42 Urduliz: Una propuesta tentadora, digo innovadora

El pasado miércoles día 17 Joseba Mariezkurrena, director del departamento de Promoción Económica de la Diputación Foral de Bizkaia,  nos explicó con todo lujo de detalles a las personas que conformamos la red Bizkaia Orekan Sakonduz el proyecto 42 Urduliz.

Fue una presentación diferente, como distinto es este proyecto que impulsan la Diputación Foral de Bizkaia y la Fundación Telefónica y que en breve empezará a operar en la Torre Urduliz, sumándose a una red extendida en 23 países y que ya dispone de 35 campus a nivel mundial.

Todo empezó cuando Xavier Niel, empresario y filántropo francés tuvo una visión: diseñar un campus gratuito al que cualquiera «nacido para el código» pudiera acceder y que estuviera en permanente contacto con el entorno empresarial y con un concepto pedagógico que hace de la gamificación su clave.

Cómo nos explicaba Joseba el objetivo principal de esta iniciativa es formar a profesionales digitales del futuro para un mercado laboral cambiante que requiere nuevas competencias digitales y transversales.

Pero 42 Urduliz es más que un campus de programación. Es una academia de valores, de actitud y de aprendizaje de “hard y soft skills”.

Este proyecto aspira a ser la escuela de programación más innovadora. ¡Y para ello, no va a existir ni profesorado, ni libros, ni… titulación oficial!. ¡Aunque al menos será gratuito! 😊

La filosofía de 42 se basa en… “aprender a aprender”. Y los principales valores que propugna son:

  • El trabajo en equipo
  • La capacidad de enfrentarse a retos
  • La tolerancia a la frustración

¡Cómo la vida misma!

En esta propuesta el alumnado es el dueño de su propio proceso de aprendizaje, elige su itinerario formativo en los distintos perfiles digitales, su ritmo de aprendizaje, con qué iguales estudiar…

Para poder formar parte de 42 Urduliz no se necesitan conocimientos previos ni titulación de ningún tipo, solo tener más de 18 años, ganas de aprender, actitud y perseverancia.

42 Urduliz es un campus gratuito, presencial y está abierto las 24 horas del día, 7 días a la semana para que cada quién pueda aprender a su ritmo.

Y para ello el diseño arquitectónico de la propia Torre contará con:

  • Zonas de estudio con 192 ordenadores disponibles.
  • Una galería para los momentos de encuentro y creación de grupos de trabajo para la resolución de retos.
  • Y un “refugio” para la desconexión y el descanso.

Con tantas referencias metafóricas el proceso exige tirarse a la piscina para completar el proceso de admisión.

Esta fase consiste en una intensa estancia de 26 días en formato presencial que sirve para “entrar en la Academia” en un proceso que puede durar hasta 3 años y medio.

Pero antes de tirarse a esta piscina con agua, hay que superar en el proceso de inscripción una prueba de acceso que consiste en la realización de un par de test para pulsar que las capacidades de las personas interesadas son acordes al tipo de formación que se propone.

Ahora mismo el proceso de inscripción está abierto en este enlace y la primera piscina está prevista que inaugure la temporada de baños el próximo 12 de abril. Suena tentadora la propuesta.

Al final del proceso el alumnado:

  • Se habrá formado en diversas ramas técnicas: programación, inteligencia artificial, videojuegos, big data, ciberseguridad…
  • Habrá hecho prácticas en empresas.
  • Y sobre todo habrá aprendido a trabajar en equipo y a enfrentarse a retos con imaginación y… buscándose la vida.

La titulación al concluir la “formación en 42” será el propio itinerario competencial realizado y los proyectos trabajados a lo largo de la formación. Lo que sin duda hablará alto y claro de sus capacidades reales.

En un contexto donde se está apelando continuamente a la necesidad de afrontar el reto de la digitalización y en el que las empresas tienen muchas carencias en este ámbito parece ésta una propuesta de interés y muy oportuna.

La sensación con la que me fui de la reunión es que esta “fórmula 42” es una propuesta tentadora e innovadora para enfrentarnos a los retos digitales que ya nos envuelven.

Bizkaia Orekan Sakonduz 2021: ¡A grandes desafíos… propuestas atrevidas!

Ha sido esta semana que concluye muy intensa en la que hemos mantenido reuniones con las representantes de las zonas Norte, Sur y Oeste de Bizkaia Orekan Sakonduz. (Con la zona Este la reunión ya la habíamos celebrado previamente).

Tras un año in-olvidable, ha dado inicio un año cuyo comienzo está siendo im-presionante, así que seguir cultivando espacios de encuentro para compartir sensaciones, proyectos, dudas… resulta más necesario que nunca.

Básicamente en estos encuentros hemos compartido cómo ha sido el cierre de los proyectos de 2020 y qué nuevas propuestas se empiezan a perfilar para 2021.

Desde las agencias nos han trasladado una sensación generalizada de satisfacción con el grado de desarrollo de los proyectos de promoción económica local y comarcal de 2020.

Quedan algunos flecos que se están completando pero en general se han conseguido alcanzar los objetivos marcados en los distintos proyectos financiados por el Decreto de Impulso a la competitividad comarcal.

Lo que dada la coyuntura tan complicada por la que hemos transitado resulta muy gratificante.

En general, por lo que han expresado, en 2020 se ha dado un salto en varios niveles:

  • El nivel de colaboración en el impulso de los proyectos. Cada vez más las agencias se ven mutuamente como una posibilidad real.
  • Empiezan a aparecer proyectos en los que la colaboración con clusteres les otorga un plus de reconocimiento y de ambición en los objetivos.
  • Aunque todavía es tímido, se empieza a dar un proceso de colaboración intercomarcal que genera buenas perspectivas de cara a configurar proyectos más ambiciosos.
  • Este año se han iniciado interesantes procesos enfocados a fortalecer una gobernanza colaborativa en los temas de promoción económica.

En las sesiones hemos analizado también las intenciones para 2021. Y aunque en algunos casos manifestaban que todavía es una cuestión que no está definida, en general las respuestas recibidas apuntaban como temas principales:

  • La continuidad de los proyectos en los que están inmersas.
  • Abordar con más intensidad el tema de la DIGITALIZACIÓN dado que las empresas están muy concienciadas de su necesidad.
  • Evaluar el impacto en los distintos sectores de actividad de la coyuntura actual al objeto de adaptar nuestras formas de actuar y de generar nuevos servicios de acompañamiento.
  • Se apunto que junto a lo tecnológico y la innovación hay que poner un cuidado especial a todo lo que tiene que ver con los estilos de gestión y, valga la redundancia, la gestión de la incertidumbre.
  • Los proyectos de mejora de la comercialización e impulso de la internacionalización también se apuntaron.

2021 se perfila como un año muy retador.

Vamos a tener que seguir poniendo toda la carne en el asador porque las perspectivas siguen siendo complicadas. Y cómo dice el dicho “si quieres llegar lejos, mejor ir en compañía”. Y, sin duda, ésta es una de las principales invitaciones de Bizkaia Orekan Sakonduz.

2021 por tanto trae sus nuevos desafíos. Y para afrontarlos con garantías desde Bizkaia Orekan Sakonduz queremos apostar por:

  • Perseverar en la colaboración como instrumento para convertir el potencial de las agencias en acción. En este sentido desde el Departamento de Promoción Económica y BEAZ queremos animar especialmente los proyectos de gobernanza colaborativa como medio para multiplicar la capacidad de acción. Y es que en no pocas ocasiones los recursos de las agencias son modestos y se precisa acumular fuerzas.
  • La mejora de la propuesta de valor de las agencias para que cada vez sean una entidad de referencia para el tejido empresarial por su capacidad propositiva y de acompañamiento.
  • Multiplicar los lazos de colaboración no solo entre agencias limítrofes, sino con carácter intercomarcal en base a sinergias e intereses comunes para que el alcance de los proyectos sea mayor.
  • La digitalización es una de las áreas más repetidas como clave por lo que habrá que darle un tratamiento especial.
  • Coordinar estos proyectos con otros que surgen en otras iniciativas, como los planes estratégicos comarcales, para que haya coherencia entre las distintas propuestas.

¡Como todos los Eneros es momento de evaluar, soñar, proponer… ATREVERSE!

Ya sabemos que luego la realidad puede trastocar todos nuestros planteamientos, pero al menos al expresar nuestras intenciones y compartirlas pueden surgir conexiones que nos ayuden a todas a ir construyendo el futuro que deseamos.

Y sobre todo ser parte activa en este proceso.
Toca dar la bienvenida a este nuevo año y como promete grandes desafíos, tocará seguir dando lo mejor y colaborar.

Así que en 2021 a grandes desafíos… propuestas atrevidas!

Plantar semillas para construir catedrales

Debe ser que estoy en formato “pausa”. El caso es que ha sido parar y ponerme a escribir.

Si ayer publicaba unas reflexiones en torno al año que mañana cerramos, hoy quiero recoger unas ideas extraídas de una entrevista al filósofo Roman Krznaric.

En ella el filosofo australiano nos anima a alejarnos del cortoplacismo frenético en el que estamos inmersos para desarrollar más nuestra capacidad de tener lo que él denomina: “pensamientos catedral”.

“El pensamiento catedral es la capacidad de concebir y planificar proyectos con un horizonte muy amplio, tal vez décadas o siglos por delante y, por supuesto, se basa en la idea de las catedrales medievales. Se trata de hacer algo con una visión a muy largo plazo”.

Y una de las principales razones para hacerlo es que nuestras acciones tienen evidentes consecuencias en todas las generaciones futuras, por lo que hace falta incluir los “derechos” de las generaciones venideras para que como él dice se nos pueda considerar como “buenos ancestros”.

Y pone un ejemplo.

“En Japón, invitan a los habitantes de una localidad determinada para que discutan y diseñen los planes para ese lugar. Se dividen en dos grupos: a uno se les dice que son los residentes del presente y a la otra mitad se les dice que son los habitantes que vivirán allí a partir del año 2060.

Uno de los resultados asombrosos es que los residentes que se imaginan a partir del 2060 conciben planes mucho más radicales y trasformadores para sus ciudades, ya sea que se trate de la atención sanitaria, de inversiones o de acciones contra el cambio climático”.

Y en ese sentido nos anima a convertirnos en pensadores de catedrales. Para ello no podemos simplemente responder al presente, debemos pensar a largo plazo, ya sea que hablemos de la ecología del planeta, de los riesgos tecnológicos o de la próxima pandemia que pueda estar en el horizonte.

Si hacemos eso, las generaciones futuras nos podrán considerar como buenos ancestros.

Y esta lectura me sugiere la necesidad de incluir esta mirada en todo lo que hacemos en el ámbito del desarrollo territorial desde Bizkaia Orekan Sakonduz.

La importancia de soñar el futuro deseable incluyendo el mayor número de perspectivas posibles.

Ser consciente de que las semillas que hoy plantamos serán los árboles del futuro, así que nuestras decisiones facilitarán o no que donde hoy hay desiertos mañana pueda haber, ¿por qué no?, bosques plagados de biodiversidad. O incluso una Bizkaia equilibrada territorialmente.

El reto es atrayente, ¿te animas a cocrearlo?

¡2020, un año para no olvidar!

Cuando iniciábamos este año 2020 en el recién creado Servicio de Desarrollo Comarcal lo afrontábamos con mil y una ilusiones y proyectos que queríamos materializar en 2020.

Se trataba de redefinir la estrategia de Bizkaia Orekan para profundizarla, para activar nuevas y mejores relaciones con y entre las agencias de desarrollo local y comarcal, para revisar los modelos de gobernanza de forma que la colaboración fuese el criterio de referencia comarcal, para identificar nuevos retos que dieran respuesta a la triple transición demográfico-social, ecológica-energética y tecnológica-digital.

Así que con la ilusión por bandera elaboramos listas de objetivos, definimos planes de actuación, nos propusimos nuevos retos… como si 2020 se fuese a comportar como los años previos.

Pero lo que no sabíamos es que 2020 tenía su propio propósito y desde luego no estaba dispuesto a comportarse como el “normal” 2019.

Un pequeño virus que pronto se transformó en pandemia nos interpelaba sobre cómo afrontar este nuevo escenario de confinamientos, restricciones, distancia social, emergencia sanitaria, miedo social, paralización de la actividad económica, modificación radical de las relaciones sociales…

En la parte que nos correspondió activamos mil reuniones y propuestas para paliar en la medida de lo posible ese primer impacto del COVID19.

Fueron meses de aceleración, improvisación, mucha intensidad, donde lo esencial era volver a la “normalidad”.

Semejante estrés nos daba la sensación de que, al menos en la parte que nos tocaba, estábamos volcados en dar el mejor de los servicios posible y de alguna manera nuestra contribución estaba siendo útil.

La apuesta estaba especialmente en mantener la cercanía con las agencias de desarrollo local y comarcal y en facilitarles la información que demandaban.

Por otra parte, se trataba de revisar de forma urgente las propuestas de nuestros programas para adaptarlos a la nueva realidad.

Aunque con esa sensación de servicio convivía un creciente cansancio que iba minando la energía.

Éramos conscientes de que ese ritmo y esa aceleración no era sostenible aunque sí necesaria en esos momentos iniciales de urgencias.

¡Ciertamente 2020 ha sido un año para no olvidar!

Cuando a finales de mayo empezamos a tener un cierto respiro con el levantamiento de las restricciones más duras del confinamiento parece que nos aliviamos y que todo podía empezar a volver a la “normalidad” aunque poco a poco.

Pero 2020 no se conformaba con ser una gran tormenta o un tsunami. Su intención tenía mayor carga de profundidad.

Esa primera etapa nos ayudó a comprender algunas cuestiones importantes cómo poner en el centro las cuestiones claves en el sostenimiento de la vida, nos enseñó a valorar a muchos colectivos invisibilizados, nos hizo tomar conciencia de las consecuencias de la debilitación del sistema público sanitario, nos ayudó a descubrir la importancia de lo local, de los pequeños detalles, de las redes de solidaridad para fortalecer los cuidados…

El verano, aunque diferente, tuvo cierta flexibilidad y nos dio cierto margen de maniobra social.

Pero lo que había pasado era tan sólo la primera ola. La segunda nos aguardaba paciente.

Y otra vez vuelta a la frustración, al estrés, a la llamada a la vuelta a la normalidad, a la esperanza puesta en una vacuna desarrollada a toda carrera en competencia entre los laboratorios que veían el negocio de sus vidas.

Y la pausa, ¿para cuándo?

De hecho en el post que escribimos en este blog el 18 de marzo señalábamos que éste era un tiempo para la serenidad y la calma.

Aunque hay que reconocer que aunque así lo decíamos para nada así lo hemos practicado.

Por eso, ahora que estamos viviendo el final de este año 2020 e intuimos que tampoco 2021 va a ser un año “normal”, más que nunca reivindicamos el valor de la conversación con las agencias de desarrollo local y comarcal para descubrir de forma conjunta vías de avance para afrontar de manera colectiva esta situación que nos sigue interpelando de manera radical.

Seguramente así podremos saltar al Bizkaia Orekan Sakonduz que soñamos.

Algo de esto ya se vio en el evento del pasado 18 de diciembre donde se mostraron ejemplos concretos de proyectos en colaboración para afrontar desafíos imposibles en clave individual.

Donde se percibió el potencial que emerge cuando encontramos entidades con las que aliarnos para poner en valor las capacidades complementarias de nuestro ecosistema.

De hecho, el evento se planteaba especialmente como un lugar de encuentro para afianzar las relaciones con y entre las agencias de desarrollo local y comarcal desde la cercanía y la coordinación estrecha.

Cómo la pandemia ha venido a explicarnos, los desafíos son comunes y afrontarlos adecuadamente requiere co la bo ra ción. Algo que se dice tan fácil como difícil se practica.

La primera condición para colaborar es… querer hacerlo. Lo que a su vez requiere que pasemos de pensar en el Yo a pensar en Nosotros y Nosotras. Porque sólo hay esperanza cuando desde la diversidad, desde la heterogeneidad ponemos en común con GENEROSIDAD las capacidades que cada quién tenemos.

Con la que está cayendo, y va a seguir cayendo, si queremos que el futuro tenga color esperanza solo queda unirnos desde lo local.

Con humildad y ambición.

Con generosidad y entrega.

Con aportaciones asimétricas.

Definiendo para cada situación los roles que cada quién podemos desempeñar para el bien común, más allá del individual.

En un año “normal” en enero, como en el resto de los eneros debiéramos estar “planificando”, aunque me atrevo a hacer una propuesta alternativa/complementaria.

Que sea un mes de pausa y de reflexión para la acción.

Que no nos presionen las prisas sino que nos ilusionen los sueños.

Que activemos conversaciones de manera individual y colectiva para ver cómo crecer de forma colaborativa y cuál puede ser la aportación genuina de cada quién en este proceso.

Así que, estos días de cierre de 2020 pueden ser desde ya días donde hagamos una pausa personal para tomar conciencia de lo aprendido en este complicado año.

Ciertamente 2020, especialmente para las personas que han sufrido o perdido seres queridos, tendrá una connotación muy dolorosa. ¡Todo nuestro ánimo y apoyo para ellas!

Ahora de lo que se trata es de afrontar en 2021 los nuevos/viejos retos incorporando las lecciones aprendidas en este especial 2020.

Y tal vez ¿por qué no?, algún día cuando volvamos la vista atrás encontremos que en este 2020 comprendimos que la normalidad era el problema y que lo que hacía falta era transitar a formas más sanas de vivir y relacionarnos.

¡Y en ese caso, todavía más, encontraremos que 2020 fue un año para no olvidar!

Un nuevo impulso para el desarrollo comarcal

¡Hoy 25 de Mayo, estamos de enhorabuena!

Estrenamos como sociedad una nueva fase en la que aumenta nuestra capacidad de movilidad y, sobre todo, van a poder darse más encuentros con familiares y amistades. Seguimos con restricciones pero avanzamos y damos un nuevo paso.

Y como un guiño al estreno de este nuevo período hoy aparece publicado en el BOB el programa de impulso a la competitividad comarcal (Ver resumen en castellano y euskera)

Aunque esta propuesta se disfraza de “Decreto”, para el equipo de Desarrollo Comarcal es mucho más que una normativa que oferta recursos financieros para impulsar proyectos de promoción económica liderados por entidades de desarrollo local y comarcal.

Significa ante todo una forma de entender la realidad. Sin duda la manera más eficaz para afrontar los retos ante los que nos enfrentamos, máxime en un contexto como el actual, es colaborando con los diversos agentes desde la coordinación, la complementariedad y, por qué no, la complicidad.

De hecho uno de los lemas de trabajo del Departamento para este año es precisamente el refuerzo de los ecosistemas colaborativos.

En estos meses de confinamiento, de mucho dolor, de “distancia social”, de ERTEs, de teletrabajo esquizofrénico, de aprendizajes acelerados de herramientas digitales, de incertidumbre, de vulnerabilidad…hemos tomado conciencia de que necesitamos revisar las bases sobre las que se asienta nuestro modelo socioeconómico. Sobre todo cuando hemos podido observar como en tiempos de pandemia, el planeta se ha tomado un respiro y ha reverdecido.

Un virus, desconocido hace poco, nos muestra que la denominada triple transición demográfico-social, ecológico-energética y tecnológico-digital es más necesaria que nunca. Hace falta avanzar hacia modelos de funcionamiento más sanos, más sostenibles, más ecológicos, que prioricen lo local… en definitiva, que pongan en el centro la VIDA y los cuidados.

Y así en el ámbito del desarrollo local con esta propuesta de programa queremos propiciar el impulso de proyectos, preferentemente colaborativos, que tengan impacto en el tejido empresarial comarcal, que alienten la reactivación económica desde claves alineadas con los objetivos de desarrollo sostenible, que incorporen políticas transversales de igualdad…

Todo ello lo entendemos enmarcado en la iniciativa Bizkaia Orekan Sakonduz que es la estrategia del Departamento de Promoción Económica, en colaboración con las Agencias de Desarrollo, para el fortalecimiento de la competitividad de Bizkaia de manera equilibrada. Se trata de impulsar políticas de promoción económica orientadas al crecimiento sostenible y al empleo de calidad.

Y para avanzar en esta dirección el Decreto posibilita también el desarrollo de actividades para el fortalecimiento de la propia función de promoción económica de las entidades desarrollo local. Se trata de mejorar su eficacia y su capacidad de coordinación. Para ello se van a financiar proyectos que les permitan mejorar sus propuestas de valor así como sus mecanismos de coordinación y gobernanza.

En cierta medida va a ser también un proceso de reinvención manteniendo por una parte lo que ya antes se hacía bien y, sobre todo, incorporando nuevas propuestas de acción.

Para ello va a ser preciso (des)aprender mucho. Reforzar los procesos de capacitación y entender que nuestra responsabilidad, es ir creciendo en nuestras habilidades para dar respuesta a los retos que nos plantea la realidad.

Tenemos por delante unos meses que confiamos sean muy productivos, con muchas iniciativas y sobre todo muchos aprendizajes. De hecho de igual forma que el Decreto 2020 ha supuesto un salto respecto al del año pasado, confiamos que con los aprendizajes de este año seamos capaces de diseñar nuevas propuestas mejoradas año a año.

Ese es nuestro deseo: aportar propuestas para construir colectivamente un mundo mejor. Y para ello se plantea este programa como un nuevo impulso para el desarrollo comarcal.

PD: Este post quiere rendir homenaje a todas las personas que están participando activamente en Bizkaia Orekan Sakonduz.

Y una dedicatoria muy especial para Ainhoa Arrizubieta y todas las personas que han perdido recientemente seres queridos.

Ainhoa, recibe un sentido abrazo en estos momentos tan delicados!. Y recibe también nuestro reconocimiento de que encarnas como nadie el espíritu de este programa!. ¡Gracias por tu manera de ser, tu capacidad de aportación y tu generosidad!. Besarkada estu bat!

Bizkaia Orekan Sakonduz. Cuando la unión hace la fuerza.

De Norte a Sur, de Este a Oeste, en el contexto de Bizkaia Orekan Sakonduz, la semana que acaba de concluir ha sido muy interesante en cuanto que ha activado muchas conversaciones.

¿Cómo estamos?, ¿dónde atisbamos líneas de trabajo en estos momentos?, ¿cómo reactivamos las líneas de trabajo que veníamos impulsando y, sobre todo, cómo identificamos nuevos retos?.

Más preguntas que respuestas.

Mucha honestidad y deseo de colaborar para contribuir a que rayos de esperanza iluminen este contexto sombrío.

De la mano de Orkestra se han compartido una serie de reflexiones en torno a esta situación de shock, que también pasará.

Y especialmente que aunque estemos en una fase de resistencia, de supervivencia, desde ya hay que incluir en nuestra mirada aquellos aspectos que nos faciliten transitar hacia la etapa de recuperación para impedir ¡Qué los árboles nos dejen ver el bosque!.

La incertidumbre nos paraliza. Y sin embargo también puede ser un acicate para orientarnos hacia la necesaria reinvención que necesitamos para que nuestro modelo productivo, de consumo, y en definitiva de vida, sea realmente sostenible.

Porque si calibramos la mirada estamos viviendo tiempos de transición, tal vez hasta un cambio de época. ¡Al menos potencialmente!.

Existen disyuntivas que señalan claramente bifurcaciones en el camino.

La globalidad, el necesario equilibrio entre lo local y lo global se debe resituar y el cuidado de lo local adquiere la importancia que nunca debió perder.

También es preciso revisar las prioridades y las apuestas por aquellos sectores de actividad en los que se atisban mayores posibilidades en el nuevo ciclo que se avecina.

Se apuntaron como ventanas de oportunidad las relativas a la transición energética, los sectores biosanitarios, la economía circular, la internacionalización en la nueva normalidad, los ODS, la digitalización, la promoción del talento, la colaboración entre empresas…

En definitiva se trata de leer la realidad, lo visible y lo subyacente y fomentar la capacidad de adaptación para que emerjan nuevas posibilidades.

Se trata de aumentar nuestra resiliencia social y afrontar los grandes retos que como sociedad tenemos delante.

Y para ello hace falta mucha coordinación y activar puntos de encuentro como éstos de Bizkaia Orekan Sakonduz que generen conversaciones que se transformen en acción.

Incluso en microacciones prácticas que tengan la virtud de la inmediatez.

Y así cuando lo normal es que crezca el desánimo, la propuesta es ponernos las pilas y contribuir de manera colectiva para tender puentes hacia otros escenarios más sanos social y económicamente.

Estuvimos repasando los proyectos que teníamos en cartera y la necesidad de hacer nuevas propuestas que combinasen adecuadamente las medidas reactivas y proactivas y, sobre todo, que aprovechasen las oportunidades.

Entre algunas de las cuestiones que aparecieron en las cuatro sesiones destacaría:

La importancia de compensar nuestra vulnerabilidad con la generosidad. Y es que cuando el contagio de la sensación de impotencia es tan grande, ser capaces de ofrecer lo que cada quién podamos ofrecer, por modesto que pueda parecer, permite ir creando la sensación de que juntos y juntas sí podemos.

Y en ese sentido hubo intervenciones muy proactivas y con proyectos sugerentes junto con ofrecimientos de compartir experiencias para el aprendizaje mutuo.

Se apuntó la necesidad de activar redes de colaboración entre empresas y el valor de hacer de Celestinas para buscar como las necesidades de unas empresas combinan con las capacidades de otras, para conseguir que proyectos inviables y capacidades excedentes, se conviertan en proyectos en curso poniendo en valor las capacidades existentes. En este sentido, se propuso crear una plataforma para ir recogiendo esas oportunidades de colaboración.

Loa temas relacionados con la activación comercial y con la transición hacia sistemas de gestión en los que la participación sea clave, también tuvieron su espacio. Hubo cierto debate en torno a si era el momento adecuado para plantear este tipo de iniciativas cuando los temas de las necesidades financieras son tan acuciantes. Y se vio que, precisamente por ello, es tiempo de sembrar. Los frutos llegaran a su debido tiempo. La proactividad se debe conjugar con la paciencia y la empatía.

Es más importante que nunca engarzar las distintas iniciativas. Así en la zona Oeste de Bizkaia Orekan Sakonduz se vieron vías para alinear los proyectos con los identificados en los planes estratégicos comarcales de Ezkerraldea-Meatzaldea y Enkarterri.

Se hablo mucho de microproyectos. Y la importancia de apostar por la cercanía y por el carácter práctico de nuestras propuestas.

Junto a ello la adecuación del timing. Y es que, como dice un adagio, “En la acción el momento lo es todo”.

Por último, destacaría que hablamos de la necesidad de la formación y la capacitación. Tanto pensando en el tejido empresarial como en las propias personas de las agencias de desarrollo local.

En este caso el tema de la “digitalización” y el acompañamiento en los proyectos de colaboración interempresarial fueron las dos demandas más enunciadas.

¿Y ahora qué?

Pues a seguir avanzando, concretando, accionando…sabiendo que detrás nuestro tenemos la fuerza de nuestra convicción y todo un amplio equipo de personas con las que compartimos un deseo: salir de esta crisis transformadas y con un programa de acción orientado al desarrollo sostenible.

Y es que una de las fortalezas de Bizkaia Orekan Sakonduz es que, si nos coordinamos, si nos lo creemos, en la unión nace la fuerza.

Encuentros para recargarnos de energía

A pesar de que la propuesta de que el título de la entrada anterior era una llamada a transitar por un “tiempo para la serenidad y la calma”, tengo que reconocer que a nivel laboral está resultando todo lo contrario.

La velocidad del cambio y las incertidumbres son tales que se producen paradojas continuas y las propuestas de acción quedan en muchas ocasiones obsoletas casi antes de ver la luz.

Siempre me ha parecido muy gráfica la idea de “surfear la ola” pero es que esto es un tsunami.

Resulta complicado diseñar propuestas de acción en un contexto que requiere inmediatez de respuesta, mucha coordinación, creatividad y mucha sensibilidad social para en esta carrera desbocada no dejar a nadie en la cuneta.

Por ello en el marco de Bizkaia Orekan Sakonduz lo que acabamos de organizar la semana pasada han sido reuniones virtuales con cada una de las cuatro zonas para compartir inquietudes, necesidades y ofrecimientos.

Aunque en los días anteriores habíamos mantenido conversaciones bilaterales, hemos sentido la necesidad de VERNOS para apreciar el potencial que emerge cuando enfrentamos los problemas con carácter colectivo.

Ha estado bien, aunque solo fuera para disolver esa sensación de soledad que a veces nos inunda cuando nos enfrentamos a situaciones que nos desbordan. Compartir sentimientos, propuestas, situaciones… siempre sirve para afrontar la situación con más esperanza.

Y es que cuando hay que afrontar situaciones complicadas vernos las caras siempre es una manera de recargarnos con la fuerza del equipo. Cómo decían en una de las sesiones de zoom, estos encuentros son chutes de energía.

En este sentido el jueves y el viernes pasados han sido intensos y estimulantes. Hemos compartido lo que cada quién estamos haciendo a nivel de divulgación, actuaciones de atención a las mil consultas que emergen por doquier, dudas, necesidades, sobre todo de liquidez y de tramitación de las distintas ayudas que se están ofertando…

Compartimos la dificultad de perfilar programas de choque y de reactivación para la fase que viene a continuación. Y se habló de activar los mecanismos de vigilancia, de la necesidad de identificar prácticas que nos inspiren para encontrar respuestas a la situación.

Repasamos algunos de los proyectos que teníamos en cartera en Bizkaia Orekan para ver los que hay que mantener, descartar, posponer, intensificar… Porque el escenario ha cambiado de tal manera que hay que replantearse el balance entre lo urgente y lo importante. Hay que saber a qué decir NO para decir SÍ a otros proyectos.

Una línea interesante de conversación fue en torno a la necesidad de revisar y apostar por sistemas de gestión que pongan en el centro el conocimiento, el trabajo en equipo, la capacidad de cooperar. Se comentó como insistir en proyectos tipo Haziinova, potenciar la herramienta Kudeabide, hasta alguien abogó por rescatar la metodología Premie.

Se hablo también mucho de COORDINACIÓN. Es tiempo de pasar del YO al NOSOTRXS. De ver cómo los distintos agentes que conformamos el ecosistema podemos trabajar de manera más coordinada.

Incluso se comentó cómo partes del sistema que a veces están más invisibilizadas pueden ganar más protagonismo, y en este sentido se apuntaba a los centros de FP.

Se concretaron algunas posibilidades de organizar puntos de encuentro con empresas para desactivar esa sensación de soledad, y para poner en común diversas posibilidades para mantener su capacidad de comunicación con su clientela o para ver posibles proyectos en cooperación para mitigar las consecuencias de esta situación.

En mi resumen particular las palabras claves fueron CERCANÍA y COORDINACIÓN.

El reto es mayúsculo. Se trata de activar casi a la vez propuestas para la supervivencia y para la reactivación.

Como sociedad tenemos que repensar todo, porque no se trata de volver a la situación anterior sino aprender de la experiencia y descubrir nuevas formas de hacer más adecuadas a las necesidades sociales y medioambientales.

Antes de esta situación ya se hablaba de la necesaria triple transición demográfico-social, ecológico-energética y tecnológico-digital. Los plazos para esa transición eran los que cada quién consideraba factibles.

Y de repente algunos imposibles se han hecho realidad: me refiero a la extensión del teletrabajo, a la radical sustitución de reuniones presenciales por virtuales, donde hasta las personas con más resistencia a estas cuestiones se empiezan a manejar con cierta soltura por lo digital.

Necesitamos activar la imaginación para encontrar vías de salida sanas a la situación histórica que estamos viviendo. Y en este proceso todo suma. Incluso reuniones modestas de gente modesta que se empeña en aportar su granito de arena para ser parte de la solución.

Son tiempos difíciles aunque la esperanza nace cuando a diario nos reunimos para aplaudir con especial admiración a tantas y tantas personas que antes apenas ocupaban un modesto papel en el imaginario social y ahora son esenciales en el sostenimiento de la vida.

Que ese gesto nos ayude a encontrar el camino y sobre todo a encontrarnos en los caminos.

Y que los encuentros que activemos nos ayuden a recargarnos de energía.

Tiempo para la serenidad y la calma

Hace tiempo que este blog ha estado en silencio.

Ha sido un silencio muy fértil. Lejos de ser reflejo de falta de actividad se ha debido justo a lo opuesto. Llevamos unos meses con tal carga de trabajo que no hemos encontrado pausa para narrar alguna de las actividades que hemos estado desempeñando. ¡Y mira que ha habido!.

Y hoy, justo hoy, parece el día propicio para retomar el (im)pulso a este blog.

En un momento en el que cunde la alarma social, donde el miedo al contacto y la incertidumbre por el futuro se adueñan de la sociedad… es también tiempo para parar, para serenarse, para respirar profundamente, para ampliar la mirada y para descubrir nuevas formas de hacer que nos permitan salir socialmente fortalecidas.

Es crucial tomar conciencia de dónde ponemos el foco de nuestra atención.

Qué es lo que nos ocupa y lo que nos preocupa.

Cómo nos informamos.

Hasta qué punto el confinamiento nos aisla o activa múltiples redes de (auto)apoyo que dan medida de la dimensión social de esta “crisis” de la que sólo se puede salir desde la solidaridad.

Se habla de colectivos vulnerables, cómo si no lo fuéramos todos, a los que hay que cuidar. De responsabilidad y de madurez.

Se reclama reconocimiento social específico para colectivos cuya contribución y generosidad nos emociona. Y también se visibilizan otros colectivos con poco reconocimiento social previo pero en estos momentos de alarma emerge con nitidez la función social que desempeñan, que siempre han desempeñado, a pesar de su bajo status social.

Se visibiliza lo precario de la realidad. Y cómo en pocos meses los que construíamos vallas, y leyes, para los de “fuera”, somos vulnerables y requerimos leyes comprensivas con nuestra nueva situación.

Es una época propicia para ser conscientes del auténtico valor de las cosas. Cuanto echamos de menos ahora un abrazo, un saludo cariñoso, quedar con las amistades, salir a la calle para dar una vuelta …

Es tiempo de revisar estilos de vida, modelos de consumo y de relación…

Y es que el archífamoso Covid19, aunque está teniendo un importante coste social, también es una nueva oportunidad para reflexionar, aprender… y cambiar.

Cuando en unos meses concluya la alarma sanitaria el panorama que se dibuja será complicado. Sobre todo si no hemos aprendido la importancia de la solidaridad y de poner primero lo que importa, las personas y especialmente las más vulnerables.

Y de nuevo será esencial mantener la calma para poder distinguir lo importante de lo accesorio. Y sobre todo tocara evaluar cual puede ser la contribución generosa de cada persona para salir de esta situación de una manera resiliente.

Y esa es ahora nuestra intención. Aprovechar este tiempo de “pausa” para revisar nuestras propuestas, para escuchar lo que la nueva situación demanda, para tejer complicidades y construir puentes que nos ayuden a acercar orillas.

En el nuevo reto que tenemos encomendado de impulsar el desarrollo comarcal equilibrado en Bizkaia queremos aprender de esta situación para ser capaces de construir de manera colectiva un futuro más sostenible.

Y ahora toca sumergirnos en la serenidad y en la calma para vislumbrar nuevos horizontes posibles.

PD1: Dedicado a mi hija que hoy cumple años en un día muy propicio para la introspección y… la calma.
PD2: Con motivo de los cambios internos habidos en el Departamento las crónicas que escribiremos a partir de ahora estarán sobre todo relacionadas con las actividades del nuevo Servicio de Desarrollo Comarcal.

Enkarterri buruan ibili munduan!

Tenía pendiente escribir una crónica en torno a la presentación del comienzo del Plan Estratégico Comarcal de Enkarterri que tuvo lugar el pasado día 7 en Zalla.

Se trataba de presentar el proyecto a la Mancomunidad de Enkarterri y a sus 11 alcaldes y alcaldesas.

Echamos de menos a uno de los alcaldes que no pudo asistir y al representante de Gobierno Vasco, que por un error no recibió a tiempo la comunicación. Ciertamente trabajar en proyectos de esta naturaleza requiere mimar todos los aspectos de coordinación y en ocasiones como ésta quedan patentes. En cualquier caso dejamos dos sillas vacías porque queríamos darles el espacio que tienen en este importante proyecto.

Así que tras pedir disculpas fue Ainara Basurko, la diputada de Promoción Económica de la Diputación Foral de Bizkaia la que tomo la palabra para dar la bienvenida y dar simbólicamente el pistoletazo de salida al proyecto. Sin duda era el lugar adecuado, allí, ante los y las representantes más cercanos de Enkarterri.

El Plan de Estímulo de Enkarterri sin duda es un buen precedente sobre los proyectos que se pueden impulsar cuando se pone el foco en lo territorial y cuando las diversas instituciones y organismos se ponen a trabajar en común.

Si bien en este caso se trata de dar un salto. Porque la intención declarada es definir una serie de actuaciones de carácter integral que den respuesta a los grandes retos de la comarca.

No se trata tanto de elaborar un listado de acciones más o menos ambiciosas para el impulso de Enkarterri se trata de instituir una forma de hacer donde desde la colaboración interinstitucional y la gobernanza colaborativa se abra un proceso cuyo foco sea la transformación de Enkarterri.

Con el horizonte 2030 se trata de pensar en grande, en proyectos transformadores. Apostar por el orgullo de pertenencia. Huir del victimismo o la queja.

La apuesta persigue la articulación de planes de trabajo pegados a la realidad, que maximicen lo que ya existe y sobre todo que identifiquen nuevas oportunidades económicas y sociales.

Cristina Mugica directora de competitividad territorial y turismo puso especial énfasis en la necesaria coordinación y en buscar la complementariedad entre las distintas actuaciones que ya se vienen desarrollando entre Gobierno, Diputación y Ayuntamientos.

Abogó por la combinación de proyectos ambiciosos, con otros que aunque sean más modestos tengan continuidad y permitan un impacto real y sostenible. Se trata de mirar al horizonte y poner las bases para el progreso de Enkarterri.

Cristina Mugica explicó el modelo de gobernanza del proyecto donde se irán articulando foros de expertos y de participación ciudadana. Y donde en el grupo motor el peso mayoritario será el municipal. Todo ello con el apoyo de una secretaría técnica que dinamice el proceso.

El calendario de trabajo marca para el próximo 31 de marzo la elaboración del plan estratégico comarcal de cara a su implementación en el periodo 2020/30.

Y en la segunda parte de la sesión se cambiaron los roles. Quienes habían ido a hablar se pusieron en formato escucha y al revés, quienes habían estado escuchando las explicaciones, tomaron la palabra. Y es que si el protagonismo es compartido hace falta conjugar ambos roles: hablar y escuchar de manera recursiva.

Hubo un debate rico y animado y mucha sinceridad. O al menos yo eso percibí. Entre las principales cuestiones que se expresaron destacaría las siguientes:

  • Hubo un reconocimiento generalizado de que habitualmente son los intereses municipales los que se anteponen y que es preciso superar la visión localista para dar paso a una perspectiva más comarcal, más colectiva, más colaborativa.
  • Es importante atreverse a SOÑAR en lo que Enkarterri puede convertirse trabajando de manera alineada.
  • Se necesitan referencias para no caer en los típicos proyectos de siempre. Hay que activar las antenas y buscar inspiración de otras experiencias.
  • Hay que gestionar muy bien las expectativas para evitar posibles frustraciones.
  • Va a hacer falta mucho esfuerzo, compromiso, apostar por la marca Enkarterri.
  • Se proponía dar el salto que se persigue apalancándose en sus puntos fuertes, en lo que ya son, en lo que tienen.
  • La generosidad de todos es lo que va a permitir que los proyectos tengan ese sello comarcal.
  • Hay que imbuirse de que el proceso persigue CREAR nuevas posibilidades. Hay que tener ambición y luego mucha perseverancia. Incluso se abogaba por el papel que la propia Mancomunidad puede jugar para servir de interlocutor, de dinamizador, al punto que se identificaba incluso como un posible primer proyecto la propia creación de ese organismo común que les articule.
  • Se comentó también la necesidad de que cada proyecto exista un grupo comprometido con su impulso para que las ideas no se queden en papel. De hecho se hizo también referencia a malas experiencias por la falta de ese padrino o madrina.
  • Se mencionó también la existencia de distintas velocidades en Enkarterri. Se empleó como expresión las “dos encartaciones”: la que vive en torno al Cadagua y la interior.
  • Hay que asumir desde el principio que no se va a acertar en todo. Lo importante va a ser la disposición a construir una dinámica de trabajo colaborativa que pueda alumbrar proyectos ambiciosos, ilusionantes, concretos.
  • Por último se hizo énfasis en que se trata de trabajar en clave de futuro. Hay que hacer un ejercicio de visión a largo plazo que nos permita visibilizar caminos de avance hacia esa realidad deseada que hay que construir… en clave comarcal.

En resumen mucho sentido común. Y a partes iguales ilusión e incertidumbre.

Habrá pues que dar de comer a la ilusión para que sea ésta quién contagie el proyecto de la energía necesaria para hacer realidad los sueños.

Y adaptando un dicho famoso: Enkarterri buruan, ibili munduan!

Planes estratégicos para la transformación de Ezkerraldea y Meatzaldea

El pasado 31 de Octubre celebramos en Barakaldo la presentación a los alcaldes y alcaldesas de Ezkerraldea y Meatzaldea de las líneas maestras de los planes estratégicos comarcales con los que se pretende contribuir a la revitalización socio-económica de estas áreas.

Cómo comentaba Ainara Basurko, diputada de Promoción Económica de la Diputación Foral de Bizkaia, se trataba de dar el pistoletazo de salida a este proceso donde la colaboración interinstitucional entre Gobierno Vasco, Diputación y Ayuntamientos va a ser clave.

Este proceso es coherente con la estrategia Bizkaia Orekan que persigue el desarrollo territorial equilibrado de Bizkaia. Lo que sin duda requiere actuaciones específicas en aquellas zonas que por su situación requieren una actuación prioritaria, como es el caso en Bizkaia de Ezkerraldea, Meatzaldea y Enkarterri.

En representación de Lehendakaritza de Gobierno Vasco intervino Jesús Peña que explicó como con carácter previo en el período de Diciembre 2018 a Julio 2019 ya se han venido implementando diversas actuaciones en el marco del Plan de Choque para estas comarcas.

Un total de 21 actuaciones diversas que van desde la puesta en marcha del Parque tecnológico de Ezkerraldea, la implantación del Energy Intelligence Center (EIC), actuaciones en la promoción de la vivienda social, proyectos para personas desempleadas, refuerzo de la Formación Profesional, etc. En conjunto un total de 75M€ de los que ya se ha ejecutado el 81%.

A través de estas primeras medidas se ha querido responder de manera inmediata al mandato del Parlamento Vasco para estas zonas y visibilizar que es un planteamiento concreto y de acción.

Pero tras estas primeras medidas de choque, la propuesta que se hace ahora es precisamente la definición de los denominados Planes Estratégicos Comarcales para abordar de una manera integral esta actuación y contribuir a equiparar las condiciones socioeconómicas de estas comarcas con las de la media de Bizkaia/CAPV.

Para ello se han identificado 5 ámbitos temáticos. En concreto:

  • La reactivación económica.
  • El empleo y la formación.
  • La cohesión social y los servicios públicos.
  • La regeneración urbana y medioambiental y
  • La perspectiva del Territorio y su sostenibilidad.

Se trata de ir identificando proyectos transformadores para Ezkerraldea y Meatzaldea para favorecer su desarrollo sostenible.

Es una apuesta en clave de desarrollo comarcal para lograr un desarrollo económico inteligente e innovador donde la corresponsabilidad y la gobernanza colaborativa van a ser los principios que orienten este proceso.

Así mismo para fomentar el proceso de participación ciudadana ya se han realizado talleres y entrevistas, así como más de mil encuestas telefónicas de las que se empiezan a identificar claves estratégicas como los aspectos relacionados con:

  • La necesidad de impulsar la especialización económica y fortalecer los procesos de industrialización.
  • La necesidad de que los planes estratégicos comarcales estén bien articulados con el resto de actuaciones que ya se vienen desarrollando para favorecer la coherencia y las sinergias.
  • Mejorar los aspectos relacionados con la formación profesional para mejorar la empleabilidad y disminuir el paro.
  • Poner en valor y visibilizar mejor los recursos existentes en cada comarca para fortalecer la imagen de Ezkerraldea y Meatzaldea.
  • Abordar las cuestiones relativas al mercado laboral y los problemas de la vivienda (y los desahucios).

Ainara Basurko por su parte insistía en la importancia de reforzar este tipo de actuaciones encaminadas a atajar las desigualdades territoriales desde la colaboración interinstitucional, el empoderamiento de los agentes y la colaboración de los distintos colectivos sociales de cara a identificar e implementar proyectos transformadores con capacidad de impacto. Y todo ello desde la acción, desde el compromiso, desde la apuesta por poner el foco en una manera de hacer Bizkaia desde el protagonismo de sus personas y colectivos.

Cristina Mugica, directora de Competitividad Territorial y Turismo del Departamento destacó por su parte la importancia de construir una visión del proyecto suficientemente compartida que permita la definición de un plan de acción articulado y eficiente. Trabajando desde la coordinación y la coherencia.

Y es que si el plan de choque han sido medidas de acción a corto plazo, ahora de lo que se trata es de definir un plan a 10 años vista. Con un horizonte amplio donde se incluyan proyectos ambiciosos (y concretos) y con capacidad transformadora.

Se trata de optimizar el valor de los recursos existentes (capacidades sociales y tecnológcas, , tejido industrial, infraestructuras…). Todo ello para disminuir desigualdades y promover un desarrollo equilibrado y sostenible.

Se trata de pensar en clave de comarca, romper barreras, generar complicidades desde el orgullo de pertenencia a estas comarcas.

Y también desde el liderazgo compartido y con un protagonismo muy especial de los municipios implicados. Porque el reto es de tal magnitud que todas las manos son necesarias y todas las aportaciones valiosas.

No en vano se trata de confeccionar una hoja de ruta donde se incluyan proyectos con capacidad de transformación comarcal, aterrizados al terreno, coordinados y que respondan a los retos y necesidades de la ciudadanía.

Cristina Mugica expuso también el modelo de gobernanza del proyecto donde se irán articulando foros de expertos, de participación ciudadana e institucionales. Todo ello con el apoyo de una secretaría técnica que favorezca su conexión y complementariedad.

El calendario de trabajo propuesto contempla la definición para el próximo 31 de marzo de los planes estratégicos comarcales de cara a su implementación en el periodo 2020/30.

A continuación tomaron la palabra las alcaldesas y alcaldes que asistieron a la reunión en representación de Barakaldo, Amaia del Campo, Sestao,Josu Bergara, Abanto-Zierbena, Maite Etxebarria, y Trapagaran, Xabier Cuellar.

Entre las principales ideas que trasladaron destacan las siguientes:

  • La necesidad de reinventarse desde las propias fortalezas comarcales.
  • La importancia de colaborar a nivel intermunicipal.
  • La necesidad de que los proyectos sean concretos y dispongan de la financiación suficiente.
  • Gestionar bien el tema de las expectativas para no generar frustración.
  • La idoneidad del momento con un horizonte inicial de 4 años en los que hay espacio para pensar en clave de medio plazo.
  • La importancia de explotar las infraestructuras existentes.
  • La orientación hacia la reducción del desempleo.
  • Afrontar el reto del desarrollo económico-social aprovechando las oportunidades, desde el compromiso y la implicación.

El reto que se plantea tiene mucho calado. Es ambicioso, ilusionante y exige mucho compromiso y recursos.

Hay que bajar al terreno. Mojarse. Conversar, escuchar, acordar.Huir de planteamientos teóricos.

Identificar proyectos transformadores con motor propio. Donde la responsabilidad este compartida y haya al menos alguna institución que traccione con fuerza de cada proyecto para que todo fluya y avance.

Es momento para imaginar un futuro posible para Ezkerraldea y Meatzaldea por el que merezca la pena trabajar de manera conjunta.

El reto sin duda va a ser exigente. Las complicaciones a buen seguro se van a ir presentando. Ante todo ello solo cabe trabajar desde la responsabilidad y… la ilusión.

Por todo ello, nuestro deseo para estos cinco intensos meses que se avecinan hasta el 31 de marzo, es que otorguemos a este proyecto compartido la prioridad necesaria para que el impulso de estos planes estratégicos comarcales siempre tengan hueco en las agendas.

Se trata de poner las bases para que los sueños se hagan realidad. Para que los retos de hoy estimulen un mañana que en Ezkerraldea y Meatzaldea merezca la pena en clave social y comarcal.

Arbela. Bideak Eginez.