas de las cuestiones que me han tocado por dentro así que repaso los apuntes que he ido tomando y rescato algunas de las ideas anotadas.

La primera tiene que ver con la necesidad de cambiar las miradas para identificar oportunidades nuevas donde las personas estemos en el centro de los proyectos.

Y es que si queremos que el mundo sea auténticamente sostenible es preciso construirlo desde valores más incluyentes. Es preciso cuestionar las lógicas económicas imperantes y avanzar hacia otros enfoques donde lo productivo y lo reproductivo se concilien y donde se visibilicen y valoricen los planteamientos ligados a la ética de los cuidados.

Y en ese sentido nos interpelaban para reflexionar sobre si haciendo lo que hacemos, de la manera que lo hacemos:“¿Me cuido?, ¿te cuidas? ¿Nos cuidamos?”

No sé con exactitud qué ha pasado a continuación porque yo me he quedado un tiempo impreciso rumiando estas preguntas, que a su vez me han conectado con sus antagónicas : ¿Me descuido? ¿Te descuidas? ¿Nos descuidamos?

Y ante ellas se ha hecho el silencio. Pausa para respirarlas, para dejar que me atraviesen y para poner el foco en cómo cuidar todo aquello que es esencial. ¿Cómo hacer que realmente me importe lo importante?.

Porque esencialmente, al menos para mí, de eso se trata cuando hablamos de poner la VIDA en el centro, de aprender a cuidarnos.

Otra cuestión muy importante ha sido la relativa a la necesidad de crear espacios de encuentro para compartir experiencias, inquietudes, retos, abordar mejor los momentos de soledad y vulnerabilidad, gestionar mejor los miedos. Cómo acumular fuerzas creando redes de colaboración y complicidad para hacer más llevaderos y sostenibles los retos de cada día.

Y es que los emprendimientos aunque muchas veces sean individuales se sostienen en un tejido colectivo.

Otro momento cumbre para mí ha sido la invitación a quitarnos todas aquellas etiquetas que nos ponemos ( o nos ponen) y que nos impiden llegar a lo que queremos ser. Y es que estas etiquetas nos pesan en demasía, nos condicionan nuestro comportamiento y además no nos definen. Así que cómo nos decía May Serrano, “Fuera las etiquetas” y así en cada momento actuaremos como quiera que en ese momento elijamos. ¡Que liberación!

A lo largo de la mañana concebida como un proceso de escucha para la inspiración hemos conocido distintas propuestas y experiencias.

Lo más relevante ha sido la autenticidad de todos los testimonios, su diversidad, sus aportaciones… Sobre todo ha sido un canto al empoderamiento, a pasar a la acción. A perseguir nuestras ilusiones más genuinas y a reivindicar nuestros derechos de una manera personal y colectiva.

En ese sentido la energía que corría por la sala era muy potente. Se notaba que la gran mayoría de las personas asistentes estaban curtidas por distintas circunstancias de vida. No estaban en la queja sino en la construcción de sus condiciones de vida. Y sabían que semejante reto necesita ser compartido para ser sostenible.

A la tarde la propuesta tenía otra estructura. Como decía el programa era “compartir y dialogar”. Para ello el equipo de Colaborabora nos ha propuesto un conversatorio para diseñar propuestas para avanzar en torno al emprendimiento y la sosteVIDAbilidad.

Y así tras una serie de conversaciones encadenadas hemos llegado a presentar en las diferentes mesas de trabajo varias propuestas creativas con sugerentes títulos como:

  • El confesionario del emprendimiento
  • El intercambiador (El colaboratorio)
  • La hipnosis del emprendimiento
  • SOS Personas emprendedoras
  • Sistemas de etiquetado que pongan el valor el trabajo que hay detrás de los productos/servicios
  • Un par de performances: “El casting de la vida” o “Amadrina una autónoma”

¡Creatividad a borbotones!

Pasa que eran ya las 6 de la tarde y hay que conciliar la vida así que tocaba despedirnos compartiendo en una palabra la sensación que nos llevábamos.

Para mí la palabra ha sido inspiracción y la sensación es que ha sido una sesión llena de vida.

Participar ha sido un lujo. Ahora toca aprovechar la energía de este subidón para concretar en el día a día que cosas nuevas o que cosas habituales hechas de formas nuevas nos pueden facilitar una vida más sosteniVIDAble.

Y tener muy muy presente que esto de la sosteVIDAbilidad es una cuestión de muchos cuidados.

¡Gracias a las organizadoras por la propuesta y a las ponentes y asistentes por la generosidad y la energía con la que han compartido sus vivencias!.

¿En qué color está tu semáforo?

En el contexto de un reto que estamos trabajando de manera colectiva con diversos organismos de Busturialdea, Lea Artibai y Durangaldea se me ha ocurrido escribir este texto con algunas sensaciones de lo que estamos madurando. Y nada mejor que compartirlo.

¿En qué color está tu semáforo?

La situación que nos toca vivir es la que es.

Puestos a elegir algunos atributos podemos decir que, entre otras cosas, la realidad es compleja, incierta, acelerada… Aunque para ser más precisos bastaría con volver a incidir en que ¡Es lo que es!. Y eso ni es bueno ni es malo. Como siempre todo depende del color del cristal con que se mire.

Y es que desde la mirada de cada quién interpretamos la realidad como algo lleno de problemas, de oportunidades, de amenazas, de posibilidades, 50/50, 80/20, 0/100…

Observamos la situación de las empresas y vemos que conviven realidades muy diversas, incluso antagónicas. Y es que los equipos directivos ante realidades muy parecidas desarrollan reacciones muy diversas. Todas respetables aunque unas más sanas que otras.

En Bizkaia, cómo en otros lugares, el tejido empresarial lo conforman empresas de un tamaño reducido, con unas estructuras de gestión modestas, donde los y las gerentes tienen que hacer de todo, y la mayoría de las veces se sienten en una profunda soledad. A su vez las personas que trabajan en esas organizaciones sienten que pintan poco, que no se aprovechan su potencial, que les falta información y que no entienden del todo el sentido del trabajo que realizan.

Los mensajes que les llegan de las administraciones y de los “expertos” es que tienen que crecer, que innovar, que internacionalizarse, que establecer alianzas, que dar más espacio a sus personas, que diversificarse y desarrollar nuevos productos/servicios …y así una ristra inacabable de “qués”

Mientras ellas sienten que bastante hacen con sobrevivir. Que el día a día les agota, que se pasan la vida apagando fuegos, resolviendo problemas, que el negocio apenas les da para empatar en lo económico, que les cuesta encontrar gente cualificada, que el relevo generacional está ahí y va a ser difícil hacer la transición.

No es de extrañar que en esta situación haya tanto estrés. Y claro la capacidad de sobrellevar este estrés es un buen indicador del grado de salud de las personas y de las organizaciones.

La cuestión es cómo encontrar nuevas respuestas ante las mismas preguntas, cómo descubrir nuevos horizontes en los que las sombras se conviertan en luz, cómo ver el vaso medio lleno aunque este casi vacío (sin engañarse)

Y hete aquí que un grupo de personas que nunca hemos gestionado ninguna organización se nos ocurre diagnosticar que una de las vías para romper estas dinámicas, para deshacer estos nudos gordianos, para convertir círculos viciosos en círculos virtuosos es… (tachaánn) incentivar los procesos de reflexión estratégicos. Qué traducido sería algo así como contribuir a que las personas que dirigen las empresas se replanteen cómo lo están haciendo y… cambien el chip.

En nuestra defensa hay que decir que lo hacemos con humildad, sin querer dar lecciones a nadie, ni dar consejos.

No lo hacemos por ser más listos (¡que no lo somos!). Lo hacemos porque lo hemos visto. Hemos conocido de cerca experiencias de organizaciones que ya lo están haciendo. Que en ese mar embravecido se han dado cuenta de que había que aprender a surfear, a no nadar contracorriente, a aprovechar la fuerza de las olas, a tomarse los problemas con la calma necesaria para ver el curso de acción preciso en cada momento.

Aunque como siempre todo es discutible. Estos ejemplos lo mismo demuestran que ¡la excepción confirma la regla! O también podría ser indicativo de que esas experiencias muestran un camino de esperanza.

De cada quién depende elegir una forma de ver u otra, o cualquier alternativa diferente.

Ya anticipamos que con esta propuesta vamos a hacer una invitación a profundizar en los procesos de reflexión estratégica, a incluir en la agenda cuestiones que tienen que ver con las maneras de gestionarnos para ser más eficaces en la acción.

Por ello, desde ya invitamos a dejar de leer este texto a quienes desconfían, por razones que seguro que son muy respetables, de toda esta jerga de propuestas relacionadas con la gestión, que a veces tanto indigesta.

Lo último que pretendemos es que nadie pierda su preciado tiempo. Y si este tipo de mensajes no parecen oportunos, mejor dejarlo aquí mismo. Por nosotros solo nos quedaría desearos lo mejor en vuestro viaje.

Y es que sobre todo queremos dirigirnos a la gente que porque siente malestar con la organización de su negocio/empresa quiere cambiar sus formas de gestionarse.

Ya lo dijo Einstein que¡ si queremos resultados diferentes habría que desarrollar acciones distintas!. Aunque decirlo es fácil y superar la fuerza de la inercia o identificar y desaprender tantas creencias limitantes es tarea bastante complicada. ¿quién dijo miedo?

Así que antes de seguir algunas preguntas:

  • ¿Cómo estás? ¿Cómo está tu proyecto?
  • ¿Tu semáforo está en verde, en ámbar o en rojo?

Pero más que una repuesta mental, preferimos que os paréis a sentir(os), a (auto)escucharos para que la respuesta sea profunda.

En ese instante detenido nos podemos fijar en cómo está nuestro pulso, nuestra respiración, de qué color vemos el futuro, cuán cerca o lejos estamos de la pasión de los inicios del proyecto empresarial, cómo afrontamos el presente, qué emoción es la que predomina

Estaría bien estar un rato sintiendo esas sensaciones sin prisa, respirándolas profundamente.

Y cuando consideremos que es el momento podríamos preguntarnos hasta cuando queremos/podemos seguir en esta situación y qué cosas básicas son las que habría que cambiar en primer lugar para que la realidad vaya adquiriendo otra tonalidad.

Si te empieza a llegar alguna respuesta o incluso si no te llega ninguna podría ser momento para conversar con otras personas en torno a esta necesidad de cambio para ver cómo enfocar al menos el primer paso de lo que desde ya se intuye como un largo camino.

Si todo esto te resuena te invitamos a ponernos en contacto para explorar posibilidades en torno a cómo activar nuevas posibilidades trabajando esas preguntas clásicas relacionadas con:

  • ¿De dónde venimos? (¿Cuál fue la energía que hizo nacer este proyecto?)
  • ¿A dónde vamos? (¿Qué futuro soñamos con suficiente fuerza poder construirlo?)
  • Y sobre todo ¿quiénes somos? (Especialmente  cuando nos desprendemos de todo lo que nos sobra)

Estamos diseñando procesos/dinámicas para trabajar en estos ámbitos de “gestión”.

Si todo esto te suena cercano, estaría bien encontrarnos para ir construyendo un camino conjunto donde nos acompañemos mutuamente y podamos crecer de una manera sana.

Estaría bien sentir que nuestro semáforo interior está cada vez más tiempo en verde. Eutsi goiari!

Subvenciones potentes a proyectos de alto impacto: 3I. ¿Qué estamos aprendiendo?

Hay en Bizkaia, como en otros territorios, proyectos protagonizados por empresas que significan para ellas una apuesta francamente ambiciosa. Son proyectos en los que cambian sus formas de hacer e invierten elevados importes en modificar sus procesos productivos, ampliar sus plantas de producción, asumir el coste de desarrollo de nuevos productos…

Las subvenciones que venimos dando desde hace muchos años son una minucia para este tipo de proyectos, porque rondan los 25.000 euros y el presupuesto de esos proyectos supera con mucho el millón de euros. Esto siempre nos ha creado cierta frustración porque son esos proyectos los que crean empleo con firmeza y llevan a esas empresas a niveles tecnológicos y de madurez que hacen posible su pervivencia a largo plazo. Además, en mi experiencia, esas empresas con potencial de inversión y crecimiento son empresas en las que las condiciones laborales suelen ser bastante razonables y tienen un comportamiento social decoroso.

Por eso en 2016 lanzamos por primera vez el programa de subvenciones 3I (Plan de apoyo a la innovación, internacionalización y la inversión). Buscábamos proyectos potentes, innovadores y de alto impacto, con el objetivo de llegar a unos 10 proyectos de este tipo.

Lo hacíamos saliendo de nuestra “zona de confort” y eso nos causaba inquietud. Nos encontramos cómodos tratando con empresas pequeñas y en esta ocasión nos decidimos a ampliarlo a empresas hasta 250 empleos. Y nos acogíamos por primera vez a una nueva reglamentación de la Comisión Europea que ofrece alternativas para rebasar los límites subvención de la normativa Minimis. Queríamos pasar de ayudas de 20.000 € a ayudas de 200.000 € por empresa: un salto inmenso.

Nuestra experiencia en 2016 fue francamente positiva. Vinieron muchos proyectos, más de los esperados. Pero la buena noticia es que vinieron muchos proyectos buenos y potentes; hasta el punto que tuvimos que buscar fondos para ampliar la dotación presupuestaria del programa. Al final fueron 12 los proyectos apoyados, con una subvención media de 283.000 €. Y aún quedaron sin apoyo algunos proyectos que también eran muy prometedores. A esos proyectos y a algunos otros los derivamos a los otros programas de ayudas (más modestas) del Departamento, cuyas convocatorias se abrían inmediatamente después de 3I: Plan de Promoción de la Innovación, Afipyme y Plan de Internacionalización.

El Departamento lo presentó a bombo y platillo. Ciertamente las historias de las 12 empresas son interesantes y merece la pena ser contadas. Ahora estamos haciendo seguimiento de esos proyectos y parece que van por el buen camino y tiene pinta de que los resultados serán cercanos a las expectativas.

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A la luz de lo vivido en 2016, en 2017 volvemos a sacar el programa en las mismas condiciones pero con un aumento sustancial de presupuesto. Afrontamos el programa con la misma ilusión que en 2017, pero nuevamente con la incertidumbre de si encontraremos esos 15 o 16 proyectos de impacto suficiente y con carácter innovador para los que hemos realizado la previsión económica. El tiempo lo dirá pero parece que esta vía de apoyos fuertes a proyectos potentes es muy interesante y complementaria a las subvenciones de importe menor a proyectos más modestos de innovación, de inversión avanzada, de colaboración, de mejora en gestión…

En cualquier caso, lo importante no son los medios sino los fines que, en nuestro caso, son los de facilitar un tejido empresarial sano y dinámico, que cree empleo de calidad, genere actividad, asegure su pervivencia a largo plazo, actúe con responsabilidad y, también, pague religiosamente sus impuestos en Bizkaia, para el beneficio de todos/as. Creemos que 3I puede contribuir a ello.

 

Sembrando un Lunes de Octubre en Gernika

Dentro del proyecto “Bizkaia competitiva y territorialmente equilibrada”, hoy hemos celebrado en Gernika una reunión para tratar de identificar acciones concretas con las que ir poniendo en marcha diversos retos para los próximos meses para las comarcas de Busturialdea, Lea Artibai y Durangaldea.

Ir a Gernika siempre es un lujo pero además hacerlo un lunes en Octubre siempre es un buen presagio.

Nos hemos reunido en las oficinas de Lanbide Ekimenak 10 personas, 5 hombres y 5 mujeres, representando a organizaciones diversas unidas por una misma ilusión: favorecer la construcción de un futuro mejor para los habitantes de esas comarcas.

En una sesión anterior se habían priorizado 6 retos significativos que tienen que ver con:

  • Incentivar las reflexiones estratégicas en las empresas
  • Fomentar el emprendimiento tecnológico/industrial
  • Adoptar nuevos modelos económicos como fuente de generación de empleo y entornos sostenibles
  • Analizar los recursos disponibles para el desarrollo de entornos creativos y de desarrollo sostenible
  • Fortalecer el compromiso de las empresas con la formación
  • Mejorar las infraestructuras de los polígonos industriales

Previamente habíamos compartido un documento en el que se recogen las distintas iniciativas que cada quién ya estamos impulsando con estas intenciones.

En esta entrada no voy a entrar en el detalle de lo que hemos ido comentando. De eso ya habrá tiempo cuando las propuestas vayan madurando y puedan ser presentadas públicamente.

Hoy prefiero incidir en una serie de impresiones personales que para mí han sido muy significativas y que se han producido a lo largo de la fructífera mañana que hemos compartido.

Lo primero y más destacable para mí ha sido el clima de la sesión. Ha habido numerosas aportaciones, mucha sinceridad para compartir, lo que hacemos y lo que no conseguimos hacer, y mucha mucha escucha. En la manera tan atenta de escuchar se percibía tanto el interés por aprender de otros planteamientos como el profundo reconocimiento a las aportaciones a cada persona que intervenía.

Al hablar del tejido empresarial de cada Comarca aparecían algunas reflexiones habituales referidas a las dificultades que tenemos para conectar con las empresas, para que escuchen nuestras propuestas novedosas y para tratar de convencerles de las bondad de salir de las respectivas zonas de confort para adentrarse en otras formas de hacer diferentes que les ayuden a conseguir esos futuros tan deseados como inalcanzados.

Para ello afloraban cuestiones relativas a la necesaria sensibilización, la importancia de acertar con la dinamización de este tipo de propuestas.

La importancia de saber preguntar para que cada quién encuentre sus propias respuestas. O encontrar experiencias que han hecho “click” para que esos relatos sean inspiradores.

También se comentaba la importancia de ayudar a que las empresas sueñen el futuro que desean para que puedan ir construyéndolo. Y es que a veces el pasado no sirve demasiado para construir lo que viene y es mejor anticiparlo.

Un momento para mi muy valioso ha sido cuando de repente hemos empezado a hablar también de lo que nosotros mismos tenemos que ir desarrollando a nivel personal y organizacional para ser coherentes con estos planteamientos que queremos para “otros”.

Ha sido como evolucionar de:

  • ¿qué podemos hacer nosotros distinto para que cambien las organizaciones? a
  • ¿qué podemos hacer nosotros distinto… para cambiar nosotros?

Y es que en todo momento ha estado aflorando qué cada uno vemos la realidad según somos, según donde estamos, según nuestras aspiraciones. Por ello lo esencial es conocernos bien para mejorar nuestras formas de intervenir. Y muchas veces crear estos espacios para compartir nos sirve para que se caigan algunas orejeras o para encontrar algunos espejos en los que ver(nos).

También se ha incidido en la importancia de salir al encuentro de la realidad, de acercarnos a las organizaciones para preguntarles que necesitan, qué necesitan de nosotros.

Y así mezclando lo que nosotros vemos y ellos no ven y lo que ellos ven y nosotros no, podamos ir construyendo nuevos mapas con los que transitar mejor por la realidad en la que estamos inmersos.

Se ha hablado también mucho de desarrollo local, de desarrollo sostenible, el concepto de glocal. La versión más extendida suele ser la de pensar en global y actuar en local, aunque creo que la versión alternativa puede ser más jugosa: Pensar en local, en lo que nos importa, con lo que estamos comprometidos y actuar en global.

Otra de las ideas que ha estado revoloteando toda la sesión ha sido la de cómo integrar las distintas estrategias y propuestas en las que estamos involucrados.

Cómo mantener y reconfigurar la apuesta por la industria, mientras se va dejando un espacio creciente a los proyectos creativos y a los nuevos modelos de economía (economía azul, economía circular…)

Cómo dejamos ir conceptos y propuestas que han sido muy importantes pero cuyo tiempo ha pasado y cómo dejamos espacio a lo nuevo, a lo que está emergiendo aunque todavía sólo tiene una presencia muy sutil.

Se ha hablado de la importancia de crear propuestas para apostar por la juventud como cantera de futuro y a la vez abordar las problemáticas asociadas al relevo generacional.

Yo veía conexiones entre esto y las propuestas de envejecimiento activo y saludable. Porque al fin y al cabo de lo que hablábamos era de encontrar las palancas y las conexiones para que las nuevas oportunidades construyan una sociedad más sana y con unos retos más saludables.

Se ha hablado de estrategias de diferenciación, de compromiso, de sellos que evidencien el valor de las propuestas.

Muchas ideas, algunas apenas esbozadas, otras con cierto recorrido, y sobre todo compromiso para ir aterrizando y concretando estas posibilidades en propuestas de acción para ir tejiendo una nueva realidad más ilusionante.

Confiamos que estas reflexiones, estas conexiones, que hoy se han producido en Gernika, un lunes de Octubre, sirvan para sembrar todo aquello que queremos ir cosechando entre todos y todas

Colsa XXI: Espacios que generan encuentro

Esta mañana tocaba hacer una visita de valoración del proyecto que la empresa Colsa XXI ha desarrollado en el marco del programa Innobideak Kudeabide.

El trabajo desarrollado ha consistido en aplicar la metodología bilgune para abrir un espacio en la empresa en el que todas las personas de la misma pudieran expresar su sentir en torno a la marcha de la empresa. Tanto en lo referente al día a día como a los sueños de futuro.

Bilgune propone habilitar un espacio de encuentro en el que incluir las diversas interpretaciones que conviven en la organización.

La gerente, Marisa Colina, nos contaba que hace ya algún tiempo se plantearon abordar este proceso pero que al final desistieron por considerar que aún no era el “momento”.

A finales de 2015 tras el contraste externo de Kudeabide en el que se recomendaba tratar especialmente las cuestiones relacionadas con su organización interna y la participación de las personas, decidieron que era hora de enfrentarse a sus sombras.

Así que se armaron de valor, y no sin miedos, se atrevieron a abordar este proceso.

Apoyados en la metodología bilgune y en el acompañamiento del consultor, y sobre todo en las ganas de mejorar los aspectos relacionales y de comunicación interna han ido avanzando a lo largo de estos 12 meses.

Mediante reuniones mensuales en las que todos se reunían para compartir puntos de vista diversos, complementarios y antagónicos el panorama se ha ido desplegando.

Y claro han aflorado roces, se ha dicho lo que estaba pendiente, en momentos ha salido la “mierda”… y tras esta catarsis lo que ha emergido es:

  • Una mayor conciencia de lo que pasa realmente en la organización
  • Una mayor integración de los diferentes puntos de vista
  • Personas “calladas” que empiezan a aportar ideas
  • Se han abierto procesos de delegación para repartir las responsabilidades de otras maneras
  • Se empieza a trabajar más en común
  • Se plantean nuevos proyectos para la diversificación de los servicios que ofertan
  • Ejercicios de visión sobre el futuro que suenan a risa cuando se enuncian pero que luego se van alcanzando

Aunque todo empieza cuando la gerencia se aplica en primera persona el cambio que pretende conseguir en las demás personas. Incluso como perder su propio miedo a decir cosas delicadas.

Destacaba que el “ambiente” en estos momentos es mucho mejor y que tenían ganas de seguir alimentando esta forma de hacer, manteniendo los encuentros mensuales para que las inercias no remuevan el camino andado.

Posteriormente he compartido con otras cuatro personas que estaban en la oficina su propia vivencia del proceso.

Para mí lo más potente de lo que me han contado es que “Se han divertido”. Que ha habido muchas risas y que les ha puesto en otro lugar a la hora de verse, entenderse y relacionarse.

Lo cual no quita que a veces las cuestiones que se planteaban eran duras, profundas… pero el tono con que se han abordado les ha permitido relativizar y afrontarlo de una manera sana. Y no era cuento!. Sus ojos les delataban que así lo habían vivido.

Así que tras felicitarles me he ido yo también con una sonrisa por lo escuchado.

Más allá de los papeles, las metodologías, las subvenciones… lo que late son personas que buscan maneras más sanas de afrontar su realidad para que el tiempo de trabajo no sea solo una manera de ganarse la vida, ¡que no es poco!.

Gracias por la lección de valor para atreverse a afrontar la realidad y por mostrarnos que cuando se da la luz en un espacio lo que desaparece es… la oscuridad!

PD: Os recuerdo que la metodología bilgune está colgada en la página web de la Diputación Foral de Bizkaia bajo licencia Creative Commons.

Sembrar sueños para recoger realidades… en Durangaldea

Ayer por la tarde, por invitación del Polo de Competitividad de Durangaldea a través de Augusto Uriarte, participé en un encuentro con unas 15 organizaciones de la comarca en las instalaciones de IK4 Azterlan.

La presentación formaba parte del proyecto “Lankidetzan Berritu” que el Departamento de Desarrollo Económico y Territorial de la Diputación Foral de Bizkaia está financiando para impulsar la colaboración entre las agencias de desarrollo local de Durangaldea y Lea Artibai para generar proyectos de innovación en cooperación.

Se trataba de presentar públicamente los resultados de 25 entrevistas realizadas a diferentes organizaciones industriales del Duranguesado en torno a cuales son, en su opinión, las claves más significativas a la hora de impulsar la competitividad, la innovación y la cooperación.

Así que me acerque con las orejas limpias para escuchar con mucha atención todo lo que allí iba a señalarse.

Para ello Anton Gorriño expuso con mucho detalle los resultados de la investigación.

Para enmarcar el proyecto hizo referencia al informe de Orkestra titulado “Bizkaia competitiva y territorialmente equilibrada” donde se señala que para tener resultados hace falta sobre todo trabajar en “los actores y el entorno”. Plantean que para un adecuado desarrollo local es preciso:

  • Generar entornos favorables para la actividad productiva
  • Poner el énfasis en desarrollar relaciones empresariales de colaboración y
  • Activar el trabajo en red entre los diversos agentes.

Entrando en el análisis del estudio Anton nos comentó que, en relación con los factores clave de competitividad, las empresas habían situado en primer lugar los aspectos relacionados con “lo comercial, la fabricación y la capacitación de las personas” y en segundo lugar los temas de “compras e innovación”.

En cuanto al desarrollo de la innovación el 40% de las empresas tienen algún equipo o responsable de los temas de innovación, o dicen tener, y el 20% de las empresas disponen de alguna metodología para la identificación de oportunidades.

En general las empresas desarrollan sobre todo proyectos de innovación incremental.

En este sentido los dos principales factores de impulso de la innovación que se señalaban eran la capacidad de identificar oportunidades y la implicación real de las personas de la organización con este tipo de proyectos.

Por último analizando la cuestión de la cooperación el 60% de las empresas han participado en los dos últimos años en algún proyecto de innovación en cooperación.

Las principales entidades con las que cooperan en estos procesos son los proveedores y los centros tecnológicos.

Entre las claves para el impulso de la cooperación destacaron dos: la existencia de alguna persona, organización, que dinamice este tipo de proyectos y el grado de implicación y confianza entre las organizaciones para la cooperación eficaz.

También se constató la dificultad de materializar este tipo de proyectos por prejuicios, malas experiencias previas, barreras organizativas, etc.

En torno a esta “foto” se abrieron diversos debates en las que cada quién mostró su mayor grado de conformidad o discrepancia. Cada quién aludió a su propia experiencia y fue muy bonito observar como las interpretaciones de la misma realidad son vividas de múltiples maneras según quién sea el observador. De nuevo “el observador modifica lo observado”.

Entre las diversas aportaciones que se produjeron yo resaltaría lo siguiente:

  • Algunas de las organizaciones consideraban que la foto tomada era un fiel reflejo de la realidad. Muchos mercados se han caído y hay que salir a vender como nunca, por ello hace falta estar dotado de medios productivos que les permitan ser “infalibles” para lo cual además de buenas instalaciones hace falta trabajar el tema de la capacitación para dominar los procesos.
  • Para otros observadores en cambio hace falta meter más el zoom para ver en la foto cuestiones que aunque están no aparecen a primera vista. En concreto se aludía a que “a la vez” se está trabajando en el corto plazo, y esa parte si está bien recogida en la investigación, y en el largo plazo, donde las cuestiones relacionadas con la diferenciación, la cercanía a los mercados, la innovación están también presentes pero de una manera más sutil. Sobre todo porque no es fácil dar respuesta a los requerimientos del día a día e ir avanzando en estrategias para dejar ir lo que ya no aporta tanto valor y empezar a avanzar en “lo nuevo”.

En ese sentido se reclamaba apoyo de las empresas tractoras y de las diversas instituciones delas que se reclamaba más agilidad y proactividad.

Para mí al menos, fueron muy relevantes un par de intervenciones. Una que ponía el énfasis en la importancia de la proximidad al mercado para “oler” las oportunidades y ser capaces de transformarlas en nuevos negocios y otra que constataba que muchas veces no se puede competir tanto por procesos, por lo que hace falta plantear acciones rupturistas que reten a la organización para avanzar hacia nuevos modelos de negocio en continua adaptación.

Una experiencia que se comento fue la de Dynamik Technological Alliance. Sobre este proyecto ya hemos escrito en alguna otra ocasión. Fue muy ilustrativo escuchar que este fue un proyecto de colaboración en el sector del automóvil que se fue madurando poco a poco durante mucho tiempo. Se trataba de ganar en tamaño y en capacidades entre varias empresas para subir de escala en la cadena de valor del sector de automoción. Destacaron que el proyecto alcanzó la velocidad de crucero a partir de que una de las personas asumió el liderazgo del proyecto compartido mientras cada una de las organizaciones mantenía su identidad. Aunque para ello nada mejor que ver el vídeo en el que Pedro Mari Olaeta explica esta experiencia.

Interesante también la aportación de Ainhoa Arrizubieta de Azaro Fundazioa cuando comentó el importante papel que juegan ellos en la comarca de Lea Artibai asumiendo un rol muy proactivo, una mezcla de Pepito Grillo y de Celestina, para retar a las empresas de su comarca para que afronten retos que están ahí y falta que alguien los lidere.

Comentarios de todos los gustos y colores, preocupaciones compartidas, diversidad de respuestas ante retos parecidos. ¡Cómo la vida misma!

¿Y ahora qué? Nos preguntaba al final de la sesión Anton Gorriño. ¿Hay voluntad de avanzar en el impulso de la cooperación como estrategia de competitividad?

Silencio.

Pero un silencio de los que algunos llaman silencio fértil desde el que pueden emerger nuevas posibilidades.

Y entonces, Julian Izaga nos contó que “casualmente” la víspera había estado por Azterlan un joven japonés de 78 años, dueño de una gran fundición japonesa que se encuentra en la cuarta generación que todavía sigue hablando de sueños. En este caso se trataba del reto de fabricar piezas de gran tamaño de fundición sin moldear las piezas. A través de la fabricación aditiva. Y para ello necesitaba… cooperar.

Contagiado por ese espíritu Julián hizó el alegato final. Hay mimbres en la comarca para acometer proyectos de envergadura. Para acometer proyectos “diferentes”. Eso sí, hay que mimar el proceso que permita que la complementariedad se despliegue en entornos de confianza donde lo improbable se vuelva posible.

Y antes de dar las gracias a todos por su “presencia y participación” amenazó con que desde Lankidetzan Berritu seguirán trabajando para identificar oportunidades que puedan convertirse en proyectos que generen empleo y riqueza para la comarca. Sin duda un buen reto que compartir.

Me uno al agradecimiento de Julián, especialmente extensible a Izar Garitagoitia, Jesús Irastorza, Alex Ormaechevarria, Jon Kepa Idoiaga, Inaxio Otxandiano, José Ramón Zarate, Ignacio Esnaola, Andoni Lejarraga, Belén Rodríguez, Iñaki Lamarain, Xabier Oarbeascoa, Jon Bizkarra, Juan Carlos Serna, Pello Beistegui, Iñaki Ormaetxea, Jakoba Bernedo, Kepa Jon Arana, Roberto Escolar, Marta Ratón, Salvador Zumarraga, Luis González Landazuri, Angel Garate, Martin Barreña, Ricardo Gómez de Segura y a Juan Facundo Zumarraga.

¡Que los sueños de los y las visionarias de hoy alumbren los nuevos proyectos de mañana!. ¡Y que de forma colectiva contribuyamos a su concreción!

Saioa, mila esker!

En el Servicio de Innovación hemos tenido el privilegio de contar durante 14 años con la presencia de Saioa Leguinagoicoa.

Tras darlo todo con nosotros ha sentido una llamada y se va al Servicio de Modernización de la Administración. Potente reto el que tiene por delante. Seguro que encuentra vías para simplificar/cambiar nuestros modos de hacer para hacerlos más cercanos y accesibles a la ciudadanía.

Una parte de mí se alegra por su promoción profesional y otra se encoge porque la vamos a echar de menos. Y es que 14 años dan para compartir muchas experiencias.

Saioa es una mujer bastante polifacética, una ingeniera muy práctica, le gustan los retos. Suele hacer fácil lo difícil. Se pregunta mucho el para qué de las cosas y si podría hacerse de otras maneras.

Cuando llegó al Servicio en 2002 recién ingresada en la Diputación traía aire fresco. Mente sin prejuicios y muchas ganas de aportar.

14 años muy fecundos. Ha habido de todo. Proyectos muy técnicos (innovación, inversión, tecnología…) y otros más diversos (foros de debate, incluso artesanía).

Lo mismo redacta un decreto, coordina un equipo, hace el grafhic recording de una sesión de trabajo, que un sabroso postre para nuestras celebraciones en el Servicio.

La hemos ido viendo crecer, evolucionar, ser madre… Y en cada reto ponía su sello, su marca, su estilo.

Parece que para ella es su momento para dar un nuevo salto en el que pueda verter su capacidad creativa.

Ya avisamos al nuevo equipo que Saioa no es de las personas que se rinden. Todo lo contrario se crece ante las dificultades.

No sabemos cual será el enfoque de la Dirección de Modernización. Seguro que más allá de los temas de eficiencia y simplificación aparecen otros más relacionados con el sentido de lo que hacemos, la necesidad de deconstruir la administración. Porque de lo que se trata es de hacer bien … las buenas cosas, aquellas que sirven para satisfacer las necesidades sociales.

Incluso me atrevo a aventurar que es capaz de encontrar conexiones en su nuevo trabajo con el enfoque de Montessori con el que aprenden sus hijos. En cualquier caso seguro que su modo de interpretar la necesaria modernización de la administración trae mejoras.

Pues eso, que parece que los teleberris de Saioa en el Servicio de Innovación llegan a un punto y seguido.

Ahora le toca comunicar cómo modernizar una administración que necesita evolucionar al ritmo de los nuevos tiempos.

Seguro que deja su impronta en el proceso. Cuenta con nuestro apoyo en esta nueva encomienda.

¡Gracias Saioa por tu aportación y por hacernos la vida un poco más fácil! ¡Seguimos en contacto!

Saioa Teleberri

Para recoger hay que sembrar

Tenía pendiente escribir una crónica sobre la sesión que celebramos el pasado viernes dentro de la Red Elkarlanean (en breve os anunciaremos su nombre oficial).

Tenía ganas de hacerlo porque me pareció muy productiva pero tras la resaca electoral he preferido una breve pausa para que el tono del escrito fuera el adecuado.

Nos juntamos en Innobasque 14 personas para poner en común los avances que los distintos equipos hemos ido realizando y para debatir sobre algunas cuestiones de interés general.

El equipo de aprendizaje compartido nos presentó un flujograma y una plataforma digital para subir todas aquellas propuestas de colaboración identificadas por cualquier agente de cara a detectar intereses comunes e ir creando consorcios para echar a andar esos proyectos potenciales.

Es un sistema sencillo que nos va a permitir a todos conocer los proyectos que van surgiendo, sabiendo que el liderazgo de cada proyecto lo llevará quién identifique la idea y que las puertas están abiertas para quienes deseen participar en los mismos.

En alguna reunión anterior ya identificamos 17 proyectos que podían dar juego para nuestra cooperación interna. Se trata ahora de explorar si esa posibilidad la aterrizamos en la práctica. ¡Seguro que sí!

De igual forma se planteó emplear dicha plataforma para compartir acciones de vigilancia en tres ámbitos de interés común: “Fabricación avanzada”, “Economía circular” y “Producto inteligente”. Se persigue que el conocimiento fluya entere todos y todas y valorizar aquella información que nos pueda orientar en la búsqueda de nuevos proyectos.

Se trata de sumar recursos y ver capacidades complementarias para generar cooperaciones efectivas.

Una de las ideas que también se puso encima de la mesa fue la importancia de ser capaces de analizar lo que vaya aconteciendo para poder ir aprendiendo de la propia experiencia.

Nuestra compañera Mª Eugenia Garcia de Andoin presentó un documento que recoge de forma agregada la propuesta de valor y las actividades clave de los diferentes agentes que conformamos esta red. Entre ellas destacaría la capacidad de:

  • Dinamizar procesos de colaboración
  • Acompañamiento en procesos de innovación, internacionalización y emprendimiento
  • Vigilancia sectorial y de tecnologías específicas
  • Conocimiento profundo de las comarcas y las cadenas de valor de los agentes implicados

Se trata de dar un salto de lo individual a lo colectivo. Cada agente seguirá con sus dinámicas de trabajo habituales… y además queremos identificar nuevos espacios que pueden surgir de este trabajo conjunto. Por ello es importante identificar bien cuál es la propuesta de valor de la propia red, porque ello será lo que nos pueda dar un posicionamiento diferencial que dé sentido a lo que estamos proponiendo.

No se trata de replicar lo existente sino de buscar espacios nuevos para generar nuevas oportunidades en colaboración.

Hablamos también de la identidad corporativa. De la importancia de que sea ligera y orientada a la acción. De incidir en transmitir nuestra apuesta por la innovación en cooperación. De hacer esta función de una manera singular, diferenciada, aportando valor. Desde la diversidad de esta Red podemos facilitar una mirada más amplia, más inclusiva.

En general consideramos que existen muchos agentes que desarrollan su función de una manera eficaz. Pero adolecemos de mayor conectividad que favorezca el conocimiento mutuo, la identificación de oportunidades y la creación de consorcios cooperativos y creemos que en ese espacio tenemos mucho que aportar.

En este sentido se produjo una conversación muy interesante en torno al ritmo de trabajo que llevamos, a la necesidad de tangibilizar los resultados de esta Red… Hay quién piensa que hay que pisar el acelerador y hay quién piensa que el ritmo es el adecuado en esta etapa de creación para poner una base sólida de relación para luego poder avanzar de forma más eficaz y cómplice.

Me pareció muy oportuno poner encima de la mesa está cuestión, pues a veces lo que no se explicita puede ser un freno para el avance del proyecto.

Como soy un ferviente creyente de las sincronías, justo el día siguiente de la reunión, Manel Muntada publicaba en su blog un interesante artículo titulado “La organicidad del cambio”. Lo traigo a colación porque presenta un análisis donde señala la importancia de enfocar los procesos de cambio profundo, cómo lo es la apuesta por el trabajo colaborativo en culturas individualistas y competitivas, como un proceso a cultivar.

En ese sentido afirma que “La concepción lineal lleva inevitablemente a un diseño del proceso de cambio basado en la construcción y ahí está la causa principal de su falta de efectividad y de la frustración que genera, ya que, cuando se trata de personas, el cambio no es lineal ni se construye, el cambio es orgánico y se cultiva”.

Por ello plantea que “El cambio se ha de cultivar, es decir, su diseño y arquitectura han de estar enfocadas a proveer del sustrato y crear las condiciones necesarias para que emerja de las propias personas. Cultivar es eso: preparar el terreno, sembrar, proveer de nutrientes y prestar mucha atención a aquellas variables que favorecen o, por el contrario, pueden entorpecen el proceso natural de desarrollo.”

Al menos yo así estoy viviendo este proceso, una siembra que a su debido momento dará sus frutos. Para ello hace falta desarrollar las cualidades de las personas que siembran: paciencia, constancia, conocimiento aplicado y sobre todo mucho cariño por lo que se hace. ¡Gracias Manel por inspirarnos con tu enfoque!

Por último hablamos de establecer un sencillo sistema de indicadores micro y macro sobre la evolución de la cooperación en Bizkaia para ir viendo que nuevas acciones conviene ir tomando en función de la evolución de la realidad.

Hicimos al final de la sesión un recopilatorio de todos los documentos que hemos ido generando y nos dimos cuenta de todo el camino recorrido. Poco a poco hemos ido debatiendo en profundidad sobre nuestro marco de actuación en común que promueva la libertad, que ponga en valor las capacidades propias y todo ello hacerlo de la manera más autogestionada posible.

El proyecto está en un momento muy interesante. Tras mucho diálogo el terreno está bien regado y abonado. Tenemos voluntad, recursos y herramientas disponibles para que los frutos vayan emergiendo. ¡Para recoger hay que sembrar. ¡Hecha la siembra los frutos irán llegando!

Arbela. Bideak Eginez.